Hace unos días, en el metro
No iba a ser menos que los demás y mientras el metro se detenía en la estación, miré mi reflejo en los cristales del vagón. Descubrí que aquella mañana no me había peinado. Pasé mi mano como pude por mi pelo, aunque realmente tampoco importaba demasiado. Lo tenía muy corto, y una de las ventajas de tenerlo así es que al levantarse apenas se distingue si está peinado o no.
Cuando se abrieron las puertas del metro, me dirigí al lugar de siempre, a la puerta de la pared opuesta. Allí, apoyé la espalda y saqué el móvil del bolsillo. Doce minutos de trayecto daban para olvidarse un poco de todo jugando al tetris. Mientras cargaba el juego, me fijé en que la chica que estaba sentada a mi derecha estaba trasteando con su móvil. Era morena, tenía el pelo largo (esos que hay que peinar por las mañanas quieras o no) y era bastante guapa. No pude evitar curiosear en la pantallita de su teléfono. Mientras se introducía en la memoria de sus mensajes recibidos, me pregunté si estaba bien seguir espiando su intimidad. Ni siquiera me respondí, y continué leyendo sus mensajes.
La mayor parte eran de un tal Antonio David. Como si me estuviera leyendo los pensamientos, la chica abrió uno por uno y releía los sms. Según imaginaba, se trataba de los mensajes de un chico con el que podría tener una relación que seguramente iría a más. Tal vez se habían conocido en alguna fiesta, o por internet, quién sabe. Pero lo que leía eran las típicas palabras que enviamos cuando nos gusta una persona (o tan sólo pretendemos llevarla a la cama, es tan fina esa barrera), llenas de dobles sentidos y varios “qué habrá querido decir con...”. Me faltaba la mitad de la conversación, los mensajes de la chica, pero los podía imaginar. Serían frases de las que se tardan eternos minutos en escribir, de los que pensamos “¿si pongo esto es demasiado evidente? ¿O se creerá lo que no es? Que sí es, pero así dicho...”. Es decir, el típico tonteo que tan nerviosos suele poner tanto a ellos como a ellas; tonteo que te hace no soltar el móvil hasta que la otra persona te ha respondido, y le contestas al momento no vaya a ser que se crea que no pasas de él/ella; tonteo que te hace sentir algo en el estómago cuando suena el móvil... que te hace sentir un poco más vivo.
Un par de estaciones después, la chica guardó el teléfono en su bolso, ajena a mi inspección ocular, y levantó la vista. Entonces se dio cuenta de que a unos metros se encontraba una amiga suya, y se levantó a saludarla. Mientras se quedaba hablando con ella, yo me quedé pensativo. Hacía mucho tiempo que no me sentía vivo. Respiro, pero no hay nada dentro. No hay pasión ni por nadie ni por nada.
Llegó mi estación y me dirigí a la puerta. Ni siquiera sé si aquella chica se bajó allí o no. La dejé libre de mi curiosidad, pero, mentalmente, le envié unas palabras.
“Un saludo desde el vacío”.
Cuando se abrieron las puertas del metro, me dirigí al lugar de siempre, a la puerta de la pared opuesta. Allí, apoyé la espalda y saqué el móvil del bolsillo. Doce minutos de trayecto daban para olvidarse un poco de todo jugando al tetris. Mientras cargaba el juego, me fijé en que la chica que estaba sentada a mi derecha estaba trasteando con su móvil. Era morena, tenía el pelo largo (esos que hay que peinar por las mañanas quieras o no) y era bastante guapa. No pude evitar curiosear en la pantallita de su teléfono. Mientras se introducía en la memoria de sus mensajes recibidos, me pregunté si estaba bien seguir espiando su intimidad. Ni siquiera me respondí, y continué leyendo sus mensajes.
La mayor parte eran de un tal Antonio David. Como si me estuviera leyendo los pensamientos, la chica abrió uno por uno y releía los sms. Según imaginaba, se trataba de los mensajes de un chico con el que podría tener una relación que seguramente iría a más. Tal vez se habían conocido en alguna fiesta, o por internet, quién sabe. Pero lo que leía eran las típicas palabras que enviamos cuando nos gusta una persona (o tan sólo pretendemos llevarla a la cama, es tan fina esa barrera), llenas de dobles sentidos y varios “qué habrá querido decir con...”. Me faltaba la mitad de la conversación, los mensajes de la chica, pero los podía imaginar. Serían frases de las que se tardan eternos minutos en escribir, de los que pensamos “¿si pongo esto es demasiado evidente? ¿O se creerá lo que no es? Que sí es, pero así dicho...”. Es decir, el típico tonteo que tan nerviosos suele poner tanto a ellos como a ellas; tonteo que te hace no soltar el móvil hasta que la otra persona te ha respondido, y le contestas al momento no vaya a ser que se crea que no pasas de él/ella; tonteo que te hace sentir algo en el estómago cuando suena el móvil... que te hace sentir un poco más vivo.
Un par de estaciones después, la chica guardó el teléfono en su bolso, ajena a mi inspección ocular, y levantó la vista. Entonces se dio cuenta de que a unos metros se encontraba una amiga suya, y se levantó a saludarla. Mientras se quedaba hablando con ella, yo me quedé pensativo. Hacía mucho tiempo que no me sentía vivo. Respiro, pero no hay nada dentro. No hay pasión ni por nadie ni por nada.
Llegó mi estación y me dirigí a la puerta. Ni siquiera sé si aquella chica se bajó allí o no. La dejé libre de mi curiosidad, pero, mentalmente, le envié unas palabras.
“Un saludo desde el vacío”.
Comentario:
metro getafeño, eh, weno gracias por acompañarme a casa
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totalmente de acuerdo con shayuri...
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A mi me gustaria respirar y sentir ese vacio, pero todo mi ser lo llena una persona la cual no me corresponde como yo quisiera y eso es peor si cabe.
He vuelto. Besos.
He vuelto. Besos.
Comentario:
tienes que pensar que no estás vacio, hay algunas partes sin rellenar eso es todo, pero todo llega y quien sabe, a lo mejor asta te rebosa...
(porfavor, evitad hacer de este comentario el guion de una peli porno...es metafora)
(porfavor, evitad hacer de este comentario el guion de una peli porno...es metafora)
Comentario:
Si no supiésemos lo que es el estar vacío no podríamos apreciar lo contrario. Es bueno darse cuenta de lo que uno tiene y de lo que de verdad necesita (bueno, a mí me vendría bien un coche pero no me refiero a esas cosas).
Yo tampoco siento las mariposas en el estómago, pero precisamente eso es lo que me hace sentir viva, el saber que algún día las volveré a sentir.
Ai chico, no vuelvas a hacer un amago de ponerte tristón!!
Muaks!!
Yo tampoco siento las mariposas en el estómago, pero precisamente eso es lo que me hace sentir viva, el saber que algún día las volveré a sentir.
Ai chico, no vuelvas a hacer un amago de ponerte tristón!!
Muaks!!
Comentario:
Jajaja, ahivá, escribí justo unos minutos antes! Esto es sincronización salesiana xDDDDD
Salu2!
Salu2!
Comentario:
Maldito Aarón, te me has adelantado.
Comentario:
Hay que buscar algo para llenarte. Yo he tenido días de esos, aunque hace bastante tiempo. Te sientes tan frágil como una cáscara de huevo, como si te pudieras deshacer con un soplo de viento sin que nadie te echase en falta.
PD:Yo te echaría en falta, gran amigo.
PD:Yo te echaría en falta, gran amigo.
Comentario:
Ey, maniacodepresivo... cómo está el patio... Tío, ¿qué te ha pasado? Tú antes molabas xDDDDDD
Perdona, perdona, es q esa frase siempre me ha hecho gracia y no he podido evitar meterla en el comentario.
Así q a ti tb te ha dado por relatar cosas q te pasan en el metro... Bueno, es algo normal, teniendo en cuenta q tomamos el transporte público a diario, siempre hay anécdotas q contar xo... ¡tú te me estás deprimiendo!
Vamos a tener q quedar un día otra vez los de la "vieja escuela" xa q te distraigas un poco, nen!
"Un saludo desde Ascao, Distrito Sin Ley"*
*PD: si vivieras aquí sabrías lo q es sufrir de verdad... ¡por un agujero de bala! xDDDD
Perdona, perdona, es q esa frase siempre me ha hecho gracia y no he podido evitar meterla en el comentario.
Así q a ti tb te ha dado por relatar cosas q te pasan en el metro... Bueno, es algo normal, teniendo en cuenta q tomamos el transporte público a diario, siempre hay anécdotas q contar xo... ¡tú te me estás deprimiendo!
Vamos a tener q quedar un día otra vez los de la "vieja escuela" xa q te distraigas un poco, nen!
"Un saludo desde Ascao, Distrito Sin Ley"*
*PD: si vivieras aquí sabrías lo q es sufrir de verdad... ¡por un agujero de bala! xDDDD
Comentario:
q horror javi! yo m paso el dia releyendo los sms en todas partes, eso kiere decir q todo el mundo debe saber mi vida no?t parece bn ser tan cotilla????jajajaja.enfin...
1 besito muy fuerte.ciao
1 besito muy fuerte.ciao
Comentario:
Buenas noches,Javivi!!!
Estaba deseando que actualizases.Me ha hecho mucha ilusión ver que hoy había,por fin,una nueva historia.
El metro...lo odio pero a la vez me gusta.Suelo ir escuchando música mientras observo a la gente y me imagino como pueden ser sus vidas.Entonces me da por pensar lo extraño que es todo y lo rara que puede llegar a ser la gente.Tantos pequeños mundos dentro de un solo vagón...
Tu pequeño relato también me ha hecho pensar y mas en estos días malos que estoy pasando...
"Hacía mucho tiempo que no me sentía vivo. Respiro, pero no hay nada dentro. No hay pasión ni por nadie ni por nada."...Justo así es como me siento ahora...
Echo de menos esas mariposillas en el estómago...
Gracias por seguir seguir escribiendo.
Muchos besitossss.
Estaba deseando que actualizases.Me ha hecho mucha ilusión ver que hoy había,por fin,una nueva historia.
El metro...lo odio pero a la vez me gusta.Suelo ir escuchando música mientras observo a la gente y me imagino como pueden ser sus vidas.Entonces me da por pensar lo extraño que es todo y lo rara que puede llegar a ser la gente.Tantos pequeños mundos dentro de un solo vagón...
Tu pequeño relato también me ha hecho pensar y mas en estos días malos que estoy pasando...
"Hacía mucho tiempo que no me sentía vivo. Respiro, pero no hay nada dentro. No hay pasión ni por nadie ni por nada."...Justo así es como me siento ahora...
Echo de menos esas mariposillas en el estómago...
Gracias por seguir seguir escribiendo.
Muchos besitossss.