Wacaciones (la "w" es por la Warner... vaya, el primer chiste malo ya está en el título)
¡Hola amigos!
Hay que ver qué buen humor se le pone a uno cuando está de vacaciones, ¿verdad? ¡Pues así estoy yo! Disfrutando de unas merecidísimas dos semanas de vacaciones mientras mis aplicados compañeros tratan de sacar adelante la serie sin su Script de exteriores favorito.
Hoy me propongo dar envidia a todos aquellos que madruguéis esta semana que me queda de vacaciones contándoos que tras estar diez días encerrado en mi casa viendo películas, series, y leyendo cómics y libros como un buen friki (o como alguien cuyos amigos están todos trabajando o de viaje lejos de mí... ¡malditos, me habéis abandonado!), hoy por fin he salido a la luz y me he ido a la Warner.
Jo, me lo he pasado como un niño pequeño, y he hecho tantas cosas… He vapuleado (dos veces) con una perfecta puntería y una pistola láser a máxima potencia a mis amigos en la casa del terror de Scooby Doo; he reído muchísimo mientras el bueno de Frikifriend montaba en las montañas rusas y emitía los más maravillosos gritos de terror desde los de Neve Campbell en “Scream”; he escuchado sin parar la música de “Batman Begins” en toda la zona de Superhéroes, con la consiguiente erección y el efecto perchero que ello provoca en mi cuerpo; he sido acorralado en los coches de choque por los vehículos y las carcajadas dementes de dos personas sin carnet de conducir…
Y para culminar un día tan estupendo… ¡hemos visto a Batman en acción! Sí, vale, sé que es un señor disfrazado y que se trata de un espectáculo en el que actores mueven la boca de una forma un poco falsa mientras se reproducen las voces de la película para darse de hostias entre sí en un ejercicio de desganada ejecución. Pero me daba igual, ahí me teníais a mí del todo entregado a la causa y aplaudiendo a rabiar la aparición del estupendo (aunque algo renqueante) Batmóvil cuando, de pronto, en mitad de la pasmosa demostración de superioridad táctica del coche de nuestro caballero oscuro favorito, a una señora sentada delante de mí se le ocurre decir con total inocencia:
“Anda, mira, el Batimóvil”.
¿El qué? ¿El Batimóvil? ¿EL BATIMÓVIL? ¡Batmóvil, señora! Qué vergüenza, a saber qué educación le estará dando a sus hijos. Si por mí fuera, la metía en una lúgubre celda del Arkham Asylum para que Killer Croc le introduzca un enorme y afilado fragmento de kriptonita por… Chssss, calma, Javi, calma, ella no tiene por qué saberlo… Recuerda las enseñanzas de tu maestro y deja que la Fuerza mitigue tu dolor…
Pues total, que resulta que el que iba en el interior del Batmóvil (¿¿EL BATIMÓVIL??) no era Batman, ¡sino su fiel ayudante Alfred! Y claro, el Espantapájaros recibió una buena paliza que el verdadero Batman, recién aparecido de entre las sombras, le propinó unos instantes después.
Ay, Batman… el hombre con el coche más molón del mundo. Y además es tan fuerte y musculado…
TI TU – TI TUUU
¿Pero qué demon…?
TI TU – TI TUUU
Vaya, si está sonando mi móvil. Y sí, es el sonido de los teléfonos de la serie “24”. Disculpadme un segundo.
- ¿Hola?
- (…)
- Hombre, Fermín. Pues me pillas actualizando el blog. Oye, es un poco tarde para llamar, ¿no?
- (…)
- No, no, tranquilo, si me queda un rato todavía. De hecho, estaba a punto de retocar las últimas frases que había escrito, porque creo que dan alguna idea equivocada sobre mi condición sexual.
- (…)
- Me estás asustando, ¿ha pasado algo?
- (…)
- ¿Qué? ¿Me lo estás diciendo en serio?
- (…)
- ¿Y cómo coño han conseguido esas imágenes?
- (…)
- Joder. Son unos putos buitres, macho. ¿Y dices que las va a publicar la Cuore esta semana?
- (…)
- Mierda.
- (…)
- No, mira, se acabó. Vamos a hacer una cosa. Dices que tienes esas imágenes, ¿no?
- (…)
- Pues me las vas a mandar ahora mismo y las voy a publicar en mi blog.
- (…)
- Me da igual, que se jodan. Ya sé que van a destruirme socialmente, pero si van a salir igualmente a la luz pública, prefiero ser yo el que lo publique. Mañana hablamos.
Odio a esa prensa sensacionalista, los odio de verdad. Una persona se hace mínimamente famosa (¡eh, salí de extra en “Isi/Disi"!) y ya se creen con derecho a perseguirte y fotografiarte. Y cuando consiguen unas imágenes como las que han conseguido hoy… No, no lo permitiré. No voy a darles el placer de publicar… de publicar… ESTO.


¿Qué pasa, que una persona normal no puede mantener un tórrido acercamiento carnal con un gallo de dos metros y después darle un par de buenas razones pélvicas al coyote para que deje de perseguir de una maldita vez a un estúpido y monosílabico avestruz? Que como le digo yo todos los días: “Cojones, deja de comprar en ACME y búscate algo en Amazon.com, que pareces tonto y estás poniendo por las nubes la media de accidentes laborales”…
Pero a lo que voy, que ya me he hartado de ir escondiéndome en oscuras esquinas y decrépitos antros. Esto es lo que soy. Sólo pido que vosotros, y por extensión la sociedad entera, no nos juzguéis por nuestros impúdicos actos públicos; porque debéis saber que lo nuestro es un amor puro, un amor incondicional y apasionado como el que solo un animal de granja puede darte.
…
Bueno, a decir verdad, tampoco es así. Confieso que no es amor, es sólo necesidad de cariño y un electrizante y salvaje sexo duro sin sentimientos ni frases bonitas mientras ellos se fuman un paquete de cigarrillos en sucios moteles de carretera y se giran para no verme las lágrimas cuando les pregunto si algún día se acordarán de nuestro aniversario.
Tened claro que el único animal que ha sido dañado durante la toma de estas fotografías, he sido yo. Y prometo dejar algún día estas indignas actividades de las que tanto me avergüenzo en estos momentos. Sí, dejaré de perseguir dibujos animados algún día… cuando consiga acostarme con esa cerda a la que llevo años persiguiendo.
Oh sí, voy a por ti… Peggy.
Hay que ver qué buen humor se le pone a uno cuando está de vacaciones, ¿verdad? ¡Pues así estoy yo! Disfrutando de unas merecidísimas dos semanas de vacaciones mientras mis aplicados compañeros tratan de sacar adelante la serie sin su Script de exteriores favorito.
Hoy me propongo dar envidia a todos aquellos que madruguéis esta semana que me queda de vacaciones contándoos que tras estar diez días encerrado en mi casa viendo películas, series, y leyendo cómics y libros como un buen friki (o como alguien cuyos amigos están todos trabajando o de viaje lejos de mí... ¡malditos, me habéis abandonado!), hoy por fin he salido a la luz y me he ido a la Warner.
Jo, me lo he pasado como un niño pequeño, y he hecho tantas cosas… He vapuleado (dos veces) con una perfecta puntería y una pistola láser a máxima potencia a mis amigos en la casa del terror de Scooby Doo; he reído muchísimo mientras el bueno de Frikifriend montaba en las montañas rusas y emitía los más maravillosos gritos de terror desde los de Neve Campbell en “Scream”; he escuchado sin parar la música de “Batman Begins” en toda la zona de Superhéroes, con la consiguiente erección y el efecto perchero que ello provoca en mi cuerpo; he sido acorralado en los coches de choque por los vehículos y las carcajadas dementes de dos personas sin carnet de conducir…
Y para culminar un día tan estupendo… ¡hemos visto a Batman en acción! Sí, vale, sé que es un señor disfrazado y que se trata de un espectáculo en el que actores mueven la boca de una forma un poco falsa mientras se reproducen las voces de la película para darse de hostias entre sí en un ejercicio de desganada ejecución. Pero me daba igual, ahí me teníais a mí del todo entregado a la causa y aplaudiendo a rabiar la aparición del estupendo (aunque algo renqueante) Batmóvil cuando, de pronto, en mitad de la pasmosa demostración de superioridad táctica del coche de nuestro caballero oscuro favorito, a una señora sentada delante de mí se le ocurre decir con total inocencia:
“Anda, mira, el Batimóvil”.
¿El qué? ¿El Batimóvil? ¿EL BATIMÓVIL? ¡Batmóvil, señora! Qué vergüenza, a saber qué educación le estará dando a sus hijos. Si por mí fuera, la metía en una lúgubre celda del Arkham Asylum para que Killer Croc le introduzca un enorme y afilado fragmento de kriptonita por… Chssss, calma, Javi, calma, ella no tiene por qué saberlo… Recuerda las enseñanzas de tu maestro y deja que la Fuerza mitigue tu dolor…
Pues total, que resulta que el que iba en el interior del Batmóvil (¿¿EL BATIMÓVIL??) no era Batman, ¡sino su fiel ayudante Alfred! Y claro, el Espantapájaros recibió una buena paliza que el verdadero Batman, recién aparecido de entre las sombras, le propinó unos instantes después.
Ay, Batman… el hombre con el coche más molón del mundo. Y además es tan fuerte y musculado…
TI TU – TI TUUU
¿Pero qué demon…?
TI TU – TI TUUU
Vaya, si está sonando mi móvil. Y sí, es el sonido de los teléfonos de la serie “24”. Disculpadme un segundo.
- ¿Hola?
- (…)
- Hombre, Fermín. Pues me pillas actualizando el blog. Oye, es un poco tarde para llamar, ¿no?
- (…)
- No, no, tranquilo, si me queda un rato todavía. De hecho, estaba a punto de retocar las últimas frases que había escrito, porque creo que dan alguna idea equivocada sobre mi condición sexual.
- (…)
- Me estás asustando, ¿ha pasado algo?
- (…)
- ¿Qué? ¿Me lo estás diciendo en serio?
- (…)
- ¿Y cómo coño han conseguido esas imágenes?
- (…)
- Joder. Son unos putos buitres, macho. ¿Y dices que las va a publicar la Cuore esta semana?
- (…)
- Mierda.
- (…)
- No, mira, se acabó. Vamos a hacer una cosa. Dices que tienes esas imágenes, ¿no?
- (…)
- Pues me las vas a mandar ahora mismo y las voy a publicar en mi blog.
- (…)
- Me da igual, que se jodan. Ya sé que van a destruirme socialmente, pero si van a salir igualmente a la luz pública, prefiero ser yo el que lo publique. Mañana hablamos.
Odio a esa prensa sensacionalista, los odio de verdad. Una persona se hace mínimamente famosa (¡eh, salí de extra en “Isi/Disi"!) y ya se creen con derecho a perseguirte y fotografiarte. Y cuando consiguen unas imágenes como las que han conseguido hoy… No, no lo permitiré. No voy a darles el placer de publicar… de publicar… ESTO.


¿Qué pasa, que una persona normal no puede mantener un tórrido acercamiento carnal con un gallo de dos metros y después darle un par de buenas razones pélvicas al coyote para que deje de perseguir de una maldita vez a un estúpido y monosílabico avestruz? Que como le digo yo todos los días: “Cojones, deja de comprar en ACME y búscate algo en Amazon.com, que pareces tonto y estás poniendo por las nubes la media de accidentes laborales”…
Pero a lo que voy, que ya me he hartado de ir escondiéndome en oscuras esquinas y decrépitos antros. Esto es lo que soy. Sólo pido que vosotros, y por extensión la sociedad entera, no nos juzguéis por nuestros impúdicos actos públicos; porque debéis saber que lo nuestro es un amor puro, un amor incondicional y apasionado como el que solo un animal de granja puede darte.
…
Bueno, a decir verdad, tampoco es así. Confieso que no es amor, es sólo necesidad de cariño y un electrizante y salvaje sexo duro sin sentimientos ni frases bonitas mientras ellos se fuman un paquete de cigarrillos en sucios moteles de carretera y se giran para no verme las lágrimas cuando les pregunto si algún día se acordarán de nuestro aniversario.
Tened claro que el único animal que ha sido dañado durante la toma de estas fotografías, he sido yo. Y prometo dejar algún día estas indignas actividades de las que tanto me avergüenzo en estos momentos. Sí, dejaré de perseguir dibujos animados algún día… cuando consiga acostarme con esa cerda a la que llevo años persiguiendo.
Oh sí, voy a por ti… Peggy.
Llamadas perdidas
INT. DESPACHO PRESIDENTE DE VODAFONE. ATARDECER.
El despacho es muy amplio, con una impoluta moqueta roja que cubre todo el suelo y unos amplios ventanales que ofrecen una vasta visión de Madrid. El Presidente de Vodafone está sentado ante la robusta mesa de madera, tecleando en su ordenador portátil. De pronto, se escuchan gritos tras la puerta.
JAVIVI (OFF)
¡Suéltame, cabronazo! ¡Soy de Vodafone y tengo derecho a entrar!
El Presidente de Vodafone deja de teclear y, extrañado, levanta la vista de la pantalla. La puerta se abre de golpe para dejar pasar a un guarda de seguridad enorme vestido con traje negro y un auricular en el oído izquierdo y a Javivi, al que trae agarrado para controlar sus banales intentos de escape.
JAVIVI
¡Que me sueltes ya, cojones!
GUARDA SEGURIDAD
Siento la interrupción, señor.
PRESIDENTE VODAFONE
¿Qué está ocurriendo aquí?
GUARDA SEGURIDAD
Nada serio, sólo una rata que quería colarse en su despacho.
JAVIVI
¿Cómo dices? Rata lo será tu puta ma…
El Guarda de Seguridad se encara con Javivi.
GUARDA SEGURIDAD
Termina esa frase y tendré una razón para patearte el culo.
Javivi se calla, más enfadado que asustado. El Presidente de Vodafone se levanta de su silla y camina hacia ellos.
PRESIDENTE VODAFONE
Estoy seguro de que eso no será necesario. Creo que podremos solucionar el problema, sea cual sea, como personas civilizadas. ¿No es así, señor…?
JAVIVI
Velasco. Javier Velasco. Y delante de este orangután no pienso hablar.
El Guarda de Seguridad está a punto de encararse de nuevo, pero le para la voz de su jefe.
PRESIDENTE VODAFONE
Tranquilo, estoy seguro de que no quería decir eso. Será mejor que esperes fuera. Está todo controlado.
El Guarda de Seguridad acepta a regañadientes. Inicia salida.
GUARDA SEGURIDAD (al Presidente de Vodafone, señalando a Javivi)
Si intenta hacer cualquier cosa, entraré y lo último que verá será la suela de mis zapatos.
El Guarda de Seguridad cierra la puerta detrás tras salir.
JAVIVI (haciendo burla)
Ñe ñe ñe ñe ñe ñe… Ha empezado él.
PRESIDENTE VODAFONE
Discúlpele, señor Velasco. El personal de seguridad es a veces un poco impulsivo. Y ahora va usted a explicarme en qué demonios estaba pensando para intentar entrar aquí por la fuerza. ¿No cree que hubiera sido mejor pedir una cita?
JAVIVI
Lo he intentado, pero su secretaria me decía que era imposible y que para cualquier problema hablara con atención al cliente.
PRESIDENTE VODAFONE
Ya, ¿y acaso no es ése el procedimiento habitual para cualquier consulta?
JAVIVI
Si, pero es que esto no es cualquier consulta. Esto es vital, es de la máxima importancia que pueda usted imaginarse.
PRESIDENTE VODAFONE
Ya veo. Pues hablemos tranquilamente (le señala una silla) Siéntese.
Javivi se sienta. Él se sienta sobre la mesa.
JAVIVI
Gracias. Pues verá el caso es que… mire, estoy preparando un cortometraje.
PRESIDENTE VODAFONE
Ajá.
JAVIVI
Es un cortometraje en el que tengo depositadas muchas esperanzas. Va a participar mucha gente entusiasmada con la historia y vamos a ponerle toda la ilusión del mundo.
PRESIDENTE VODAFONE
Me parece muy bien, siempre he pensado que la cultura de un país es lo que define su propia historia. Pero, la verdad, sigo sin ver la relación entre sus inquietudes artísticas y el hecho de que esté usted aquí.
JAVIVI
Sí, a eso voy ahora. El caso es que ya entregamos en su día el dossier del proyecto al Ministerio, un dossier curradísimo en el que se expone todo el proyecto para optar a la subvención por la realización del corto. Ya lo tenemos todo, el equipo, la localización, la sala de montaje… Lo tenemos todo, digo… excepto a los actores. Los tenemos ya elegidos, y ya tienen los guiones, pero llevo meses intentando hablar con ellos del proyecto y es que no hay manera. Con él al menos conseguí hablar por teléfono, y sigo esperando pacientemente a que pueda leerlo y me dé una respuesta. Pero con ella… con ella me he visto con más dificultades.
PRESIDENTE VODAFONE
Por momentos está consiguiendo intrigarme. ¿Por qué no ha hablado aún con ella?
JAVIVI
Bueno, pues es difícil de explicar, pero supongo que hasta ahora han sido un cúmulo de circunstancias que no dependen de mí. También influye el hecho de que como no me conocen, lo último que quiero es agobiarles a llamadas o presentándome en sus respectivos trabajos en plan “Hola, disculpa mi comportamiento propio de un psicópata acosador, pero, ¿haces mi corto, porfa?”. Tienen trabajo, más proyectos, y lo que nadie quiere es que un pesado les esté importunando cada dos días. Y además, este trabajo es tan absorbente que te quita la mayor parte de cada día, lo sé por experiencia. Bueno, el caso es que no tengo la forma de hablar directamente con ella y lo único que pretendo es preguntarle si le ha gustado el guión, comentarle cómo queremos hacerlo, decirle que vamos a esperar a que sus agendas les permitan participar en esto, y que soy un tío muy majo que está seguro de lo que quiere hacer y que de esas trece páginas de guión puede quedar algo muy bien hecho.
PRESIDENTE VODAFONE
Y sigue sin tener cómo hablar con ella.
JAVIVI
Pues no del todo cierto… seguía sin tener cómo hablar con ella, y ahí es donde entra su compañía.
Javivi se levanta de la silla y camina por el despacho.
JAVIVI
Ayer probé con otra vía, vía que me abrió el sabiamente elegido jefe de producción del corto. Hablé con otra persona de la serie en la que ella trabaja y le expliqué todo lo que le estoy contando a usted ahora. Muy agradable, el hombre se ofreció a hablar con ella y a pasarle de nuevo mi número de teléfono. Misión cumplida, al fin parecía que podríamos charlar tranquilamente y quedó la cosa en que ella me llamaría.
Javivi hace una pequeña pausa, tras la cual saca su teléfono móvil del bolsillo.
JAVIVI
Durante la mañana de hoy, 10 de Julio de 2008 y mientras intentaba trabajar leyendo los capítulos del 516 al 520 de mi serie disimulando mis enormes deseos de que aquella llamada se produjera, recibo este mensaje en mi teléfono móvil.
Javivi le acerca el teléfono. El Presidente de Vodafone lee.
PRESIDENTE VODAFONE
Es un mensaje que le avisa de que ha recibido dos llamadas de un número que no tenía almacenado en su teléfono a las 12.57.
JAVIVI (guardándose el teléfono)
Correcto. Lo recibí más de media hora más tarde.
PRESIDENTE VODAFONE
Cuando encendió el móvil, supongo.
JAVIVI
Supone mal, porque... ¡Mi teléfono jamás estuvo apagado! Desde hace un par de meses no me separo de él y porque estoy esperando pacientemente esas llamadas, lo tengo casi siempre en la mano y no me atrevo ni a dejarle con una sola raya de batería… Estaba encendido, marcaba buena cobertura, y no me llegó la llamada. ¿Me lo puede explicar?
PRESIDENTE VODAFONE
Pues así de primeras…
JAVIVI
¡Pudo ser ella! Es más, ¡estoy casi seguro de que fue ella! Y claro, como ya había pasado un rato, cuando yo llamé a ese número nadie me contestaba. ¿Comprende usted el problema que me provoca eso? No quiero llamar a ese número constantemente y conseguir que me odien, ¿no lo entiende?
PRESIDENTE VODAFONE
Lo entiendo, es perfectamente comprensible, pero…
Javivi vuelve a sentarse, desconsolado.
JAVIVI
¡Pero nada! ¿Y si he perdido la mejor oportunidad de hablar con ella? ¿Y si ha pensado “pues mira, si lleva semanas detrás mía y ahora no me coge la llamada es que no estará interesado”? ¿Usted sabe el cabreo que me he pillado?
PRESIDENTE VODAFONE
Estoy seguro de que puede investigarse y…
JAVIVI
¡Ya he llamado a su servicio de atención al cliente, pero el caso es que ya he perdido esa llamada! Y…. y…. (grita para liberar tensión) ¡Aaaaaaaaaah!
El Presidente de Vodafone se acerca a él y se arrodilla, poniéndose a su altura.
PRESIDENTE VODAFONE
Señor Velasco, en nombre de la compañía a la que represento, le pido mis más sinceras disculpas. No le quepa la menor duda de que me encargaré personalmente de que tenga en todo momento la mejor cobertura y las mejores prestaciones en su teléfono móvil.
Javivi levanta la mirada y observa al Presidente. Se le nota un poco más aliviado.
JAVIVI
Gracias. Supongo que sólo necesitaba decírselo a alguien. Creo que debo irme.
Javivi se levanta, y el Presidente de Vodafone le sigue.
PRESIDENTE VODAFONE
¿Está mejor? ¿Necesita algo más?
JAVIVI
Estoy bien, gracias. Aunque… bueno, antes el guarda me ha hecho un poco de daño.
PRESIDENTE VODAFONE
No diga más. ¡Guarda!
La puerta del despacho se abre al instante y entra el Guarda de Seguridad.
PRESIDENTE VODAFONE
Acompañe a este joven a la salida, pero antes... Discúlpese con él.
GUARDA SEGURIDAD
¿Cómo dice? Con todos mis respetos, señor…
PRESIDENTE VODAFONE
Hágalo.
JAVIVI
Eso, hazlo. Y con entonación, que no suene falso, ¿eh?
El Guarda de Seguridad suspira profundamente. Se cuadra y se gira hacia Javivi.
GUARDA SEGURIDAD
Lamento profundamente lo sucedido, señor Velasco. Debí interpretar erróneamente su intento de allanamiento y su agresivo comportamiento ante una autoridad legitimada para detenerle.
JAVIVI
Y…
GUARDA SEGURIDAD
¿Y?
JAVIVI
Me ha llamado rata.
El Guarda de Seguridad mira al Presidente de Vodafone. Éste le invita a continuar con un gesto.
GUARDA
Y… Ruego que me disculpe por mi injustificable error de llamarle rata, cuando salta a la vista que usted es un ser humano perfectamente desarrollado.
PRESIDENTE VODAFONE
Eso está mejor. ¿No ven lo fácil que es hacer las cosas bien? Hasta la vista, señor Velasco, nuestro querido guarda le dará un pin de Vodafone a la salida, ¿de acuerdo?
El Presidente de Vodafone y Javivi se estrechan la mano.
JAVIVI
Encantado. Le invitaré al preestreno de mi corto, ¿vale? (se gira y comienza a caminar hacia la salida. Mira al Guarda, que camina junto a él) A ti también te invitaré, y si hay sitios libres, podrás llevarte a tu marido.
El Guarda de Seguridad respira profundamente de nuevo. Los dos desaparecen tras la puerta, que se cierra lentamente. El Presidente de Vodafone borra la sonrisa de su rostro y se limpia compulsivamente la mano con la chaqueta. Vuelve a su escritorio y pulsa una tecla de su ordenador portátil, del que surge una voz electrónica.
VOZ ELECTRÓNICA
¿Ya se ha ido?
PRESIDENTE VODAFONE
Ahora mismo, señor. Un par de minutos más y tengo que vomitar.
VOZ ELECTRÓNICA
Entiendo por lo que ha pasado, y será generosamente recompensado por ello, pero lo importante es que se lo haya tragado.
PRESIDENTE VODAFONE
Estoy seguro de que así ha sido, señor. El pobre infeliz no sospecha que llevamos meses interceptando las llamadas de los dos actores.
VOZ ELECTRÓNICA
Estupendo. Revise todo su sistema de bloqueo y contacte con los agentes que se han infiltrado en el entorno de los actores. Dígales que doblen sus esfuerzos en evitar que lean ese guión y recuérdeles la importancia de todo esto.
PRESIDENTE VODAFONE
Sí, señor.
VOZ ELECTRÓNICA
Y desmantele todo el operativo antes de que el verdadero presidente de Vodafone llegue a su despacho. No debemos levantar ninguna sospecha. Corto y cierro.
El falso Presidente de Vodafone se cuadra ante el portátil y saluda con un gesto militar. Un chasquido que se escucha a través del portátil da por finalizada la comunicación. Después cierra el portátil y lo introduce en un maletín. Tras cerrarlo, camina hacia la puerta mientras echa un último vistazo a su alrededor. Desaparece tras la puerta como si él nunca hubiera estado allí.
Guau, éste sí que ha sido un final sorprendente, ¿verdad queridos lectores? ¿Qué misteriosa organización está detrás de esta conspiración? ¿Por qué están empeñados en evitar que ese corto se haga posible? ¿Creéis que conseguirá nuestro héroe (que es Javivi, no el Guarda de Seguridad) recibir esas llamadas? No os despistéis, porque la respuesta a éstas y a otras preguntas, las podréis encontrar próximamente en vuestro blog favorito... y en éste también.
El despacho es muy amplio, con una impoluta moqueta roja que cubre todo el suelo y unos amplios ventanales que ofrecen una vasta visión de Madrid. El Presidente de Vodafone está sentado ante la robusta mesa de madera, tecleando en su ordenador portátil. De pronto, se escuchan gritos tras la puerta.
JAVIVI (OFF)
¡Suéltame, cabronazo! ¡Soy de Vodafone y tengo derecho a entrar!
El Presidente de Vodafone deja de teclear y, extrañado, levanta la vista de la pantalla. La puerta se abre de golpe para dejar pasar a un guarda de seguridad enorme vestido con traje negro y un auricular en el oído izquierdo y a Javivi, al que trae agarrado para controlar sus banales intentos de escape.
JAVIVI
¡Que me sueltes ya, cojones!
GUARDA SEGURIDAD
Siento la interrupción, señor.
PRESIDENTE VODAFONE
¿Qué está ocurriendo aquí?
GUARDA SEGURIDAD
Nada serio, sólo una rata que quería colarse en su despacho.
JAVIVI
¿Cómo dices? Rata lo será tu puta ma…
El Guarda de Seguridad se encara con Javivi.
GUARDA SEGURIDAD
Termina esa frase y tendré una razón para patearte el culo.
Javivi se calla, más enfadado que asustado. El Presidente de Vodafone se levanta de su silla y camina hacia ellos.
PRESIDENTE VODAFONE
Estoy seguro de que eso no será necesario. Creo que podremos solucionar el problema, sea cual sea, como personas civilizadas. ¿No es así, señor…?
JAVIVI
Velasco. Javier Velasco. Y delante de este orangután no pienso hablar.
El Guarda de Seguridad está a punto de encararse de nuevo, pero le para la voz de su jefe.
PRESIDENTE VODAFONE
Tranquilo, estoy seguro de que no quería decir eso. Será mejor que esperes fuera. Está todo controlado.
El Guarda de Seguridad acepta a regañadientes. Inicia salida.
GUARDA SEGURIDAD (al Presidente de Vodafone, señalando a Javivi)
Si intenta hacer cualquier cosa, entraré y lo último que verá será la suela de mis zapatos.
El Guarda de Seguridad cierra la puerta detrás tras salir.
JAVIVI (haciendo burla)
Ñe ñe ñe ñe ñe ñe… Ha empezado él.
PRESIDENTE VODAFONE
Discúlpele, señor Velasco. El personal de seguridad es a veces un poco impulsivo. Y ahora va usted a explicarme en qué demonios estaba pensando para intentar entrar aquí por la fuerza. ¿No cree que hubiera sido mejor pedir una cita?
JAVIVI
Lo he intentado, pero su secretaria me decía que era imposible y que para cualquier problema hablara con atención al cliente.
PRESIDENTE VODAFONE
Ya, ¿y acaso no es ése el procedimiento habitual para cualquier consulta?
JAVIVI
Si, pero es que esto no es cualquier consulta. Esto es vital, es de la máxima importancia que pueda usted imaginarse.
PRESIDENTE VODAFONE
Ya veo. Pues hablemos tranquilamente (le señala una silla) Siéntese.
Javivi se sienta. Él se sienta sobre la mesa.
JAVIVI
Gracias. Pues verá el caso es que… mire, estoy preparando un cortometraje.
PRESIDENTE VODAFONE
Ajá.
JAVIVI
Es un cortometraje en el que tengo depositadas muchas esperanzas. Va a participar mucha gente entusiasmada con la historia y vamos a ponerle toda la ilusión del mundo.
PRESIDENTE VODAFONE
Me parece muy bien, siempre he pensado que la cultura de un país es lo que define su propia historia. Pero, la verdad, sigo sin ver la relación entre sus inquietudes artísticas y el hecho de que esté usted aquí.
JAVIVI
Sí, a eso voy ahora. El caso es que ya entregamos en su día el dossier del proyecto al Ministerio, un dossier curradísimo en el que se expone todo el proyecto para optar a la subvención por la realización del corto. Ya lo tenemos todo, el equipo, la localización, la sala de montaje… Lo tenemos todo, digo… excepto a los actores. Los tenemos ya elegidos, y ya tienen los guiones, pero llevo meses intentando hablar con ellos del proyecto y es que no hay manera. Con él al menos conseguí hablar por teléfono, y sigo esperando pacientemente a que pueda leerlo y me dé una respuesta. Pero con ella… con ella me he visto con más dificultades.
PRESIDENTE VODAFONE
Por momentos está consiguiendo intrigarme. ¿Por qué no ha hablado aún con ella?
JAVIVI
Bueno, pues es difícil de explicar, pero supongo que hasta ahora han sido un cúmulo de circunstancias que no dependen de mí. También influye el hecho de que como no me conocen, lo último que quiero es agobiarles a llamadas o presentándome en sus respectivos trabajos en plan “Hola, disculpa mi comportamiento propio de un psicópata acosador, pero, ¿haces mi corto, porfa?”. Tienen trabajo, más proyectos, y lo que nadie quiere es que un pesado les esté importunando cada dos días. Y además, este trabajo es tan absorbente que te quita la mayor parte de cada día, lo sé por experiencia. Bueno, el caso es que no tengo la forma de hablar directamente con ella y lo único que pretendo es preguntarle si le ha gustado el guión, comentarle cómo queremos hacerlo, decirle que vamos a esperar a que sus agendas les permitan participar en esto, y que soy un tío muy majo que está seguro de lo que quiere hacer y que de esas trece páginas de guión puede quedar algo muy bien hecho.
PRESIDENTE VODAFONE
Y sigue sin tener cómo hablar con ella.
JAVIVI
Pues no del todo cierto… seguía sin tener cómo hablar con ella, y ahí es donde entra su compañía.
Javivi se levanta de la silla y camina por el despacho.
JAVIVI
Ayer probé con otra vía, vía que me abrió el sabiamente elegido jefe de producción del corto. Hablé con otra persona de la serie en la que ella trabaja y le expliqué todo lo que le estoy contando a usted ahora. Muy agradable, el hombre se ofreció a hablar con ella y a pasarle de nuevo mi número de teléfono. Misión cumplida, al fin parecía que podríamos charlar tranquilamente y quedó la cosa en que ella me llamaría.
Javivi hace una pequeña pausa, tras la cual saca su teléfono móvil del bolsillo.
JAVIVI
Durante la mañana de hoy, 10 de Julio de 2008 y mientras intentaba trabajar leyendo los capítulos del 516 al 520 de mi serie disimulando mis enormes deseos de que aquella llamada se produjera, recibo este mensaje en mi teléfono móvil.
Javivi le acerca el teléfono. El Presidente de Vodafone lee.
PRESIDENTE VODAFONE
Es un mensaje que le avisa de que ha recibido dos llamadas de un número que no tenía almacenado en su teléfono a las 12.57.
JAVIVI (guardándose el teléfono)
Correcto. Lo recibí más de media hora más tarde.
PRESIDENTE VODAFONE
Cuando encendió el móvil, supongo.
JAVIVI
Supone mal, porque... ¡Mi teléfono jamás estuvo apagado! Desde hace un par de meses no me separo de él y porque estoy esperando pacientemente esas llamadas, lo tengo casi siempre en la mano y no me atrevo ni a dejarle con una sola raya de batería… Estaba encendido, marcaba buena cobertura, y no me llegó la llamada. ¿Me lo puede explicar?
PRESIDENTE VODAFONE
Pues así de primeras…
JAVIVI
¡Pudo ser ella! Es más, ¡estoy casi seguro de que fue ella! Y claro, como ya había pasado un rato, cuando yo llamé a ese número nadie me contestaba. ¿Comprende usted el problema que me provoca eso? No quiero llamar a ese número constantemente y conseguir que me odien, ¿no lo entiende?
PRESIDENTE VODAFONE
Lo entiendo, es perfectamente comprensible, pero…
Javivi vuelve a sentarse, desconsolado.
JAVIVI
¡Pero nada! ¿Y si he perdido la mejor oportunidad de hablar con ella? ¿Y si ha pensado “pues mira, si lleva semanas detrás mía y ahora no me coge la llamada es que no estará interesado”? ¿Usted sabe el cabreo que me he pillado?
PRESIDENTE VODAFONE
Estoy seguro de que puede investigarse y…
JAVIVI
¡Ya he llamado a su servicio de atención al cliente, pero el caso es que ya he perdido esa llamada! Y…. y…. (grita para liberar tensión) ¡Aaaaaaaaaah!
El Presidente de Vodafone se acerca a él y se arrodilla, poniéndose a su altura.
PRESIDENTE VODAFONE
Señor Velasco, en nombre de la compañía a la que represento, le pido mis más sinceras disculpas. No le quepa la menor duda de que me encargaré personalmente de que tenga en todo momento la mejor cobertura y las mejores prestaciones en su teléfono móvil.
Javivi levanta la mirada y observa al Presidente. Se le nota un poco más aliviado.
JAVIVI
Gracias. Supongo que sólo necesitaba decírselo a alguien. Creo que debo irme.
Javivi se levanta, y el Presidente de Vodafone le sigue.
PRESIDENTE VODAFONE
¿Está mejor? ¿Necesita algo más?
JAVIVI
Estoy bien, gracias. Aunque… bueno, antes el guarda me ha hecho un poco de daño.
PRESIDENTE VODAFONE
No diga más. ¡Guarda!
La puerta del despacho se abre al instante y entra el Guarda de Seguridad.
PRESIDENTE VODAFONE
Acompañe a este joven a la salida, pero antes... Discúlpese con él.
GUARDA SEGURIDAD
¿Cómo dice? Con todos mis respetos, señor…
PRESIDENTE VODAFONE
Hágalo.
JAVIVI
Eso, hazlo. Y con entonación, que no suene falso, ¿eh?
El Guarda de Seguridad suspira profundamente. Se cuadra y se gira hacia Javivi.
GUARDA SEGURIDAD
Lamento profundamente lo sucedido, señor Velasco. Debí interpretar erróneamente su intento de allanamiento y su agresivo comportamiento ante una autoridad legitimada para detenerle.
JAVIVI
Y…
GUARDA SEGURIDAD
¿Y?
JAVIVI
Me ha llamado rata.
El Guarda de Seguridad mira al Presidente de Vodafone. Éste le invita a continuar con un gesto.
GUARDA
Y… Ruego que me disculpe por mi injustificable error de llamarle rata, cuando salta a la vista que usted es un ser humano perfectamente desarrollado.
PRESIDENTE VODAFONE
Eso está mejor. ¿No ven lo fácil que es hacer las cosas bien? Hasta la vista, señor Velasco, nuestro querido guarda le dará un pin de Vodafone a la salida, ¿de acuerdo?
El Presidente de Vodafone y Javivi se estrechan la mano.
JAVIVI
Encantado. Le invitaré al preestreno de mi corto, ¿vale? (se gira y comienza a caminar hacia la salida. Mira al Guarda, que camina junto a él) A ti también te invitaré, y si hay sitios libres, podrás llevarte a tu marido.
El Guarda de Seguridad respira profundamente de nuevo. Los dos desaparecen tras la puerta, que se cierra lentamente. El Presidente de Vodafone borra la sonrisa de su rostro y se limpia compulsivamente la mano con la chaqueta. Vuelve a su escritorio y pulsa una tecla de su ordenador portátil, del que surge una voz electrónica.
VOZ ELECTRÓNICA
¿Ya se ha ido?
PRESIDENTE VODAFONE
Ahora mismo, señor. Un par de minutos más y tengo que vomitar.
VOZ ELECTRÓNICA
Entiendo por lo que ha pasado, y será generosamente recompensado por ello, pero lo importante es que se lo haya tragado.
PRESIDENTE VODAFONE
Estoy seguro de que así ha sido, señor. El pobre infeliz no sospecha que llevamos meses interceptando las llamadas de los dos actores.
VOZ ELECTRÓNICA
Estupendo. Revise todo su sistema de bloqueo y contacte con los agentes que se han infiltrado en el entorno de los actores. Dígales que doblen sus esfuerzos en evitar que lean ese guión y recuérdeles la importancia de todo esto.
PRESIDENTE VODAFONE
Sí, señor.
VOZ ELECTRÓNICA
Y desmantele todo el operativo antes de que el verdadero presidente de Vodafone llegue a su despacho. No debemos levantar ninguna sospecha. Corto y cierro.
El falso Presidente de Vodafone se cuadra ante el portátil y saluda con un gesto militar. Un chasquido que se escucha a través del portátil da por finalizada la comunicación. Después cierra el portátil y lo introduce en un maletín. Tras cerrarlo, camina hacia la puerta mientras echa un último vistazo a su alrededor. Desaparece tras la puerta como si él nunca hubiera estado allí.
Guau, éste sí que ha sido un final sorprendente, ¿verdad queridos lectores? ¿Qué misteriosa organización está detrás de esta conspiración? ¿Por qué están empeñados en evitar que ese corto se haga posible? ¿Creéis que conseguirá nuestro héroe (que es Javivi, no el Guarda de Seguridad) recibir esas llamadas? No os despistéis, porque la respuesta a éstas y a otras preguntas, las podréis encontrar próximamente en vuestro blog favorito... y en éste también.





