Muerta de Sed...
Es hora de emborracharse del licor de tus labios, de saciar esta sed de tu piel que tantas noches desveló mis sueños.
No más contemplaciones tras la línea de fuego, tras la sombra del deseo.
Llegó el momento de despedirme de tu reflejo, de la calor del desierto... para dar paso al manantial de tu cuerpo e introducirme en tu yo más íntimo.
Robaré un pequeño espacio de ti haciéndolo mio, hasta rozar el rincón de la locura y que quede desorientada sin tu aliento.
Absorveré tu sudor y me impregnaré de él como sello de tu piel; conservaré en mis manos tu esencia mientras el vaivén de mi cuerpo te ofrece la mía.
Y cuando nuestros cuerpos estén exhaustos, seguiré en la noche bebiendo a cada segundo de ti, para no desprenderme del recuerdo y ser sorprendida en el alba muerta de sed.

No más contemplaciones tras la línea de fuego, tras la sombra del deseo.
Llegó el momento de despedirme de tu reflejo, de la calor del desierto... para dar paso al manantial de tu cuerpo e introducirme en tu yo más íntimo.
Robaré un pequeño espacio de ti haciéndolo mio, hasta rozar el rincón de la locura y que quede desorientada sin tu aliento.
Absorveré tu sudor y me impregnaré de él como sello de tu piel; conservaré en mis manos tu esencia mientras el vaivén de mi cuerpo te ofrece la mía.
Y cuando nuestros cuerpos estén exhaustos, seguiré en la noche bebiendo a cada segundo de ti, para no desprenderme del recuerdo y ser sorprendida en el alba muerta de sed.









