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la voz de mego
ahora te toca a ti
Acerca de

Marisa, yo, no es más que una persona a la que le gusta soñar, escribir y disrfutar de los pensamientos mientras los inmortaliza en notas comos las que se pueden leer en este espacio.

Sindicación
::..::La vida es Sueño y los Sueños Sueños Son/Calderón de la Barca::..::
 
Odio tener que aceptar que en algún momento de mi vida he perdido la noción del tiempo. Cierto descontrol deambula en mi cabeza desde que me desperté aquel día para acudir al otorrinolaringólogo. El ordenado grupo de números que se alistaban cada mañana en mi agenda mental, ha perdido su sistema han dejado de conocerse.
Siento en mi interior, donde antes sólo había órganos vitales, un nuevo elemento. Intento adivinar su proveniencia y me ruborizo al reconocer que no soy capaz de hallarla… Tantas veces idiotizando a los miserables que dudaban de su personalidad y ahora yo… Deseo no acudir a ninguna parte. Y retrocedo, no he escrito yo “deseo”. Nunca fui conocedor de tal palabra, nunca convivimos en las mismas dimensiones.
Eso es, he sido trasladado a otra esfera, quizá haya visto por primera vez esa cuarta dimensión de la que tanto hablan los físicos. Estoy tan preocupado por decodificar las sensaciones que se agolpan en cada momento y en cada instante de mi existencia que he dejado de experimentar con lo desconocido. La formulación de la hipótesis ha perdido prioridad en mi sistema mental. Sin embargo, sé que es fundamental en todo científico. Ha sido siempre mi cometido y lo he olvidado ¿Será Alzheimer? A mis 28 años, será enfermedad. Hace tiempo que no acudo a un análisis médico. Es posible que alguna neurona se haya desviado de su ruta y esté desencaminando a las demás. Quizá sea más grave y esté tan tranquilo perdiendo el tiempo frente a este material inerte.
Realmente es más grave de lo que pronosticaba en un primer momento. Estoy dialogando con un ser inanimado. Estaré al borde de la locura. Los majaderos nunca reconocen que lo están. Por tanto es una buena señal para descartar la demencia. Por otra parte ¿Dónde está el límite del reconocimiento?
Acabo de descubrir una molécula de polvo escapando de los rayos solares. No es cierto, no la he descubierto, ella se ha exhibido ante mí.

ELLA.

Esa mujer tiene la culpa de que ahora yo no acierte a pensar racionalmente. Cierta mirada me atormenta desde aquella sala tan blanca e inquietante. He de decir que la he visto en sueños. He de confesar que he soñado. Su piel. Su cuerpo. He vivido en otro mundo una aventura. 13:53, me voy corriendo al psiquiatra.
No