"Serenity"
Antes de nada, tranquilizar a mis queridos lectores. Ya nada queda de la gripe que me derrumbó la semana pasada. Ahora tan sólo estoy en fase de asentamiento de estómago, que consiste en comer lo más sano posible (es decir, alimentos sin sabor) hasta que la gastroenteritis desaparezca del todo. Lo llevo con paciencia, pero al Blog pongo por testigo que cuando me recupere del todo voy a seguir la siguiente dieta:
- Desayuno: leche con Nesquick y una cuña de nata y chocolate. En su defecto, un mínimo de tres grasientas porras.
- Comida: un enorme bocadillo de tortilla de patatas con lechuga.
- Merienda: Dos donuts del Dunkin' de chocolate doble.
- Cena: una hamburguesa tamaño industrial (más conocido como vaca entre dos panes) con sus correspondientes patatas tamaño gigante. Y de postre, un sundy de chocolate (si, me encanta el chocolate).
Sólo de pensarlo se me hace la boca agua. Como el perro de Pavlov...
Pero el post de hoy lo quería dedicar a las recomendaciones cinematográficas, que hace tiempo que las tengo descuidas y tengo la obligación autoimpuesta de que no os perdáis las grandes películas de la temporada. Las últimas películas que he visto en el cine son... pues para empezar, pocas, porque con mi horario no puedo hacer milagros y ver las que me gustaría, pero bueno:
- "El secreto de los Hermano Grimm". El trailer prometía una película de fantasía y aventuras, pero a mí sólo me dió aburrimiento y bostezos contínuos. Lástima, porque su director es Terry Gilliam, y ya demostró su talento en "Doce Monos". Vosotros mismos, pero sólo por ver a Mónica Bellucci con un escote sobrenatural durante unos segundos no merece la pena pagar una entrada de cine... bueno, tal vez sí...
- "Frágiles". Da menos miedo que las dos pelis anteriores de Balagueró ("Los Sin Nombre" y "Darkness"), pero la ambientación es mejor. Y la niña mecánica da una grima... Perfecta para que os agarren el brazo... o para que se lo agarréis a vuestro acompañante (aseguráos antes de que le conocéis).
- "Una historia de violencia". Sinceramente, me esperaba un poco más. Se nota que es una película de autor (en este caso, de David Cronenberg, experto en crear atmósferas irrespirables) y las interpretaciones están muy bien. Pero no sé, se me hizo un poco lenta de más y el final me chirría un poco. Aún así, es recomendable.

- Y aquí llega la peli que todos debéis ir a ver. ¿Os gusta la BUENA ciencia ficción? ¿Las BUENAS historias de aventuras? ¿Los BUENOS personajes? Pues "Serenity" es vuestra película. ¡He disfrutado un montón viéndola! Es la continuación de una serie que cancelaron al genial Joss Whedon (el papá de "Buffy") llamada "Firefly". Al vender un huevo de DVD's de los capítulos que habían producido y gracias al apoyo de los fans, la productora dió a Whedon la oportunidad de continuar una historia de la que tanto él como sus actores estaban enamorados. Y amigos/as, eso se transmite y se ve en la pantalla. Pero tranquilos, que no hace falta ver la serie para entender la peli (de hecho es que a España no ha llegado... ¡yo no la he visto!) La sinopsis y todos los datos los podéis leer en este enlace (aunque no estoy para nada de acuerdo con su crítica). La historia hace vibrar, no aburre nunca; los personajes son creíbles y sufres con ellos... Creo que no os arrepentiréis de verla, y pasaréis un buen rato de cine.
Yo me subo al "Serenity"... ¿venís?
- Desayuno: leche con Nesquick y una cuña de nata y chocolate. En su defecto, un mínimo de tres grasientas porras.- Comida: un enorme bocadillo de tortilla de patatas con lechuga.
- Merienda: Dos donuts del Dunkin' de chocolate doble.
- Cena: una hamburguesa tamaño industrial (más conocido como vaca entre dos panes) con sus correspondientes patatas tamaño gigante. Y de postre, un sundy de chocolate (si, me encanta el chocolate).
Sólo de pensarlo se me hace la boca agua. Como el perro de Pavlov...
Pero el post de hoy lo quería dedicar a las recomendaciones cinematográficas, que hace tiempo que las tengo descuidas y tengo la obligación autoimpuesta de que no os perdáis las grandes películas de la temporada. Las últimas películas que he visto en el cine son... pues para empezar, pocas, porque con mi horario no puedo hacer milagros y ver las que me gustaría, pero bueno:
- "El secreto de los Hermano Grimm". El trailer prometía una película de fantasía y aventuras, pero a mí sólo me dió aburrimiento y bostezos contínuos. Lástima, porque su director es Terry Gilliam, y ya demostró su talento en "Doce Monos". Vosotros mismos, pero sólo por ver a Mónica Bellucci con un escote sobrenatural durante unos segundos no merece la pena pagar una entrada de cine... bueno, tal vez sí...
- "Frágiles". Da menos miedo que las dos pelis anteriores de Balagueró ("Los Sin Nombre" y "Darkness"), pero la ambientación es mejor. Y la niña mecánica da una grima... Perfecta para que os agarren el brazo... o para que se lo agarréis a vuestro acompañante (aseguráos antes de que le conocéis).
- "Una historia de violencia". Sinceramente, me esperaba un poco más. Se nota que es una película de autor (en este caso, de David Cronenberg, experto en crear atmósferas irrespirables) y las interpretaciones están muy bien. Pero no sé, se me hizo un poco lenta de más y el final me chirría un poco. Aún así, es recomendable.

- Y aquí llega la peli que todos debéis ir a ver. ¿Os gusta la BUENA ciencia ficción? ¿Las BUENAS historias de aventuras? ¿Los BUENOS personajes? Pues "Serenity" es vuestra película. ¡He disfrutado un montón viéndola! Es la continuación de una serie que cancelaron al genial Joss Whedon (el papá de "Buffy") llamada "Firefly". Al vender un huevo de DVD's de los capítulos que habían producido y gracias al apoyo de los fans, la productora dió a Whedon la oportunidad de continuar una historia de la que tanto él como sus actores estaban enamorados. Y amigos/as, eso se transmite y se ve en la pantalla. Pero tranquilos, que no hace falta ver la serie para entender la peli (de hecho es que a España no ha llegado... ¡yo no la he visto!) La sinopsis y todos los datos los podéis leer en este enlace (aunque no estoy para nada de acuerdo con su crítica). La historia hace vibrar, no aburre nunca; los personajes son creíbles y sufres con ellos... Creo que no os arrepentiréis de verla, y pasaréis un buen rato de cine.
Yo me subo al "Serenity"... ¿venís?
No hay salvación
No, si ya decía yo que estaba tardando mucho…
Y mira que estaba preparado ¿eh? En cuanto supe que llegaba esa terrible amenaza comencé a recopilar alimentos para no salir de casa. Pero no sólo eso, sino que además estudié cómo debe ser el comportamiento de un humano recluido por protección en un espacio cerrado. Éstas fueron mis fuentes:
- El DVD de “Amanecer de los muertos”. Un grupo de personas encerradas en un enorme centro comercial cuyos alrededores están invadidos por hambrientos zombies. De esta estupenda película aprendí a tener controlados todos y cada uno de los accesos a la zona de reclusión, y que si una mujer embarazada es mordida por un zombie, mas os vale apartaros en el parto.
- Secuencias de “Señales” y “La guerra de los mundos”. Aquí los enemigos alienígenas son bastante más inteligentes. Así que lo mejor es encerrarse en un sótano repleto de provisiones mientras los asaltantes de otro planeta deambulan por la parte superior de la casa. Ah si, y a poder ser no coincidir en el sótano con un psicópata con una recortada.
- El libro “Soy Leyenda”, de Richard Matheson. Uno de los mejores libros de la historia. La historia del último hombre vivo en una sociedad de vampiros. Tremendo. ¿Qué aprendí de esta historia? Pues que si eres el último superviviente, da igual que te encierres y que no hagas caso de un vampiro que te llama a gritos desde tu jardín. Vas a caer.
Y, amigos, eso es lo que ha pasado. El enemigo, tras ser expulsado de mi casa semanas atrás, rodeó mi casa de nuevo en un ataque sin contemplaciones. Y tras adueñarse de todos lo alrededores, al final me ha logrado vencer. ¿Qué huevos quiere decir este imbécil con este rollo?, os preguntaréis. Pues eso, que tengo la gripe.
Ni Panda Antivirus ni hostias, me ha dado de lleno. Y esta vez ha venido con gastroenteritis. Mejor ni os digo la cantidad de veces que he ido ya al baño (si algún coprófago lee esto, estaré encantado de enviarle unos tuppers…). Así que el médico me ha mandado un par de días de reposo (lo siento, videoclub, pienso respetar su recomendación) y beber ingentes cantidades de Aquarius. Así que en estos días me temo que no va a pasarme nada interesante, más que ver series y perder el tiempo en el ordenador escribiendo tontadas como esta.
Es inútil esconderos… La gripe os alcanzará… Para reconocerla, no tenéis más que evitar cruzaros con este tipo de la fotografía. ¿Por qué todos los virus malignos que aparecían en esa serie tenían la misma cara?
Y mira que estaba preparado ¿eh? En cuanto supe que llegaba esa terrible amenaza comencé a recopilar alimentos para no salir de casa. Pero no sólo eso, sino que además estudié cómo debe ser el comportamiento de un humano recluido por protección en un espacio cerrado. Éstas fueron mis fuentes:
- El DVD de “Amanecer de los muertos”. Un grupo de personas encerradas en un enorme centro comercial cuyos alrededores están invadidos por hambrientos zombies. De esta estupenda película aprendí a tener controlados todos y cada uno de los accesos a la zona de reclusión, y que si una mujer embarazada es mordida por un zombie, mas os vale apartaros en el parto.
- Secuencias de “Señales” y “La guerra de los mundos”. Aquí los enemigos alienígenas son bastante más inteligentes. Así que lo mejor es encerrarse en un sótano repleto de provisiones mientras los asaltantes de otro planeta deambulan por la parte superior de la casa. Ah si, y a poder ser no coincidir en el sótano con un psicópata con una recortada.
- El libro “Soy Leyenda”, de Richard Matheson. Uno de los mejores libros de la historia. La historia del último hombre vivo en una sociedad de vampiros. Tremendo. ¿Qué aprendí de esta historia? Pues que si eres el último superviviente, da igual que te encierres y que no hagas caso de un vampiro que te llama a gritos desde tu jardín. Vas a caer.
Y, amigos, eso es lo que ha pasado. El enemigo, tras ser expulsado de mi casa semanas atrás, rodeó mi casa de nuevo en un ataque sin contemplaciones. Y tras adueñarse de todos lo alrededores, al final me ha logrado vencer. ¿Qué huevos quiere decir este imbécil con este rollo?, os preguntaréis. Pues eso, que tengo la gripe.
Ni Panda Antivirus ni hostias, me ha dado de lleno. Y esta vez ha venido con gastroenteritis. Mejor ni os digo la cantidad de veces que he ido ya al baño (si algún coprófago lee esto, estaré encantado de enviarle unos tuppers…). Así que el médico me ha mandado un par de días de reposo (lo siento, videoclub, pienso respetar su recomendación) y beber ingentes cantidades de Aquarius. Así que en estos días me temo que no va a pasarme nada interesante, más que ver series y perder el tiempo en el ordenador escribiendo tontadas como esta.Es inútil esconderos… La gripe os alcanzará… Para reconocerla, no tenéis más que evitar cruzaros con este tipo de la fotografía. ¿Por qué todos los virus malignos que aparecían en esa serie tenían la misma cara?
Días de lluvia
El día ha comenzado mal. Cuando ha sonado mi despertador a las 10.15 (joder, levantarse en fin de semana antes de las 12.00 debería ser ilegal) ya he escuchado la lluvia golpear el suelo de mi patio. He abierto los ojos, y el día estaba gris, lógicamente encapotado y descargando el agua de sus nubes a gusto… Mal, mal, mal… Odio la lluvia.
Es un odio irracional, lo sé, y más en estos tiempos de sequía. Y me alegro de que al fin llueva, pero coño ¡que no nos moje! Lo que deberíamos instalar en los embalses son embudos gigantescos orientados al cielo, y protegiendo las ciudades. Nos quedaríamos sin plástico en la tierra, pero qué demonios, se recogería todo el agua que cayera. Y en verano las podíamos quitar y colocar sombrillas kilométricas. Sí, eso deberíamos hacer: “Plataforma por el Embudo Gigante”, ¿quién se apunta? Mery, sé que tú sí.
Pero a lo que iba, que no sólo odio la lluvia, sino que además me pone de mala leche. No puedes estar sentado en un banco charlando tranquilamente, no puedes distinguir bien las heces caninas (por no llamarlas "cagadas de puto chucho") del suelo, te sacan los ojos con los paraguas... Así que ya me he levantado cabreado y encima, este finde me tocaba trabajar. Día completito, vaya. Al llegar al curro me he tenido que poner el nuevo uniforme, que se compone de los pantalones de siempre junto a una camiseta de algodón semitransparente en plan “Abanderado” promocionando la nueva X Box 360. Madre mía, entre esa camiseta y la que me pongo para dormir no hay ni una puta diferencia. ¿Ventajas? Se transparentan los sujetadores (lo siento, compañeras, es así). No sé por qué mi idea de hacer una fiesta de camisetas mojadas en la tienda no ha sido bien recibida… ¿Vosotros no compraríais mucho más con dependientas así? Imagen comercial, chicas, todo por la tienda.
¿Pero por qué estoy intentando subir las ventas de la tienda? ¡Si también odio los horarios antisociales de ese lugar! Me está costando hundirla a la maldita… ¿Para qué quiero un videoclub si hoy entro con la única ilusión de comprarme con descuento la Edición Especial de “Batman Begins”, y resulta que no la tenemos! Joooder, un videoclub sin Batman a la venta es como un tío paseando en gallumbos por la calle… está desnudo. Y además el hecho de currar te impide el estar haciendo lo que cualquier persona normal haría durante todo el fin de semana: jugar al “Ultimate Spiderman”. Madre de dios que vicioooo… Pensándolo bien, tal vez consiga quitarme el cabreo paseando un ratito por NY con mi lanzarredes… ¡Voy pa’llá!
PD: También odio a las distribuidoras de cine que estrenan en un mismo fin de semana tres películas que quiero ver: “Serenity” (del genio creador de Buffy), “Una historia de violencia” y “La vida secreta de las palabras”… ¡No hay tiempo para todas, hostias!
Es un odio irracional, lo sé, y más en estos tiempos de sequía. Y me alegro de que al fin llueva, pero coño ¡que no nos moje! Lo que deberíamos instalar en los embalses son embudos gigantescos orientados al cielo, y protegiendo las ciudades. Nos quedaríamos sin plástico en la tierra, pero qué demonios, se recogería todo el agua que cayera. Y en verano las podíamos quitar y colocar sombrillas kilométricas. Sí, eso deberíamos hacer: “Plataforma por el Embudo Gigante”, ¿quién se apunta? Mery, sé que tú sí.Pero a lo que iba, que no sólo odio la lluvia, sino que además me pone de mala leche. No puedes estar sentado en un banco charlando tranquilamente, no puedes distinguir bien las heces caninas (por no llamarlas "cagadas de puto chucho") del suelo, te sacan los ojos con los paraguas... Así que ya me he levantado cabreado y encima, este finde me tocaba trabajar. Día completito, vaya. Al llegar al curro me he tenido que poner el nuevo uniforme, que se compone de los pantalones de siempre junto a una camiseta de algodón semitransparente en plan “Abanderado” promocionando la nueva X Box 360. Madre mía, entre esa camiseta y la que me pongo para dormir no hay ni una puta diferencia. ¿Ventajas? Se transparentan los sujetadores (lo siento, compañeras, es así). No sé por qué mi idea de hacer una fiesta de camisetas mojadas en la tienda no ha sido bien recibida… ¿Vosotros no compraríais mucho más con dependientas así? Imagen comercial, chicas, todo por la tienda.
¿Pero por qué estoy intentando subir las ventas de la tienda? ¡Si también odio los horarios antisociales de ese lugar! Me está costando hundirla a la maldita… ¿Para qué quiero un videoclub si hoy entro con la única ilusión de comprarme con descuento la Edición Especial de “Batman Begins”, y resulta que no la tenemos! Joooder, un videoclub sin Batman a la venta es como un tío paseando en gallumbos por la calle… está desnudo. Y además el hecho de currar te impide el estar haciendo lo que cualquier persona normal haría durante todo el fin de semana: jugar al “Ultimate Spiderman”. Madre de dios que vicioooo… Pensándolo bien, tal vez consiga quitarme el cabreo paseando un ratito por NY con mi lanzarredes… ¡Voy pa’llá!
PD: También odio a las distribuidoras de cine que estrenan en un mismo fin de semana tres películas que quiero ver: “Serenity” (del genio creador de Buffy), “Una historia de violencia” y “La vida secreta de las palabras”… ¡No hay tiempo para todas, hostias!
Ultimate Javivi
Lo prometo, iba a actualizar hoy. Incluso tenía ya el post pensado. Pero hay cosas que ocurren en la vida que tienen prioridad. Me han dejado el "Ultimate Spiderman" para PC.

Joder, es que puedes controlar a Spidey y a Venom... Comprendedlo, estimados lectores, necesito acción arácnida. Voy a jugar otra vez.

Joder, es que puedes controlar a Spidey y a Venom... Comprendedlo, estimados lectores, necesito acción arácnida. Voy a jugar otra vez.
Mi Test Friki
En el videoclub, estoy haciendo ahora el horario de mi jefa. Eh, no la estoy robando el puesto, sólo me estoy ocupando de cubrir sus merecidísimas vacaciones (ahora es cuando el resto de mis compañeras me llaman pelota de mierda). El caso es que como ahora estoy más horas en la tienda, he decidido llevarme un libro de test de la autoescuela para los ratos muertos (es decir, cuando no hay clientes preguntando constantemente por la última de Van Damme o de Sandra Bulloch, ni gente que en lugar de darse una pequeña vuelta por la tienda o leerse la revista te pillan por banda y te obligan a recitarles todos los estrenos que ha habido durante la semana).

Y así estoy, haciendo test tras test en el trabajo, en mi casa, en el metro... Incluso el otro día fui a comprar una barra de pan y ocurrió esto:
- Son 90... - me dijo el panadero.
- Eeeeh, no, que va, en autovías y autopistas la máxima es de 120.
- (Tras un silencio sepulcral) Me pagas o llamo a la policía.
Creo que me estoy obsesionando. ¡Y es que tengo que quitarme de encima el puñetero teórico! Así, al aprobarlo, podré olvidarme instantáneamene todo lo aprendido y conducir de verdad al estilo "Carmaggedon". Jua jua jua... La verdad es que sería muchísimo más fácil con un examen de este tipo:
---
1. Pilota el Halcón Milenario por una vía interestelar y un caza TIE le indica su intención de adelantarte con señales luminosas, ¿debe facilitarle la maniobra?
a) Sí, pero cuando te adelante hacerle un corte de mangas desde la cabina.
b) No, y enviar a Luke a la torreta superior para que le pulverice con los rayos láser.
c) No, y dejar a Chewie al mando de la nave mientras vas a enseñarle a Leia tu espada láser.
2. Conduce el Delorean por una vía urbana y frente a ti hay un semáforo con la luz ámbar parpadeando, en el lado derecho de la calzada. ¿Qué debe hacer?
a) Viajar 5 minutos al futuro y paso del semáforo.
b) Viajar al año 1983 y le digo a George Lucas que con “El Retorno del Jedi” ya se termina eso de hace más pelis de Star Wars.
c) Viajar varios años en el futuro y ver en DVD el final de “Perdidos”. Después, volver a la actualidad y contárselo a todos, jujuju.
3. Circula por una autovía y en el arcén derecho ve a dos hobbits, acompañados de un asqueroso y deforme mediano, con un cartel en el que se lee “A Mordor”. ¿Debe parar a recogerles?
a) Sí, pero a cambio del número de teléfono de la buenorra de Eowyn.
b) Sí, con la única condición de que el puto Gollum vaya directo a la baca. Joder, que peste a pescado…
c) No, simplemente bajar la ventanilla y señalar al rubio mientras gritas “¡Hostias, el de Los Goonies!”.
4. El Air Force One se estrella junto a la autovía por la que circula, y usted se detiene para socorrer a los heridos. Estableciendo la prioridad adecuada, y sin perder la calma, comprueba que el presidente George W. Bush se halla en estado terminal, pero podría mitigarle el dolor con primeros auxilios básicos. ¿Qué hace?
a) Orino en su cara, al estilo de sus soldados en la prisión de “Abu Graib”.
b) Le pregunto por qué mataron a José Couso.
c) Dejar que se pudra.
5. Usted conduce por una vía urbana cuando de pronto observa que una lucha entre Spiderman y Venom hace desprender una cornisa hacia la carretera. Debe realizar una rápida maniobra para esquivarla, ¿cómo lo hace?
a) Pulso el “Turbo Boost” y salgo pitando.
b) Nada, confiaré en que Spiderman me salve.
c) ¡Que huevos! Freno bruscamente y me pongo a sacar fotos con el móvil para enviarlas al Daily Bugle.
---
Creo que se lo enviaré a la DGT para ver si lo aceptan. ¡Éste lo apruebo yo con los ojos cerraos! Por lo pronto, quiero presentarme al teórico a primeros de Noviembre, así que lo creyentes ya pueden empezar a rezar. ¿Quién se apunta a que le dé una vuelta en mi futuro coche?

Y así estoy, haciendo test tras test en el trabajo, en mi casa, en el metro... Incluso el otro día fui a comprar una barra de pan y ocurrió esto:
- Son 90... - me dijo el panadero.
- Eeeeh, no, que va, en autovías y autopistas la máxima es de 120.
- (Tras un silencio sepulcral) Me pagas o llamo a la policía.
Creo que me estoy obsesionando. ¡Y es que tengo que quitarme de encima el puñetero teórico! Así, al aprobarlo, podré olvidarme instantáneamene todo lo aprendido y conducir de verdad al estilo "Carmaggedon". Jua jua jua... La verdad es que sería muchísimo más fácil con un examen de este tipo:
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1. Pilota el Halcón Milenario por una vía interestelar y un caza TIE le indica su intención de adelantarte con señales luminosas, ¿debe facilitarle la maniobra?
a) Sí, pero cuando te adelante hacerle un corte de mangas desde la cabina.
b) No, y enviar a Luke a la torreta superior para que le pulverice con los rayos láser.
c) No, y dejar a Chewie al mando de la nave mientras vas a enseñarle a Leia tu espada láser.
2. Conduce el Delorean por una vía urbana y frente a ti hay un semáforo con la luz ámbar parpadeando, en el lado derecho de la calzada. ¿Qué debe hacer?
a) Viajar 5 minutos al futuro y paso del semáforo.
b) Viajar al año 1983 y le digo a George Lucas que con “El Retorno del Jedi” ya se termina eso de hace más pelis de Star Wars.
c) Viajar varios años en el futuro y ver en DVD el final de “Perdidos”. Después, volver a la actualidad y contárselo a todos, jujuju.
3. Circula por una autovía y en el arcén derecho ve a dos hobbits, acompañados de un asqueroso y deforme mediano, con un cartel en el que se lee “A Mordor”. ¿Debe parar a recogerles?
a) Sí, pero a cambio del número de teléfono de la buenorra de Eowyn.
b) Sí, con la única condición de que el puto Gollum vaya directo a la baca. Joder, que peste a pescado…
c) No, simplemente bajar la ventanilla y señalar al rubio mientras gritas “¡Hostias, el de Los Goonies!”.
4. El Air Force One se estrella junto a la autovía por la que circula, y usted se detiene para socorrer a los heridos. Estableciendo la prioridad adecuada, y sin perder la calma, comprueba que el presidente George W. Bush se halla en estado terminal, pero podría mitigarle el dolor con primeros auxilios básicos. ¿Qué hace?
a) Orino en su cara, al estilo de sus soldados en la prisión de “Abu Graib”.
b) Le pregunto por qué mataron a José Couso.
c) Dejar que se pudra.
5. Usted conduce por una vía urbana cuando de pronto observa que una lucha entre Spiderman y Venom hace desprender una cornisa hacia la carretera. Debe realizar una rápida maniobra para esquivarla, ¿cómo lo hace?
a) Pulso el “Turbo Boost” y salgo pitando.
b) Nada, confiaré en que Spiderman me salve.
c) ¡Que huevos! Freno bruscamente y me pongo a sacar fotos con el móvil para enviarlas al Daily Bugle.
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Creo que se lo enviaré a la DGT para ver si lo aceptan. ¡Éste lo apruebo yo con los ojos cerraos! Por lo pronto, quiero presentarme al teórico a primeros de Noviembre, así que lo creyentes ya pueden empezar a rezar. ¿Quién se apunta a que le dé una vuelta en mi futuro coche?
¿Por qué os gusta tanto ir de compras?
Hoy no me apetecía demasiado escribir (he preferido fusionarme con la NADA), así que para saciar el apetito de mis lectores (hola... ¿estáis ahí?), he decidido recuperar un texto que escribí hace ya unos años. En él relataba la ocasión en la que un amiguete y yo tuvimos que comprar unos regalos de cumpleaños a unas amigas. Fue una locura, y de aquel infierno intenté rescatar estas palabras, que quedarán para la posteridad como el recuerdo de la incapacidad masculina para comprar ropa para vosotras. Allá va:
"Hay días en los que te levantas con la sensación de que vas a hacer algo grande, algo de lo que te vas a sentir completamente orgulloso. Bien, pues el jueves 19 de septiembre de 2002, no fue uno de esos días. Y así nos fue… Pero ante las adversidades es cuando más se aprende, y aquel día Rober y yo aprendimos una valiosa lección: no sabemos ir de compras. Bueno, no es que no sepamos hacerlo, es que estamos genéticamente incapacitados para dicha actividad.
¡Es verdad! Una persona no puede ser perfecta para todo… ¿o acaso alguien es capaz de imaginarse a Fernando Fernán Gómez presentando el “Bricomanía”?
El caso es que ese fatídico día Rober y yo fuimos los encargados de comprar los regalos para Ceci, Inma y Raquel, que celebrarían su cumpleaños apenas 24 horas después. Estudiamos detenidamente los tipos de regalos que podíamos hacer, y establecimos dos grupos: los útiles y los que les gustan a las mujeres. Así, tras una importante reflexión, optamos por comprarles ropa (obsequio que sin duda pertenece al segundo grupo). Ahora bien… ¿qué tipo de prenda deberíamos comprar? Sinceramente, nuestros primeros pensamientos se dedicaron a la ropa interior. Pero, lectores, el primer pensamiento no siempre es el más adecuado. Llegamos a la conclusión de que era posible que no aceptaran un sujetador transparente y un tanga de piel de leopardo.
El día anterior, el miércoles, consultamos a una experta en estos temas: nuestra amiga Estela. Nos recomendó unas prendas que serían del agrado de nuestras tres amigas: camisetas y jerseys de cuello no-se-qué y mangas francesas. Intentamos retener tan complicados conceptos en nuestras memorias, pero como era de esperar, no lo logramos. Así, nos encontramos perdidos de nuevo.
Nos encaminamos hacia Parquesur, con el fin de introducirnos en el misterioso mundo de las tiendas de ropa. Entrábamos en esas tiendas, pero como no teníamos ni idea de qué y cómo comprar ropa, no avanzábamos en nuestra misión. Además, toda nuestra atención se centraba en las dependientas de Zara, y así no había forma de comprar nada. Recorrimos varias de esas tiendas, pero no encontrábamos absolutamente nada, comenzábamos a desesperarnos. Cogíamos perchas y nos preguntábamos: “¿para quién podría ser esto?”. Pero luego veíamos que en aquella prenda había dibujada una ranita con un corazón en sus manos. “Para nadie,” nos respondíamos “nadie debería llevar esto”.
Aquello se estaba convirtiendo en un infierno, y llegamos a pensar que jamás cumpliríamos nuestro objetivo. Veíamos algo curioso pero era caro, escogíamos prendas cuya talla ni siquiera sabíamos interpretar…La desorientación era total. Pero es en esos momentos cuando ocurre algo que lo cambia todo, que llena de luz el oscuro camino del fracaso… ¡Nos encontramos a Irene, otra amiga nuestra, paseando ociosa por allí! Los dos saltamos exaltados hacia ella a pedirla ayuda, y yo recuerdo que fui capaz de ver un aura mística en torno a ella, una señal divina. Pero luego recordé que era ateo y me dije: “Tío, deberías dejar las drogas… o tal vez empezar a tomarlas ya”. Entonces Rober y yo le explicamos nuestra situación y ella accedió a ayudarnos. Se convirtió en LA GUÏA.
Así, lo que Rober y yo no fuimos capaces de hacer en más de una hora, Irene lo logró en apenas 10 minutos. Nos dirigió a las tiendas adecuadas, accedimos a ofertas antes ocultas a nuestros ojos inexpertos y realizamos las compras necesarias con una gran satisfacción. ¡Y a buen precio! Comprendimos entonces que ir de compras era una ciencia nunca estudiada. Aprendimos muchas cosas, como por ejemplo que si vas a comprar ropa por primera vez y no lo haces en compañía de una chica, estás perdido; o que si coges una prenda y la dejas en una estantería sin doblar, no pasa nada porque las dependientas la doblan después por ti. Um, interesante…
Nada más terminar, Rober compró unas palomitas para agradecer su ayuda a nuestra salvadora, aunque sabíamos que en realidad se merecía que le otorgaran el Premio Novel a la Concordia. Y así acabó un día en principio difícil, pero después gratificante por la sensación del trabajo bien hecho. Habíamos hecho unas buenas compras. Aún así, por si acaso, nos guardamos los tickets de compra, que nunca se sabe…
Javivi.
PD: ¡Sí! Cuando les dimos los regalos a nuestras amigas el día después, nos dijeron que les gustaron. Felicidades a las tres (quizá por fingir tan bien, jeje…)."
Pues así terminó nuestra aventura. Aprendimos además algo fundamental: dejar siempre que otros compren los regalos de cumpleaños...
"Hay días en los que te levantas con la sensación de que vas a hacer algo grande, algo de lo que te vas a sentir completamente orgulloso. Bien, pues el jueves 19 de septiembre de 2002, no fue uno de esos días. Y así nos fue… Pero ante las adversidades es cuando más se aprende, y aquel día Rober y yo aprendimos una valiosa lección: no sabemos ir de compras. Bueno, no es que no sepamos hacerlo, es que estamos genéticamente incapacitados para dicha actividad.
¡Es verdad! Una persona no puede ser perfecta para todo… ¿o acaso alguien es capaz de imaginarse a Fernando Fernán Gómez presentando el “Bricomanía”?
El caso es que ese fatídico día Rober y yo fuimos los encargados de comprar los regalos para Ceci, Inma y Raquel, que celebrarían su cumpleaños apenas 24 horas después. Estudiamos detenidamente los tipos de regalos que podíamos hacer, y establecimos dos grupos: los útiles y los que les gustan a las mujeres. Así, tras una importante reflexión, optamos por comprarles ropa (obsequio que sin duda pertenece al segundo grupo). Ahora bien… ¿qué tipo de prenda deberíamos comprar? Sinceramente, nuestros primeros pensamientos se dedicaron a la ropa interior. Pero, lectores, el primer pensamiento no siempre es el más adecuado. Llegamos a la conclusión de que era posible que no aceptaran un sujetador transparente y un tanga de piel de leopardo.
El día anterior, el miércoles, consultamos a una experta en estos temas: nuestra amiga Estela. Nos recomendó unas prendas que serían del agrado de nuestras tres amigas: camisetas y jerseys de cuello no-se-qué y mangas francesas. Intentamos retener tan complicados conceptos en nuestras memorias, pero como era de esperar, no lo logramos. Así, nos encontramos perdidos de nuevo.
Nos encaminamos hacia Parquesur, con el fin de introducirnos en el misterioso mundo de las tiendas de ropa. Entrábamos en esas tiendas, pero como no teníamos ni idea de qué y cómo comprar ropa, no avanzábamos en nuestra misión. Además, toda nuestra atención se centraba en las dependientas de Zara, y así no había forma de comprar nada. Recorrimos varias de esas tiendas, pero no encontrábamos absolutamente nada, comenzábamos a desesperarnos. Cogíamos perchas y nos preguntábamos: “¿para quién podría ser esto?”. Pero luego veíamos que en aquella prenda había dibujada una ranita con un corazón en sus manos. “Para nadie,” nos respondíamos “nadie debería llevar esto”.
Aquello se estaba convirtiendo en un infierno, y llegamos a pensar que jamás cumpliríamos nuestro objetivo. Veíamos algo curioso pero era caro, escogíamos prendas cuya talla ni siquiera sabíamos interpretar…La desorientación era total. Pero es en esos momentos cuando ocurre algo que lo cambia todo, que llena de luz el oscuro camino del fracaso… ¡Nos encontramos a Irene, otra amiga nuestra, paseando ociosa por allí! Los dos saltamos exaltados hacia ella a pedirla ayuda, y yo recuerdo que fui capaz de ver un aura mística en torno a ella, una señal divina. Pero luego recordé que era ateo y me dije: “Tío, deberías dejar las drogas… o tal vez empezar a tomarlas ya”. Entonces Rober y yo le explicamos nuestra situación y ella accedió a ayudarnos. Se convirtió en LA GUÏA.
Así, lo que Rober y yo no fuimos capaces de hacer en más de una hora, Irene lo logró en apenas 10 minutos. Nos dirigió a las tiendas adecuadas, accedimos a ofertas antes ocultas a nuestros ojos inexpertos y realizamos las compras necesarias con una gran satisfacción. ¡Y a buen precio! Comprendimos entonces que ir de compras era una ciencia nunca estudiada. Aprendimos muchas cosas, como por ejemplo que si vas a comprar ropa por primera vez y no lo haces en compañía de una chica, estás perdido; o que si coges una prenda y la dejas en una estantería sin doblar, no pasa nada porque las dependientas la doblan después por ti. Um, interesante…
Nada más terminar, Rober compró unas palomitas para agradecer su ayuda a nuestra salvadora, aunque sabíamos que en realidad se merecía que le otorgaran el Premio Novel a la Concordia. Y así acabó un día en principio difícil, pero después gratificante por la sensación del trabajo bien hecho. Habíamos hecho unas buenas compras. Aún así, por si acaso, nos guardamos los tickets de compra, que nunca se sabe…
Javivi.
PD: ¡Sí! Cuando les dimos los regalos a nuestras amigas el día después, nos dijeron que les gustaron. Felicidades a las tres (quizá por fingir tan bien, jeje…)."
Pues así terminó nuestra aventura. Aprendimos además algo fundamental: dejar siempre que otros compren los regalos de cumpleaños...
Otoño rima con...
Hay dos hechos que en Otoño nos joden el resto del año. ¿Las hojas que caen de los árboles, en su lenta muerte hacia un final de asfalto? ¿El regreso a las arduas jornadas de estudio a costa de la vida social conseguida durante el verano? ¿Las lluvias que entristecen un cielo cada vez más apagado? No, no y no. Estas dos pérdidas a las que me refiero no tienen nada de poético:
1. El final de los escotes y las camisetas de tirantes. Hasta el año que viene, amigos, os echaremos de menos.
2. La puta gripe.
Y es que en mi casa ya se ha colado la gripe. Mi hermano ha caído en sus febriles garras, y sé que es cuestión de tiempo que a mí también me ataque. Por si acaso, y para prevenir, ya me he instalado en mi propio cuerpo el Panda Antivirus (no preguntéis por dónde me he metido el CD). Y con las últimas actualizaciones, porque el cabrón del virus de la gripe no es nunca como los años anteriores, sino que es un mutante del anterior. Esto, ya de por sí, acojona. Y es que con sólo imaginarme a una cepa de virus con las garras de Lobezno y diciendo: “Déjame entrar, o te rajo”, ya me escondo debajo de mi cama.
Tic, tac... la cuenta atrás para mi contagio ha comenzado...
Hoy no me extiendo mucho más, y me despido con una viñeta de "El Roto" para "El País" , publicada estos días. Y es que los saltos masivos en las fronteras de Melilla dan qué pensar. Cuando no se tiene nada, no hay nada que perder...

1. El final de los escotes y las camisetas de tirantes. Hasta el año que viene, amigos, os echaremos de menos.
2. La puta gripe.
Y es que en mi casa ya se ha colado la gripe. Mi hermano ha caído en sus febriles garras, y sé que es cuestión de tiempo que a mí también me ataque. Por si acaso, y para prevenir, ya me he instalado en mi propio cuerpo el Panda Antivirus (no preguntéis por dónde me he metido el CD). Y con las últimas actualizaciones, porque el cabrón del virus de la gripe no es nunca como los años anteriores, sino que es un mutante del anterior. Esto, ya de por sí, acojona. Y es que con sólo imaginarme a una cepa de virus con las garras de Lobezno y diciendo: “Déjame entrar, o te rajo”, ya me escondo debajo de mi cama.
Tic, tac... la cuenta atrás para mi contagio ha comenzado...
Hoy no me extiendo mucho más, y me despido con una viñeta de "El Roto" para "El País" , publicada estos días. Y es que los saltos masivos en las fronteras de Melilla dan qué pensar. Cuando no se tiene nada, no hay nada que perder...

Mi primer/a…
Influido completamente por el espíritu de Joaquín Sabina (sólo en su arte, no en sus otros vicios), me he apropiado de la idea de una de las canciones de su último disco (¿aún no lo habéis comprado? ¿y a qué esperáis?) para escribir un nuevo post en este flamante blog. El tema es “Me pido primer”, en el que hace un interesante repaso a su vida, llena de las metáforas habituales en sus composiciones. Yo, evidentemente, no soy un genio de su talla, así que simplemente os contaré un poquito mis “primeras cosas”…
Mi primer/a…
-… película favorita: o el “Batman” de Burton o “Parque Jurásico”, no recuerdo con cual me flipé más.
-… mejor amigo: un compañero de clase en E.G.B., el Fran, hasta que nos fuimos alejando. Cada vez me parecía más “pesado” y me apetecía irme con otra gente. Creía firmemente que su hermana pequeña estaba enamorada de mí. Ya podía estarlo ahora, que ha crecido bastante bien… ;)
-… grupo de música favorito: “La Frontera”. Mi primo me dejó una casete de ellos y me encantaron. Buscaba desesperadamente, por aburrimiento, un grupo al que pegarme como fan y los encontré a ellos. Judaaaas el miserableeee…
-… gamberrada: yo era joven, tenía 8 ó 9 años, estaba apuntado a kárate… y fingí un esguince que duró 15 días. Es una historia que he contado 1000 veces, que merece un post especial. Por cierto, no se lo digáis a mis padres, ¿vale?
-… CD: La BSO de “El Rey León”. Me encantó esa peli de pequeño, y me sabía las canciones de memoria. No la he vuelto a ver, tal vez para conservar el recuerdo de lo maravillosa que era. Hoy posiblemente no me lo parecería tanto (suele pasar).
-… polvo: recuerdo que fue en…. ¡MEEEC! Lo lleváis claro. Si esperáis que cuente esas cosas aquí, os equivocáis de blog. Además, creo que es mejor que lo veáis en el vídeo que grabé; lo podéis descargar en www.quevidasexualmastriste.com. Todo por la audiencia.
-… trabajo: fui reponedor/cajero en un Superior (propiedad del todopoderoso Corte Inglés). Fue un infierno. Trabajaba muchísimo, madrugaba un montón, no tuve ni un gramo de vida social, me perdí acampadas muy importantes para mí… Menos mal que conocí a buena gente. Durante ese tiempo perdí mi identidad habitual, para convertirme en “Javier de Alimentación, acuda a línea de caja”. Se merece otro post.
-… cómic de superhéroes: fue uno de Batman, en el que luchaba contra el Señor de las Ratas. Tremendo. ¡Lo malo es que no sé dónde lo tengo!
-… premio: el de Relatos Breves, en la Asociación Juvenil (el Junior) a la que pertenecí durante muchos años. Fui como el Lance Amstrong de la literatura, gané tres años seguidos. Claro que habría que recordar el escasísimo número de participantes… Demonios, dejadme saborear mi victoria.
-… beso: Noviembre, el escalón de una zapatería, una preciosa estudiante de enfermería… ¿alguien me deja una máquina del tiempo?
-… Oscar: uno de plástico que me dieron en un campamento del Junior. Aún lo conservo y le echo miraditas de vez en cuando. ¿Será mi futuro? ¿Será una fantasía?
-… papel de teatro: Fui Baltasar en una obra del colegio. Me pintaron de negro, y mi madre me hizo el traje de Rey Mago. Sin más comentarios, he procurado borrarlo de la memoria colectiva.
-… ordenador: el mítico Amstrad. Menudos vicios que nos pegábamos mi hermano y yo al “Afterburner”, o al “Operation Wolf”…
-… borrachera: pues aunque no os lo creáis, aún está por llegar. Soy abstemio, supongo que por intentar ser un poco más original que los demás. Todos beben, pues yo no. También porque mi orgullo no me deja que los demás me vean “sin control”, o vulnerable… pero algún día tendré que beber. Creo que mis padres no se creen que no bebo.
-… lágrima con una película: pues creo que fue con la maravillosa “Beautiful girls”. Grandísima película, rompí a llorar sin remedio. Melancolía y nostalgia hecha cine.
-… inocentada: durante una navidad, en la tele dijeron que ese año, durante la Cabalgata, los Reyes Magos irían montados en dinosaurios. Me lo creí, ¿qué pasa? Era un niño flipado con los saurios. Hermano, cabrón, deja de reírte.
Creo que por hoy ya he hecho un ejercicio de memoria suficiente. Es un buen tema éste. ¿Cuáles son vuestras “primeras cosas”?
PD: Si alguien ha pulsado el enlace de www.quevidasexualmastriste.com para bajarse ese vídeo, habrá podido comprobar que esa web no existe. ¿En serio queríais verme así? En ese caso, me asaltan dos reflexiones:
1. Que necesitas urgentemente una revisión psiquiátrica. Con la cantidad de buen porno que hay en internet…
2. Que eres una persona degenerada, abierta a todo tipo de depravación sexual y adicta a la búsqueda constante del placer. En este caso… ¿hablamos?
Mi primer/a…
-… película favorita: o el “Batman” de Burton o “Parque Jurásico”, no recuerdo con cual me flipé más.
-… mejor amigo: un compañero de clase en E.G.B., el Fran, hasta que nos fuimos alejando. Cada vez me parecía más “pesado” y me apetecía irme con otra gente. Creía firmemente que su hermana pequeña estaba enamorada de mí. Ya podía estarlo ahora, que ha crecido bastante bien… ;)
-… grupo de música favorito: “La Frontera”. Mi primo me dejó una casete de ellos y me encantaron. Buscaba desesperadamente, por aburrimiento, un grupo al que pegarme como fan y los encontré a ellos. Judaaaas el miserableeee…
-… gamberrada: yo era joven, tenía 8 ó 9 años, estaba apuntado a kárate… y fingí un esguince que duró 15 días. Es una historia que he contado 1000 veces, que merece un post especial. Por cierto, no se lo digáis a mis padres, ¿vale?
-… CD: La BSO de “El Rey León”. Me encantó esa peli de pequeño, y me sabía las canciones de memoria. No la he vuelto a ver, tal vez para conservar el recuerdo de lo maravillosa que era. Hoy posiblemente no me lo parecería tanto (suele pasar).
-… polvo: recuerdo que fue en…. ¡MEEEC! Lo lleváis claro. Si esperáis que cuente esas cosas aquí, os equivocáis de blog. Además, creo que es mejor que lo veáis en el vídeo que grabé; lo podéis descargar en www.quevidasexualmastriste.com. Todo por la audiencia.
-… trabajo: fui reponedor/cajero en un Superior (propiedad del todopoderoso Corte Inglés). Fue un infierno. Trabajaba muchísimo, madrugaba un montón, no tuve ni un gramo de vida social, me perdí acampadas muy importantes para mí… Menos mal que conocí a buena gente. Durante ese tiempo perdí mi identidad habitual, para convertirme en “Javier de Alimentación, acuda a línea de caja”. Se merece otro post.
-… cómic de superhéroes: fue uno de Batman, en el que luchaba contra el Señor de las Ratas. Tremendo. ¡Lo malo es que no sé dónde lo tengo!
-… premio: el de Relatos Breves, en la Asociación Juvenil (el Junior) a la que pertenecí durante muchos años. Fui como el Lance Amstrong de la literatura, gané tres años seguidos. Claro que habría que recordar el escasísimo número de participantes… Demonios, dejadme saborear mi victoria.
-… beso: Noviembre, el escalón de una zapatería, una preciosa estudiante de enfermería… ¿alguien me deja una máquina del tiempo?
-… Oscar: uno de plástico que me dieron en un campamento del Junior. Aún lo conservo y le echo miraditas de vez en cuando. ¿Será mi futuro? ¿Será una fantasía?
-… papel de teatro: Fui Baltasar en una obra del colegio. Me pintaron de negro, y mi madre me hizo el traje de Rey Mago. Sin más comentarios, he procurado borrarlo de la memoria colectiva.
-… ordenador: el mítico Amstrad. Menudos vicios que nos pegábamos mi hermano y yo al “Afterburner”, o al “Operation Wolf”…
-… borrachera: pues aunque no os lo creáis, aún está por llegar. Soy abstemio, supongo que por intentar ser un poco más original que los demás. Todos beben, pues yo no. También porque mi orgullo no me deja que los demás me vean “sin control”, o vulnerable… pero algún día tendré que beber. Creo que mis padres no se creen que no bebo.
-… lágrima con una película: pues creo que fue con la maravillosa “Beautiful girls”. Grandísima película, rompí a llorar sin remedio. Melancolía y nostalgia hecha cine.
-… inocentada: durante una navidad, en la tele dijeron que ese año, durante la Cabalgata, los Reyes Magos irían montados en dinosaurios. Me lo creí, ¿qué pasa? Era un niño flipado con los saurios. Hermano, cabrón, deja de reírte.
Creo que por hoy ya he hecho un ejercicio de memoria suficiente. Es un buen tema éste. ¿Cuáles son vuestras “primeras cosas”?
PD: Si alguien ha pulsado el enlace de www.quevidasexualmastriste.com para bajarse ese vídeo, habrá podido comprobar que esa web no existe. ¿En serio queríais verme así? En ese caso, me asaltan dos reflexiones:
1. Que necesitas urgentemente una revisión psiquiátrica. Con la cantidad de buen porno que hay en internet…
2. Que eres una persona degenerada, abierta a todo tipo de depravación sexual y adicta a la búsqueda constante del placer. En este caso… ¿hablamos?