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la vida exagerada
la vida ES exagerada. Mucho más que yo.
Acerca de
Acerca de mi, pues todo mi blog, que para eso es mío.
Sindicación
 
intermitencias.
Por ejemplo, cuando te duermes con los oídos llenos de lágrimas, como una piscina de agua salada, no sueñas. Sabiamente, se compensa el esfuerzo y se te otorga el descanso absoluto durante las ocho horas que estuviste dormida. Cuando no lloras, y no te duermes agarrada a la almohada sintiéndote el ser más desgraciado del planeta, te da por soñar. Porque en algún momento, ya sabes, hay que resolver lo pendiente. ¿Que prefieres la inconsciencia? Pues lo dicho. No te duermas llorando, y deja que el carnaval de las angustias recorra los laberintos más ignotos de tu cabecita. Yo últimamente prefiero, con mucho, lo de dormirme llorando con las orejitas llenas de agua, porque así tengo la seguridad de que lo que me pasa, lo que me está pasando, no le pasará a una "era yo pero en realidad era otra y estaba coja y no conseguía avanzar y estaba en Madrid pero en realidad era Coimbra, y ella era ella pero al mismo tiempo de pronto era una niña de siete años que se bajaba de una moto con una batería de nokia "(...y etc etc, que así son los sueños, y luego Freud acaba contaminando las tostadas del desayuno...). No, yo ahora prefiero lo de la tristeza express. Tengo claves que no fallan. Palabras mágicas que convocan la pena con una eficacia estremecedora. Tengo ciudades que me dan ganas de vomitar (analizable, eso del nudo en la garganta) y son ciudades que adoro, ya veremos cuándo me decido a llevar todo ese patrimonio al punto limpio. Así que desde hace dos días lloro. Como el que, desde hace dos días, ha dejado de fumar. Es algo omnipresente, y nace de una necesidad imperiosa. Ya no quiero soñar más cosas simbólicas e intensas. De hecho, ya no quiero que me pasen, por ahora, cosas simbólicas e intensas. Quiero verano, y piscinas que no sean las de mis orejas. Quiero que dure la sensación de "ser etéreo" que da llorar tanto (se queman calorías con esto del llorar?). Quiero asarme de calor, que cambien la hora, llevar sandalias. Quiero que alguien me robe el movil. Normalmente lo dejo a la vista, en la barra del bar, y aunque suele estar encendido no tiene pin. Es un nokia negro, y cuando te enfadas con él te pellizca al cerrarlo. Hoy trabajo de tres a nueve, el movil estará al lado del pacharán, en silencio.
 
Comentario:
Increible tu blog..
Lo encontré por casualidad y me dejó enganchada.
Eres una gran escritora.
Felicidades!
 
Comentario:
Ay, madre, Chave ¿y por qué las piscinitas en los oídos?. Y no me acordaba de esa sensación y no será porque no llore. Debe ser que no lo hago en la cama o que lloro sin lagrimas. Diooos, suena casi más triste.
Besitos
 
Comentario:
qué verdad lo de las piscinitas en las orejas. cuando lloro en la cama y se me forman tienen el mismo efecto que cuando lloras y te miras en el espejo: me da más pena de mí y no puedo parar...
 
Comentario:
Unas Chicas Gilmore a tiempo. Déjate...
 
Comentario:
Como en tu foto, el mundo parece haberse puesto de pie.
Esto parece el último capítulo de la segunda temporada de nuestra serie, ya sabes, la de "Pepe Botella y Alrededores". Todo se agolpa en el episodio final, y las ostias se mezclan con las llegadas en tromba y en el último minuto, las risas con las decepciones, las sorpresas felices de última hora con los acontecimientos (felices o no) que todos esperabamos en realidad...
Y un montón de lineas abiertas, para que no nos perdamos la próxima temporada, en la que faltarán algunos personajes, mientras otros entraran en nuestras vidas, y, ojala, lo mejor esté, como siempre, por llegar.
No te faltarán mientras tanto ni uno solo de nuestros abrazos, niña.
Qué nervios, apenas puedo esperar!!
No