días
Hay domingos como este domingo, que no arregla ni un artículo de Manuel Vicent (que es tan de naranjas y mar y silencios). Hay domingos de bochorno y neblina, en los que estar cerca del mar ni quita ni añade, porque en esta tarde larga y nublada están condensados todos los domingos desde la infancia. Días de intentar hacerlo todo y no hacer nada, de no hacer nada e imaginar planes desde el sillón. Días peligrosos, inútiles, marcados, absurdos, grises, días para saltarse a la pata coja como la casilla del pozo pintada con tiza en el suelo. No sería tan largo, tan ni frío ni calor, tan inmensamente domingo si hoy no me hubiera dado por recordar, tumbada en el sillón, la cantidad de benditos domingos que pasé con ella. Podríamos decir que eran sábados. Días importantes, días potencialmente perfectos y llenos e imprevisibles, días en, con, sobre, desde, ante, bajo, de, su cuerpo, su voz. Semanas de siete días en las que todos los días podían ser domingo. Qué envidia me doy cuando miro hacia atrás. Ayer siempre era sábado.
Comentario:
Sencillamente conmovedor. Y terriblemente real.
salu2
salu2
Comentario:
Yo no sé porque, los domingos siempre tienen algo inexplicable, como una carga de melancolía extra añadida, como si te hiciesen sentir pequeñita, muy pequeñita e incluso ausente.
Es curiosos porque a mi los Domingos siempre me han parecido deprimentes. Creo que es porque el mundo a tu alrededor está como detenido y solo va en primera, mientras el resto de la semana va en cuarta y quinta. Todo va más despacio, hasta los pensamientos y por eso se hacen entonces más punzantes...pum, pum, pum... y el latido del corazón incluso más constante.
Tengo un trabajo muy estúpido que me hace trabajar fines de semana y me quejo por vicio entre todos mis compañeros por trabajar los domingos cuando todos los demás no lo hacen... pero yo en realidad prefiero trabajarlos, porque cuando no los trabajo me da por sentirme sola y diferente.
No te sientas culpable por los recuerdos, recuérdalos... Ellos te dicen lo que eres. Y aunque te hagan recordar esos días junto a ella piensa que aunque ya no la tengas los recuerdos son vuestros y nadie os los quitará jamás. Siempre te pertenecerán.
Días en los que estar cerca del mar ni quita ni añade... me fui a la playa a pensar hace poco y creo que me volví igual, volví llorando igual que había llegado. Hay días en los que ni el ruido del mar te calma porque tu estás tan desordenada y hay tanto ruido en tu cabeza que no te sirve de nada.
Saludos!!
Es curiosos porque a mi los Domingos siempre me han parecido deprimentes. Creo que es porque el mundo a tu alrededor está como detenido y solo va en primera, mientras el resto de la semana va en cuarta y quinta. Todo va más despacio, hasta los pensamientos y por eso se hacen entonces más punzantes...pum, pum, pum... y el latido del corazón incluso más constante.
Tengo un trabajo muy estúpido que me hace trabajar fines de semana y me quejo por vicio entre todos mis compañeros por trabajar los domingos cuando todos los demás no lo hacen... pero yo en realidad prefiero trabajarlos, porque cuando no los trabajo me da por sentirme sola y diferente.
No te sientas culpable por los recuerdos, recuérdalos... Ellos te dicen lo que eres. Y aunque te hagan recordar esos días junto a ella piensa que aunque ya no la tengas los recuerdos son vuestros y nadie os los quitará jamás. Siempre te pertenecerán.
Días en los que estar cerca del mar ni quita ni añade... me fui a la playa a pensar hace poco y creo que me volví igual, volví llorando igual que había llegado. Hay días en los que ni el ruido del mar te calma porque tu estás tan desordenada y hay tanto ruido en tu cabeza que no te sirve de nada.
Saludos!!
Comentario:
Me ha encantado... Qué tendrán los domingos que pueden ser tan tristes. A mí siempre me parecen un mal día para estar sola, el día donde se acumulan todos mis miedos y penas.
Suerte en Lisboa, seguro que pronto los domingos dejan de parecer tan domingos...
Suerte en Lisboa, seguro que pronto los domingos dejan de parecer tan domingos...