El sobrino inexistente, o mis problemas de conciencia.
Tengo un sobrino que se llama Carlitos.
Eeeeh, un momento. Echaré aquí el freno de mano, porque he empezado a contaros esta historia por la mitad. ¡Juan P, lévantate del suelo! Si es que mira que soy burro, sé que mi hermano lee esto y le anuncio así como así que tiene un hijo, y que él no lo sabe. El amago de infarto que seguramente le he provocado hará que cuando llegue a casa me mire y me diga “Eres un cabrón”… Pero bueno, qué más da. El imaginarle llamando a todas sus amigas para preguntarles si tenían un hijo suyo me basta para sentirme recompensado, jijiji.
Bien, comencemos esta historia de vergüenza y dobles morales por el principio. Como sabéis (¡prometo que no os hablaré más de él en unos post!), hace unos días me compré en Fnac el “Star Wars Battlefront II” para PSP. Yo, que en teoría estaba en Parquesur comprándome ropa, entré en mi tienda favorita para echar un vistazo y me topé con que el videojuego, que en teoría salía a la venta a finales de mes, ya estaba en sus estanterías. En escasos microsegundos, el juego estaba en mis manos, mientras le miraba con la boca abierta y con cara de “diosqueputoviciovoyaecharmehostias”. Así, tras pasar por la sección de películas y arrancar también de las estanterías la Edición Especial de “Batman Begins”, pagué gustosamente la gran cantidad de dinero que esos tesoros bien valían, mientras pensaba “a la mierda el presupuesto para ropa”.
El caso es que cuando me puse el juego, pues me decepcionó comprobar que no era como yo me lo esperaba… bla bla… eso ya lo he contado. Pues aunque no estaba del todo mal, decidí devolverlo para recoger mis 60 eurazos y reinvertirlos más concienzudamente. Pero claro, el juego estaba desprecintado, y no te devuelven el dinero si no tiene el plástico (es decir, sin abrir). ¿Cómo solucionar tal problema? Fácil, en mi tienda tenemos una retractiladora. Plastificaría de nuevo la caja y llevaría a cabo mi sesudo plan. Jua jua jua, sentía la tentadora maldad corriendo por mis venas.
Así que la otra mañana, hace un par de días, ahí estaba yo en Fnac dispuesto a cometer esta pequeña estafa (jo, no iría al infierno por eso ¿no? Total, si ya lo tengo ganado…). Me coloqué frente al dependiente de los videojuegos con mi mejor cara de “Soy un buen tío, jamás se me ocurriría estafarte” y le tendí el videojuego con el ticket.
- Hola, verás, es que compré este videojuego para un regalo y resulta que el chaval ya lo tenía… venía a devolverlo.
¡Sí! Ya había macerado anteriormente mi plan. Esa razón debería ser suficientemente creíble, ¿verdad? Pero claro, iluso de mí, no contaba con la astucia del dependiente. Me imaginé cómo esta vez la Justicia se quitó la venda de los ojos y me dijo mientras me señalaba “Dioni de pacotilla, te vas a cagar.”
- Um… - el dependiente miraba sesudamente la caja que le había entregado, dándole la vuelta una y otra vez, hasta que habló – ¿Seguro que el juego venía con este plástico?
- Esto… Supongo que sí, vamos… - hostias hostias hostias, calor en la cara - Yo…. Yo nada más lo envolví con papel de regalo y se lo di… Esto… el GTA no ha salido todavía ¿no?
Mis intentos de distraerle no surtieron efecto. El dependiente hizo un gesto raro, y retiró el plástico. Con eso yo no contaba, sinceramente. Pero tampoco me preocupé, tanto el disco como las instrucciones estaban dentro… Cogió el disco y le dio la vuelta.
- Este UMD está usado – me soltó.
Ups, cagada. En el disco, por la parte trasera, se notaban huellas. Jodeeeer. No se me había ocurrido pasarle un paño o algo. El audaz dependiente me miraba esperando una respuesta, con lo que yo empecé a pensar rápidamente en qué opciones tenía:
1. Podía echar a correr hacia la salida de la tienda. Consecuencias: me quedaría sin juego, sin 60 euros y me llevaría de regalo un placaje de los guardias de seguridad. Descartado.
2. Podía tenderle un billete de 5 euros al dependiente y decirle “Mira, campeón, tú haces la vista gorda y tan amigos”. Consecuencias: me quedaría sin juego, sin 65 euros y con una agradable visita del señor “porra del señor guarda” en mi cara. Descartado.
3. Podía bajarme los pantalones, los gallumbos y decirle mientras me señalaba la minga “Esto también está usado, ¿y qué más da?”. Consecuencias: me quedaría sin juego, sin 60 euros, sin dignidad y con una condena por escándalo público de varios años en la cárcel. Descartado.
Como ninguna de esas opciones me satisfacía, opté por ganar algo más de tiempo. Así que repetí lo que él me había dicho mientras ponía como podía cara de sorprendido.
- ¿Qué está usado? – piensa piensa piensa…
- Sí, ya me extrañaba a mí lo del plástico, porque no es el que usamos aquí. Pero es que luego se nota en el disco que está usado.
Tiempo suficiente. Tenía un plan. Era algo arriesgado, pero qué demonios, era mejor que quedarme desnudo frente al dependiente.
- Me lo voy a cargar – solté con cara de cabreo.
- ¿Cómo?
- Que me voy a cargar al chaval. Que me dice que lo devuelva porque ya lo tiene y luego mira.
- Hombre, es que además no estaba muy bien plastificado…
Hostias, eso me dolió. ¡El día anterior lo retractilé yo mismo! Pero no tenía tiempo de sentirme herido, tenía que seguir fingiendo.
- Es decir, que el chico ha cogido el juego, – seguí, con voz seria – lo ha plastificado y… Joder, se va a cagar.
- Hombre, entiendo que te sientas violento, pero yo soy responsable de esto y no puedo…
Mientras el hombre seguía con su triunfal discurso, yo elaboraba mi historia por si tenía que utilizarla como coartada. Unos días atrás, habría sido el cumpleaños de mi inventado sobrino Carlitos (no sé por qué se me ocurrió ese nombre) al que como buen tío regalé un juego de los caros. Ay, que bien me llevaba con mi sobrino. Recuerdo aquella navidad en que…. Para, eso ya no sirve, céntrate en el problema.
- … admitir esto como devolución.
- No, no, claro, si está usado no se puede devolver… - giré la cabeza con gesto indignado. – Trae, dámelo que ahora se va a enterar.
- Lo siento…
- No, no, si es que no se puede. Gracias por decírmelo.
Cogí el videojuego y avancé con paso firme hacia la salida. Iba a matar a mi sobrino, qué vergüenza me había hecho pasar…. Al atravesar la puerta de Fnac, y sin parar de andar, mi conciencia empezó a gritar: “¡¿PERO TÚ ERES TONTO O QUÉ TE PASA?! TÚ TAMBIÉN ERES UN DEPENDIENTE, IMBÉCIL, Y ESO NO HABRÍA COLADO SI TE LO HACEN A TI. GILIPOLLAS… SI TE HAS COMPRADO EL JUEGO TE LO QUEDAS Y PUNTO, ADMITE TU PUTO ERROR…”. No se calló en todo el viaje de vuelta a casa. ¡La verdad es que me sentía mal!
Durante la tarde, miraba al juego mientras seguía pensando en la lección que mi propio gremio me había dado. Pensé en que necesitaba un castigo, y como unos azotes a mí mismo era algo absurdo (aunque también bastante cómico), decidí que al día siguiente iría por la mañana a Fnac para hablar con el dependiente y dejar clara mi versión de la historia. Me acercaría a él y le diría: “Oye, que muchas gracias por lo de ayer, que el chaval nos la quería líar. Llamé a su padre y le echamos una bronca… Resulta que no le gustó el juego, y se fue a una papelería en la que le plastificaron el juego, y…”. Vamos, un rollo para hacerle sentir un héroe. ¡Joder, es que era mi tienda favorita! ¿Y sí no se había creído mi historia? ¿Y si le ha dicho a todos los dependientes que tengan cuidado con un tío con perilla, que estafa a la gente? ¿Y si ha avisado al FBI y me han pinchado los teléfonos? Me seguí sintiendo mal hasta que me dije: “Soy un poco gilipollas”. Y decidí no hacer nada. ¡No ha sido tan grave! Estúpida conciencia, te voy a enseñar yo a putearme…
En fin, que esta es mi historia. Tenía que contaros mi humillación. Es muy triste, sí, pero al final, como en las grandes narraciones, he aprendido algo que me hará ser una persona mucho mejor: de ahora en adelante, me aseguraré de utilizar el mismo plástico que usan en la tienda.
___
PD: Por cierto, muchas gracias a todos los que leéis y dejáis comentarios. Así me gusta, que haya feedback… Y a los que sé que me leen y no dejan comentarios, pues nada, que también gracias por encontrar un momentito aburrido en vuestras sesiones de búsquedas de porno por internet para ver qué tontadas escribo en mi blog. Hoy, un especial saludo y un doble pastelito de chocolate para Ana, mi ex-compi salesiana, que sé que no le gusta mucho dejar comentarios pero se ha animado a escribirme en el anterior post. ¡Thanks! Umm… chocolate rico…
Eeeeh, un momento. Echaré aquí el freno de mano, porque he empezado a contaros esta historia por la mitad. ¡Juan P, lévantate del suelo! Si es que mira que soy burro, sé que mi hermano lee esto y le anuncio así como así que tiene un hijo, y que él no lo sabe. El amago de infarto que seguramente le he provocado hará que cuando llegue a casa me mire y me diga “Eres un cabrón”… Pero bueno, qué más da. El imaginarle llamando a todas sus amigas para preguntarles si tenían un hijo suyo me basta para sentirme recompensado, jijiji.
Bien, comencemos esta historia de vergüenza y dobles morales por el principio. Como sabéis (¡prometo que no os hablaré más de él en unos post!), hace unos días me compré en Fnac el “Star Wars Battlefront II” para PSP. Yo, que en teoría estaba en Parquesur comprándome ropa, entré en mi tienda favorita para echar un vistazo y me topé con que el videojuego, que en teoría salía a la venta a finales de mes, ya estaba en sus estanterías. En escasos microsegundos, el juego estaba en mis manos, mientras le miraba con la boca abierta y con cara de “diosqueputoviciovoyaecharmehostias”. Así, tras pasar por la sección de películas y arrancar también de las estanterías la Edición Especial de “Batman Begins”, pagué gustosamente la gran cantidad de dinero que esos tesoros bien valían, mientras pensaba “a la mierda el presupuesto para ropa”.El caso es que cuando me puse el juego, pues me decepcionó comprobar que no era como yo me lo esperaba… bla bla… eso ya lo he contado. Pues aunque no estaba del todo mal, decidí devolverlo para recoger mis 60 eurazos y reinvertirlos más concienzudamente. Pero claro, el juego estaba desprecintado, y no te devuelven el dinero si no tiene el plástico (es decir, sin abrir). ¿Cómo solucionar tal problema? Fácil, en mi tienda tenemos una retractiladora. Plastificaría de nuevo la caja y llevaría a cabo mi sesudo plan. Jua jua jua, sentía la tentadora maldad corriendo por mis venas.
Así que la otra mañana, hace un par de días, ahí estaba yo en Fnac dispuesto a cometer esta pequeña estafa (jo, no iría al infierno por eso ¿no? Total, si ya lo tengo ganado…). Me coloqué frente al dependiente de los videojuegos con mi mejor cara de “Soy un buen tío, jamás se me ocurriría estafarte” y le tendí el videojuego con el ticket.
- Hola, verás, es que compré este videojuego para un regalo y resulta que el chaval ya lo tenía… venía a devolverlo.
¡Sí! Ya había macerado anteriormente mi plan. Esa razón debería ser suficientemente creíble, ¿verdad? Pero claro, iluso de mí, no contaba con la astucia del dependiente. Me imaginé cómo esta vez la Justicia se quitó la venda de los ojos y me dijo mientras me señalaba “Dioni de pacotilla, te vas a cagar.”
- Um… - el dependiente miraba sesudamente la caja que le había entregado, dándole la vuelta una y otra vez, hasta que habló – ¿Seguro que el juego venía con este plástico?
- Esto… Supongo que sí, vamos… - hostias hostias hostias, calor en la cara - Yo…. Yo nada más lo envolví con papel de regalo y se lo di… Esto… el GTA no ha salido todavía ¿no?
Mis intentos de distraerle no surtieron efecto. El dependiente hizo un gesto raro, y retiró el plástico. Con eso yo no contaba, sinceramente. Pero tampoco me preocupé, tanto el disco como las instrucciones estaban dentro… Cogió el disco y le dio la vuelta.
- Este UMD está usado – me soltó.
Ups, cagada. En el disco, por la parte trasera, se notaban huellas. Jodeeeer. No se me había ocurrido pasarle un paño o algo. El audaz dependiente me miraba esperando una respuesta, con lo que yo empecé a pensar rápidamente en qué opciones tenía:
1. Podía echar a correr hacia la salida de la tienda. Consecuencias: me quedaría sin juego, sin 60 euros y me llevaría de regalo un placaje de los guardias de seguridad. Descartado.
2. Podía tenderle un billete de 5 euros al dependiente y decirle “Mira, campeón, tú haces la vista gorda y tan amigos”. Consecuencias: me quedaría sin juego, sin 65 euros y con una agradable visita del señor “porra del señor guarda” en mi cara. Descartado.
3. Podía bajarme los pantalones, los gallumbos y decirle mientras me señalaba la minga “Esto también está usado, ¿y qué más da?”. Consecuencias: me quedaría sin juego, sin 60 euros, sin dignidad y con una condena por escándalo público de varios años en la cárcel. Descartado.
Como ninguna de esas opciones me satisfacía, opté por ganar algo más de tiempo. Así que repetí lo que él me había dicho mientras ponía como podía cara de sorprendido.
- ¿Qué está usado? – piensa piensa piensa…
- Sí, ya me extrañaba a mí lo del plástico, porque no es el que usamos aquí. Pero es que luego se nota en el disco que está usado.
Tiempo suficiente. Tenía un plan. Era algo arriesgado, pero qué demonios, era mejor que quedarme desnudo frente al dependiente.
- Me lo voy a cargar – solté con cara de cabreo.
- ¿Cómo?
- Que me voy a cargar al chaval. Que me dice que lo devuelva porque ya lo tiene y luego mira.
- Hombre, es que además no estaba muy bien plastificado…
Hostias, eso me dolió. ¡El día anterior lo retractilé yo mismo! Pero no tenía tiempo de sentirme herido, tenía que seguir fingiendo.
- Es decir, que el chico ha cogido el juego, – seguí, con voz seria – lo ha plastificado y… Joder, se va a cagar.
- Hombre, entiendo que te sientas violento, pero yo soy responsable de esto y no puedo…
Mientras el hombre seguía con su triunfal discurso, yo elaboraba mi historia por si tenía que utilizarla como coartada. Unos días atrás, habría sido el cumpleaños de mi inventado sobrino Carlitos (no sé por qué se me ocurrió ese nombre) al que como buen tío regalé un juego de los caros. Ay, que bien me llevaba con mi sobrino. Recuerdo aquella navidad en que…. Para, eso ya no sirve, céntrate en el problema.
- … admitir esto como devolución.
- No, no, claro, si está usado no se puede devolver… - giré la cabeza con gesto indignado. – Trae, dámelo que ahora se va a enterar.
- Lo siento…
- No, no, si es que no se puede. Gracias por decírmelo.
Cogí el videojuego y avancé con paso firme hacia la salida. Iba a matar a mi sobrino, qué vergüenza me había hecho pasar…. Al atravesar la puerta de Fnac, y sin parar de andar, mi conciencia empezó a gritar: “¡¿PERO TÚ ERES TONTO O QUÉ TE PASA?! TÚ TAMBIÉN ERES UN DEPENDIENTE, IMBÉCIL, Y ESO NO HABRÍA COLADO SI TE LO HACEN A TI. GILIPOLLAS… SI TE HAS COMPRADO EL JUEGO TE LO QUEDAS Y PUNTO, ADMITE TU PUTO ERROR…”. No se calló en todo el viaje de vuelta a casa. ¡La verdad es que me sentía mal!
Durante la tarde, miraba al juego mientras seguía pensando en la lección que mi propio gremio me había dado. Pensé en que necesitaba un castigo, y como unos azotes a mí mismo era algo absurdo (aunque también bastante cómico), decidí que al día siguiente iría por la mañana a Fnac para hablar con el dependiente y dejar clara mi versión de la historia. Me acercaría a él y le diría: “Oye, que muchas gracias por lo de ayer, que el chaval nos la quería líar. Llamé a su padre y le echamos una bronca… Resulta que no le gustó el juego, y se fue a una papelería en la que le plastificaron el juego, y…”. Vamos, un rollo para hacerle sentir un héroe. ¡Joder, es que era mi tienda favorita! ¿Y sí no se había creído mi historia? ¿Y si le ha dicho a todos los dependientes que tengan cuidado con un tío con perilla, que estafa a la gente? ¿Y si ha avisado al FBI y me han pinchado los teléfonos? Me seguí sintiendo mal hasta que me dije: “Soy un poco gilipollas”. Y decidí no hacer nada. ¡No ha sido tan grave! Estúpida conciencia, te voy a enseñar yo a putearme…
En fin, que esta es mi historia. Tenía que contaros mi humillación. Es muy triste, sí, pero al final, como en las grandes narraciones, he aprendido algo que me hará ser una persona mucho mejor: de ahora en adelante, me aseguraré de utilizar el mismo plástico que usan en la tienda.
___
PD: Por cierto, muchas gracias a todos los que leéis y dejáis comentarios. Así me gusta, que haya feedback… Y a los que sé que me leen y no dejan comentarios, pues nada, que también gracias por encontrar un momentito aburrido en vuestras sesiones de búsquedas de porno por internet para ver qué tontadas escribo en mi blog. Hoy, un especial saludo y un doble pastelito de chocolate para Ana, mi ex-compi salesiana, que sé que no le gusta mucho dejar comentarios pero se ha animado a escribirme en el anterior post. ¡Thanks! Umm… chocolate rico…
Comentario:
jejejeje, que divertido jejejejejje, como dirian en mi pueblo....estas apañao!! jejejejej, anda que....
jejejejjejeje (toavia me rio)
hasta pronto
jejejejjejeje (toavia me rio)
hasta pronto
Comentario:
jajajajajajaj pero q verguenza diossss!!! yo jamas podria hacer eso xq ala primera mirada sospexosa dl dependiente ya m creo qman pillao y m podrian a confesarle toda la verdad entre sollozos.por lo menos espero q hayas aprendido algo...
1 besito y perdon x tardar tanto.ciao
1 besito y perdon x tardar tanto.ciao
Comentario:
Hola Javivi!
No nos conocemos.Llegué a tu blog de pura casualidad y desde entonces me he enganchado...jijijiji
Escribes muy bien y hablas de temas interesantes.
Juas juas juas...lo del Battlefront...jajajajajajajajajaja...Lo que me he podido reir.
No dejes de escribir,porfa.
Gracias.
Un beso.
No nos conocemos.Llegué a tu blog de pura casualidad y desde entonces me he enganchado...jijijiji
Escribes muy bien y hablas de temas interesantes.
Juas juas juas...lo del Battlefront...jajajajajajajajajaja...Lo que me he podido reir.
No dejes de escribir,porfa.
Gracias.
Un beso.
Comentario:
JAJAJAJAJAJAJAJAA
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAA
JAJAJAJAJAJAJA
AJAJAJAJAJAJAJAJ
AJAJAJAJAJAJAJAJAAAAAAA
JAJAJAJAJAJAJAJAJA
Vale... ya... no... JAJAJAJAJA
JAJAJAJAAJAJAJAJAAAJAJAAJA
JAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJA
JAJAJAJAJAJAJAJAJA
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
JAJAJAJAJAJAJAJAAAAA
Ay, mare... cómo puedes ser tan gañán!!
Por cierto, soy tu sobrino perdido, sé un buen tío y regálame el Battlefront II de PC xDDDDDD
Salu2!
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAA
JAJAJAJAJAJAJA
AJAJAJAJAJAJAJAJ
AJAJAJAJAJAJAJAJAAAAAAA
JAJAJAJAJAJAJAJAJA
Vale... ya... no... JAJAJAJAJA
JAJAJAJAAJAJAJAJAAAJAJAAJA
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Por cierto, soy tu sobrino perdido, sé un buen tío y regálame el Battlefront II de PC xDDDDDD
Salu2!
Comentario:
Saludos Terrícola! Llévame ante tu líder!.
He releído tus posts una y otra vez y definitivamente empiezo a creer en la nueva raza: mezcla dependiente-mezcla lobo de ciudad. Un abrazo, y no olvides inyectar endorfinas en tu cerebro con el simple acto de ir aquí ---> http://neurez.blogspot.com/
He releído tus posts una y otra vez y definitivamente empiezo a creer en la nueva raza: mezcla dependiente-mezcla lobo de ciudad. Un abrazo, y no olvides inyectar endorfinas en tu cerebro con el simple acto de ir aquí ---> http://neurez.blogspot.com/
Comentario:
jajajjajajajajaajja
Comentario:
joder, que verguenza ajena me a dao leerlo...sentía el calor sofocante de la humillación en mis mejillas...jajajajajajajajaaj.
Comentario:
Efectivamente: ERES UN CABRON... no tengo mas que decir.
Comentario:
La verdad es que da una vergüenza que te cagas, pero el plan estaba súper bien. Yo creo que a los tontainas de la Fnac de mi ciudad se lo habías colado casi seguro. Mala suerte cariño, pero bueno.. a lo mejor le coges el gustillo al juego y eso, no???
Un besazooo y mil gracias por felicitarme!
Un besazooo y mil gracias por felicitarme!
Comentario:
Ups, es decir, que me tengo que buscar otra tactica apra cambiar el X-Men Legends 2 no?¿
Joder! Yo habia pensado en esperar a que salga un juego interesante, ir a otra tienda distinta al Fnac (porque yo no quiero ser recordado alli por presunto estafador, y ademas,que soy socio coño, un poco de honor para con mi club), compraria el X-Men Legend de nuevo, al par de dias iria , haciendo el cambizo pro el defectuoso, y lo cambiaria por otro mas molon.....
Pero creo que me pasare toda esa parte del sobrino imaginario.
Por cierto, ¿sabes que mi primo ya va a las tiendas de comics a buscar sus compras? Enternecedor, ¿verdad? Un buen fichaje.
Y nada Javivi, recuerda que de todo se puede sacar una lectura provechosa...la tuya es que tienes que practicar plastificando, jaja.
Un saludo estafillas.
Joder! Yo habia pensado en esperar a que salga un juego interesante, ir a otra tienda distinta al Fnac (porque yo no quiero ser recordado alli por presunto estafador, y ademas,que soy socio coño, un poco de honor para con mi club), compraria el X-Men Legend de nuevo, al par de dias iria , haciendo el cambizo pro el defectuoso, y lo cambiaria por otro mas molon.....
Pero creo que me pasare toda esa parte del sobrino imaginario.
Por cierto, ¿sabes que mi primo ya va a las tiendas de comics a buscar sus compras? Enternecedor, ¿verdad? Un buen fichaje.
Y nada Javivi, recuerda que de todo se puede sacar una lectura provechosa...la tuya es que tienes que practicar plastificando, jaja.
Un saludo estafillas.
Comentario:
Aaaay, no aprenderás. Por eso mis razones de "testear" antes los juegos mediante "backups" bajados de internet antes de comprarme el juego original. Hasta ahora ninguno me ha convencido y no me he comprado el original, x si acaso guardo los "backups" JEJEJE. Claro, en PSP cuesta un poco más probar los juegos antes de arriesgarse y comprar.
X cierto, buen blog, la primera vez q lo leo y te dedico más tiempo del que nuestra amistad exige, ya me devolverás este tiempo en forma de "backups" del videoclub.
Hale, sigue empoyando para el carnet y aprende a mentir y no dejar huellas ni rastro de ningun tipo.
X cierto, buen blog, la primera vez q lo leo y te dedico más tiempo del que nuestra amistad exige, ya me devolverás este tiempo en forma de "backups" del videoclub.
Hale, sigue empoyando para el carnet y aprende a mentir y no dejar huellas ni rastro de ningun tipo.
Comentario:
Mi opinión en unas cuantas sílabas repetidas:
jajajajajajajajajajajajajaaaaaaaaa
Pero mira que eres chapuzas, tanto ver CSI no te ha enseñado nada.
Es muy triste como un dependiente intenta timar a otro, de verdad. Si te expulsan de la asociación de dependentistas no llores, te lo mereces.
Para acabar, tres consejos:
-Si vuelves a la FNAC hazte la cirugía y cambia tu voz.
-Compra los juegos en el Carrefour si los quieres devolver después.
-Píllate una DS.
Lo que me he reído.
Comentario:
jejejeje Anda q tú tb! Plastificarlo y no hacerlo con el mismo plastico!! jajajajaja
Yo es q por vergüenza hubiera sido incapaz de ir a la tienda... ejejeje
Besotes
Yo es q por vergüenza hubiera sido incapaz de ir a la tienda... ejejeje
Besotes