maneras de vivir
¿Hola? ¿queda alguien ahí? Después de tanto tiempo quizá hayais olvidado este rincón del aburrimiento, pero bueno, el 31 de julio es una buena fecha para hacer una inflexión y quitarle el polvo al teclado.
Como siempre, para hablar de algo hay que tener un tema... que no siempre se encuentra, y qué puede haber más facil que observar a la gente, a los que te rodean, al mundo en general y esta época del verano, con todos tus conocidos, familia, allegados y demás parentesco pululando de un sitio a otro, pues no te inspira otra cosa que hablar de como vive el personal. Quizá las vacaciones sean el espejo del alma (porque todos hacen lo que se les pone en la punta de las narices, bueno todos los adultos, ya que uno que yo me sé este año se hubiera ido a tomar por saco de vacaciones pero... va a ser que no)
Y enrollándonos algo más (y siguiendo en la línea del desvarío) nos encontramos con varias formas, o maneras por hacer alusión a la canción, de vivir. Para mí se dividen en dos: a corto y largo plazo.
Te puedes plantear el futuro a muy largo plazo, nuestra quinta tiene el ejemplo de la gente que pregunta por la carrera que vas a hacer, pero ¿he terminado el bachillerato? A mi parecer, además de todo lo agonías que puedan parecer por pensar en temas como ese, son gente emocionalmente estable, se plantean su vida como una sucesión de largos ciclos y un pequeño contratiempo no los altera, por ejemplo, un fin de semana sin salir no supondría nada más que un pequeño desequilibrio en sus planes, ya sacarán cuentas acerca del placer o desplacer que les ha traído el año. Quizá este tipo de personas represente la madurez, pero a mi me recuerdan más a la declaración de la renta.
En el lado opuesto están los que viven el momento, los que piensan día a día, para ellos un pequeño inconveniente se puede transformar en una catástrofe. Tiene cosas buenas... aprecias más intensamente los buenos momentos, pero te jode más cuendo se acaban, todo depende de cómo afrontes una temporada y de lo optimista o pesimista que seas, ¿compensa subir para volver a bajar? en ocasiones, por supuesto que sí.
Siempre se ha dicho que en el equilibrio está la virtud (desde que Aristóteles lo dijo, claro está) Pero encontrar el equilibrio en ésto puede que sea misión imposible ¿se puede escalar un muro de hielo? salvo que haya mucho sol y lo derrita, no. Podemos contar con motivos (positivos o negativos) que inclinen nuestra conducta hacia un lado u otro, pero en condiciones normales siempre oscilaremos entre la esquizofrenia y la pasividad.
Como siempre, para hablar de algo hay que tener un tema... que no siempre se encuentra, y qué puede haber más facil que observar a la gente, a los que te rodean, al mundo en general y esta época del verano, con todos tus conocidos, familia, allegados y demás parentesco pululando de un sitio a otro, pues no te inspira otra cosa que hablar de como vive el personal. Quizá las vacaciones sean el espejo del alma (porque todos hacen lo que se les pone en la punta de las narices, bueno todos los adultos, ya que uno que yo me sé este año se hubiera ido a tomar por saco de vacaciones pero... va a ser que no)
Y enrollándonos algo más (y siguiendo en la línea del desvarío) nos encontramos con varias formas, o maneras por hacer alusión a la canción, de vivir. Para mí se dividen en dos: a corto y largo plazo.
Te puedes plantear el futuro a muy largo plazo, nuestra quinta tiene el ejemplo de la gente que pregunta por la carrera que vas a hacer, pero ¿he terminado el bachillerato? A mi parecer, además de todo lo agonías que puedan parecer por pensar en temas como ese, son gente emocionalmente estable, se plantean su vida como una sucesión de largos ciclos y un pequeño contratiempo no los altera, por ejemplo, un fin de semana sin salir no supondría nada más que un pequeño desequilibrio en sus planes, ya sacarán cuentas acerca del placer o desplacer que les ha traído el año. Quizá este tipo de personas represente la madurez, pero a mi me recuerdan más a la declaración de la renta.
En el lado opuesto están los que viven el momento, los que piensan día a día, para ellos un pequeño inconveniente se puede transformar en una catástrofe. Tiene cosas buenas... aprecias más intensamente los buenos momentos, pero te jode más cuendo se acaban, todo depende de cómo afrontes una temporada y de lo optimista o pesimista que seas, ¿compensa subir para volver a bajar? en ocasiones, por supuesto que sí.
Siempre se ha dicho que en el equilibrio está la virtud (desde que Aristóteles lo dijo, claro está) Pero encontrar el equilibrio en ésto puede que sea misión imposible ¿se puede escalar un muro de hielo? salvo que haya mucho sol y lo derrita, no. Podemos contar con motivos (positivos o negativos) que inclinen nuestra conducta hacia un lado u otro, pero en condiciones normales siempre oscilaremos entre la esquizofrenia y la pasividad.





