La boda, o las aventuras de un cámara en paro
Pies hechos polvo por los zapatos, agujetas de reírme durante horas, varios kilos de arroz y pétalos de rosa volando por los aires de Madrid, un traje tremendamente elegante... el sábado pasado fue el acontecimiento social del año, y no me refiero a la boda de (insertar aquí el nombre de cualquier pareja casposa de los programas de cotilleo nacional que seguramente veis cada tarde... no mintáis), ¡sino a la de mi prima!
El cachondeo y jolgorio (es decir, las humillaciones) con la novia comenzaron la noche previa al enlace, con una de las situaciones más horripilantes que un ser humano puede soportar... ¿una operación de fimosis sin anestesia? No, amigos, es que la tuna vaya a tu casa a cantar. Así, los desgraciados de los tunos (no les insulto, es que para ir por la calle con esos trajes y gritando como poseídos por el espíritu de Antonio Molina, es síntoma de una grave deficiencia de afecto social) se plantaron bajo la terraza de la casa en la que ella estaba cenando para darle la sorpresa. Y vaya si se la dieron. Cómo no, allí estaba yo con mi aparato en las manos (no pienso explicar esto) y con un foco que daba tanta luz que Endesa me lanzó una OPA. Con ello pude grabar cómo mi prima lloraba de emoción (llámalo emoción, llámalo “deseos de tirarse por la terraza”) ante la inesperada serenata. Los vecinos se asomaron para ver qué ocurría, y aplaudían los campases de nuestros acompañantes guitarreros. Después, subieron a la casa para cantar desde el propio salón de la casa a la enrojecida novia, donde nos dijeron sonrientes el chiste que tantas veces habrían ensayado: “Aceptamos todo tipo de peticiones... excepto las de matrimonio”. El salón estalló en carcajadas más falsas que las firmas del PP contra el Estatut de Cataluña. Había sido un chiste muy malo y no merecían una mísera sonrisa, pero bastante tenían los pobres con tener que ir a una mercería para comprarse medias.
Poco más tarde, y según la supuesta tradición, nos acompañaron a un bar cercano para hincharse a alcohol y a raciones de calamares. Así, las últimas canciones fueron en el bar con la camarera más feliz del mundo. Se hizo fotos con ellos, nos contó que había estado en “Estoy por ti” con una sobrina suya.... Vamos, un montón de detalles innecesarios sobre su vida que procedo inmediatamente a formatear de mi cerebro. La noche avanzaba y teníamos que madrugar al día siguiente, así que dejamos a los tunos abandonándose a la ingesta de alcohol y nos retiramos a nuestras casas para desintoxicarnos de tantos “clavelitos”.
El día clave, el 22 de Abril, amaneció nublado. La verdad es que llevábamos días inyectándonos en vena las predicciones metereológicas de Mario Picazo y Florenci Rey, y ya teníamos claro que era muy probable que lloviese. Lo que no nos esperábamos es que, mientras mi prima y su novio se daban el sí quiero en el interior de la iglesia de Jesús de Medinaceli, el cielo de Madrid nos regalara una granizada digna de recuerdo. Parecía que el gigante verde se estaba aliñando una ensalada kilométrica, ¡madre mía lo que cayó! Pero, oh lectores, entonces se produjo el milagro... ¡Apareció un Tiranosaurio Rex y se comió las nubes! Bueno, tal vez solo las nubes se disiparon sin más, pero habría sido más milagroso de la otra forma... Y después, tras ser declarados marido y mujer, la misa al fin terminó, el arroz voló, el confetti se nos pegó a la cara (sospecho que no era confetti, pero no quise preguntar más, es mejor la ignorancia) y el sol iluminó el resto de la mañana. Una vez terminado el tocho de la celebración, llegaba lo mejor.... ¡¡El banquete!!
Siguiente y última parada: salón de bodas de Fuenlabrada. Todo el mundo había llegado ya, excepto los novios... y he aquí una de las más grandes injusticias del cámara de boda: mientras todos los invitados se ponían hasta las trancas de canapés y refrescos, ahí estaba yo en la entrada del salón preparado con mi cámara de vídeo a la espera de la llegada de los nuevos casados. Cielos, salivaba más que el perro de Pavlov imaginando los pinchos de tortilla y las empanadillas deslizarse por los gaznates de mis familiares. ¡Injusticia! ¡Me moría de hambre! Menos mal que al poco llegaron los protagonistas e hicieron su entrada triunfal y, tras grabarlo convenientemente, me lancé hacia las bandejas de los camareros en busca de sabrosa tortilla de patata..... oooooooooh, siiiiiiiiii, así me gusta nenaaaaaa.... Orgasmo culinario, le llamo yo a eso.
Un rato después llegó la hora de poner en práctica mi estrategia de cámara de bodas: aprovechar el plato de marisco, que no soporto ni olerlo, para hacer una ronda y grabar a todos los invitados. Esta táctica no solo responde a mi aversión por los langostinos y demás viscosidades marinas, sino que también es el momento en el que más ridículo hace la gente para grabarle. ¿Cuánto pagaríais por ver a vuestro jefe, ese al que tanto odiáis pero que tenéis que invitar por cortesía, chupando la cabeza de una gamba mientras alza el vaso para hacer un brindis? Oh, eso es impagable, lo mejor del vídeo de la boda. También es en este momento cuando se produce otro elemento fundamental en otro banquete de bodas: el tío gracioso que coge un langostino y le mueve ante la cámara diciendo “Jeje, mira cómo baila, mira...”. Ay... el ser humano es una máquina tan imperfecta...
El resto del banquete me lo pasé ya en la mesa, riendo con mi hermano, mis primas y sus novios (mis padres también estaban, pero su sentido del humor es en UHF y no lo sintonizamos bien). Pasamos las horas con chistes con doble fondo sexual del tipo “yo no me la como entera, que me atraganto” y cosas así. Y es que no tendré título oficial (debería existir una carrera sobre ello), pero soy todo un experto en vislumbrar el doble sentido de las frases. Y un banquete con marisco, pescado, carne y sorbete de limón, pues creedme... ¡da mucho juego!
Después, y siguiendo con los tópicos, la tarta de boda en la que hay una figurita de una pareja feliz en los alto. Deberían hacerlas comestibles, de chocolate o algo, porque su triste destino es quedar en el mueble del salón como decoración, ¡y es una de esas cosas que no puedes regalar a otros para deshacerte de ellas! También está el típico juego con la espada, cuando la novia ofrece un pedazo de la tarta al novio y viceversa. Por cierto, espero que en la boda del chaval que hace años mató a sus padres con una katana se salten esta tradición, por el bien del matrimonio... Y por último, cómo no: el baile. Comienza con un vals atemporal, y sigue con una clara inclinación hacia la destrucción de lo que queda de dignidad: canciones de la época del Dúo Dinámico, Rafaella Carrá, King Africa... Que alguien me deje un revólver... Menos mal que esos absurdos bailes sirven muy bien para aderezar el final de un vídeo de bodas: un montón de familiares bien cargaditos de alcohol cogiendo a sus parejas con lasciva mirada mientras mueven sus renqueantes caderas de reciente cirugía, agachándose al ritmo de la “booooomba”. Joder, ¡y nos reímos de “Humor Amarillo”! He de reconocer que disfruto grabando toda esta decadencia amigos, es mi pecado.
Y así, poco a poco, fue terminando el día. Cada vez más gente descalza y sentada ante los pocos invitados que bailan con la corbata en la cabeza. El encargado de poner la música ya no sabía qué poner para echarnos (joder, no había nada peor para poner) y nos fuimos retirando agotados. Aunque al día siguiente me levanté a la 13.00, creo que aún no me he recuperado del todo. Y es que para alguien que necesita 12 horitas de sueño al día (más luego la siesta) para sentirse humano como yo, no se ha hecho esta vida... ¡ENHORABUENA, PRIMA Y NUEVO PRIMO!
Hasta el próximo post, amiguitos.
PD: En contra de mis esperanzas, no creo que os hayáis olvidado de mi promesa de colgar una foto con mi flamante traje nuevo... ¡Maldita memoria! Os la regalo en el siguiente post, ¿valeeee? ¡Estad atentos, no cambiéis de canal! (¿por qué no pruebo a estudiar marketing?).
El cachondeo y jolgorio (es decir, las humillaciones) con la novia comenzaron la noche previa al enlace, con una de las situaciones más horripilantes que un ser humano puede soportar... ¿una operación de fimosis sin anestesia? No, amigos, es que la tuna vaya a tu casa a cantar. Así, los desgraciados de los tunos (no les insulto, es que para ir por la calle con esos trajes y gritando como poseídos por el espíritu de Antonio Molina, es síntoma de una grave deficiencia de afecto social) se plantaron bajo la terraza de la casa en la que ella estaba cenando para darle la sorpresa. Y vaya si se la dieron. Cómo no, allí estaba yo con mi aparato en las manos (no pienso explicar esto) y con un foco que daba tanta luz que Endesa me lanzó una OPA. Con ello pude grabar cómo mi prima lloraba de emoción (llámalo emoción, llámalo “deseos de tirarse por la terraza”) ante la inesperada serenata. Los vecinos se asomaron para ver qué ocurría, y aplaudían los campases de nuestros acompañantes guitarreros. Después, subieron a la casa para cantar desde el propio salón de la casa a la enrojecida novia, donde nos dijeron sonrientes el chiste que tantas veces habrían ensayado: “Aceptamos todo tipo de peticiones... excepto las de matrimonio”. El salón estalló en carcajadas más falsas que las firmas del PP contra el Estatut de Cataluña. Había sido un chiste muy malo y no merecían una mísera sonrisa, pero bastante tenían los pobres con tener que ir a una mercería para comprarse medias.
Poco más tarde, y según la supuesta tradición, nos acompañaron a un bar cercano para hincharse a alcohol y a raciones de calamares. Así, las últimas canciones fueron en el bar con la camarera más feliz del mundo. Se hizo fotos con ellos, nos contó que había estado en “Estoy por ti” con una sobrina suya.... Vamos, un montón de detalles innecesarios sobre su vida que procedo inmediatamente a formatear de mi cerebro. La noche avanzaba y teníamos que madrugar al día siguiente, así que dejamos a los tunos abandonándose a la ingesta de alcohol y nos retiramos a nuestras casas para desintoxicarnos de tantos “clavelitos”.
El día clave, el 22 de Abril, amaneció nublado. La verdad es que llevábamos días inyectándonos en vena las predicciones metereológicas de Mario Picazo y Florenci Rey, y ya teníamos claro que era muy probable que lloviese. Lo que no nos esperábamos es que, mientras mi prima y su novio se daban el sí quiero en el interior de la iglesia de Jesús de Medinaceli, el cielo de Madrid nos regalara una granizada digna de recuerdo. Parecía que el gigante verde se estaba aliñando una ensalada kilométrica, ¡madre mía lo que cayó! Pero, oh lectores, entonces se produjo el milagro... ¡Apareció un Tiranosaurio Rex y se comió las nubes! Bueno, tal vez solo las nubes se disiparon sin más, pero habría sido más milagroso de la otra forma... Y después, tras ser declarados marido y mujer, la misa al fin terminó, el arroz voló, el confetti se nos pegó a la cara (sospecho que no era confetti, pero no quise preguntar más, es mejor la ignorancia) y el sol iluminó el resto de la mañana. Una vez terminado el tocho de la celebración, llegaba lo mejor.... ¡¡El banquete!!
Siguiente y última parada: salón de bodas de Fuenlabrada. Todo el mundo había llegado ya, excepto los novios... y he aquí una de las más grandes injusticias del cámara de boda: mientras todos los invitados se ponían hasta las trancas de canapés y refrescos, ahí estaba yo en la entrada del salón preparado con mi cámara de vídeo a la espera de la llegada de los nuevos casados. Cielos, salivaba más que el perro de Pavlov imaginando los pinchos de tortilla y las empanadillas deslizarse por los gaznates de mis familiares. ¡Injusticia! ¡Me moría de hambre! Menos mal que al poco llegaron los protagonistas e hicieron su entrada triunfal y, tras grabarlo convenientemente, me lancé hacia las bandejas de los camareros en busca de sabrosa tortilla de patata..... oooooooooh, siiiiiiiiii, así me gusta nenaaaaaa.... Orgasmo culinario, le llamo yo a eso.
Un rato después llegó la hora de poner en práctica mi estrategia de cámara de bodas: aprovechar el plato de marisco, que no soporto ni olerlo, para hacer una ronda y grabar a todos los invitados. Esta táctica no solo responde a mi aversión por los langostinos y demás viscosidades marinas, sino que también es el momento en el que más ridículo hace la gente para grabarle. ¿Cuánto pagaríais por ver a vuestro jefe, ese al que tanto odiáis pero que tenéis que invitar por cortesía, chupando la cabeza de una gamba mientras alza el vaso para hacer un brindis? Oh, eso es impagable, lo mejor del vídeo de la boda. También es en este momento cuando se produce otro elemento fundamental en otro banquete de bodas: el tío gracioso que coge un langostino y le mueve ante la cámara diciendo “Jeje, mira cómo baila, mira...”. Ay... el ser humano es una máquina tan imperfecta...
El resto del banquete me lo pasé ya en la mesa, riendo con mi hermano, mis primas y sus novios (mis padres también estaban, pero su sentido del humor es en UHF y no lo sintonizamos bien). Pasamos las horas con chistes con doble fondo sexual del tipo “yo no me la como entera, que me atraganto” y cosas así. Y es que no tendré título oficial (debería existir una carrera sobre ello), pero soy todo un experto en vislumbrar el doble sentido de las frases. Y un banquete con marisco, pescado, carne y sorbete de limón, pues creedme... ¡da mucho juego!
Después, y siguiendo con los tópicos, la tarta de boda en la que hay una figurita de una pareja feliz en los alto. Deberían hacerlas comestibles, de chocolate o algo, porque su triste destino es quedar en el mueble del salón como decoración, ¡y es una de esas cosas que no puedes regalar a otros para deshacerte de ellas! También está el típico juego con la espada, cuando la novia ofrece un pedazo de la tarta al novio y viceversa. Por cierto, espero que en la boda del chaval que hace años mató a sus padres con una katana se salten esta tradición, por el bien del matrimonio... Y por último, cómo no: el baile. Comienza con un vals atemporal, y sigue con una clara inclinación hacia la destrucción de lo que queda de dignidad: canciones de la época del Dúo Dinámico, Rafaella Carrá, King Africa... Que alguien me deje un revólver... Menos mal que esos absurdos bailes sirven muy bien para aderezar el final de un vídeo de bodas: un montón de familiares bien cargaditos de alcohol cogiendo a sus parejas con lasciva mirada mientras mueven sus renqueantes caderas de reciente cirugía, agachándose al ritmo de la “booooomba”. Joder, ¡y nos reímos de “Humor Amarillo”! He de reconocer que disfruto grabando toda esta decadencia amigos, es mi pecado.
Y así, poco a poco, fue terminando el día. Cada vez más gente descalza y sentada ante los pocos invitados que bailan con la corbata en la cabeza. El encargado de poner la música ya no sabía qué poner para echarnos (joder, no había nada peor para poner) y nos fuimos retirando agotados. Aunque al día siguiente me levanté a la 13.00, creo que aún no me he recuperado del todo. Y es que para alguien que necesita 12 horitas de sueño al día (más luego la siesta) para sentirse humano como yo, no se ha hecho esta vida... ¡ENHORABUENA, PRIMA Y NUEVO PRIMO!
Hasta el próximo post, amiguitos.
PD: En contra de mis esperanzas, no creo que os hayáis olvidado de mi promesa de colgar una foto con mi flamante traje nuevo... ¡Maldita memoria! Os la regalo en el siguiente post, ¿valeeee? ¡Estad atentos, no cambiéis de canal! (¿por qué no pruebo a estudiar marketing?).
Comentario:
A ver, te considero una persona inteligente. ¿Tú crees que si buscas spiderman en la lista de firmas vas a encontrarlo?. Es obvio que las firmas se contrastan antes de entregarlas y que ese proceso no se realiza en el momento en el que la introduces. Las firmas recogidas a pie de calle también se habrán comprobado antes de presentarlas.
Entiendo que te haga gracia la Eva Hache (o no), pero no concibo que realmente pienses que así se hacen las cosas.
Y otra cosa, ¿cómo han demostrado esos medios de comunicación que las firmas son falsas?, ¿han comprobado la lista entregada en el congreso o se han limitado ha introducir un nombre gracioso en la página?. En este caso no creo que hayan probado nada, aparte de la poca capacidad de reflexión de sus oyentes/lectores/televidentes.
En tu blog no haces referencia a la falsedad de las firmas recogidas en internet, sino a todas ellas: "estalló en carcajadas más falsas que las firmas del PP contra el Estatut de Cataluña".
Entiendo que te haga gracia la Eva Hache (o no), pero no concibo que realmente pienses que así se hacen las cosas.
Y otra cosa, ¿cómo han demostrado esos medios de comunicación que las firmas son falsas?, ¿han comprobado la lista entregada en el congreso o se han limitado ha introducir un nombre gracioso en la página?. En este caso no creo que hayan probado nada, aparte de la poca capacidad de reflexión de sus oyentes/lectores/televidentes.
En tu blog no haces referencia a la falsedad de las firmas recogidas en internet, sino a todas ellas: "estalló en carcajadas más falsas que las firmas del PP contra el Estatut de Cataluña".
Comentario:
buaaaaa, me llevan unos tunos a casa y yo también lloro, de la vergüenza.
Oh, no! en la música postcomida lo mejor son las canciones de Rafaella Carrá, porque por lo menos son para bailar sueltas, una canción para agarrar un poco y una sesentona se habría tirado a por tí para poder apretarte durante tres minutos, :S
un beso!
Oh, no! en la música postcomida lo mejor son las canciones de Rafaella Carrá, porque por lo menos son para bailar sueltas, una canción para agarrar un poco y una sesentona se habría tirado a por tí para poder apretarte durante tres minutos, :S
un beso!
Comentario:
Ay,este Mora... me refiero a que en varios medios de comunicación se ha demostrado que las firmas recogidas por internet son una farsa, porque podías firmar todas las veces que quisieras (y te las aceptaban) e incluso también aceptaban los nombres y DNI inventados (En "Noche Hache", pusieron como nombre "spiderman" y un DNI falso, y la web lo admitió). Así que dudo muuuucho de ese número de firmas, y en ningún caso dudo de la opinión que haya mostrado la gente que haya firmado.
Si es que...
Si es que...
Comentario:
Mi firma contra el estatuto no tiene nada de falsa.
Comentario:
Hola guapo!
Ya se que estamos hablando por el mesenger pero se que te gusta que te dejen comentarios...jijijiji
Perdona que esté hoy tan empanada.No es mi día.No me siento demasiado bien.
Un besito muy graaaaande!
Ya se que estamos hablando por el mesenger pero se que te gusta que te dejen comentarios...jijijiji
Perdona que esté hoy tan empanada.No es mi día.No me siento demasiado bien.
Un besito muy graaaaande!
Comentario:
ENHORABUENA A LOS RECIÉN CASADOS!!!:)aaayyy,qué duro es ser el cámara del bodorrio,eh?;)
veeengaaa,reconoce que bailaste al ritmo de Paquito El Chocolaterooo!jijiji...
Así que en tu próximo post te dejarás ver de galán,eh?;)...estabas muy guapo,cielo.
Bueno,ahora me voy a la camita...jo,otra vez voy a dormir una caca...qué poco dormimos,querido amiguito koala ;)
Bechukisss!
veeengaaa,reconoce que bailaste al ritmo de Paquito El Chocolaterooo!jijiji...
Así que en tu próximo post te dejarás ver de galán,eh?;)...estabas muy guapo,cielo.
Bueno,ahora me voy a la camita...jo,otra vez voy a dormir una caca...qué poco dormimos,querido amiguito koala ;)
Bechukisss!
Comentario:
q bien, a mi tambien me encantan las bodas, aunque nolas grabo.. pero la que yo tengo el 27 de mayo superará ésta. como mi prima es de una peña que celebra las fiestas en san fermin (peña el chupinazo) la emos preparado entre los miembros de la peña un lanzamiento de cohetes y una traka de petardos en la puerta de la iglesia, nada de arroz ni petalos...jejeje, aber q tal sale. y en el banquete todos nos pondremos encima de los trajes de gala los fajines y pañuelos sanfermineros, va a ser genial. aun estamos pensando mas bromitas y sorpresas q prepararles: algunos dicen q pancartas..alguna idea?
un saludo. P.D: estoy deseando ver la foto...
un saludo. P.D: estoy deseando ver la foto...
Comentario:
que bien t lo montas eh! has decidido ser el camara para no slair en el video... seguro
Comentario:
Jaja, te gusto la misa, pues si buen dia para casare, el mismo que la gente se manifestaba por la tercera, aja, y tu ahi con l traje seguro, esperando que la misa se acabase de una puta vez para ir al bnquete. seguro que tu eras uno de los de la corbata en la cabeza...jajaj
un saludo, bye
un saludo, bye