Me has pedido perdon tantas veces...
Ayer te debías a tu gente, a tus amigos, y lo entiendo amor, aunque como siempre te digo, me gustaría poder compartirlo contigo. Me has pedido perdon tantas veces por insignificancias que quizás el día que lo hagas por algo serio, yo no le encuentre sentido alguno. No tengo que perdonarte por ser feliz y disfrutar la vida.
Te quiero amor, te quiero mucho. Y estoy feliz por algo tan insignificante como saber que esta noche eres unicamente para mi.
Te espero, para achucharte en la distancia, ya que de otro modo no puede ser.





