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la vida exagerada
la vida ES exagerada. Mucho más que yo.
Acerca de
Acerca de mi, pues todo mi blog, que para eso es mío.
Sindicación
 
la madre de la ciencia.
La paciencia. La paciencia pues a veces se tiene y a veces no. Esta frase, que podría haber sido pronunciada por Manolito Gafotas o por cualquier humorista de sábado noche me la repito cada día tres o treinta veces como una letanía. Como pidiéndome disculpas a mi misma, como diciendo "ya sé, ya sé, tú crees que yo puedo sostenerte todo el rato pero a veces no, a veces no tengo nada que decir cuando se te acaba la paciencia". No depende de nada y al mismo tiempo está tan atada a todo, que parece tan volátil e inasible como un puñado de gas. Por ejemplo. Salgo del metro y allí está la primera bofetada de olor a castañas asadas. Las señoras vestidas de azul ya venden lotería en la Puerta del Sol. De pronto ya no existe noviembre porque ya es navidad, y eso es magnífico, y eso es genial, a no ser que quieras que ya sea verano, y entonces aún no ha empezado noviembre, aún tiene que pasar la navidad, hacerse largos los días, paciencia, paciencia. Cuando la tengo, voy vestida de negro y tengo la mirada firme en el horizonte y nunca pierdo el metro. Cuando me falta, soy ese pastiche de colores al que siempre le llueve sin paraguas, y me equivoco de hora, y se me rompen las copas de cerveza en las manos. Digamos que últimamente no me visto mucho de negro. Digamos que tiro una o dos tazas de café y rompo una o tres copas cada día, y que me parece que todos los colores pegan y que las rayas y los puntos juntos son como muy atrevidos y simpáticos. Digamos que no me canso de pura histeria, que no me siento de pura impaciencia. Y no puedo hacer nada, más que seguir inventándome plazos y acariciar la ropa negra de mi armario mientras me hago una carrera al ponerme las medias verde manzana. Vísteme despacio que tengo prisa, digo, y sonrío tanto tanto que parece que vuelvo a tener paciencia.
 
Comentario:
Nada, nada, la culpa es de la cebolla que sabe malísima.
 
Comentario:
me salió muy mala la sopa de cebolla, y mira que usé el truco arguiñano. igual es que también iba vestida de colores.
No