Desequilibrios
Ya sé, ya sé, el desequilibrio es un clavito que raras veces arde, siempre está a mano, da para sostenerse, seguir viviendo, sonreír. El desequilibrio es la ansiedad a veces, la alegría a veces, la impaciencia casi siempre o una idea especialmente confusa del futuro. Hay que tener mucha paciencia y mucho tiempo libre para ponerse a arreglar el desorden en el que, sin querer, se han convertido nuestros desvanes. Por eso supongo que hay un asistente por horas que de vez en cuando se encarga de pasar el aspirador, tirar la basura y desembalar las nuevas adquisiciones. Y seguimos viviendo, hasta que un día te preguntas... vamos a ver, de verdad es esta cuerda floja, esta puerta sin quicio, este vestido sin dobladillo, mi trayectoria? Y decides que ese asistente por horas no es suficiente. Decides que quién mejor que tu yo consciente puede saber dónde van las cacerolas y el dichoso pelapatatas. Y te pones recojona, y decides tirar las notitas de clase de octavo de EGB, los calcetines carcomidos, las frases hechas que ya no sirven para casi nada. Y en cambio le das un lugar preferente a las sentencias que aún no has estrenado, la autoconfianza, esos zapatos con demasiado tacón. Te alejas un poco. Te observas. Te gustas! Y funciona, un paso, otro, un paso, otro, sienta bien recoger, no? sienta bien desechar cosas, ir un poco más ligera atravesando los lunes y los martes... Es el equilibrio, de pronto. Son los dos segundos de tetris antes de que aparezca esa ele de la nada bajando al revès a toda velocidad. Y entonces un momento, cruz y raya... El desequilibrio no es eso. No es que la tarta no suba porque hay demasiada harina, o poco bicarbonato. No son las proporciones, chavela, no es demasiado-simpática-poco-asertiva-menos-miedosa. Es que sin huevos no hay tarta. Un día leí, y no me acuerdo de la autora, algo parecido a "me dieron un cepillo y un sobre de sopa y me dijeron -ahí tienes, apañatelas sola- y ahí me quedé, cepillando la sopa con el cepillo". Sigo tirando basura, lo prometo, cada día hago una limpia. No es el síndrome de diógenes lo que me preocupa, ya no. Sigo aplicando una bulímica mirada a mi alrededor, y aún así consigo discernir entre la plata y el papel albal, casi siempre. Pero a veces, cuando vuelvo a enfrentarme a un dilema, cuando estoy dispuesta en plena crisis económica a cambiar el presupuesto para la UNED por otras siglas, las de H&M colección otoño, o no puedo dormir porque se me olvida cada minuto un poco más el ruso, o te quiero no te quiero, entonces el asistente no recoge, la consciencia se hace la vaga, y soy esa loquita que sonríe a medias mientras cepilla un sobre de sopa.Comentario:
Comentario:
Eres la maestra de pintar complejas situaciones existenciales con una simple imagen. Pero no creo que puedas superar nunca la imagen de la L cayendo a toda ostia en el tetris.
Me quito la boina ante tí.
Me quito la boina ante tí.
Comentario:
Desequilibrada? Obviamente, si. Y como sumar lo evidente tambien, eres tambien la mujer mas extraordinaria del mundo mundial, asi que Simone de Bouvoir, Cleopatra, Rosa Luxemburgo... echaos a temblar que os hacen sombra.
Besos pa ti y pal resto de tus fans
Besos pa ti y pal resto de tus fans
Comentario:
Vale, Chave. Ya no corre prisa que quedemos para la terapia. Esto me sobra. MUA!
Comentario:
Y, ah, quien pudiera estar desequilibrada contigo... Desequilibrando contigo ahora...