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la vida exagerada
la vida ES exagerada. Mucho más que yo.
Acerca de
Acerca de mi, pues todo mi blog, que para eso es mío.
Sindicación
 
verano
El verano es peligroso. Tiene días muy largos, una rutina más estricta que la del invierno, y por eso todos los veranos acaban por parecer, feliz o infelizmente, el mismo. Este verano ha pasado muy rápido, y sin embargo aún le falta mucho para acabarse. Y yo, entre medias, estoy asada de calor y varada en medio de tres veranos consecutivos. En el primero, tú aún eras una promesa que llegaba vía mail o mensajes, eras taquicardia y sudor frío y una sonrisa y horas y horas de conversación. Estabas ya conmigo, y ese verano lo recuerdo con muchísimo cariño y una pizca de angustia, porque aún no sabía si ibas a venir para quedarte. En el segundo, ya eras tú, todas las que eres, y yo era una contigo, y había muchísimas cosas que hacer y que decirse, inmensos planes, y miraba hacia el verano pasado con ternura, y hacia el siguiente con esperanza. Este verano de calor y tormentas y gestos repetidos, la misma casa, el mismo mar, la misma montaña, he tenido que reaprender a vivir lejos del movil, lejos de mis-nuestros planes, lejos de ti. Hay días como hoy en que no sé en qué verano vivo, ni en cual me gustaría quedarme. Supongo que en el primero, en el que aún estaba todo por llegar, y era posible sentir el vértigo de lo desconocido y la tranquilidad de que las cosas son cuando tienen que ser, y en el que había tanto tanto por compartir.
Feliz feliz verano, con sus azoteas y sus becas que no llegan, y esta nostaligia que no da sombra.
 
Comentario:
Yo me quedaría sin ninguna duda en el primero, porque, sin duda también, es el que está más lejos del final de cualquier historia, de la decisión ajena que nos coloca en el lugar no deseado, de los continuos despertares nocturnos mirando el móvil por si alguien dejó algo para nosotros. Yo me quedaría en el primero porque aún tenía lugar la fantasía y en ella caben todo tipo de planes, los posibles, los impensables y nadie sabía todavía cuales de ellos ibas a tirar a la basura sin derramar ni una lágrima por ellos, sin pedir mi permiso y mi perdón.

Descubrí tu blog hace unos días y me encanta la forma en que intentas explicarte.
Un saludo.
No