Ea ea ea....
Noticia noticiosa:
El Ayuntamiento de Leganés responde al de Getafe que pida la capitalidad de Plutón, "ahora que es un planeta enano".
Ante esta estúpida noticia, sólo queda hacer un comentario: JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA. Están locos estos getafenses.
Fuente: diario El Mundo
Getafe reclamará la capitalidad de la Comunidad de Madrid
Ante esta estúpida noticia, sólo queda hacer un comentario: JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA. Están locos estos getafenses.
Fuente: diario El Mundo
Tétanos
Cuando cumpláis 24 años, no volváis jamás al médico. Ni siquiera si pilláis la gripe, os entra una gastroenteritis o tenéis un accidente de vuelo con Oceanic Airlines. Al alcanzar esa edad no vayáis porque... os pondrán la vacuna de recuerdo del Tétanos.
Y es que este lunes, cuando acudí al primer control de peso (joder, me siento como Jabba the Hutt diciendo esto), y tras reorganizar mis costumbres tan sedentarias y poco saludables, la enfermera cayó en la cuenta de mi edad y echó un rápido cálculo mental: si la vacuna contra el tétanos se pone a los 14 años, y la dosis de recuerdo es diez años más tarde... sí, va a ser que toca. A mí las agujas como que me dan igual, y no me preocupé demasiado. Es más, cuando no sentí el más mínimo dolor cuando me la inyectó pensé “soy un toro, ni la kriptonita podrá conmigo” (dése cuenta el lector que mientras escribo ésto escucho la BSO de Superman). Y hala, tan contento salí de la consulta, subí a la azotea y salté al vacío tras colocarme la capa roja (joder, a ver si acaba ya esta canción). Siguiente parada: Ahorramás.
Ese día, por cierto, fue la primera vez en mi vida que en mi cesta de la compra había tan sólo alimentos hipocalóricos. Vamos, tó verde. Que si ensaladas, que si menestra congelada... Al pasar por la sección de bollería, retiré la mirada y me dije “¡Sé fuerte! Que no te engañe su tentador aroma. ¡Magdalenas, sois unas arpías!”. Así, cual Ulises huyendo de los hermosos cánticos de las sirenas, fui a la caja a pagar y escapé de ese demoníaco antro de perversión calórica.
Cuando volvía a casa cargado con las bolsas, ya comencé a notar algo en el brazo... no sé, un ligero dolorcillo. Baaaah, soy un hombre y podía soportar eso (aviso a los que os hayáis reído al leer que “soy un hombre”: sois un poco cabrones). Así que subí a casa y me despreocupé completamente. Pero amigos... las vacunas atacan cuando menos te lo esperas, se atrincheran en tu torrente sanguíneo y te hacen reacción cuando estás despistado viendo la tele o leyendo una revista porno (¿leyendo?). Así pues, al día siguiente, tras aparcar el Batmóvil y dejarle el traje a Alfred (ahora estoy escuchando la BSO de Batman, ¿qué pasa?), el dolor del brazo comenzó a hacerse más agudo y me sentí algo cansado. Tras eso, un leve pero molestísimo dolor de cabeza y un atontamiento que me hizo insultar mentalmente a los descubridores de las vacunas (sin rencores, os debemos nuestras vidas, pero coño, duele...). ¿Qué creéis que hice? Pues abandoné mi plan de pintarme la cara y enseñarle el culo a mis enemigos por la libertad (lo habéis adivinado, ahora BSO de Braveheart.... ¡esta recopilación de BSO me está matando!) y anulé todos mis compromisos sociales. Bueno vale, no tenía ninguno. ¡Pero tampoco habría podido ir!
Ya veis, han pasado ya un par de días y aún me duele el brazo un montón. Esta mañana si que me he puesto hielo en el brazo porque me he despertado con un dolorrrrrrrrrrr. Aunque sigo con dolores varios, al menos sí que son menos fuertes que ayer. Sé que me he puesto en modo quejica, pero hombre, permitídmelo al menos un par de veces al año ¿no? ¿doy pena, verdad? Es mi objetivo, jeje.
Así que yo os aviso: procurad no enfermar... siempre hay un médico con una jeringuilla en la mano y gritando mientras babea "¡te tocaaa, te tocaaaa!".
PD: Sí, me puse la vacuna en el brazo izquierdo, en previsión de...
Y es que este lunes, cuando acudí al primer control de peso (joder, me siento como Jabba the Hutt diciendo esto), y tras reorganizar mis costumbres tan sedentarias y poco saludables, la enfermera cayó en la cuenta de mi edad y echó un rápido cálculo mental: si la vacuna contra el tétanos se pone a los 14 años, y la dosis de recuerdo es diez años más tarde... sí, va a ser que toca. A mí las agujas como que me dan igual, y no me preocupé demasiado. Es más, cuando no sentí el más mínimo dolor cuando me la inyectó pensé “soy un toro, ni la kriptonita podrá conmigo” (dése cuenta el lector que mientras escribo ésto escucho la BSO de Superman). Y hala, tan contento salí de la consulta, subí a la azotea y salté al vacío tras colocarme la capa roja (joder, a ver si acaba ya esta canción). Siguiente parada: Ahorramás.
Ese día, por cierto, fue la primera vez en mi vida que en mi cesta de la compra había tan sólo alimentos hipocalóricos. Vamos, tó verde. Que si ensaladas, que si menestra congelada... Al pasar por la sección de bollería, retiré la mirada y me dije “¡Sé fuerte! Que no te engañe su tentador aroma. ¡Magdalenas, sois unas arpías!”. Así, cual Ulises huyendo de los hermosos cánticos de las sirenas, fui a la caja a pagar y escapé de ese demoníaco antro de perversión calórica.
Cuando volvía a casa cargado con las bolsas, ya comencé a notar algo en el brazo... no sé, un ligero dolorcillo. Baaaah, soy un hombre y podía soportar eso (aviso a los que os hayáis reído al leer que “soy un hombre”: sois un poco cabrones). Así que subí a casa y me despreocupé completamente. Pero amigos... las vacunas atacan cuando menos te lo esperas, se atrincheran en tu torrente sanguíneo y te hacen reacción cuando estás despistado viendo la tele o leyendo una revista porno (¿leyendo?). Así pues, al día siguiente, tras aparcar el Batmóvil y dejarle el traje a Alfred (ahora estoy escuchando la BSO de Batman, ¿qué pasa?), el dolor del brazo comenzó a hacerse más agudo y me sentí algo cansado. Tras eso, un leve pero molestísimo dolor de cabeza y un atontamiento que me hizo insultar mentalmente a los descubridores de las vacunas (sin rencores, os debemos nuestras vidas, pero coño, duele...). ¿Qué creéis que hice? Pues abandoné mi plan de pintarme la cara y enseñarle el culo a mis enemigos por la libertad (lo habéis adivinado, ahora BSO de Braveheart.... ¡esta recopilación de BSO me está matando!) y anulé todos mis compromisos sociales. Bueno vale, no tenía ninguno. ¡Pero tampoco habría podido ir!
Ya veis, han pasado ya un par de días y aún me duele el brazo un montón. Esta mañana si que me he puesto hielo en el brazo porque me he despertado con un dolorrrrrrrrrrr. Aunque sigo con dolores varios, al menos sí que son menos fuertes que ayer. Sé que me he puesto en modo quejica, pero hombre, permitídmelo al menos un par de veces al año ¿no? ¿doy pena, verdad? Es mi objetivo, jeje.
Así que yo os aviso: procurad no enfermar... siempre hay un médico con una jeringuilla en la mano y gritando mientras babea "¡te tocaaa, te tocaaaa!".
PD: Sí, me puse la vacuna en el brazo izquierdo, en previsión de...
A dieta.
Última hora. Acabo de recibir un nuevo comunicado de mis neuronas: me dicen que siguen en huelga y amenazan con no cumplir ni siquiera los servicios mínimos. Esto se traduce en que si no respeto su descanso estival, sabotearán todos mis actos conscientes provocándome un estado casi vegetativo. Vamos, como estoy ahora pero con un hilillo de baba en la boca.
¿Las consecuencias? Pues no tengo ganas de naaaaaada. Es que menudo mes de agosto más aburrido que llevo, por dios (abstenerse la típica frase de “Pues busca curro, cabrón”). Sólo hay dos novedades:
1. Mi hermano ha firmado el contrato por la compra de un piso. Así que a partir de ahora comienza la OPH (Operación Peloteo al Hermano). Y es que aspiro a que me preste un rinconcito en su hogar. Para ello, boicotearé todas las opciones que tenga de echarse novia y me dedicaré a alabar su música blackmetalera y su melena al viento. Querido hermaaaano... ¡sé cocinar! ¡ Y no quiero quedarme sólo con papá y mamá!
2. Lo llevaba pensando un tiempo... Mi madre, mis amigos, mis primas e incluso gente desconocida que me para por la calle me dicen “Tío, has engordao que te cagas”. Así que me he decidido. El otro día fui al médico y...
DOCTORA: Estás cogiendo bastante peso.
JAVIVI: Sí, lo sé, por eso venía. Es que...
Bah, esperad. Ese diálogo es el que realmente se produjo, pero es muy aburrido... a ver si lo hago más interesante:
DOCTORA: Joder, ¿te has comido un puto mamut? Estás mazo de gordo.
JAVIVI: ¡Pero serás zorra! ¿Acaso te dije yo algo cuando estabas embarazada de tus mellizos, so idiota?
DOCTORA: Eso es porque follo, maldito onanista de mierda.
JAVIVI: ¿Y nadie te ha hablado de los condones, puta?
DOCTORA: Anda, toma esta dieta de 1800 Kcal y vuelve semanalmente.
JAVIVI: Gracias.
Y ya está. Así que mido casi 1.70 y peso 82.8 Kg. Aunque ya me dijo la doctora (¡un saludo desde aquí! No tengo nada en contra de tus mellizos), no es una burrada, pero sí es sobrepeso. La dieta no es tan chunga como podía esperarse, pero me tendré que despedir de gran parte de mi adorado pan y de otros pequeños vicios culinarios. ¡E incluso tengo que hacer ejercicio! Y, tras asegurarme de que leer cómics no es precisamente “ejercicio”, pues me subiré del trastero la bicicleta estática y le tendré que dar al pedaleo. Hagan sus apuestas: ¿Conseguirá Javivi adentrarse en un mundo de comida sana y ejercicio, traicionando así sus costumbres más arraigadas?
Y nada más, aquí se acaba el post de hoy. Ya os dicho que mis neuronas están en huelga y no me van a permitir hacer un exceso de elucubración. De hecho, ya estoy empezando a sentir unos agudos pinchazos en la zona genital, donde tenemos los tíos las neuronas. Creo que son ellas intentando decirme que no me pase de la raya, que me están vigilando. Así que por mi salud y mi bien urológico, os tengo que dejar hasta el siguiente post (y menos mal que el Controlador de Blogs también está de vacaciones, porque tengo a medias el artículo de Supercor, jop).
¡A pasarlo bien!
ANEXO: Foto hecha en pleno proceso de aburrimiento esta tarde:

En mi cárcel de mármol.
¿Las consecuencias? Pues no tengo ganas de naaaaaada. Es que menudo mes de agosto más aburrido que llevo, por dios (abstenerse la típica frase de “Pues busca curro, cabrón”). Sólo hay dos novedades:
1. Mi hermano ha firmado el contrato por la compra de un piso. Así que a partir de ahora comienza la OPH (Operación Peloteo al Hermano). Y es que aspiro a que me preste un rinconcito en su hogar. Para ello, boicotearé todas las opciones que tenga de echarse novia y me dedicaré a alabar su música blackmetalera y su melena al viento. Querido hermaaaano... ¡sé cocinar! ¡ Y no quiero quedarme sólo con papá y mamá!
2. Lo llevaba pensando un tiempo... Mi madre, mis amigos, mis primas e incluso gente desconocida que me para por la calle me dicen “Tío, has engordao que te cagas”. Así que me he decidido. El otro día fui al médico y...
DOCTORA: Estás cogiendo bastante peso.
JAVIVI: Sí, lo sé, por eso venía. Es que...
Bah, esperad. Ese diálogo es el que realmente se produjo, pero es muy aburrido... a ver si lo hago más interesante:
DOCTORA: Joder, ¿te has comido un puto mamut? Estás mazo de gordo.
JAVIVI: ¡Pero serás zorra! ¿Acaso te dije yo algo cuando estabas embarazada de tus mellizos, so idiota?
DOCTORA: Eso es porque follo, maldito onanista de mierda.
JAVIVI: ¿Y nadie te ha hablado de los condones, puta?
DOCTORA: Anda, toma esta dieta de 1800 Kcal y vuelve semanalmente.
JAVIVI: Gracias.
Y ya está. Así que mido casi 1.70 y peso 82.8 Kg. Aunque ya me dijo la doctora (¡un saludo desde aquí! No tengo nada en contra de tus mellizos), no es una burrada, pero sí es sobrepeso. La dieta no es tan chunga como podía esperarse, pero me tendré que despedir de gran parte de mi adorado pan y de otros pequeños vicios culinarios. ¡E incluso tengo que hacer ejercicio! Y, tras asegurarme de que leer cómics no es precisamente “ejercicio”, pues me subiré del trastero la bicicleta estática y le tendré que dar al pedaleo. Hagan sus apuestas: ¿Conseguirá Javivi adentrarse en un mundo de comida sana y ejercicio, traicionando así sus costumbres más arraigadas?
Y nada más, aquí se acaba el post de hoy. Ya os dicho que mis neuronas están en huelga y no me van a permitir hacer un exceso de elucubración. De hecho, ya estoy empezando a sentir unos agudos pinchazos en la zona genital, donde tenemos los tíos las neuronas. Creo que son ellas intentando decirme que no me pase de la raya, que me están vigilando. Así que por mi salud y mi bien urológico, os tengo que dejar hasta el siguiente post (y menos mal que el Controlador de Blogs también está de vacaciones, porque tengo a medias el artículo de Supercor, jop).
¡A pasarlo bien!
ANEXO: Foto hecha en pleno proceso de aburrimiento esta tarde:

La Caída del Tato
Sí, vale, este vídeo tiene ya dos años, pero es que es tan gracioso... Contemplad cómo mi amigo el Tato intentaba demostrar que él era el inventor del fútbol-samba.
El "joga bonito" alcanza una nueva dimensión tras ver esto, ¿verdad? Señores ejecutivos de Nike, Adidas o incluso el Pans'&Company (el protagonista también es de buen comer), para cualquier intento de contratación de este individuo para protagonizar sus próximas campañas publicitarias, contacten conmigo. Tan sólo me llevaré el 85% de las ganancias...
Ay, que calor está haciendo, ¿verdad? ¡Que alguien me diga un remedio para hacerlo soportable! Bueno, al menos fuera de casa, porque dentro ya soy feliz con mi estupendo aire acondicionado... ¡diooooos, que placer tecnológico!
Hala, hoy otro post corto, que en verano hay menos neuronas (si quedaba alguna) :P
PD: ¿Por qué no se me quita de la cabeza la gente que se está bañando en la playa? Digamos por ejemplo, en... Portugal. Ejem.
El "joga bonito" alcanza una nueva dimensión tras ver esto, ¿verdad? Señores ejecutivos de Nike, Adidas o incluso el Pans'&Company (el protagonista también es de buen comer), para cualquier intento de contratación de este individuo para protagonizar sus próximas campañas publicitarias, contacten conmigo. Tan sólo me llevaré el 85% de las ganancias...
Ay, que calor está haciendo, ¿verdad? ¡Que alguien me diga un remedio para hacerlo soportable! Bueno, al menos fuera de casa, porque dentro ya soy feliz con mi estupendo aire acondicionado... ¡diooooos, que placer tecnológico!
Hala, hoy otro post corto, que en verano hay menos neuronas (si quedaba alguna) :P
PD: ¿Por qué no se me quita de la cabeza la gente que se está bañando en la playa? Digamos por ejemplo, en... Portugal. Ejem.