Blogs.ya.com Quitar publicidad
Acerca de
Javivi para los amigos, soy un leganense nacido en febrero de 1982. Desde hace muchos años he tenido aspiraciones cinematográficas y televisivas, aunque quién sabe si se cumplirán o me dedicaré a ser crítico de cine. Me gusta el cine, la buena TV (que la hay), los grandes cómics... Puedo presumir de grandes amigos/as, y también puedo arrepentirme de enormes fracasos. Qué se le va a hacer, la vida está llena de contrastes...
Sindicación
 
Ahora que Javivi no mira
Sssh, acercaos, pero no hagáis ruido. Que no se dé cuenta. Quitaos los zapatos si es necesario.

Miradle. Está frente al espejo estudiando cómo le queda la ropa. No me jodas, parece un quinceañero inseguro. ¿No os habíais dado cuenta? Este chico es muy de mirarse en cada espejo por el que pasa. Antes se dedicaba a observar en qué punto de su abultada barriga se encontraba el pliegue que continuaba con más y más grasa, y ahora lo que hace es preguntarse si hizo bien al comprarse esos pantalones de talla 40 que ahora le quedan grandes.

Oh, perdón, soy un maleducado. Yo no soy Javivi. Bueno, en parte sí. Soy una parte de su mente, justo la que no controla. Su subconsciente, vamos. El caso es que estoy aquí porque Javivi se había propuesto actualizar hoy su blog, pero en vista de que no iba a hacerlo finalmente he decidido currármelo yo. Y si estáis pensando “Oh, que pena, no podremos disfrutar de la divertida forma de escribir de este tipo”, leed mi siguiente reflexión y pensadlo de nuevo: ¿No es mejor que os escriba la parte de él que os va a revelar sus más oscuros secretos, la parte que no necesita omitir los numerosos (os lo digo yo) humillantes detalles de su vida para haceros creer que jamás ha metido cometido un error? Eso es, nuevos amigos, quedaos un rato y seguid leyendo.

Seguro que ya lo sabéis, pero yo os lo confirmo desde mi situación privilegiada. Este chaval está enfermo. Sin ir más lejos, hoy mientras en la predicción meteorológica estaban diciendo “Un anticiclón se acerca desde cielos africanos, aires calientes que provocarán un aumento generalizado en las temperaturas de todo el país que reducirán la posibilidad de que en el frente cantábrico se produzcan las tan deseadas precipitaciones…”, él realmente estaba escuchando en su cabeza “Un anticiclón se acerca desde cielos africanos, que lo que va a hacer es que todas las mujeres del planeta comiencen a vestir esas preciosas camisetas de tirantes que van a adelantar la llegada del verano a golpe de escote, aunque por desgracia los concursos de camisetas mojadas tendrán que esperar…”. Si es que así, ¿cómo va a lograr seducir a cualquier mujer que esté en su sano juicio? Ya se lo digo yo mediante ecos en su mente, pero parece que no me hace caso. Y además, desde que ha adelgazado está de un metrosexual insoportable. Que si ropa nueva, que si se pone gomina en el pelo que le acaban de cortar… ¡Es que el cabrón ha adelgazado 18 putos kilos! ¿18? ¡Sí, 18!

Y además es que, desde que estuvo haciendo una simple dieta que le dio su médico de cabecera, tiene hasta nuevos hábitos de comida. El hijoputa ahora resulta que come sano: que si se mete un filetito a la plancha y con pocas patatas para comer pues ya solo puede cenar sopita y verdurita, que si desayuna su pan con mantequilla y su vasito de leche con cereales, que si come fruta y pide pescado también en domingo… ¡pescado en domingo! En la puta vida se ha visto esto antes.

Sin paños calientes. Javivi estaba gordo. Ya os lo ha contado en más ocasiones él mismo, incluso sus otros intentos de perder peso (como en este artículo de hace casi dos años). El caso es que cuando entraba en una farmacia las básculas se escondían detrás del aparato que mide la tensión, temerosos de que aquella bestia con mofletes deformes les pusiera un pie encima. ¡Es un hecho! También puedo aportar pruebas de que la siguiente llamada se produjo hace unos meses al centro de emergencias:

OPERADOR: Servicio de emergencias, ¿en qué puedo ayudarle?
CIUDADANA: Hola buenas tardes. Verá, está pasando algo espantoso, no sé lo que hacer, y mis hijos están llorando y…
OPERADOR: Calma, calma, ha llamado al número correcto. ¿Qué es lo que sucede?
CIUDADANA: Pues verá, que estaba yo dándole la merienda a mis niños mientras veía “El diario de Patricia” cuando de repente he notado como un temblor. Creí que era una cosa pasajera, pero es que un momento después se repitió, y luego otra vez… y entonces nos hemos metido todos asustados debajo de la mesa del salón para protegernos de todas las cosas que tenemos en las estanterías de pladur del salón que se están cayendo y ya no sabemos qué hacer…
OPERADOR: No se preocupe por nada, tenemos este incidente controlado. En menos de cinco minutos todo habrá acabado.
CIUDADANA: ¿En serio? Uf, pues me deja usted mucho más tranquila. Pero, ¿qué está pasando? ¿Es un terremoto?
OPERADOR: Pues no, señora, realmente es muy sencillo. A ver, ¿en qué fechas estamos?
CIUDADANA: ¿En que…? Pues a primeros de mes.
OPERADOR: Exacto, ¿y qué es lo que sale a primeros de mes en los kioscos?
CIUDADANA: ¿La revista de Ana Rosa?
OPERADOR: Aparte. A primeros de mes es cuando salen a la venta los nuevos números mensuales de los cómics. Y resulta que Javivi se acaba de acordar y está yendo a por ellos.
CIUDADANA: Aaaaaah, madre mía que susto nos hemos llevado. Pues nada, ya si eso salimos de la mesa y vuelvo a darle a los niños de merendar…
OPERADOR: Espere, señora, una última cosa.
CIUDADANA: Dígame usted.
OPERADOR: Deje de ver “El diario de Patricia”, coño. Tenga un poquito de dignidad…

¿Qué es lo que le había llevado a esa situación? Pues si no lo sabéis con certeza, amados lectores, aquí estoy yo para llevar alumbrar este misterio. Seguro que si le preguntáis a él os diría que es que le encantaba comer sin medida, que lo más light que comía era un yoghourt de panceta, que a veces se levantaba a las dos de la mañana para engullir dos vasos de leche con nesquick hasta arriba de galletas con las que se preparaba un pastoso puré hiperproteico, que durante la hora del bocata en el trabajo lo que hacía era mojar con pan el aceite que habían soltado los chorizos criollos del catering en la bandeja o simplemente os contaría con una sonrisa forzada que “yo es que siempre he sido de engordar”. Pues no. No es nada de eso. De hecho, la verdadera razón es algo de lo cual él no tiene culpa alguna. Y la resolución del enigma es, ni más ni menos, que Javivi tiene ADN de más. Simple y llanamente. A veces hasta se despierta un poco húmedo y, antes de temerse lo peor, mira bajo las sábanas y confirma que se ha puesto perdido de ADN mientras dormía. Qué le vamos a hacer, el pobre tiene sus defectos. Como por ejemplo el creer que nadie puede verle ahora mismo por haber cerrado la puerta de su habitación. ¿Sabéis lo que está haciendo? Está inventando nuevos movimientos pélvicos en lo que cree un estupendo baile mientras escucha “Wake me up before you go-go” y pone su mirada Mágnum frente a un inexistente público.

18 kilos… Si no le habéis visto desde el verano pasado no lo vais a reconocer. Hace mucho tiempo que no está tan delgado. Pero la verdad es que su asombrosa pérdida de peso no es la noticia gorda del momento (dios, que juego de palabras tan increíblemente bueno). Eso es algo significativo que él todavía no os había contado con detalle, sí, pero hay algo más. Hay una cosa que Javivi aún no quiere que sepáis porque es muy importante para él. Pero a mí me da lo mismo contárosla, tan sólo soy un instinto incontrolable que se oculta entre su psique, por lo que no tengo por qué respetar la cautela y el mimo que Javivi está poniendo en ello.

La noticia más grande, el secreto por el que Javivi está tan ocupado últimamente es que este año va a cumplir un sueño y va a…

EH TÚ, PERO ¿QUÉ DEMONIOS TE CREES QUE HACES?

Mierda, ¡me ha pillado! Dentro de unos meses…

¡SUELTA ESE TECLADO!

…él va a…

¡¡¡PARA YA!!!

(clonc, screeecrtzzzz, tzzzz)

Esto, ¿quién está ahí? ¿Sois vosotros? ¡Hola! Hacía tiempo que no nos veíamos, ¿eh? Pues yo estaba ahora mismo bailan… esto… recogiendo mi habitación, cuando me he dado cuenta de que mi estúpido subconsciente se me había escapado de la cabeza y estaba aquí escribiendo payasadas. Dadme un momento, voy a leer lo que ha puesto…

...

Mierda. Que hijo de puta. No le creáis ni una sola palabra, ¿de acuerdo? ¡Antes no estaba tan gordo! Vale, he adelgazado bastantante porque me hacía falta, pero... En fin, que todas las cosas que ha dicho de mí son una enorme mentira.

Mentiras y más mentiras.

Bueno, lo de las camisetas de tirantes puede que sea cierto… ejem.

Y lo de la noticia que tengo que daros también es verdad.
 
Comentario:
¿Gominaaa? Me descojono
 
Comentario:
Bueno, bueno. Entonces ahora comes pescado el domingo,jeje. Eso esta bien que te cuides, que la camara engorda mucho ¿eso dicen?? y como últimamente te dan buenos planos.
Venga. Un saludo
 
Comentario:
;-)
 
Comentario:
No le hagais caso... sigue siendo un GORDO FANEGOSO
 
Comentario:
Estás todo bueno. Pero te repito que hubiera practicadoo bulling contigo. Te lo merecías y más!
 
Comentario:
Qué cabrón!Aquí leyendo hasta el final para que luego nos dejes a medias! grrrrrrrrrrrr...eso no se hace!!!

Vaya, al final te tomaste super en serio aquella dieta y casi que te estás volviendo un metrosexual,eh?Qué será lo próximo?Apuntarte al gimnasio?...;)

Me alegro de que todo vaya guay!

Un abrazo,man!
 
Comentario:
Pues yo te vi genial la semana pasada :P qué quieres que te diga!!!!

Eres demasiado perro, no nos puedes dejar a medias! aunque claro, dos actualizaciones tan seguidas me han parecido un auténtico milagro!!

ojalá fueras mi vecino y me contaras todos los adelantos, que esto es un sin vivir leches!!!
 
Comentario:
Hay que ver. Este Javivi siempre, quiera o no quiera, sera un tío muy grande. Por mucho que adelgaces y tenga que mirar dos veces para verte.

Y por cierto, sin que sirva de precedente, no estoy de acuerdo con tu subconsciente en cuanto a tu exceso de ADN. Creo que lo que se escapan sin querer son ideas que pululan por tu cabeza sin control y algunas consiguen escapar estampándose contra un papel.

Me encantaría seguir tu ejemplo en muchas cosas pero por ahora sigo el ejemplo de Guillermo del Toro y Alex de la Iglesia. Creo con un poquito de tiempo voy a conseguir ser un director de su talla.

Bueno, la realidad fuera de estos pixels nos espera a, exactamente, menos de 5 horas de distancia.

Dentro de nada puede que te pida una fotocopia de tu dieta o una opinión sobre alguna idea que arregle el panorama de la televisión española.

Bye. Me alegro de leer de nuevo el blog, aunque tengas un negro que lo haga.
No