lo que pasa
A mis primas, que son mellizas y tienen una profesora espantosa pero imaginativa, les han mandado como tarea para verano hacer un diario. Así que cada tarde se sientan y piensan qué hicieron ayer. Tras tres días repitiendo así, sin comas, "me he levantado me he vestido he desayunado he ido al río", sugerí que podían contar otras cosas, sólo lo que el día había tenido de especial o lo que habían pensado, por ejemplo "me gusta más el mar que el río" o "hoy me he acordado de mi amiga candela".
Sobra decir que sus diarios siguen más en la línea de "me he duchado he cenado carne y sopa he jugado me he acostado me he dormido". Será que ellas, benditas sean, están aún en el reino de lo que pasa. Y que es sólo al crecer cuando resulta que lo que nos pasa es lo de menos. Ya sabemos que encontraremos trabajo, pero qué trabajo. Nos levantamos de la cama todos los días... sonriendo? cansadas? con pereza. Hay días que casi no transcurren, amanece y anochece y hemos comido hemos trabajado hemos cenado fuera y sin embargo lo único importante es que ese día ha aparecido aquél que creíamos olvidado, o hemos vuelto a tener miedo, o en un insulso trayecto de metro, desafiando a todas las leyes del glamour, hemos descubierto que no es suficiente, que esta no es la vida que queremos vivir. Que en otro lugar nos levantaremos comeremos nos vestiremos y aunque eso no cambie sí cambiará lo esencial. Mientras, mis primas van al río y siguen mirándome con cara de interrogación cuando les ofrezco alternativas a la aburrida enumeración de cosas que suceden todos los días.
Hace tiempo, por cierto, que a todo lo que hago le falta la sal. Que busco trabajo lo pierdo me aburro y no sé qué quiero ni a quién. He vuelto a la infancia y a la vez nunca volveré a la infancia. Hay algo entre medias, enredándose en las cosas que pasan, pero es difícil entender qué es por debajo de tanto ruido.
Sobra decir que sus diarios siguen más en la línea de "me he duchado he cenado carne y sopa he jugado me he acostado me he dormido". Será que ellas, benditas sean, están aún en el reino de lo que pasa. Y que es sólo al crecer cuando resulta que lo que nos pasa es lo de menos. Ya sabemos que encontraremos trabajo, pero qué trabajo. Nos levantamos de la cama todos los días... sonriendo? cansadas? con pereza. Hay días que casi no transcurren, amanece y anochece y hemos comido hemos trabajado hemos cenado fuera y sin embargo lo único importante es que ese día ha aparecido aquél que creíamos olvidado, o hemos vuelto a tener miedo, o en un insulso trayecto de metro, desafiando a todas las leyes del glamour, hemos descubierto que no es suficiente, que esta no es la vida que queremos vivir. Que en otro lugar nos levantaremos comeremos nos vestiremos y aunque eso no cambie sí cambiará lo esencial. Mientras, mis primas van al río y siguen mirándome con cara de interrogación cuando les ofrezco alternativas a la aburrida enumeración de cosas que suceden todos los días.
Hace tiempo, por cierto, que a todo lo que hago le falta la sal. Que busco trabajo lo pierdo me aburro y no sé qué quiero ni a quién. He vuelto a la infancia y a la vez nunca volveré a la infancia. Hay algo entre medias, enredándose en las cosas que pasan, pero es difícil entender qué es por debajo de tanto ruido.
Comentario:
Debajo del ruido estás tú... Mi querida pelirroja pecosa.
Comentario:
quiero dar un paseo contigo por rasca, ir al río, levantarme y sentarme en el porche a comer pipas y a ser posible estando tus primas allí... quiero silencio, y contigo a mi vera en rasca puede ser el mejor.
Comentario:
Son las tres niñas más maravillosas del mundo y simpre nos enseñan un montón de cosas... Besos para los del sur de la casi prima que siempre se pasa por ahí...¡y sin jamón!
Te quiero muuuuuuuuuuuucho y no me voy a atrever a hablarte como sigas así de genial... Peri sigue, por favor...
Te quiero muuuuuuuuuuuucho y no me voy a atrever a hablarte como sigas así de genial... Peri sigue, por favor...