click
Un día no sale el sol o se te quema el arroz y el equilibrio se rompe como si nos aniquilara el reino de lo plausible y todo lo construido fuera humo. Sé que ahora, trabajotrabajo navidad, trabajotrabajo doctorado, trabajotrabajotrabajo, el equilibrio es una delgada linea como un hilo que llevo enganchado en el dedo gordo del pie. Nadie confía tanto en ese hilo como yo, nadie es más consciente de su calidad quebradiza e inútil que yo misma. Supongo que este perderme y volverme a encontrar, este consolarme y contarme mi vida como si fuera un plan de pensiones (de dónde viene ese plural?) o una beca es lo que me toca ahora. Uf, pero perderse en navidad es de un truculento...de pronto como que siempre te pierdes en la plaza mayor y España aún vive en la posguerra y nunca van a aprobar el matrimonio homosexual y siempre hace frío y te pica la bufanda. De repente vuelvo a llevar gafas y nunca voy a encontrarme contigo y no tengo batería en el movil. Ya lo sé, está todo tan loco, tan rizado el rizo, que quien más quien menos a todos nos suena a chino nuestro propio mapa. Pero es que últimamente, será por lo de la navidad o el frío o los días tan rabiosamente cortos, ultimamente, digo, siempre hay un minuto en el día en que oigo un silencioso y rotundo "...click...". Y entonces nada o casi nada tiene sentido, y se parte la brújula, y me quedo así, calladita, inmovil, mientras a mi alrededor estalla la navidad como una guerra y siento que no me queda más remedio que sentarme a esperar que alguien me encuentre, que sentarme a esperar que alguien me lo explique, esto de qué es la vida y para qué y de qué sirve tanto trabajo inútil, tantos vestidos en el armario, tantos plazos y la cartilla de caja madrid. El movil callado. ...click...


Comentario:
Jo, Chave, siempre llego tarde y esta vez MUY TARDE. Vaya tela de letrerio que me has puesto, mi madre, que me ha entrado una penaaaaa..... Pero yo ya sé (es lo que tiene el paso del tiempo) que otra vez has conseguido recomponerte, pasar la navidad, dejar de escuchar el silencio del móvil y meter otro vestido en el armario, o sea, lo que se llama "no volverte loca", que muchas veces es lo único que parece que se puede hacer que tenga sentido. Si yo te entiendo, pero ¡¡¡¡por favor!!!!! no me dejes sola en el lado de los sanos. Si te piensas cruzar, me avisas, y hacemos lo de Don Simón juntas, faltaría más... Te requetequiero!