¿Como meter hipervínculos en los textos del blog?
Ya llevo algún tiempo experimentando con esto de los blogs y le veo ciertas complicaciones. Por ejemplo, se supone que se pueden poner hipervínculos dentro de lo que se escribe pero he mirado por aquí y por allá, he leído la "Ayuda" del "Área del usuario" de los blogs de Ya.com y no he conseguido descubrir como se ponen hipervínculos. Es esto de los ordenadores soy un puro usuario y se gran cosa de como mirarle las tripas a ordenadores, programas y webs, y como se suele dar por sentado que hay que saber de esas cosas pues si eres un "usador de ordenadores" puro y duro es fácil quedarse con el culo al aire.
Sospecho que para poner hipervínculos en los textos del blog habría que retocar el código HTML ese del blog, que son ya conocimientos de iniciados. En fin, si no consigo averiguar como se hacen esas cosas veré si hay otro servicio de blogs por ahí en que sea más fácil hacer estas cosas y al cual mudarme.
Sospecho que para poner hipervínculos en los textos del blog habría que retocar el código HTML ese del blog, que son ya conocimientos de iniciados. En fin, si no consigo averiguar como se hacen esas cosas veré si hay otro servicio de blogs por ahí en que sea más fácil hacer estas cosas y al cual mudarme.
Visitación de la Sierra
Un grupo bullicioso de juerguistas bastante borrachos bajó del autobús en una pista secundaria del aeropuerto de Visitación de la Sierra. Libio se despidió de ellos alegremente, como un compañero de juerga más, dejándolos en manos de los guardias de la Compañía de Prospección Estelar, que rápidamente les subieron en un avión que no tardaría en despegar. Cuando el grupo estuvo suficientemente lejos Libio relajó su actitud festiva y suspiró. Se dirigió al local que la Compañía de Prospección Estelar había alquilado en el aeropuerto para sus necesidades burocráticas y en tres minutos hizo un breve informe del trabajo realizado aquella noche, tras lo cual, bajo las primeras luces del alba, se fue en taxi a su hotel y durmió hasta tarde.
Al levantarse ya no quedaba mucho tiempo hasta la comida por lo que, tras beber un par de vasos de agua bajó con intención de hacerse con una fruta en el comedor del hotel, a modo de desayuno-entrante, y salir a los jardines del hotel a dar un paseito. Caminando por un sendero vio venir a Fulvia, que llegaba sonriente y sudorosa de una sesión de aeróbic. Fulvia en realidad tenía cincuenta y muchos años, pero recientemente se había sometido a unos novedosos tratamientos de rejuvenecimiento que aplicaban nuevas biotecnologías, que en buena parte eran de origen extraterrestre, para atrasar el reloj del envejecimiento celular y genético, y forzar una regeneración general de tejidos, un tratamiento gerontológico muy novedoso y que estaba al alcance de muy poca gente. Así, tras los meses de reajuste de su organismo posteriores a la aplicación del tratamiento, Fulvia parecía seguir en la veintena y, aunque antes no había sido especialmente deportista, ahora cuidaba y mimaba su "nuevo cuerpo" con entusiasmo, como una abuela mima a sus nietos. Se saludaron y quedaron, un rato más tarde, para comer juntos.
Libio se sentía algo incómodo con Fulvia. El trabajo que realizaba para la Compañía de Prospección Estelar no era para él algo de lo que estuviera completamente orgulloso, tenía aspectos antipáticos que le resultaban desagradables y daban una imagen algo turbia a la CPE. La presencia de Fulvia, con su luminosa e intachable trayectoria, le aumentaba esa incomodidad. La CPE exploraba el espacio, buscaba tecnologías y recursos y construía infraestructura productiva en el espacio exterior. Los beneficios de esas actividades eran escasos por lo que la CPE dependía principalmente de los fondos que le asignaban diversas instancias públicas les concedían para el desarrollo de esas tareas, fondos provenientes especialmente de la Comunidad Europea y de su aliada económica, la Liga Sudamericana.
La exploración espacial era cara, las naves espaciales eran unos artilugios realmente costosos por lo que, una vez construida y puesta en funcionamiento la flotilla espacial de la CPE y establecido un mínimo de infraestructuras, poco dinero le quedaba a la CPE para lo demás, que incluía la tarea de dotar a la CPE de tripulantes para sus naves y personal destinado fuera de la Tierra. Encontrar tripulantes y personal no resultaba fácil cuando no se podían ofrecer grandes sueldos. La CPE tenía el ejemplo de las entidades extraterrestres que reclutaban mano de obra barata en las zonas subdesarrolladas de la Tierra y decidió seguir también ese camino. Sin embargo esas entidades extraterrestres ofrecían mejores condiciones a los trabajadores, en sus ofertas les mostraban bonitos planetas exuberantes y con viviendas confortables, además de que podían ofrecer mejores retribuciones. Por eso la CPE tenía que recurrir a métodos de reclutamiento un tanto turbios, llegando a acuerdos con las autoridades de diversos países. En ese asunto estaba metido Libio esos días en Visitación de la Sierra. Las autoridades bolivianas les habían dado permiso para contratar de manera forzosa a desempleados de larga duración clasificados como "de difícil inserción laboral", de la zona de Visitación, así como a realizar campañas de reclutamiento voluntario en la misma zona. Esa campaña de reclutamiento voluntario se realizaba de manera bastante curiosa y prácticamente sin control de las autoridades, que se ostraban satisfechas con que los contratos estuvieran firmados por las personas contratadas por la CPE. Una vez firmado el contrato este era irrevocable, salvo que lo hubiera firmado alguien relacionado con personas influyentes. Las maneras de convencer a la gente de la conveniencia de firmar un contrato que les convertía en empleados de la CPE eran variadas e imaginativas y los reclutadores de la CPE solían ser muy creativos, pero les daba un resultado especialmente bueno la captación de trabajadores en bares y tabernas, pues la gente borracha, a veces borracha tras ser invitado a copas por el agente reclutador de la CPE, solían ser personas especialmente receptivas a los atractivos del trabajar en la CPE, tal y como les eran mostrados por los reclutadores. Una vez firmaban los contratos no tardaban en ser embarcados en un avión que les llevaba al Cosmódromo del Chaco, a fin de evitar que los posibles arrepentimientos de los contratados causaran grandes problemas.
Junto a los fondos públicos la Compañía de Prospección Estelar también recibía alguna financiación de grandes empresas que querían tener presencia en actividades que más adelante podrían resultar lucrativas. Una de esas empresas era el Grupo Cooperativo Doralice, la gran compañía cooperativa con sede en Paraguay que había sido una de las protagonistas del peculiar despegue económico paraguayo, crecimiento que se había basado en un innovador modelo económico que combinaba mecanismos de planificación económica e iniciativa privada canalizada a través de una compleja red de entidades cooperativas. Fulvia había estado en el ojo del huracán del milagro económico paraguayo, pues había sido miembro de los equipos económicos que había diseñado y aplicado las nuevas políticas económicas. Durante muchos años, tras la reforma institucional posterior a la crisis nacional causada por la ocupación alienígena de parte del Chaco, tuvo una brillante carrera en la administración y el gobierno paraguayos. Pero ya se sabe que las carreras políticas pueden acabar en cualquier momento y finalmente, por los avatares de la vida política, Fulvia fue desplazada de esas responsabilidades. Tras el abandono de la política Fulvia encontró refugio en la cooperativa Doralice, que ya se había convertido en una empresa multinacional y que tanto debía a las reformas económicas en las que Fulvia había trabajado. El talento como economista de Fulvia, los conocimientos que había adquirido desde sus responsabilidades públicas y las vinculaciones personales con responsables de Doralice, surgidas del trabajo conjunto en las reformas económicas, le facilitaron a Fulvia la entrada en el grupo. Sin embargo Fulvia no había conseguido un fácil acomodo en el equipo gestor de la empresa pues su presencia en puestos demasiado visibles podía ser un problema para Doralice, dado que podía molestar a los enemigos políticos que habían desplazado a Fulvia de la vida política. Por eso las responsabilidades de Fulvia en Doralice solían ser livianas y difusas, lo cual no la satisfacía. Así Fulvia buscó dentro de Doralice algún campo de actividad de la cooperativa que pudiera satisfacerla más y así acabó llegando al sector espacial. El Grupo Cooperativo Doralice tenía participaciones en la Compañía de Prospección Estelar. No poseía una parte muy importante de la CPE pero si la suficiente como para tener alguno de sus hombres desarrollando labores en la CPE. Cuando se le planteó esa posibilidad Fulvia quedó encantada, el sector espacial le parecía muy atractivo por ser tan nuevo, tan lleno de potencial, y también por ese aire épico que, al menos para álguien de la generación de Fulvia, seguía teniendo la exploración espacial. Destinada por la cooperativa Doralice en la CPE escapaba de la atención de sus antiguos rivales políticos, por lo que podía desarrollar su nueva carrera con más libertad. Nuevas tareas capaces de ilusionarla aparecieron en su horizonte y fue tras esa nueva inyección de optimismo que decidió someterse al tratamiento gerontológico.
Cuando Libio acudió al restaurante del hotel Fulvia ya estaba allí y había tomado asiento.
-Disculpa el retraso- dijo Libio.
-Ah, no te preocupes. Toma la carta, ya he acabado con ella.
Libio consultó superficialmente la carta, que ya le era familiar.
-Te veo contenta ¿Fue bien la mañana?
- Si claro, aunque no tuve mucho que hacer- explicó Fulvia.- Había quedado a las 11 con Romero, que me explicó un poco como se organiza la captación de trabajadores. Parece una tarea complicada la que estáis haciendo estos días.
-Uh, si- aceptó Libio algo avergonzado por que saliera ese tema antipático en una conversación con Fulvia- No es la parte que más me gusta de mi trabajo en la CPE pero es parte de todo esto. Por suerte hay otras cosas que me gustan mucho más
-Si, es cierto, ya me imagino a que cosas te refieres. Todas esas cosas son muy nuevas para mí y ya faltan pocos días para el lanzamiento. Me agradaría si tuvieras un rato para aclararme algunas dudas sobre los viajes espaciales, sobre como es todo. Estoy muy emocionada con esto, para mi es toda una aventura, pero tengo que admitir que también estoy algo asustada.
-Pues pregúntame lo que quieras, esta comida puede ser un buen momento.
La comida transcurrió alegremente, con una animada conversación que hizo que la comida se alargara. Estaban en los postres cuando llegó Raúl Abderhim, también miembro de la CPE, que llegaba de varias visitas de captación en centros educativos, tanto de enseñanza media como universitaria. A la CPE no le resultaba nada fácil captar personal con capacitación técnica o con aptitudes para el aprendizaje. Era vox populi que se obtenían mejores condiciones trabajando para alguna de las corporaciones alienígenas que captaban trabajadores en la Tierra y la gente formada no dejaba escapar ese dato por lo que, si decidían emprender la inquietante aventura de salir a trabajar fuera de la Tierra, solían elegir entidades alienígenas. Además, por lo general, las personas con más formación tendían a estar menos desesperadas que el resto de la población, por lo que eran más difíciles de captar. Cuando la CPE utilizaba el método de contratar gente por bares y tabernas, bajo la influencia del alcohol, en ocasiones entre los juerguistas se encontraban con alguna persona con estudios. En ocasiones también conseguían personas formadas porque un juez el trabajar para la CPE como opción a una pena de cárcel al ser encontrados culpables de un acto delictivo, aunque en muchas ocasiones los empleados obtenidos de esta manera tenían que ser sometidos a tratamientos de desintoxicación. Pero esas formas casuales de captar a personas formadas no eran suficientes así que la CPE insistía en mantener una línea de captación plenamente voluntaria y sin subterfugios de empleados con formación, de manera directa, visitando centros de formación y explicando los alicientes de una carrera en la CPE. Como esos alicientes no eran muchos, la CPE tenía que escoger con cuidado a los reclutadores que enviaba a los centros educativos, reclutadores que tenían que tener una especial capacidad de convicción y de presentar su oferta favorablemente. Raúl, durante sus estancias en la Tierra, era uno de estos reclutadores. Era un español de origen magrebí con mucha capacidad de transmitir entusiasmo y optimismo. Se le daba bien hablar a la gente tanto por separado como en grupos, aunque le divertía más actuar como conferenciante ante un público suficientemente numeroso. Para convencer a los potenciales empleados también solía utilizar el argumento del "patriotismo serrano", tratando de convencer a la gente de que era mejor trabajar para una compañía de la Tierra, aunque no tuviera tantos medios, que para una entidad alienígena.
-¿Ya comiste?- le preguntó Libio a Raul.
-Si, pero ya que os encuentro aquí me tomaré un cafelito con vosotros. Y bien- dijo dirigiéndose a Fulvia- El lunes salimos ¿Nerviosa por el lanzamiento?
-La verdad es que si –reconoció Fulvia- pero es algo que me tiene muy emocionada. Para vosotros ya no es algo nuevo pero para mi es una aventura.
-Huy, tambien para nosotros. El espacio sigue siendo una aventura para cualquiera, allí todo es muy distinto- explicó Raúl.
-¿Seguís poniéndoos nerviosos antes de los lanzamientos?
- De los lanzamientos en si no, pero en los viajes espaciales siempre te encuentras sorpresas- dijo Libio con el asentimiento de Raúl-, los terranos apenas nos hemos asomado ahí fuera y siempre te encuentras cosas nuevas. Se plantean problemas que hay que resolver sobre la marcha. Por eso el dejar la Tierra siempre da algo de pereza, por así decirlo, pero la sensación de estar abriendo nuevos horizontes, el encontrarse con tantas cosas nuevas… creo que te gustará.
-El espacio tardará en ser algo rutinario- añadió Raúl.
Al levantarse ya no quedaba mucho tiempo hasta la comida por lo que, tras beber un par de vasos de agua bajó con intención de hacerse con una fruta en el comedor del hotel, a modo de desayuno-entrante, y salir a los jardines del hotel a dar un paseito. Caminando por un sendero vio venir a Fulvia, que llegaba sonriente y sudorosa de una sesión de aeróbic. Fulvia en realidad tenía cincuenta y muchos años, pero recientemente se había sometido a unos novedosos tratamientos de rejuvenecimiento que aplicaban nuevas biotecnologías, que en buena parte eran de origen extraterrestre, para atrasar el reloj del envejecimiento celular y genético, y forzar una regeneración general de tejidos, un tratamiento gerontológico muy novedoso y que estaba al alcance de muy poca gente. Así, tras los meses de reajuste de su organismo posteriores a la aplicación del tratamiento, Fulvia parecía seguir en la veintena y, aunque antes no había sido especialmente deportista, ahora cuidaba y mimaba su "nuevo cuerpo" con entusiasmo, como una abuela mima a sus nietos. Se saludaron y quedaron, un rato más tarde, para comer juntos.
Libio se sentía algo incómodo con Fulvia. El trabajo que realizaba para la Compañía de Prospección Estelar no era para él algo de lo que estuviera completamente orgulloso, tenía aspectos antipáticos que le resultaban desagradables y daban una imagen algo turbia a la CPE. La presencia de Fulvia, con su luminosa e intachable trayectoria, le aumentaba esa incomodidad. La CPE exploraba el espacio, buscaba tecnologías y recursos y construía infraestructura productiva en el espacio exterior. Los beneficios de esas actividades eran escasos por lo que la CPE dependía principalmente de los fondos que le asignaban diversas instancias públicas les concedían para el desarrollo de esas tareas, fondos provenientes especialmente de la Comunidad Europea y de su aliada económica, la Liga Sudamericana.
La exploración espacial era cara, las naves espaciales eran unos artilugios realmente costosos por lo que, una vez construida y puesta en funcionamiento la flotilla espacial de la CPE y establecido un mínimo de infraestructuras, poco dinero le quedaba a la CPE para lo demás, que incluía la tarea de dotar a la CPE de tripulantes para sus naves y personal destinado fuera de la Tierra. Encontrar tripulantes y personal no resultaba fácil cuando no se podían ofrecer grandes sueldos. La CPE tenía el ejemplo de las entidades extraterrestres que reclutaban mano de obra barata en las zonas subdesarrolladas de la Tierra y decidió seguir también ese camino. Sin embargo esas entidades extraterrestres ofrecían mejores condiciones a los trabajadores, en sus ofertas les mostraban bonitos planetas exuberantes y con viviendas confortables, además de que podían ofrecer mejores retribuciones. Por eso la CPE tenía que recurrir a métodos de reclutamiento un tanto turbios, llegando a acuerdos con las autoridades de diversos países. En ese asunto estaba metido Libio esos días en Visitación de la Sierra. Las autoridades bolivianas les habían dado permiso para contratar de manera forzosa a desempleados de larga duración clasificados como "de difícil inserción laboral", de la zona de Visitación, así como a realizar campañas de reclutamiento voluntario en la misma zona. Esa campaña de reclutamiento voluntario se realizaba de manera bastante curiosa y prácticamente sin control de las autoridades, que se ostraban satisfechas con que los contratos estuvieran firmados por las personas contratadas por la CPE. Una vez firmado el contrato este era irrevocable, salvo que lo hubiera firmado alguien relacionado con personas influyentes. Las maneras de convencer a la gente de la conveniencia de firmar un contrato que les convertía en empleados de la CPE eran variadas e imaginativas y los reclutadores de la CPE solían ser muy creativos, pero les daba un resultado especialmente bueno la captación de trabajadores en bares y tabernas, pues la gente borracha, a veces borracha tras ser invitado a copas por el agente reclutador de la CPE, solían ser personas especialmente receptivas a los atractivos del trabajar en la CPE, tal y como les eran mostrados por los reclutadores. Una vez firmaban los contratos no tardaban en ser embarcados en un avión que les llevaba al Cosmódromo del Chaco, a fin de evitar que los posibles arrepentimientos de los contratados causaran grandes problemas.
Junto a los fondos públicos la Compañía de Prospección Estelar también recibía alguna financiación de grandes empresas que querían tener presencia en actividades que más adelante podrían resultar lucrativas. Una de esas empresas era el Grupo Cooperativo Doralice, la gran compañía cooperativa con sede en Paraguay que había sido una de las protagonistas del peculiar despegue económico paraguayo, crecimiento que se había basado en un innovador modelo económico que combinaba mecanismos de planificación económica e iniciativa privada canalizada a través de una compleja red de entidades cooperativas. Fulvia había estado en el ojo del huracán del milagro económico paraguayo, pues había sido miembro de los equipos económicos que había diseñado y aplicado las nuevas políticas económicas. Durante muchos años, tras la reforma institucional posterior a la crisis nacional causada por la ocupación alienígena de parte del Chaco, tuvo una brillante carrera en la administración y el gobierno paraguayos. Pero ya se sabe que las carreras políticas pueden acabar en cualquier momento y finalmente, por los avatares de la vida política, Fulvia fue desplazada de esas responsabilidades. Tras el abandono de la política Fulvia encontró refugio en la cooperativa Doralice, que ya se había convertido en una empresa multinacional y que tanto debía a las reformas económicas en las que Fulvia había trabajado. El talento como economista de Fulvia, los conocimientos que había adquirido desde sus responsabilidades públicas y las vinculaciones personales con responsables de Doralice, surgidas del trabajo conjunto en las reformas económicas, le facilitaron a Fulvia la entrada en el grupo. Sin embargo Fulvia no había conseguido un fácil acomodo en el equipo gestor de la empresa pues su presencia en puestos demasiado visibles podía ser un problema para Doralice, dado que podía molestar a los enemigos políticos que habían desplazado a Fulvia de la vida política. Por eso las responsabilidades de Fulvia en Doralice solían ser livianas y difusas, lo cual no la satisfacía. Así Fulvia buscó dentro de Doralice algún campo de actividad de la cooperativa que pudiera satisfacerla más y así acabó llegando al sector espacial. El Grupo Cooperativo Doralice tenía participaciones en la Compañía de Prospección Estelar. No poseía una parte muy importante de la CPE pero si la suficiente como para tener alguno de sus hombres desarrollando labores en la CPE. Cuando se le planteó esa posibilidad Fulvia quedó encantada, el sector espacial le parecía muy atractivo por ser tan nuevo, tan lleno de potencial, y también por ese aire épico que, al menos para álguien de la generación de Fulvia, seguía teniendo la exploración espacial. Destinada por la cooperativa Doralice en la CPE escapaba de la atención de sus antiguos rivales políticos, por lo que podía desarrollar su nueva carrera con más libertad. Nuevas tareas capaces de ilusionarla aparecieron en su horizonte y fue tras esa nueva inyección de optimismo que decidió someterse al tratamiento gerontológico.
Cuando Libio acudió al restaurante del hotel Fulvia ya estaba allí y había tomado asiento.
-Disculpa el retraso- dijo Libio.
-Ah, no te preocupes. Toma la carta, ya he acabado con ella.
Libio consultó superficialmente la carta, que ya le era familiar.
-Te veo contenta ¿Fue bien la mañana?
- Si claro, aunque no tuve mucho que hacer- explicó Fulvia.- Había quedado a las 11 con Romero, que me explicó un poco como se organiza la captación de trabajadores. Parece una tarea complicada la que estáis haciendo estos días.
-Uh, si- aceptó Libio algo avergonzado por que saliera ese tema antipático en una conversación con Fulvia- No es la parte que más me gusta de mi trabajo en la CPE pero es parte de todo esto. Por suerte hay otras cosas que me gustan mucho más
-Si, es cierto, ya me imagino a que cosas te refieres. Todas esas cosas son muy nuevas para mí y ya faltan pocos días para el lanzamiento. Me agradaría si tuvieras un rato para aclararme algunas dudas sobre los viajes espaciales, sobre como es todo. Estoy muy emocionada con esto, para mi es toda una aventura, pero tengo que admitir que también estoy algo asustada.
-Pues pregúntame lo que quieras, esta comida puede ser un buen momento.
La comida transcurrió alegremente, con una animada conversación que hizo que la comida se alargara. Estaban en los postres cuando llegó Raúl Abderhim, también miembro de la CPE, que llegaba de varias visitas de captación en centros educativos, tanto de enseñanza media como universitaria. A la CPE no le resultaba nada fácil captar personal con capacitación técnica o con aptitudes para el aprendizaje. Era vox populi que se obtenían mejores condiciones trabajando para alguna de las corporaciones alienígenas que captaban trabajadores en la Tierra y la gente formada no dejaba escapar ese dato por lo que, si decidían emprender la inquietante aventura de salir a trabajar fuera de la Tierra, solían elegir entidades alienígenas. Además, por lo general, las personas con más formación tendían a estar menos desesperadas que el resto de la población, por lo que eran más difíciles de captar. Cuando la CPE utilizaba el método de contratar gente por bares y tabernas, bajo la influencia del alcohol, en ocasiones entre los juerguistas se encontraban con alguna persona con estudios. En ocasiones también conseguían personas formadas porque un juez el trabajar para la CPE como opción a una pena de cárcel al ser encontrados culpables de un acto delictivo, aunque en muchas ocasiones los empleados obtenidos de esta manera tenían que ser sometidos a tratamientos de desintoxicación. Pero esas formas casuales de captar a personas formadas no eran suficientes así que la CPE insistía en mantener una línea de captación plenamente voluntaria y sin subterfugios de empleados con formación, de manera directa, visitando centros de formación y explicando los alicientes de una carrera en la CPE. Como esos alicientes no eran muchos, la CPE tenía que escoger con cuidado a los reclutadores que enviaba a los centros educativos, reclutadores que tenían que tener una especial capacidad de convicción y de presentar su oferta favorablemente. Raúl, durante sus estancias en la Tierra, era uno de estos reclutadores. Era un español de origen magrebí con mucha capacidad de transmitir entusiasmo y optimismo. Se le daba bien hablar a la gente tanto por separado como en grupos, aunque le divertía más actuar como conferenciante ante un público suficientemente numeroso. Para convencer a los potenciales empleados también solía utilizar el argumento del "patriotismo serrano", tratando de convencer a la gente de que era mejor trabajar para una compañía de la Tierra, aunque no tuviera tantos medios, que para una entidad alienígena.
-¿Ya comiste?- le preguntó Libio a Raul.
-Si, pero ya que os encuentro aquí me tomaré un cafelito con vosotros. Y bien- dijo dirigiéndose a Fulvia- El lunes salimos ¿Nerviosa por el lanzamiento?
-La verdad es que si –reconoció Fulvia- pero es algo que me tiene muy emocionada. Para vosotros ya no es algo nuevo pero para mi es una aventura.
-Huy, tambien para nosotros. El espacio sigue siendo una aventura para cualquiera, allí todo es muy distinto- explicó Raúl.
-¿Seguís poniéndoos nerviosos antes de los lanzamientos?
- De los lanzamientos en si no, pero en los viajes espaciales siempre te encuentras sorpresas- dijo Libio con el asentimiento de Raúl-, los terranos apenas nos hemos asomado ahí fuera y siempre te encuentras cosas nuevas. Se plantean problemas que hay que resolver sobre la marcha. Por eso el dejar la Tierra siempre da algo de pereza, por así decirlo, pero la sensación de estar abriendo nuevos horizontes, el encontrarse con tantas cosas nuevas… creo que te gustará.
-El espacio tardará en ser algo rutinario- añadió Raúl.