¿otra vez desde el principio?
Hola a todos los lectores (si es que queda alguno, porque los comentarios almacenan más polvo que la biblia de satanás), la verdad es que la escasez de ideas y de tiempo para pensar durante el verano ha quedado patente. Y por eso volvemos a la carga con nuevas... como lo diría... con nuevas.
Los estudiantes (o mejor dicho los que van a clase, ampliando el círculo) nos encontramos en un importante punto de inflexión, quizá el más importante de nuestras vidas mientras dure ésta montaña rusa de vacaciones y cursos. Empezamos un nuevo año lectivo ¡yujuuu! (espero que la ironía haya sido fácilmente detectable), con todos los pros y contras que eso conlleva, tienes más energías, que conforme el curso avanza van siendo paulatinamente sustituídas por la mala ostia y la cara de zombie, que es la que se te queda cuando vas perdiendo ese maravilloso bronceado de la playa de... Turruncún y vas acumulando horas de insomnio. Además, vuelves a estar en el ajo de compañeros (entre los que se encuentran amigos y ... sólo compañeros, jeje), profesores (entre los que se encuentran... ... ... exclusivamente profesores), apuntes, exámenes y demás materia docente. Lo cuál no es ni bueno ni malo, al principio reconoces inmediatamente el ambiente del que tan alegremente te despediste el pasado año, vuelves a tener 5 minutos de sosiego cada 50 de rayada, sales al patio con la maletita del almuerzo saltando y canturrenado canciones aprendidas en aquel soleado campamento... todo un deleite para los sentidos, del que sólo te libra algún acertado comenterio de algún amigo, o tuyo mismo, si ese día te encuentras creativo o la clase sobrepasa ampliamente el nivel de atención que estás por la labor de prestar. También puedes aprovechar las horas lectivas pintando en la última hoja del cuaderno o clasificando la fauna escolar: el empollón, el graciosito, el macarra, el kinki... y sus respectivos híbridos y combinaciones (porque con 34 sujetos en clase tenemos como pa´montar un zoo) o aprendiendo a darle vueltas al boli, técnica que se seguirá depurando hasta el fin de los días o... sopesando las horas de siesta que tienes para esa tarde contando con las actividades fuera del instituto y las horas necesarias de estudio para que no te cateen el próximo examen, redondeando, por supuesto, muy a la alta. Pensamiento que a menudo se salda con un profundo suspiro o un "mecagüensós" (que si hay suerte será inaudible) si la declaración te sale "a pagar" porque ayer cenaste al levantarte de la siestecilla.
Sintetizando, es una vuelta a la rutina, que para muchos de nosotros cambiará drásticamente el próximo curso, cuando nos tengamos que ir a estudiar a nosedonde en un triste piso de compañeros o en un solitario colegio mayor (tres hurras por ello genereación del 88).Te vuelves a marcar nuevas metas, de momento "volantes" como puedan ser navidad o semana santa, esperas con curiosidad las notas parciales para saber como será la relación con tus padres durante los siguientes tres meses y vas acumulando éxitos o fracasos en tu vida "personal" que se reflejan directamente sobre las notas cosechadas a continuación,como si fuera un electrocardiograma que mide todo lo que te ocurre (menos la salud, que sólo la empeora). En fin, yo pienso que el hombre está diseñado para caminar erguido, para manipular objetos, para desarrollar su espíritu creador, para hacer castillos de naipes o para jugar al mús, pero eso de ajustarse a unos incómodos horarios, estar seis horas seguidas sentado en el mismo sitio, madrugar... me voy a la cama que me agoto de pensarlo. Un saludo.
Los estudiantes (o mejor dicho los que van a clase, ampliando el círculo) nos encontramos en un importante punto de inflexión, quizá el más importante de nuestras vidas mientras dure ésta montaña rusa de vacaciones y cursos. Empezamos un nuevo año lectivo ¡yujuuu! (espero que la ironía haya sido fácilmente detectable), con todos los pros y contras que eso conlleva, tienes más energías, que conforme el curso avanza van siendo paulatinamente sustituídas por la mala ostia y la cara de zombie, que es la que se te queda cuando vas perdiendo ese maravilloso bronceado de la playa de... Turruncún y vas acumulando horas de insomnio. Además, vuelves a estar en el ajo de compañeros (entre los que se encuentran amigos y ... sólo compañeros, jeje), profesores (entre los que se encuentran... ... ... exclusivamente profesores), apuntes, exámenes y demás materia docente. Lo cuál no es ni bueno ni malo, al principio reconoces inmediatamente el ambiente del que tan alegremente te despediste el pasado año, vuelves a tener 5 minutos de sosiego cada 50 de rayada, sales al patio con la maletita del almuerzo saltando y canturrenado canciones aprendidas en aquel soleado campamento... todo un deleite para los sentidos, del que sólo te libra algún acertado comenterio de algún amigo, o tuyo mismo, si ese día te encuentras creativo o la clase sobrepasa ampliamente el nivel de atención que estás por la labor de prestar. También puedes aprovechar las horas lectivas pintando en la última hoja del cuaderno o clasificando la fauna escolar: el empollón, el graciosito, el macarra, el kinki... y sus respectivos híbridos y combinaciones (porque con 34 sujetos en clase tenemos como pa´montar un zoo) o aprendiendo a darle vueltas al boli, técnica que se seguirá depurando hasta el fin de los días o... sopesando las horas de siesta que tienes para esa tarde contando con las actividades fuera del instituto y las horas necesarias de estudio para que no te cateen el próximo examen, redondeando, por supuesto, muy a la alta. Pensamiento que a menudo se salda con un profundo suspiro o un "mecagüensós" (que si hay suerte será inaudible) si la declaración te sale "a pagar" porque ayer cenaste al levantarte de la siestecilla.
Sintetizando, es una vuelta a la rutina, que para muchos de nosotros cambiará drásticamente el próximo curso, cuando nos tengamos que ir a estudiar a nosedonde en un triste piso de compañeros o en un solitario colegio mayor (tres hurras por ello genereación del 88).Te vuelves a marcar nuevas metas, de momento "volantes" como puedan ser navidad o semana santa, esperas con curiosidad las notas parciales para saber como será la relación con tus padres durante los siguientes tres meses y vas acumulando éxitos o fracasos en tu vida "personal" que se reflejan directamente sobre las notas cosechadas a continuación,como si fuera un electrocardiograma que mide todo lo que te ocurre (menos la salud, que sólo la empeora). En fin, yo pienso que el hombre está diseñado para caminar erguido, para manipular objetos, para desarrollar su espíritu creador, para hacer castillos de naipes o para jugar al mús, pero eso de ajustarse a unos incómodos horarios, estar seis horas seguidas sentado en el mismo sitio, madrugar... me voy a la cama que me agoto de pensarlo. Un saludo.
Comentario:
Lo que dice el puto Hernán es más cierto que el evangelio.
Y la eterna rutina....siempre vuelta a empezar, ya estoy hasta los webos de siempre lo mismo, pero como bien dices en mi blog, las pistas arderán y ya no todo será estarse 6 horas amuermao en una silla torturando tu mente con cosas que es mejor dejar en paz...
Aupa, que en breve empieza nevar y antes de nada tamos a brincos por Valdezcaray.
Saludetes!!
Y la eterna rutina....siempre vuelta a empezar, ya estoy hasta los webos de siempre lo mismo, pero como bien dices en mi blog, las pistas arderán y ya no todo será estarse 6 horas amuermao en una silla torturando tu mente con cosas que es mejor dejar en paz...
Aupa, que en breve empieza nevar y antes de nada tamos a brincos por Valdezcaray.
Saludetes!!
Comentario:
ese pinillos. Tu blog y el de miguel son los mejores sin lugar a duda. Bueno tio un abrazo y a ver si nos llamamos xk no te veo el pelo nunca. Pasate por mi chamizo cuando kieras. Venga tio





