Blogs.ya.com Quitar publicidad
la vida exagerada
la vida ES exagerada. Mucho más que yo.
Acerca de
Acerca de mi, pues todo mi blog, que para eso es mío.
Sindicación
 
Irse, quedarse...
Desde siempre, desde que el mundo es mundo o yo soy yo. Qué irreversibles parecen las decisiones y cuántas veces transitamos esos viejos caminos que han resultado ser de ida y vuelta. A veces hay que irse para poder seguir avanzando hacia cualquier parte. A veces quedarse es la única manera de seguir moviéndose con autonomía. Anna Ajmátova, en uno de esos momentos en los que la vida es por fin y definitivamente literaria, fue al estudio de Mondigliani, con el que -sobra decir-, vivia una arrebatadora historia de amor. Mondigliani no estaba en su estudio y Anna llevaba unas flores como regalo- o quizás no, quizás sólo paseaba con sus rosas por Paris, al fin y al cabo era una poeta rusa exiliada viviendo una historia de amor, llevaba un moño, era linda y las rosas sólo eran un complemento-.
La ventana estaba abierta. Anna dudó entre irse o esperarle, y al final las únicas que se quedaron fueron las rosas. Ajmátova las tiró por la ventana abierta desde la calle y cuando Mondigliani llegó no quería creer que hubieran caido tan perfectamente dispuestas por pura casualidad. Debió ser el amor. Pero mientras, Anna fundó una vez más un personal territorio intermedio, el irse quedando, el quedarse yéndose. Yo aún no me he ido del todo. Estoy siempre ahí, estoy casi y todavía, a punto, desde antes. No sé si me marcho más de lo que me quedo, pero reconozco en esa elección un verdadero ejercicio de soberanía. Me quedé tantas veces en la maldita discoteca de este pueblo, que aún no he recuperado el gusto a salir por la noche. Se me han enquistado "el último de la fila" y el cuarenta y tres con piña. Y me marché tantas veces sin hacer ruido, que aún hoy me molesta ese ruido que no hice. Y aún así, irse siempre parece más lúcido, más adulto, más del reino de lo que debe hacerse. Quizás por lo que tiene de dinámico, de libre, de autónomo. Y en cambio yo no puedo dejar de envidiar a los que se quedan cuando soy yo la que me marcho. Porque quedarse también es avanzar.
Claro que quizás quedarse sea más maduro, más inteligente, más del reino de lo que es ser feliz. Pero yo no puedo dejar de envidiar a los que se van cuando soy yo la que me quedo. Porque marcharse es, como mínimo, moverse.
Me fui de Moscú pensando que algún dia volvería para quedarme, porque aunque esté en pleno tránsito, tiendo a apuntar teléfonos de alquiler de casas, o volver agotada de un trabajo que nunca tuve. A cambio, me he quedado en Coimbra pensando que algún día me marcharé./Por eso se me pone esa cara de tonta cuando al doblar una esquina una bofetada de portuguesa nostalgia me sorprende dejándome los dos mofletes colorados.
Pero la mayoría de las veces quedarse o marcharse es sólo el reverso de la moneda de lo que hacen los otros. No es una elección. Son los sandwiches de nocilla que nadie se comía en los cumples. Si te vas, me quedo como un juguete roto o un libro olvidado o una enamorada ejerciendo una especie de resistencia pasiva. SI te quedas, me marcho como un ciego, sin brújula, como el verano estandar de la infancia, como una enamorada ejerciendo una suerte de resistencia activa. Irse o quedarse no son más que metáforas, formas de distraer el tiempo, pequeñas lecciones de soberanía.
 
Comentario:
poco a poco, sin prisa pero sin pausa.... este mes objetivo: aprendo a colgar fotos, di que si, pero escribe alguna que otra cosita, me dirás tú que no tienes ni un segundo por allá abajo!
 
Comentario:
Claro que la ubico, señorita chavela, y la esperaba por mi bosque... Además ya había llegado a sus páginas a través de otros mares... (por cierto, usted que está más cerca -se midan como se midan las distancias-, cuídeme a mi niña mar)

Y me encanta lo que voy leyendo por aquí... irse, quedarse... el eterno dilema... añoro quedarme, pero siempre me estoy yendo... (como "los amorosos" de Sabines: "viven al día, no pueden hacer más, no saben. / Siempre se están yendo, / siempre, hacia alguna parte.")
No