Cuando las lentejas no caben en la cacerola
Acerca de
Cuando las lentejas no caben en la cacerola
Leguminosa, Legumbre, Lenteja, Garbancita, Frijolita... Llámame como quieras.
Soy un proyecto de ingeniera agrónoma cuyo profesor de leguminosas era un cielo y le enseñó a amar los altramuces y los garbanzos. De ahí el nombre.
Quiero contar cosas. Cosas de todo tipo, normalmente personales. Rescatar recuerdos o anécdotas de la semana pasada.
Quiero seguir el proyecto que comencé en Leguminosa en fotos, pero que allí, por falta de espacio físico (¡sólo 5000 caracteres en el post!) pues no puedo continuar.
Podréis apreciar que en el fondo soy un completo desastre y escribiré de Pascuas a Ramos. Qué le voy a hacer.
De todas formas, espero que lo disfrutéis y que os entren ganas de volver.
Sindicación
 
Una de cal y otra de arena
Antes de nada... ¿Alguien me puede decir cuál se supone que es la "buena"? ¿Arena o cal? La cal es más cara (=buena?), pero si se refiere a cal viva (que no lo sé) es más agresiva (=mala?). Bueno, si alguien lo sabe, que me lo cuente.

Negativo: La entrevista para irme a Inglaterra será en junio. ¿Malo?. Pues no sé... Parece que tengo que dar por sentado que le voy a caer estupendamente al señor que hace la entrevista y me va a seleccionar sin dudarlo. O me lo creo (y todo el mundo, incluyendo subdirectores y ex-participantes, me dice que sí) o me hago un lío monumental. Porque si por un casual de la vida (que por favor, no quiero que sea así) tuviese que quedarme... pues los exámenes para septiembre. Y un cuerno. Si hace falta hago cosas indecentes para que me den la beca :P

Positivo: Arraso con las otras becas. Me han concedido la beca para la elaboración del libro digital de los jardines de mi Escuela y la de Agrícolas. La gente con la que voy a trabajar tienen pinta de ser majísimos.

Negativo: Sólo me dan media beca, porque al final han seleccionado a dos personas de becarios (mitad de tiempo, mitad de pasta).

Positivo:
Me han seleccionado para procesar los datos de las encuestas de evaluación docente. Otra beca que además no esperaba, pero caigo muy bien en las subdirecciones y se quedan con mi nombre... Un chollo.

Negativo: No tengo claro si las becas son incompatibles entre sí (no por horarios sino por cuestiones legales). Pero creo que las dos pasan por las manos de la misma persona y ésta no ha dicho nada... Así que no voy a ser yo la que se queje.

Positivo:
Nos vamos mañana de puente a La Vellés (Salamanca) donde tenemos una casa toda la familia. Nos juntaremos una tropa importante y mi padre saldrá del hospital (que llevan la tira haciéndole pruebas, aunque todavía no ha tenido una cita con el oncólogo). Mis tías cocinarán maravillosamente (como siempre) y yo podré coger muchos bichos para la colección de Plagas (ecologistas radicales, no se me echen encima).

Negativo: Engordaré todavía más si cabe.

Editado:
He quitado lo que había aquí por si ojos no adecuados lo viesen.

Balance:
Parece que se inclina hacia lo negativo :S Pero no pienso hacerle ni caso y voy a pasarme un puente maravilloso, rodeada de la familia que sé que van a poner a mi padre de estupendo humor.

Y... A esos fumadores: dejadlo, en serio. Es que ahora cada vez que veo un fumador me da muchísima lástima y hasta voy imaginando cómo empiezan a reptar las células cancerígenas por su pulmón. No digo que lo dejéis para que yo me imagine esas cosas XD por favor, no, tengo demasiada imaginación. Dejadlo si no por vosotros (que debería ser lo primero, pero sé que hay gente que piensa que "de algo hay que morir"), por los vuestros, que se pasa mal :(
 
No soy racista, pero... osea, pero.
Peazo de día intenso que he tenido hoy. Clase de 9 a 13, de 14 a 15 y luego curso de 15.30 a 19.30.
A la una y media me fui a odontología a comer. Sé que si como allí, comeré sola, porque no conozco a nadie, pero el menú es mil veces más agradable que el de mi Escuela, así que me conformo con volver a pegar la oreja a conversaciones ajenas para pasar el rato mientras disfruto de la comida (más o menos, porque no tenía mucho tiempo).

El caso es que creo que voy a dejar esta fea costumbre porque hay veces en que se te revuelven las tripas por lo que escuchas.

Eran dos chicas que estaban a mi lado. Se ve que tengo que salir pronto de la universidad porque ya casi me parecían unas crías. Sólo veía a la que estaba más enfrentada a mí. Mona ella. Morenita, pelo liso cortado a capas y recogido en una coleta baja, camisa blanca con los puños vueltos y (con este detalle sabréis donde quiero llegar, vivan mis prejuicios) con pendientes de perlas gordas.

Pues resulta que le contaba a la otra que en semana santa había estado en Marruecos (ostras, Lenteja, tú no te la imaginabas aventurera, ¿eh?). Bueno, voy a intentar ponerlo en forma de diálogo lo más fiel posible.

- Ah, ¿que no te había contado que en semana santa estuve en Marruecos? Pues sí, estuvimos allí. Bueno, en el hotel de Marbella organizaron una excursión que salía desde Tarifa y que ibas en barco y sólo tardabas 40 minutos.

-¿Sólo 40 minutos?

- Pues claro, porque era en barco y Tarifa es el sitio que más abajo está de España y Tánger el que más arriba está de África. (A todo esto la otra era la primera vez que oía nombrar "Tarifa" y "Tánger") Así que no tardamos nada. Además, estaba todo organizadísimo. Porque claro, a Marruecos no se puede ir solo, imagina, es peligrosísimo. (¿Me empezaba a sentar mal el aceite de las patatas?).

- ¿Y qué tal?

- Pues te da mucha pena, ¿sabes?. Eso de que haya tanta pobreza y todo eso. Sales de allí con el cuerpo mal porque ves que los niños están sucios y trabajan en las calles. Trabajan todo el día, venden cosas. Es muy triste. (Hasta ahí más o menos). Claro, porque te pones a pensar que ellos están trabajando y que lo que ganan a lo mejor te lo gastas tú en algo de ropa. No sé, yo salí cambiada, te deja pensando en muchas cosas. (Por el resto de su relato, esta chica no estuvo más que un día en Tánger)
Bueno, y lo que te decía, es que compramos allí dos chilabas, una para Beatriz y otra para una amiga de mi madre que se la había prometido mi madre.

- ¿Chilabas? ¿Qué es eso?

- Pues... ¿Sabes esta prenda que se pone por encima del bañador? (¿Toalla?)

- Ah, sí. (Digo yo que debe estar de moda y yo no lo sé, porque nunca he visto una definición tan inexacta)

- Pues como eso.
Pero resulta que nos las hemos debido dejar allí o algo, porque no las encontramos. Y bueno, yo no tengo nada que regalarle mañana a Beatriz, pero la de mi madre es más importante porque la había prometido. Yo creo que a lo mejor mi madre la sacó al jardín porque olía a moro. (El ajillo del pollo, debe ser eso, qué ardores de tripa me están dando)

- ¿A moro?

- Sí, es un olor como... No sé... Pero allí todo olía igual, es el olor a moro. (Ejem, la marroquinería tiene un olor característico, sí, a piel curtida, pero es igual en cualquier curtiduría. ¿Tal vez es el olor de los inciensos? tan mona la naricita y... ¿no sabes discernir olores y les pones a todos una etiqueta?)
Lo que pasa es que mi madre dice que yo las he escondido. (Y agárrense, señors) ¡Sí hombre! ¡Como que voy a meter yo algo de un moro en mi armario! (Aggg, creo que se me acaba de cortar la digestión)

Y estaba yo pensando en que a la gente le faltan no uno sino unos cuantos hervores y en que tenía que empezar a calmarme para que mis prejuicios hacia las chicas de la perla no tomasen otras formas monstruosas cuando casi escupo el mousse de chocolate al semi-atragantarme de la risa:

- ¿Sabes que mi padre vendió el barco?
 
Esto iba en el Blog de Nemo...
Lo siento, chic@s, la mayoría de vosotr@s (los pocos que me echáis un ojo de vez en cuando, jejeje, gracias, por cierto) no sabéis de qué va todo esto y además, seguro que si intentáis averiguarlo os podéis perder enter tanto "post" y comentario. Lo que sigue a continuación, es un comentario que tenía intención de dejar a Nemo en respuesta a un lío que entre unos cuantos hemos armado allí (1,2,3,4). Pero según terminaba de escribirlo, me di cuenta de que me iba a sentir menos culpable (o algo así, no tengo claro por qué lo hago) si lo ponía en mi propio blog. Me ha molado esto de "este es mi blog y hago lo que quiero" :P Así que allá va.




Yo le había comentado a P. lo mucho que me gustaba este blog, que se pasase, que se animase a contestar en alguna ocasión... Pero él me decía que nunca deja comentarios en blogs o foros porque siempre pasa lo mismo: "La gente tiene su blog para poner las cosas que piensa y escuchar las cosas que quiere escuchar. Y en su derecho están de tener un espacio para ellos mismos y no tiene sentido intentar llevar la contraria, porque es SU espacio y podrán hacer lo que quieran".

Hasta que un día me dijo: pues he contestado en el blog de Nemo. Yo me quedé a cuadros y me hizo mucha ilusión el que se animase a participar, que lo que faltaba en este blog era una opinión realmente diferente a la del resto. Y porque, así son las cosas, me encanta ver a mi chico debatiendo. Si me enamoré de él, fue por lo que tiene dentro de su cabecita y lo que me da de su corazón.

P. me pareció una de las personas más interesantes que yo había conocido en toda mi vida (ahora supongo que ya me parece algo más normal, la fuerza de los años). Yo en un principio no compartía sus ideas, pero poco a poco me fui dando cuenta de que para mí, era la persona más razonable que había conocido. He discutido a lo grande con él, todavía tengo muchas discusiones pendientes. La gran diferencia entre él y yo, es que él posee tropecientas veces más información que yo. Yo casi lo definiría como un "adicto" a la actualidad y la información. En una ocasión me pidió que le hiciese una página web para reunir allí los links de los periódicos que más lee a través de internet. Y no están sólo El Mundo y el ABC (La Razón no estaba en la lista, pero seguro que le echa un ojo de vez en cuando también). Está también La Vanguardia (lo digo porque la has citado en alguna ocasión) y prensa de diversos países. Sé que luego, cuando ocurre algo en Siria (por decir) se va a la prensa de ese país a ver qué dicen. Colecciona artículos de periódico. Tiene una memoria impresionante para los datos, fechas, nombres... En resumen, que no es alguien que yo considere parcialmente informado ni mucho menos.

¿Que por qué no dije nada? Precisamente tú me lo has confirmado, Nemo. Dime, ¿en qué cambia la cosa (sobre todo respecto a él) porque sea mi chico? Yo quería desvincularme por completo. Son sus opiniones, sus argumentos (ya digo que yo de este tema no sé nada) y por el hecho de ser mi pareja no van a cambiar ni ser menos crudos. No hay por qué ser más paciente porque sea mi nen.

¿Políticamente correcto? Vale, no es eso exactamente. Es un término que le repatea mucho porque se usa con completa parcialidad. Es decir, se puede decir "los hijos de puta de los nazis" y nadie te mira raro pero si dices "los subnormales de los comunistas" se te echan encima porque "eso no es políticamente correcto".
Él, al contrario que tú (al menos por lo que infiero de tu tono), no piensa que por decir "los hijos de puta de los Atlantitas son responsables del Pitufamiento global porque destruyen las anémonas" (por no poner más ejemplos reales) el argumento quede invalidado. Si los Atlantitas realmente acaban con las anémonas y esta es una causa directa y comprobada del Pitufamiento, el introducir un adjetivo calificativo es subjetivizar el argumento, pero no le quita peso. De forma equivalente, el usar la ironía no le quita razón a los hechos que se plasman (mientras éstos sean ciertos). Yo sí creo que las formas importan, pero si se discute sobre el fondo, éste es infinitamente más importante. Otra cosa sería que no hubiese fondo y se limitase todo a insultar a diestro y siniestro. Entonces, efectivamente, la discusión no tendría sentido alguno. Porque no existiría debate.

En cuanto a "Siento haberte colocado en una situación tan difícil, entiendo que no debe ser fácil disculparse o rectificar cuando tienes a tu pareja observando la situación", que sepas que eso le da completamente igual. Te aseguro que no necesita demostrar nada ante nadie para reafirmar su ego ni nada por el estilo. Simplemente piensa que quién debería rectificar alguno de sus argumentos eres tú, aunque hoy por hoy está seguro de que eso jamás pasará y por eso parece que ha decidido aceptar tu invitación de no volver a escribir en tu blog. Él daba por perdido el debate desde un principio y creo que si puso un comentario fue por mí, porque yo confiaba mucho en ti y le hablaba bien de tu mesura y de tu capacidad de aceptar cosas diferentes si estaban bien argumentadas.

Respecto al post de cómo reducir las discusiones, claro que lo leyó y yo le aconsejé que te citase si te volvía a responder. Y así lo hizo, aunque algunas citas desapareciesen a la hora de publicar el comentario. Respecto a lo de cómo expresarse, ya he dicho cual es el tema.

Su tono no es de Caperucita Roja ni mucho menos. Claro que estás en tu derecho de excluir de tu blog a la gente que no se expresa con absoluto respeto, pero esto se convertiría en una especie de Stepford ( me refiero al clima general de la película) donde nadie alzaría la voz más que nadie, aunque estuviesen pensado las peores cosas unos de otros. Algo inhumano, vamos (hay que ver la película para ver a qué grado de "inhumanidad" me refiero). A mí me encantaría, pero porque como ya he dicho, soy inculta y como no tengo mucho que decir, entonces prefiero la cordialidad a la razón. Siempre resulta gratificante saber que aunque no puedas defender la razón (porque no sabes cómo argumentarla, la lleves o no) puedes ser tratada de forma agradable y tu opinión será respetada (como contrario a descalificada) aunque sea la mayor memez del siglo. ¡Claro que me gusta que nadie hiera mi ego! Pero esto no es un Brave New World ni creo que es lo que buscas que sea. No sólo P. ha sido crudo al expresarse en tu blog. El Ave, ya lo dice ella, es impulsiva y ¡bravo por ella! Porque es sincera y coherente consigo misma. Yo no creo que al Ave le haga demasiada gracia el tener que medir cada una de sus palabras a la hora de publicar un comentario. Por eso en ocasiones responde en su blog, allí tiene alas para hacer lo que sea sin que le puedan decir nada. Es una ventaja. Y ahora que lo pienso, voy a hacer yo lo mismo, no voy a poner esto en tu blog sino en el mío. Y como lo voy a poner en el mío, voy a desahogarme un pelín (de verdad que me modero, Nemo, hay muchas cosas más que quisiera decir), porque aunque ya hayas dicho que lo dijiste en caliente, no deja de estar ahí y quiero dejar claro qué cosas me llegaron más.


Mira, yo soy una ignorante en la mayoría de los temas que aquí se tratan. Yo conozco mi mundo por lo que he vivido, no por lo que he leído ni lo que he visto en la tele. La mayoría de mis opiniones se basan en mi experiencia personal que, al menos, no considero pobre porque he visto mundo y he conocido y convivido con muchíisimas clases de gentes. Me he adaptado a diversos ambientes sin problema y jamás me consideraría una persona cerrada. Pero que sea inculta no quiere decir que sea "tonta" (sí sé leer, incluso entre líneas); tampoco quiere decir que no sepa reconocer una amenaza "implícita"; que viva en Madrid (peor todavía, ¡soy de Guadalajara!) no significa que en "la meseta" nos cueste enterarnos más de las cosas (¿será el cambio de presión atmosférica?); y que P. esté "relacionado" conmigo es por casualidad, si no me conociese, hubiese puesto exactamente el mismo post. Miento, no lo hubiese puesto porque nadie le hubiese animado a hacerlo, nadie le hubiese dicho "este chico merece la pena".

Ultima noticia: Me corrige P. diciendo que él pensaba, efectivamente, no poner nada. Que como tú habías dicho que el tema estaba cerrado, no tenía sentido seguir. Pero dice que se lo piensa mejor porque como has puesto 4 comentarios más y otros 2 posts, parece que no quieres parar. Y que de hecho ese aire de "si hubiese sabido que... no te hubiese..." le parece provocador. Conclusión, que parece que sí que va a volver a revolver un poco todo esto. Los ambientes de cordialismo impuesto le revuelven las tripas, al parecer.
 
Dos besos
Vivo en un piso con portero. Me hace gracia, antes de vivir aquí, yo pensaba que lo de la portera era tan sólo un recurso literario, que no eran reales. Que el papel cómico del porter@ sólo se usaba como en Aquí no hay quien viva. Luego un amigo de P. resultó ser portero. Y ahora hasta yo tengo un portero.

Hemos cambiado de portero hace poco. El antiguo, Raúl, era guapete y jovencito, creo que yo soy mayor que él, debe rondar los 20 o 21 años. Nos dejó, de golpe, sin avisar. Un buen día no volvió a aparecer y al cabo de un par de días recibimos en el buzón una nota de la comunidad diciéndonos que tendríamos un portero suplente (el del edificio de al lado) para recoger las basuras y limpiar las escaleras.

Desde hace semana y pico, ya tenemos un portero nuevo. Nada que ver con el anterior. Este pasa de largo de los 50 y tiene una pinta de pueblo... Y al abrir la boca lo confirma. Eso sí, tiene una sonrisa de lo más bonachona. No suelo cruzarme mucho con él porque mis horarios no coinciden con los suyos. Ni siquiera sé su nombre todavía.

Hace poco estuve en Chipiona con la clase, visitando invernaderos. Él me vio salir con la maleta y como parece que le pirra hablar, me estuvo entreteniendo un ratillo. Le conté a dónde iba y él empezó a contarme que él había visitado invernaderos en Almería "donde las plantas crecen sin suelo". Resulta que su hijo es ingeniero agrónomo (claro, ipso facto le solté que yo estaba camino de serlo) y se lo llevó a plantar pepinos. Era la primera vez que plantaba pepinos en un sitio con el suelo de cemento y no se creía que aquello pudiese crecer en las "maromas" (tengo que averiguar si de verdad se usan como sustrato o el tipo creía que eran eso equivocadamente) que había tendidas en el suelo.

El caso es que se ve que me cogió cariño. Hoy no fui a clase, esperaba que trajesen a mi padre del hospital pero al final me desesperé y fui a comer con P. (menos mal porque lo trajeron a las 17). Aparecí por la portería y al verme salió corriendo a saludarme y preguntarme por mi viaje. Hasta ahí normal, digo yo. Pero es que he omitido decir que salió corriendo y me plantó dos besos como dos soles.

Pero qué majo y qué espontáneo.
 
¡Achíiiiis!
Estoy con un resfriado asqueroso. Odio no poder respirar con normalidad y tener la garganta dolorida. Y lo que más me fastidia es que no puedo ir a ver a mi padre por si le pego algo, lo que le faltaba al pobre.

Odio la sensación esta de que los mocos entran hasta mi cerebro y me dejan menos espacio para pensar. Oprimen, molestan... Benditos sean los estornudos. Creo que esto de satisfacer los instintos primarios es de lo más placentero del mundo. E incluyo en "instinto primario" el despioje.

Hoy veía en un zapping o algo así como una tribu tenía una "danza de los piojos". Se liaban todos a despiojarse los unos a los otros. Pero qué gustito. Me encanta que me soben la cabeza. Hay gente que sin embargo no lo aguanta, pero estoy convencida de que es por algún tipo de complejo. ¿Os pasa a vosotros?. A mi padre le encanta, así que ahora que todos tratamos de mimarlo, yo trato de rascarle la cabeza todo lo que puedo. O le hago cosquillitas en el brazo... Cualquier chorrada de las que me encanta a mí.

Él tiene una teoría para hacer cosquillitas, masajes y todo eso (porque es muy mimoso, en ambas direcciones): se imagina lo que le gustaría que le hiciesen a él y eso es lo que hace al otro. Y como yo he aprendido a hacer cositas de él, uso su misma técnica.

Está el sitio donde el codo se dobla. Ese es especialmente sensible, pero a mí se me pasa rápidamente la sensación allí. Me dura mucho más en la palma de la mano o en el hombro. Las cositas en los pies son sensacionales, aunque supongo que habrá muchos que no puedan aguantarlas. Yo logré con un poco de esfuerzo, acostumbrar a P. Antes no se le podía ni poner un dedo en la planta del pie, ahora busca mi mano para que le haga cositas.

Las que podrían dejarme en un estado de trance son las cositas en la espalda. El jugar con los pelitos de la espalda sin llegar a tocar verdaderamente la piel, aiss. Pero mi zona más sensible, con la que pego algún brinquillo, es las piernas.

¿Soy la única cositadicta por aquí?
 
Patrañas
Ahora es cuando deseo que el kinesiólogo este hubiese tenido razón. Ojalá. Ojalá hubiese tenido razón y el tumor se hubiese reducido. Ojalá hubiese estado en lo cierto y todo hubiese sido fácil. Ojalá no le pasasen estas cosas a los buenos, porque si algo es mi padre, es un cacho de pan. Que tod@s mis amig@s me envidian el peazo de padre que tengo.

Pero así son las cosas. El tumor ha resultado ser "no-operable", porque cuando le abrieron el miércoles, vieron que estaba por detrás del esófago y el pericardio en lugar de sólo en el pulmón. Toca quimioterapia. Resulta que las células de este tumor, reaccionan bien a la quimio, pero siempre queda la posibilidad de que no termine de funcionar. Y no hay metástasis ni nada así.

Mierda, mierda y mierda. Mi madre ha sido la que peor se lo ha tomado, no me extraña. Mi padre, siempre en su sitio. Qué gran hombre es, carajo. Hay que tirar hacia delante y se lo ha tomado como si fuese un buey. Pero qué gran tipo, joder. Mis hermanas... Bueno, la pequeña es que es muy sensiblona, la pobre, y cada 2x3 suelta unas lagrimillas, no sé exactamente lo que pasa por su cabecita. La mayor parece tomárselo más a mi estilo. Y el resto de la familia... La de gente que ha pasado ya por la habitación del hospital. Son todos geniales. Pero qué gozada de familia tenemos, leñe.

¿Cómo me lo tomo yo? Puf, ante todo, sé que puede pasar lo peor, pero no me paro a pensarlo ni una décima de segundo. A por la quimio. Y la quimio tiene que funcionar por cojones. Y vamos a seguir con todas nuestras fuerzas, sin decaer. Yo no tengo pensado flaquear ni un sólo segundo. Soy dura. Y cuando no tenga ganas de ser dura, me iré a un rincón, soltaré mis lagrimones, me desahogaré y volveré a la carga con energías renovadas. Esto tiene que salir bien. O al menos, lo mejor posible.

Así que no sintáis pena, lástima ni nada así por mí. Ahora no necesito ánimos, los necesitaré más adelante, cuando comience la quimio y vea a mi padre decayendo, aunque sea para bien. No sé si mi estrategia es la adecuada, si debería tener siempre presente que lo peor puede pasar para que si por cosas de la vida pasase, no me pillase de improviso. Supongo que hay gente que tiene miedo de que les sorprenda la muerte sin estar preparados. Yo creo que prepararse para la muerte es una completa pérdida de tiempo. Cuando llegue, llegó y total, poco o nada se puede hacer para evitarlo, así que para qué comerse la cabeza hasta entonces.

Muchas veces me he dicho a mí misma que soy fría. Si me comparo con mi hermanita, que en cosas de sentimientos es mil veces más expresiva que yo, soy un témpano de hielo. Aun así, hay cosas que me duelen y que yo me ponga a llorar no es nada raro: me encanta llorar. Pero en mi familia (hablo de toda la familia de mi padre), todo son delicados gestos de amor: poesías, dibujos dedicados, canciones de las que te hecen un nudo el estómago... Yo no soy así. Me parece precioso, pero soy incapaz de comportarme de esa forma. Soy pragmática en todo lo que hago. Mi gesto cariñoso con mi padre ha sido llevarle unas natillas. Hay que ser rebuscado para encontrarle la poesía a unas natillas...

En fin. Resumiendo. Que a pesar de que todo se ha puesto oscurillo (jamás me oiréis decir "negro"), yo estoy bien, mi madre se va haciendo a la idea y mi padre sigue tan fantástico como siempre. Ah, y este kinesiólogo es un farsante (ole).
 
Lo sobrenatural
Mariposeando por los blogs que suelo visitar, en uno de ellos se ha mencionado un tema sobre el que no sé discutir. Y digo que no sé, porque me suelo poner muy nerviosa al hacerlo, no sé manejar a la persona que está frente a mí. Este tema es el de todas esas "fuerzas inteligentes" del universo que tienen un supuesto poder sobre nosotros. Como dice Sabina:

"Llámalo equis,
me parece bien.
Llámalo energía,
mejor todavía"


He de reconocer que uno de mis fallos es el de tener una confianza casi ciega en la ciencia, como si ya lo supiésemos todo, como si sólo por ser los tiempos en los que yo vivo, estuviésemos más cerca de "la verdad" que nunca. Sin tener en cuenta que esa querida ciencia mía ha metido la gamba pero bien en muchas ocasiones.

Da igual, prefiero una demostración científica a cualquier "patraña" (y es que me encanta esa palabra, pero debería ser una más suave la adecuada) acerca del aura, las energías positivas y ese tipo de cosas. Y eso que no me he metido en las religiones y sus milagros y etc.

Ejemplo: las psicofonías. Siempre son amigos de amigos los que las han hecho y bla bla bla. Pero en esta ocasión, conocía personalmente al chico que las había hecho y él dice ser un escéptico. Después de oír su historia, como soy muy cabezota, empecé a sacar mis propias teorías "científicas". Era un eco desde el pueblo cercano... Eran restos de otra grabación en la misma cinta... Interpretásteis los sonidos del ambiente como voces... En fin, qué queréis que os diga, me parece eso mil veces más pausible que el que fuesen los muertos hablando.

Claro... Ahora tengo una oportunidad de oro para enfrentarme cara a cara con una experiencia casi casi de primera mano. Mi padre. Resulta que su hermano, a raíz de lo de su tumor, se lo llevó un día a Oviedo. Allí visitaron un kinesiólogo (o con "q", no sé), que además era médico (quiero decir, de los normales) y homeópata y yo que sé cuántas cosas más. En la homeopatía no me meto, porque sus principios me parecen muy válidos desde el punto de vista biológico (que soy ingeniera, pero agrónoma, así que veo mucha biología y bioquímica en mi carrera). Pero es que eso de la kinesiología se me parece casi a la quiromancia.

No voy a meterme en cómo fue el reconocimiento (unas 3 horas, ah, y no le cobró), voy a centrarme en lo que le dijo... Bueno, sí diré que le sostenía las manos para hacer el diagnóstico (y nada más). Le habló de que le había neutralizado traumas del pasado, de que tenía un recrecimientode la próstata de 2 mm... Muchas cosas y variadas. Pero me centro en lo de su problema gordo. Le dijo que tenía dos ganglios y que su tumor medía 3,3 cm.

A mí lo que más me flipa es eso de las medidas y los números. Hay que echarle huevos a dar un número cuando al día siguiente te van a dar los resultados de la biopsia y lo vas a comprobar o desmentir... La biopsia no decía nada del tamaño del tumor, pero sí de los ganglios. 2. Ni uno ni tres. Claro, eso me desencajó y acto seguido empecé a inventarme historias más creíbles (a mi parecer, claro, en el sentido de "más posibles") que el hecho de que este tipo hubiese visto dentro del pecho de mi padre a través de sus manos.

Siendo como soy, una usuaria fiel de internet, me dije: tate, Lenteja, este tipo además de 5 carreras en medicina es hacker y tiene pirateada la base de datos de la SS, así que como los resultados de la biopsia deberían estar ya allí dentro, los ha podido saber antes que mi padre.

Vale, he de reconocer que es una historia un tanto loca, pero debe ser que conozco de primera mano más hackers que gente que cura con las manos.

Pero atención. Después de una prueba del otro día, mi padre llamó al tipo este para decirle que todo iba bien, que los dos ganglios estaban perfectos y que el día 6 le operarían. Él dijo que ya lo sabía, que sabía que mi padre tenía el mediastino bien y que... Ojo al dato... el tumor ya no le medía 3,3 sino que había bajado a 2,8 cm. Ni kinesiología ni hostias, que este tío estaba en Oviedo, mi padre en Madrid y hablaban por el móvil. ¿O ahora las ondas electromagnéticas también sirven para diagnosticar?

Vamos, que aparte de estar deseando que le saquen el tumor a mi padre por razones obvias (aunque es benigno y ahora mismo no hay ningún problema, lo que pasa es que podría evolucionar), quiero que mi padre le deje bien claro al cirujano que tiene que medir el maldito tumor con cinta métrica. O un calibre si es posible XD.

Si de verdad mide 2,8: prometo que empezaré a replantearme mogollón de cosas... Pero he de confesaros que íntimamente deseo que el tipo se haya colado de cabo a rabo... Y creo que aunque le dijesen que mide 3 cm, pensaría que tiene un contacto en el hospital que le envía por internet los TACs que le hacen a mi padre. Así que probablemente me voy a quedar en las mismas.

¡Ay que difícil es estar dispuesta a cambiar tus puntos de vista! Eso sí, primero tienen que destrozar mis teorías. Pero acepto las derrotas, de veras.
 
La Sonrisa
Me encantan las sonrisas. La risa ya es otra cosa, las hay bonitas y las hay horribles (L. Valverde, p.e.), pero las sonrisas siempre le dan un toque especial a cualquier cara. Sea la cara bonita, fea, de hombre o mujer, de viejo o de niño... Siempre mejorará con una sonrisa.



Las sonrisas transmiten algo al que las mira. Animan, alegran la vista, te entra una cosa por el cuerpo sin que te des ni cuenta.

Hay veces que paseo por la calle, aquí en Madrid, y me doy cuenta de que hay gente que lleva una cara horrible. A saber si piensan en negocios, en problemas familiares o en lo que sea. En algunos de esos momentos me acuerdo de la sonrisa. Y planto una en mi cara como si estuviese recordando la última vez que me quedé en la cama remoloneando con P. en lugar de ir a clase. La pongo ahí no sólo por mí, porque me divierte ese juego y al final acabo sonriendo de veras al pensar en la pinta que tengo por la calle con una sonrisa de oreja a oreja. La pongo ahí para que la gente la vea, que se pregunte "¿por qué esta chica sonreirá así?" Y pasen a preguntarse "¿será porque acaba de conseguir un trabajo?" "¿Será porque ha ganado la lotería?" "¿Será porque está enamorada?". Cuando piensan en cosas bonitas que les pasan a otros, pasan a pensar en cosas bonitas que les podrían pasar a ellos. Y sonríen.

Que sí, que sí, que sonrien ahí delante de mí, justo cuando pasan a mi lado y les ha dado tiempo de asimilar todo. Por supuesto hay gente que ni se fija en que yo he pasado por su lado, pero los hay que sí que se percatan de la gente con la que se cruzan, que te miran y que acaban sonriendo contigo.

Sonriamos todos. Había un libro de El Barco de Vapor que se llamaba "¡Saltad todos!". Para salvar al mundo todos los habitantes del planeta tenían que dar un salto el mismo día a la misma hora, y un niño ayudado por dos adultos tenían que convencerles de que lo hiciesen. En realidad nunca lo leí, pero me quedé con el argumento y muchas veces a lo largo de mi vida me he acordado de él y de la imposibilidad de algo así. A veces física (cada uno tiene un tiempo de reacción diferente) y a veces ya en plan "imposible que todos los humanos nos pusiésemos de acuerdo en algo".

Pero yo seguiré sonriendo estúpidamente por las calles :)