<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0"><channel><title><![CDATA[Al blog pongo por testigo...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/rss20.xml]]></link><description><![CDATA["Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad"]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[¡Corta! Ha sido buena.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_109.htm]]></link><description><![CDATA[Iba a escribir sobre el rodaje, de verdad, pero estoy tan cansado que seguro que no sería capaz de transmitir una milésima parte de lo que ha significado este fin de semana para mucha gente.<br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/claqueta.jpg" alt="" border="0" width="500" height="370"/></center><br/><br/>Así que de momento solo voy a decir una cosa.<br/><br/>No es muy original.<br/><br/>Voy a decirla.<br/><br/>Gracias a todos.<br/><br/>A todos.]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[El título]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_108.htm]]></link><description><![CDATA[<b>Lo escuché de su boca por primera vez hace una semana.</b><br/><br/>Tengo una pequeña costumbre. Como no se me suele ocurrir fácilmente los títulos de los guiones que escribo, al final siempre suelo usar <b>una de las frases que dicen los personajes</b>. Y esta vez no ha sido diferente.<br/><br/>Estoy a 4 días de rodar mi cortometraje. Perdón, <b>NUESTRO cortometraje</b>. Cada día que pasa, deja de ser solo "mío" para convertirse en un pedacito de Víctor, un pedacito de Ruth, otro de Rober, de Gus, de Gloria, otro de Dani... Y todo para que dentro de muy poco tiempo, al fin, sea de todo el que lo quiera ver en una pantalla.<br/><br/>Sí, lo escuché de su boca por primera vez hace una semana. Ella lo dijo en la primera lectura del guión que hicimos juntos. No se dieron cuenta, pero a mí <b>se me puso la carne de gallina.</b><br/><br/><br/><center><font size="4">"MI NOMBRE JUNTO AL TUYO"</font><BR></center><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[Gracias]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_107.htm]]></link><description><![CDATA[Si lo hubiera escrito ayer, este post <b>sería muy distinto</b>. De hecho comencé a hacerlo, pero ante la enorme cantidad de palabras mal sonantes e insultos que estaban haciendo acto de presencia, preferí esperar a que se calmaran un poco los ánimos. Fue un día extraño y lleno de insospechados giros argumentales.<br/><br/>Primero, <b>localización técnica </b>por la mañana. Cada día que pasa estoy más seguro de que la planificación es no sólo factible, sino que es la adecuada. Ardo en deseos de <b>hacer realidad esos planos</b> que ahora sólo veo en mi cabeza (bueno, y en el storyboard que dibujé como buenamente pude). Segundo, compruebo en internet que acaban de publicarse las concesiones de <b>las ayudas a la producción de cortometrajes </b>del Ministerio de Cultura. Me enfado, me enfado mucho y llamo por teléfono a gente del equipo. Me desahogo y decido ir al cine y cenar con unos buenos amigos para intentar <b>arreglar el día</b>. Su compañía, un delicioso Fundy o’clock del Vip’s y una película dirigida por el gran Ben Stiller lo consiguen. <b>Seguridad, enfado y diversión</b>. Todo ello mezclado en un cóctel de 24 horas.<br/><br/>Lo de la subvención (mejor dicho, la no-subvención) no me ha desanimado. Ni mucho menos, pero el hecho de que nuestra propuesta haya conseguido una puntuación tan baja y que, por lo tanto, ni siquiera haya rozado las migajas de una ayuda simbólica, es para cabrearse. <b>Nuestro dossier era bueno</b>. Sé que era bueno porque lo preparó alguien que sabe lo que hace. Y más concretamente, alguien a quien hace un par de años le concedieron una buena cantidad por otro proyecto presentado. ¿Por qué no nos la han concedido? No tengo ni idea ¿Esto significa que el corto no se hará? En absoluto. <b>El cortometraje va a rodarse y a kinescoparse de la misma forma</b>, solo que ahora hay que buscar el dinero en otros sitios (ayuntamientos, cajas de ahorros, ancianas desprevenidas e inocentes…). Así que siento tener que comunicarles a los sucios traidores que surgieron en los comentarios del post anterior, los que amenazaron con revelar públicamente el título de mi cortometraje, que <b>no voy a poder realizarles la transferencia bancaria de los 6.000 que me pedíais</b>. Y es que de algún sitio debe salir el dinero para el rodaje y ya que, repito, <b>el Ministerio de Cultura no ha considerado que merezca la pena apoyar nuestro proyecto</b>, los emplearé en costear el material técnico. Así, solo me queda confiar en vuestro silencio y en la limpieza de vuestra conciencia. ¿Qué decís? ¿Que no sólo me perdonáis ese pago sino que incluso queréis costear todos los gastos renunciando a todo derecho intelectual, económico o sexual posterior? Bueno, bueno, quién soy yo para quitaros la ilusión…<br/><br/>Qué demonios, <b>no tengo que guardármelo dentro</b>. Voy a soltarlo. Más o menos, y después de una conveniente revisión, el texto que iba a publicar ayer era el siguiente:<br/><br/><i>“Pero que hijos de pu** que son los del Ministerio de Cultura, panda de ma*ones sin criterio que pretendéis jo**rnos el rodaje porque no queréis darnos ni un **to euro para sacar adelante esto. Seguro que han habido otros que os han chup**o vuestras po***s en posturas realmente incómodas y habéis decidido pasar de juzgar objetivamente los dossieres para tocaros los co**nes mientras coméis mier** de toro sifilítico.”</i><br/><br/>Efectivamente, <b>ahora me siento un poco mejor</b>. Espero que en el futuro tenga que tragarme estas palabras ante la concesión de una sustanciosa subvención para mi próximo proyecto cinematográfico. Pero vayamos por partes, primero tengo que rodar esta historia titulada “M…” Uyyyy, casi se me escapa.<br/><br/><b>Hoy Domingo, el día ha sido muy diferente</b>. He descansado más (hecho que no valdrá de nada porque estoy escribiendo esto realmente tarde y dormiré más bien pocas horas) y he vuelto a disfrutar con la <b>FICCIÓN</b>. Así, con mayúsculas. Y es que he terminado de ver la quinta y última temporada de “Ángel”. Me ha vuelto a invadir la misma sensación de vacío que te embarga cuando sabes que jamás volverás a ver a tus personajes favoritos, personajes que con el tiempo han pasado a formar parte de ti. Me pasó con el final de “Friends”, de “Alias”… joder, hasta el de “El príncipe de Bel-Air”. Pero esta serie era especial, esta serie era de <b>Joss Whedon.</b><br/><br/><b>Siete años de “Buffy” y cinco de “Ángel”, su spin off</b>. Cada uno de esos años, escribiendo un mismo universo de vampiros, hombres lobo, demonios, cyborgs, hechizos, magia… pero, sobre todo, escribiendo y describiendo un universo de personajes tan ricos y complejos como lo somos nosotros: amor, sufrimiento, muerte, amistad, miradas, redención, valor… Personajes con los que alguien como yo sueña en poder escribir algún día. Y es que con “Buffy”, muchos años atrás aprendí <b>a sentir la fuerza de la empatía</b>. Nunca una serie de televisión me ha hecho sufrir, reír, llorar y disfrutar tanto como esa. Cada final de temporada conseguía hacer que fuera incapaz de dejar de pensar en otra cosa que no fuera el dolor de Buffy ante el peso del mundo que le ha tocado llevar, o el amor enfermo de Spike, o la bondad y transparencia de Willow, o la sorprendente y vital importancia de Xander, o la serenidad de Giles, o… Lo dejo aquí, porque podría estar días así.<br/><br/>Por suerte, Joss no nos ha abandonado (¡eh, parece que hablo de un mesías!). No creo que él tampoco pudiera deshacerse sin más de sus poderosísimas creaciones, y ante la imposibilidad de continuar con sus historias en su medio natural, la televisión, decidió no rendirse y ofrecernos un maravilloso regalo. <b>Buffy y Ángel aún tienen muchas historias que contar</b>, y lo seguirán haciendo aunque sea en otro medio. Así, su “padre” decidió devolver el favor al mundo del cómic, del que tanto se ha impregnado durante toda su vida, y llevar la continuación de la vida de sus personajes a las viñetas. Si no sentís una pasión semejante, entiendo que penséis “Siempre has sido un friki”. Pues sí. <b>Y disfruto leyendo los cómics de Buffy y Ángel a tantos niveles que no sería capaz de describirlo</b>. Adoro la FICCIÓN.<br/><br/>Se acabó la semana. Hay que volver al trabajo. Así que, resumiendo:<br/><br/>A Joss Whedon, gracias <b>POR TODO</b>.<br/><br/>Al Ministerio de Cultura, gracias <b>POR NADA.</b><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[Ana y Antonio.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_106.htm]]></link><description><![CDATA[Voy a presentaros <b>a dos personas</b> muy especiales para mí.<br/><br/>No os daré demasiados detalles acerca de ellos. Dejadme ser un poco celoso con la información que voy a daros. ¿Y por qué?, os estaréis preguntando. Porque estas dos personas, que aún no existen pero que pronto cobrarán vida, <b>son los que soportan una enorme cantidad de ilusiones sobre sus hombros.</b><br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/dibujo_antonio_2.jpg" alt="" border="0" width="341" height="202"/></center><br/><br/>Mirad, este es <b>Antonio</b>. Hasta hace unos instantes, parece que simplemente miraba la noche a través de la ventana. Pero entonces, cuando acaba de sonar el timbre de su puerta, se ha dado la vuelta, nervioso. Sabe perfectamente a quién va a tener delante suya tan solo unos instantes después.<br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/dibujo_ana_2.jpg" alt="" border="0" width="335" height="209"/></center><br/><br/>Unos diez minutos después de ese momento, nos sorprendemos cuando <b>Ana </b>se aparta de <b>Antonio </b>y camina hacia la mesa de dibujo. Ni él, ni nosotros, sabe qué se le ha ocurrido. Ha cogido un lápiz.<br/><br/>Ellos son los dos únicos personajes de mi cortometraje. Hace varios años (cinco, tal vez seis) <b>tuve una idea que era interesante</b>. Al menos, eso creía yo. Enseguida me puse a escribir y nacieron unas pocas páginas prometedoras. Lo leí muchas, muchas veces, y definitivamente me gustaba. Solo había un problema: que tenía el principio y el final, pero <b>había un abismo entre los dos que no sabía salvar</b>. Pensaba “¿cómo demonios iba a llegar del punto A al punto B?”, mientras entraba de lleno en ese juego de justificaciones que es en lo que consiste básicamente la escritura de un guión.<br/><br/>Tiempo después, supe qué tenía qué hacer. Meterlo en un cajón, dejar crecer por sí misma no sólo aquella historia, sino también mi capacidad para escribirla. Y es que, sencillamente, por aquel entonces no sabía como hacerlo y, antes de obsesionarme y borrar cada palabra que había escrito, decidí que el propio paso del tiempo haría su trabajo. Que <b>madurara yo mismo antes de que lo hicieran Ana y Antonio.</b><br/><br/>Y entonces, años más tarde, una mala época personal y una fecha simbólica de entrega consiguieron hacerme recuperar aquellas palabras inmaduras para dotarlas de la vida que no había sabido darles antes. Me sentía capaz, me sentía con derecho a poner palabras en la boca de esas dos personas inventadas. Pero, sobre todo, <b>sabía que iba a verter en Ana y Antonio tanto de mí mismo que iba a dolerme.</b> Y sí que dolió. Pero mereció mucho, mucho la pena.<br/><br/>Y ahora, por fin, estoy a pocos días de comenzar los ensayos con los actores, a pocas semanas de gritar “¡corta!” a las tantas de la madrugada, a pocos meses de ver en una sala de cine el montón de celuloide que contará la historia que va a ser posible gracias al esfuerzo de tanta gente… <b>A poco, muy poco tiempo, de cumplir un sueño.</b><br/><br/>Una cosa más. El título de este artículo fue el título provisional del guión durante años.<b> “Ana y Antonio”</b>. Coincidiréis conmigo en que es título horrible y que no dice absolutamente nada. Por eso tuve claro que jamás se terminaría llamando así. No fue hasta mucho tiempo después cuando <b>cinco palabras surgieron de la nada y me enamoraron al instante</b>. “Tengo que hacer que me sirva este título”, me dije. “Veamos, quito esto, muevo esta frase a este otro lugar, hago que ella diga esto mientras… Sí, sí, sí… lo tengo.” Y encajó de una manera tan perfecta que daba sentido a cada una de las trece páginas de guión.<br/><br/><b>¿Cuáles son esas cinco palabras? ¿Cuál es, por tanto, el título definitivo del cortometraje?</b>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[¿Qué queréis que os cuente?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_105.htm]]></link><description><![CDATA[Estoy en blanco.<br/><br/>Es algo raro.<br/><br/>A decir verdad, tampoco es tan extraño. Después de <b>casi tres meses sin escribir en mi blog</b>, es lógico que haya perdido algo de práctica.<br/><br/>¿Hay alguien ahí?<br/><br/>¿Alguien está leyendo esto?<br/><br/>Al menos, dejad que explique lo que ha ocurrido, queridos lectores. ¡Y es que esta larga ausencia no ha sido culpa mía! El caso es que, no sé exactamente por qué, <b>los servidores de ya.com dejaron de funcionar correctamente </b>y durante todo este tiempo ni siquiera he podido acceder aquí. Y no he sido el único. Algunos de vosotros me dijisteis que os pasaba lo mismo, que sentíais una irrefrenable necesidad de leer mis palabras y la dura y fría realidad era que <b>la conexión siempre fallaba</b>. Esto era lo que os encontrábais:<br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/servidor_no_encontrado.jpg" alt="" border="0" width="500" height="254"/></center><br/><br/>Cuando en realidad lo que queríais ver era esto otro:<br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/Estoy_perdido.jpg" alt="" border="0" width="500" height="375"/></center><br/><br/>Vale, sé que preferiríais admirar una fotografía con <b>mis tonificados pectorales al descubierto</b>, pero no tengo tiempo para el <b>photoshop </b>y he preferido poner ésta.<br/><br/>Así que, si alguien está leyendo esto, <b>tengo algunas cosas que decir.</b><br/><br/>Que estoy aquí.<br/><br/>Que he vuelto.<br/><br/>Que en un mes grabo <b>mi queridísimo cortometraje</b>.<br/><br/>Que en unas horas estaré en el <b>Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges</b> en donde participaré en las siguientes actividades: ver al menos <b>13 películas en 3 días </b>repletas de sangre, vísceras y sustos predecibles; lucir la colección de camisetas <b>frikis</b> como mandan los cánones (llevo una de “Lost”, una de “Star Wars”, una de “Heroes” y otra de “Spiderman”); y, por último pero no por ello menos importante, luchar contra hordas de <b>zombies </b>mientras me ofrezco voluntario para ser el cebo de libidinosas <b>vampiresas </b>ataviadas con camisones de encaje color blanco roto.<br/><br/>Que sigo trabajando en la misma serie. No hay quien la hunda, y mira que lo intentamos.<br/><br/>Que a lo tonto, el puto <b>facebook </b>engancha como un demonio.<br/><br/><b>Que escribiré otra vez como antes</b>. No os despistéis que tengo muchas más cosas que contaros.<br/><br/>Uf, mirad qué hora es. <b>En 7 horas estaré subiendo en el AVE</b>. Sólo me queda decir a los que me habéis estado esperando que muchas gracias y que seréis recompensados; y a los que no me han esperado y han dejado de leerme que no seáis tan malos y que me déis otra oportunidad.<br/><br/><b>¿Acaso internet sirve para otra cosa que disfrutar con mis estúpidas aventuras y ácidas reflexiones?</b><br/><br/>Perfecto, oigo vuestros gritos afirmativos desde aquí.<br/><br/>Eso me pasa por preguntar.]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[Wacaciones (la "w" es por la Warner... vaya, el primer chiste malo ya está en el título)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_104.htm]]></link><description><![CDATA[¡Hola amigos!<br/><br/>Hay que ver qué buen humor se le pone a uno cuando está de vacaciones, ¿verdad? ¡Pues así estoy yo! Disfrutando de unas merecidísimas <b>dos semanas de vacaciones </b>mientras mis aplicados compañeros tratan de sacar adelante la serie sin su Script de exteriores favorito.<br/><br/>Hoy me propongo dar envidia a todos aquellos que madruguéis esta semana que me queda de vacaciones contándoos que tras estar <b>diez días encerrado en mi casa viendo películas, series, y leyendo cómics y libros como un buen friki </b>(o como alguien cuyos amigos están todos trabajando o de viaje lejos de mí... ¡malditos, me habéis abandonado!), hoy por fin he salido a la luz y me <b>he ido a la Warner</b>.<br/><br/>Jo, me lo he pasado como un niño pequeño, y <b>he hecho tantas cosas</b>… He vapuleado (dos veces) con una perfecta puntería y una pistola láser a máxima potencia a mis amigos en la casa del terror de <b>Scooby Doo</b>; he reído muchísimo mientras el bueno de <b>Frikifriend </b>montaba en las montañas rusas y emitía los más maravillosos gritos de terror desde los de Neve Campbell en “Scream”; he escuchado sin parar la música de <b>“Batman Begins” </b>en toda la zona de Superhéroes, con la consiguiente erección y el efecto perchero que ello provoca en mi cuerpo; he sido acorralado en <b>los coches de choque</b> por los vehículos y las carcajadas dementes de dos personas sin carnet de conducir…<br/><br/>Y para culminar un día tan estupendo… <b>¡hemos visto a Batman en acción!</b> Sí, vale, sé que es un señor disfrazado y que se trata de un espectáculo en el que actores mueven la boca de una forma un poco falsa mientras se reproducen las voces de la película para darse de hostias entre sí en un ejercicio de desganada ejecución. Pero me daba igual, ahí me teníais a mí del todo entregado a la causa y aplaudiendo a rabiar la aparición del estupendo (aunque algo renqueante) <b>Batmóvil </b>cuando, de pronto, en mitad de la pasmosa demostración de superioridad táctica del coche de nuestro caballero oscuro favorito, a una señora sentada delante de mí se le ocurre decir con total inocencia:<br/><br/><i>“Anda, mira, el Batimóvil”.</i><br/><br/>¿El qué? ¿El Batimóvil? <b>¿EL BATIMÓVIL?</b> ¡Batmóvil, señora! Qué vergüenza, a saber qué educación le estará dando a sus hijos. Si por mí fuera, la metía en una lúgubre celda del Arkham Asylum para que Killer Croc le introduzca un enorme y afilado fragmento de kriptonita por… Chssss, calma, Javi, calma, ella no tiene por qué saberlo… Recuerda las enseñanzas de tu maestro y <b>deja que la Fuerza mitigue tu dolor</b>…<br/><br/>Pues total, que resulta que el que iba en el interior del Batmóvil (¿¿EL BATIMÓVIL??) no era Batman, ¡sino su fiel ayudante Alfred! Y claro, el Espantapájaros recibió una buena paliza que el verdadero Batman, recién aparecido de entre las sombras, le propinó unos instantes después.<br/><br/>Ay, Batman… el hombre con el coche más molón del mundo. <b>Y además es tan fuerte y musculado…</b><br/><br/><i>TI TU – TI TUUU</i><br/><br/>¿Pero qué demon…?<br/><br/><i>TI TU – TI TUUU</i><br/><br/>Vaya, si está sonando mi móvil. Y sí, es el sonido de los teléfonos de la serie “24”. Disculpadme un segundo.<br/><br/><i>- ¿Hola?<br/>- (…)<br/>- Hombre, Fermín. Pues me pillas actualizando el blog. Oye, es un poco tarde para llamar, ¿no?<br/>- (…)<br/>- No, no, tranquilo, si me queda un rato todavía. De hecho, estaba a punto de retocar las últimas frases que había escrito, porque creo que dan alguna idea equivocada sobre mi condición sexual.<br/>- (…)<br/>- Me estás asustando, ¿ha pasado algo?<br/>- (…)<br/>- ¿Qué? ¿Me lo estás diciendo en serio?<br/>- (…)<br/>- ¿Y cómo coño han conseguido esas imágenes?<br/>- (…)<br/>- Joder. Son unos putos buitres, macho. ¿Y dices que las va a publicar la Cuore esta semana?<br/>- (…)<br/>- Mierda.<br/>- (…)<br/>- No, mira, se acabó. Vamos a hacer una cosa. Dices que tienes esas imágenes, ¿no?<br/>- (…)<br/>- Pues me las vas a mandar ahora mismo y las voy a publicar en mi blog.<br/>- (…)<br/>- Me da igual, que se jodan. Ya sé que van a destruirme socialmente, pero si van a salir igualmente a la luz pública, prefiero ser yo el que lo publique. Mañana hablamos.</i><br/><br/><b>Odio a esa prensa sensacionalista, los odio de verdad</b>. Una persona se hace mínimamente famosa (¡eh, salí de extra en “Isi/Disi"!) y ya se creen con derecho a perseguirte y fotografiarte. Y cuando consiguen unas imágenes como las que han conseguido hoy… No, no lo permitiré. <b>No voy a darles el placer de publicar… de publicar… ESTO.</b><br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/galloyyo.jpg" alt="" border="0" width="356" height="600"/></center><br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/coyoteyyo.jpg" alt="" border="0" width="500" height="488"/></center><br/><br/>¿Qué pasa, que una persona normal no puede mantener un tórrido acercamiento carnal <b>con un gallo de dos metros </b>y después darle un par de buenas razones pélvicas al <b>coyote </b>para que deje de perseguir de una maldita vez a un <b>estúpido y monosílabico avestruz</b>? Que como le digo yo todos los días: “Cojones, deja de comprar en ACME y búscate algo en Amazon.com, que pareces tonto y estás poniendo por las nubes la media de accidentes laborales”…<br/><br/>Pero a lo que voy, que ya me he hartado de ir escondiéndome en oscuras esquinas y decrépitos antros. <b>Esto es lo que soy.</b> Sólo pido que vosotros, y por extensión la sociedad entera, no nos juzguéis por nuestros impúdicos actos públicos; porque debéis saber que lo nuestro es un amor puro, <b>un amor incondicional y apasionado como el que solo un animal de granja puede darte.</b><br/><br/>…<br/><br/>Bueno, a decir verdad, <b>tampoco es así</b>. Confieso que no es amor, es sólo necesidad de cariño y un electrizante y salvaje sexo duro sin sentimientos ni frases bonitas mientras ellos se fuman un paquete de cigarrillos en sucios moteles de carretera y se giran para no verme las lágrimas cuando les pregunto si algún día se acordarán de nuestro aniversario.<br/><br/>Tened claro que el único animal que ha sido dañado durante la toma de estas fotografías, he sido yo. <b>Y prometo dejar algún día estas indignas actividades de las que tanto me avergüenzo en estos momentos.</b> Sí, dejaré de perseguir dibujos animados algún día… cuando consiga acostarme con esa cerda a la que llevo años persiguiendo.<br/><br/>Oh sí, voy a por ti… <b>Peggy</b>.<br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[Llamadas perdidas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_103.htm]]></link><description><![CDATA[<b>INT. DESPACHO PRESIDENTE DE VODAFONE. ATARDECER.</b><br/><br/>El despacho es muy amplio, con una impoluta moqueta roja que cubre todo el suelo y unos amplios ventanales que ofrecen una vasta visión de Madrid. El Presidente de Vodafone está sentado ante la robusta mesa de madera, tecleando en su ordenador portátil. De pronto, se escuchan gritos tras la puerta.<br/><br/><b>JAVIVI </b><i>(OFF)</i><br/>¡Suéltame, cabronazo! ¡Soy de Vodafone y tengo derecho a entrar!<br/><br/>El Presidente de Vodafone deja de teclear y, extrañado, levanta la vista de la pantalla. La puerta se abre de golpe para dejar pasar a un guarda de seguridad enorme vestido con traje negro y un auricular en el oído izquierdo y a Javivi, al que trae agarrado para controlar sus banales intentos de escape.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>¡Que me sueltes ya, cojones!<br/><br/><b>GUARDA SEGURIDAD</b><br/>Siento la interrupción, señor.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>¿Qué está ocurriendo aquí?<br/><br/><b>GUARDA SEGURIDAD</b><br/>Nada serio, sólo una rata que quería colarse en su despacho.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>¿Cómo dices? Rata lo será tu puta ma…<br/><br/>El Guarda de Seguridad se encara con Javivi.<br/><br/><b>GUARDA SEGURIDAD</b><br/>Termina esa frase y tendré una razón para patearte el culo.<br/><br/>Javivi se calla, más enfadado que asustado. El Presidente de Vodafone se levanta de su silla y camina hacia ellos.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Estoy seguro de que eso no será necesario. Creo que podremos solucionar el problema, sea cual sea, como personas civilizadas. ¿No es así, señor…?<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Velasco. Javier Velasco. Y delante de este orangután no pienso hablar.<br/><br/>El Guarda de Seguridad está a punto de encararse de nuevo, pero le para la voz de su jefe.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Tranquilo, estoy seguro de que no quería decir eso. Será mejor que esperes fuera. Está todo controlado.<br/><br/>El Guarda de Seguridad acepta a regañadientes. Inicia salida.<br/><br/><b>GUARDA SEGURIDAD</b> <i>(al Presidente de Vodafone, señalando a Javivi)</i><br/>Si intenta hacer cualquier cosa, entraré y lo último que verá será la suela de mis zapatos.<br/><br/>El Guarda de Seguridad cierra la puerta detrás tras salir.<br/><br/><b>JAVIVI</b> <i>(haciendo burla)</i><br/>Ñe ñe ñe ñe ñe ñe… Ha empezado él.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Discúlpele, señor Velasco. El personal de seguridad es a veces un poco impulsivo. Y ahora va usted a explicarme en qué demonios estaba pensando para intentar entrar aquí por la fuerza. ¿No cree que hubiera sido mejor pedir una cita?<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Lo he intentado, pero su secretaria me decía que era imposible y que para cualquier problema hablara con atención al cliente.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Ya, ¿y acaso no es ése el procedimiento habitual para cualquier consulta?<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Si, pero es que esto no es cualquier consulta. Esto es vital, es de la máxima importancia que pueda usted imaginarse.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Ya veo. Pues hablemos tranquilamente <i>(le señala una silla)</i> Siéntese.<br/><br/>Javivi se sienta. Él se sienta sobre la mesa.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Gracias. Pues verá el caso es que… mire, estoy preparando un cortometraje.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Ajá.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Es un cortometraje en el que tengo depositadas muchas esperanzas. Va a participar mucha gente entusiasmada con la historia y vamos a ponerle toda la ilusión del mundo.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Me parece muy bien, siempre he pensado que la cultura de un país es lo que define su propia historia. Pero, la verdad, sigo sin ver la relación entre sus inquietudes artísticas y el hecho de que esté usted aquí.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Sí, a eso voy ahora. El caso es que ya entregamos en su día el dossier del proyecto al Ministerio, un dossier curradísimo en el que se expone todo el proyecto para optar a la subvención por la realización del corto. Ya lo tenemos todo, el equipo, la localización, la sala de montaje… Lo tenemos todo, digo… excepto a los actores. Los tenemos ya elegidos, y ya tienen los guiones, pero llevo meses intentando hablar con ellos del proyecto y es que no hay manera. Con él al menos conseguí hablar por teléfono, y sigo esperando pacientemente a que pueda leerlo y me dé una respuesta. Pero con ella… con ella me he visto con más dificultades.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Por momentos está consiguiendo intrigarme. ¿Por qué no ha hablado aún con ella?<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Bueno, pues es difícil de explicar, pero supongo que hasta ahora han sido un cúmulo de circunstancias que no dependen de mí. También influye el hecho de que como no me conocen, lo último que quiero es agobiarles a llamadas o presentándome en sus respectivos trabajos en plan “Hola, disculpa mi comportamiento propio de un psicópata acosador, pero, ¿haces mi corto, porfa?”. Tienen trabajo, más proyectos, y lo que nadie quiere es que un pesado les esté importunando cada dos días. Y además, este trabajo es tan absorbente que te quita la mayor parte de cada día, lo sé por experiencia. Bueno, el caso es que no tengo la forma de hablar directamente con ella y lo único que pretendo es preguntarle si le ha gustado el guión, comentarle cómo queremos hacerlo, decirle que vamos a esperar a que sus agendas les permitan participar en esto, y que soy un tío muy majo que está seguro de lo que quiere hacer y que de esas trece páginas de guión puede quedar algo muy bien hecho.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Y sigue sin tener cómo hablar con ella.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Pues no del todo cierto… <i>seguía </i>sin tener cómo hablar con ella, y ahí es donde entra su compañía.<br/><br/>Javivi se levanta de la silla y camina por el despacho.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Ayer probé con otra vía, vía que me abrió el sabiamente elegido jefe de producción del corto. Hablé con otra persona de la serie en la que ella trabaja y le expliqué todo lo que le estoy contando a usted ahora. Muy agradable, el hombre se ofreció a hablar con ella y a pasarle de nuevo mi número de teléfono. Misión cumplida, al fin parecía que podríamos charlar tranquilamente y quedó la cosa en que ella me llamaría.<br/><br/>Javivi hace una pequeña pausa, tras la cual saca su teléfono móvil del bolsillo.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Durante la mañana de hoy, 10 de Julio de 2008 y mientras intentaba trabajar leyendo los capítulos del 516 al 520 de mi serie disimulando mis enormes deseos de que aquella llamada se produjera, recibo este mensaje en mi teléfono móvil.<br/><br/>Javivi le acerca el teléfono. El Presidente de Vodafone lee.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Es un mensaje que le avisa de que ha recibido dos llamadas de un número que no tenía almacenado en su teléfono a las 12.57.<br/><br/><b>JAVIVI </b><i>(guardándose el teléfono)</i><br/>Correcto. Lo recibí más de media hora más tarde.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Cuando encendió el móvil, supongo.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Supone mal, porque... ¡Mi teléfono jamás estuvo apagado! Desde hace un par de meses no me separo de él y porque estoy esperando pacientemente esas llamadas, lo tengo casi siempre en la mano y no me atrevo ni a dejarle con una sola raya de batería… Estaba encendido, marcaba buena cobertura, y no me llegó la llamada. ¿Me lo puede explicar?<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Pues así de primeras…<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>¡Pudo ser ella! Es más, ¡estoy casi seguro de que fue ella! Y claro, como ya había pasado un rato, cuando yo llamé a ese número nadie me contestaba. ¿Comprende usted el problema que me provoca eso? No quiero llamar a ese número constantemente y conseguir que me odien, ¿no lo entiende?<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Lo entiendo, es perfectamente comprensible, pero…<br/><br/>Javivi vuelve a sentarse, desconsolado.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>¡Pero nada! ¿Y si he perdido la mejor oportunidad de hablar con ella? ¿Y si ha pensado “pues mira, si lleva semanas detrás mía y ahora no me coge la llamada es que no estará interesado”? ¿Usted sabe el cabreo que me he pillado?<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Estoy seguro de que puede investigarse y…<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>¡Ya he llamado a su servicio de atención al cliente, pero el caso es que ya he perdido esa llamada! Y…. y…. <i>(grita para liberar tensión)</i> ¡Aaaaaaaaaah!<br/><br/>El Presidente de Vodafone se acerca a él y se arrodilla, poniéndose a su altura.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Señor Velasco, en nombre de la compañía a la que represento, le pido mis más sinceras disculpas. No le quepa la menor duda de que me encargaré personalmente de que tenga en todo momento la mejor cobertura y las mejores prestaciones en su teléfono móvil.<br/><br/>Javivi levanta la mirada y observa al Presidente. Se le nota un poco más aliviado.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Gracias. Supongo que sólo necesitaba decírselo a alguien. Creo que debo irme.<br/><br/>Javivi se levanta, y el Presidente de Vodafone le sigue.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>¿Está mejor? ¿Necesita algo más?<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Estoy bien, gracias. Aunque… bueno, antes el guarda me ha hecho un poco de daño.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>No diga más. ¡Guarda!<br/><br/>La puerta del despacho se abre al instante y entra el Guarda de Seguridad.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Acompañe a este joven a la salida, pero antes... Discúlpese con él.<br/><br/><b>GUARDA SEGURIDAD</b><br/>¿Cómo dice? Con todos mis respetos, señor…<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Hágalo.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Eso, hazlo. Y con entonación, que no suene falso, ¿eh?<br/><br/>El Guarda de Seguridad suspira profundamente. Se cuadra y se gira hacia Javivi.<br/><br/><b>GUARDA SEGURIDAD</b><br/>Lamento profundamente lo sucedido, señor Velasco. Debí interpretar erróneamente su intento de allanamiento y su agresivo comportamiento ante una autoridad legitimada para detenerle.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Y…<br/><br/><b>GUARDA SEGURIDAD</b><br/>¿Y?<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Me ha llamado rata.<br/><br/>El Guarda de Seguridad mira al Presidente de Vodafone. Éste le invita a continuar con un gesto.<br/><br/><b>GUARDA</b><br/>Y… Ruego que me disculpe por mi injustificable error de llamarle rata, cuando salta a la vista que usted es un ser humano perfectamente desarrollado.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Eso está mejor. ¿No ven lo fácil que es hacer las cosas bien? Hasta la vista, señor Velasco, nuestro querido guarda le dará un pin de Vodafone a la salida, ¿de acuerdo?<br/><br/>El Presidente de Vodafone y Javivi se estrechan la mano.<br/><br/><b>JAVIVI</b><br/>Encantado. Le invitaré al preestreno de mi corto, ¿vale? <i>(se gira y comienza a caminar hacia la salida. Mira al Guarda, que camina junto a él) </i>A ti también te invitaré, y si hay sitios libres, podrás llevarte a tu marido.<br/><br/>El Guarda de Seguridad respira profundamente de nuevo. Los dos desaparecen tras la puerta, que se cierra lentamente. El Presidente de Vodafone borra la sonrisa de su rostro y se limpia compulsivamente la mano con la chaqueta. Vuelve a su escritorio y pulsa una tecla de su ordenador portátil, del que surge una voz electrónica.<br/><br/><b>VOZ ELECTRÓNICA</b><br/>¿Ya se ha ido?<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Ahora mismo, señor. Un par de minutos más y tengo que vomitar.<br/><br/><b>VOZ ELECTRÓNICA</b><br/>Entiendo por lo que ha pasado, y será generosamente recompensado por ello, pero lo importante es que se lo haya tragado.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Estoy seguro de que así ha sido, señor. El pobre infeliz no sospecha que llevamos meses interceptando las llamadas de los dos actores.<br/><br/><b>VOZ ELECTRÓNICA</b><br/>Estupendo. Revise todo su sistema de bloqueo y contacte con los agentes que se han infiltrado en el entorno de los actores. Dígales que doblen sus esfuerzos en evitar que lean ese guión y recuérdeles la importancia de todo esto.<br/><br/><b>PRESIDENTE VODAFONE</b><br/>Sí, señor.<br/><br/><b>VOZ ELECTRÓNICA</b><br/>Y desmantele todo el operativo antes de que el verdadero presidente de Vodafone llegue a su despacho. No debemos levantar ninguna sospecha. Corto y cierro.<br/><br/>El falso Presidente de Vodafone se cuadra ante el portátil y saluda con un gesto militar. Un chasquido que se escucha a través del portátil da por finalizada la comunicación.  Después cierra el portátil y lo introduce en un maletín. Tras cerrarlo, camina hacia la puerta mientras echa un último vistazo a su alrededor. Desaparece tras la puerta como si él nunca hubiera estado allí.<br/><br/><br/><br/><b><i>Guau, éste sí que ha sido un final sorprendente, ¿verdad queridos lectores? ¿Qué misteriosa organización está detrás de esta conspiración? ¿Por qué están empeñados en evitar que ese corto se haga posible? ¿Creéis que conseguirá nuestro héroe (que es Javivi, no el Guarda de Seguridad) recibir esas llamadas? No os despistéis, porque la respuesta a éstas y a otras preguntas, las podréis encontrar próximamente en vuestro blog favorito... y en éste también.</i></b>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[El oscuro pasajero]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_102.htm]]></link><description><![CDATA[<b>Empezaré diciéndoos</b> que la veáis en versión original, con o sin subtítulos, porque la voz de <b>Michael C. Hall</b> es tan hipnótica como aterradora.<br/><br/><b>Después os avisaré</b> de que hoy empieza en Cuatro después de la semifinal de la Eurocopa, ya sean las 22.30 como las 23.30 si hay prórroga.<br/><br/><b>Continuaré rogándoos</b> que le déis una oportunidad si los primeros capítulos os dejan descolocados. Aunque a mí me atrapó ya en el primer capítulo, en cuanto os metáis en la fascinante mente del señor Morgan ya no podréis escapar.<br/><br/><b>Seguiré recordándoos</b> que de momento hay dos temporadas de 12 capítulos cada una, que en Septiembre empieza la tercera y que en Octubre sale a la venta la primera temporada en DVD.<br/><br/><b>Y terminaré asegurándoos </b>que se trata de una de las mejores series ¿de esta temporada? ¿de esta década? ¿de toda la historia?<br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/Dexter.jpg" alt="" border="0" width="450" height="360"/></center><br/><br/>Vedla como queráis, en inglés, en español o en trukinistaní... pero vedla porque <b>no os arrepentiréis.</b>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[Despedidas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_101.htm]]></link><description><![CDATA[Un minuto más tarde, los dos saldrían de sus camerinos por última vez. Y lo que les esperaba al otro lado, nada más girar el pomo de la puerta, era una vida nueva. Una vida distinta. <b>Una vida feliz.</b><br/><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/leganense/files/camerinos.jpg" alt="" border="0" width="450" height="277"/></center><br/><br/><b>Tiene gracia.</b><br/><br/>Hace poco tiempo recordé una cosa. Un montón de años atrás estaba yo en mi pueblo, sentado en aquel sillón que me gustaba y me desviaba la columna a partes iguales. Mi hermano y yo estábamos viendo <b>una serie de televisión</b> que, a decir verdad, no seguíamos muy a menudo. Se trataba de un capítulo especial, el último de la serie, y terminaba con un montaje musical en la que la gente del equipo se homenajeaba a gusto. Recuerdo concretamente un momento en que varios auxiliares, pertiguistas, o qué se yo, corrían por los decorados mientras otros les seguían con la mirada desde unos asientos. <b>Me fijé en sus caras</b>, y en las del resto de personas que iban apareciendo, y me invadió una sensación extraña, un sentimiento ajeno que me transmitían con asombrosa facilidad. <b>Cariño, sonrisas, amistad, apoyo, carcajadas, lágrimas, vocación</b>. Entonces deseé trabajar en una serie y compartir todos esos sentimientos.<br/><br/>Ahora todo aquello que vi en aquel capítulo, <b>lo estoy viviendo a cada segundo</b>. Y más con días como el de hoy, que ha sido el último día en la serie de varias personas que, por distintas razones, dejan de acompañarnos en este viaje. <b>Personas </b>que se han dejado la piel, el tiempo, el sueño, la salud y hasta el dinero del futbolín en sacar adelante un proyecto que hace feliz a la gente. <b>Compañeros </b>que han soportado una cantidad inhumana de horas estudiando en sus casas o descargando furgonetas bajo la lluvia en pleno invierno. <b>Amigos </b>que te regalan sonrisas después de gritarte “graba de una puta vez” o te hacen feliz dejando que te pasees con un disfraz de Darth Vader en medio del rodaje. <b>Corazones </b>que te aplauden cuando has terminado tu última secuencia, y a los que pides seguir luchando mientras intentas que tu camiseta de “Yo soy libre” rivalice por momentos con la alucinante camiseta negra de “Spiderman” que se veía en la redacción de la revista. Es verdad. Les vamos a echar mucho de menos a todos.<br/><br/><b>Despedidas</b>. Siempre tan duras e implacables, tan exigentes y tan profundas. Y yo ahí en medio, cruzando nuestras miradas mientras se despiden bajo los focos, contendiendo las lágrimas y sin poder sacar las palabras de mi boca. <b>“Si hablas, lloras”</b>, pienso. <b>“No me importa”</b>, añado. <b>“Pero es que si lo haces no van a entender lo que dices”</b>, respondo. <b>“Escríbelo más tarde”</b>, se me ocurre. <b>“Ahora, solo abraza con fuerza”</b>, decido. Y es lo que hago. Abrazo. Abrazo <b>mientras mi boca quiere decir que no quiero que esto se acabe aquí, que ahora viene la parte buena, que tenemos conversaciones pendientes, que la verdadera aventura nos está esperando fuera de ese decorado, y que si queréis mover la isla solo tenemos que empujarla todos juntos.</b><br/><br/>Pero, ¿sabéis una cosa? Que aún no he dicho lo mejor.<br/><br/>Y es que aquella serie de la que os hablaba antes era <b>“Compañeros”</b>. Y el tiempo ha querido que, muchos años más tarde, la vida me haya sorprendido cumpliendo aquel deseo y abrazando a una de las actrices de aquella serie mientras <b>me regala palabras al oído </b>que me guardo para siempre.<br/><br/><b>Sí, la verdad es que tiene mucha gracia.</b><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item><item><title><![CDATA[Una buena semana]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/leganense/c_100.htm]]></link><description><![CDATA[¿Qué podemos decir de una semana en la que si enciendes la televisión, si sintonizas cualquier emisora de radio o si abres cualquier página web, no paras de escuchar la música de <b>"Indiana Jones"</b>?<br/><br/>Pues eso... que es <b>una buena semana</b>.<br/><br/>¡Larga vida a Indy!]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Javivi)]]></author></item></channel></rss>
