Protección del cine español.
Leí una noticia sobre que sugieren hacer que las películas extranjeras sean más caras para así favorecer al cine español.
Por un lado me parece que el cine ya está carísimo, tan caro que incluso deja de ser una opción de ocio para los más jóvenes. Hay que recordar el dato inquietante de que un porro es hoy en día más barato que una entrada de cine. Por eso habría que procurar abaratar el cine, quizá montando más salas públicas de cine del tipo de las del Foro Metropolitano, que con precios políticos sirvieran también para incentivar otros tipos de cine. Por eso, más que por encarecer el cine estadounidense, apostaría por abaratar el español, europeo y latinoamericano. Hay que promover el cine como forma positiva de ocio, no dificultar el acceso al mismo.
Por otra parte me parece que el mayor éxito del cine estadounidense no es consecuencia simplemente por su mayor presupuesto, por hábito o por lo cualquier otro motivo sea más del gusto del público sino que me parece que tiene mucho que ver el que la industria estadounidense del cine tiene un alto grado de control de los sistemas de distribución y de promoción de las películas. Os habréis fijado que en los telediarios, incluso en los de TVE, es frecuente que aparezcan, disfrazados de noticias, anuncios de películas comerciales estadounidenses, me imagino que previo pago de las distribuidoras al canal de televisión. Esas ventajas económicas de la industria cinematográfica estadounidense es justo que sean compensadas con medidas en otro sentido.
También hay otra cuestión. Las medidas de protección en el cine me parecen justificadas si con ello tratamos de proteger nuestra identidad cultural, no si solo se trata de proteger una industria que produce "Torrentes" y sucesivos "Lados de la cama". Pero las culturas española y gallega no son culturas aisladas, están íntimamente relacionadas con las esferas culturales europea e iberoamericana, de las que son punto de intersección. No creo en un concepto monolítico de identidad sino en una identidad con multiples facetas y vinculaciones. Las medidas de protección cultural cinematográfica deberían incluir bajo su paraguas también el cine iberoamericano y europeo si no queremos caer en un aislacionismo cultural artificioso y patriotero. No convendría que buscando una autarquía cultural, por proteger a "Torrente" dificultáramos la difusión de, por ejemplo, buenas películas francesas o argentinas, que no solo son más cercanas a la cultura española sino que incluso forman parte de ella.
Por un lado me parece que el cine ya está carísimo, tan caro que incluso deja de ser una opción de ocio para los más jóvenes. Hay que recordar el dato inquietante de que un porro es hoy en día más barato que una entrada de cine. Por eso habría que procurar abaratar el cine, quizá montando más salas públicas de cine del tipo de las del Foro Metropolitano, que con precios políticos sirvieran también para incentivar otros tipos de cine. Por eso, más que por encarecer el cine estadounidense, apostaría por abaratar el español, europeo y latinoamericano. Hay que promover el cine como forma positiva de ocio, no dificultar el acceso al mismo.
Por otra parte me parece que el mayor éxito del cine estadounidense no es consecuencia simplemente por su mayor presupuesto, por hábito o por lo cualquier otro motivo sea más del gusto del público sino que me parece que tiene mucho que ver el que la industria estadounidense del cine tiene un alto grado de control de los sistemas de distribución y de promoción de las películas. Os habréis fijado que en los telediarios, incluso en los de TVE, es frecuente que aparezcan, disfrazados de noticias, anuncios de películas comerciales estadounidenses, me imagino que previo pago de las distribuidoras al canal de televisión. Esas ventajas económicas de la industria cinematográfica estadounidense es justo que sean compensadas con medidas en otro sentido.
También hay otra cuestión. Las medidas de protección en el cine me parecen justificadas si con ello tratamos de proteger nuestra identidad cultural, no si solo se trata de proteger una industria que produce "Torrentes" y sucesivos "Lados de la cama". Pero las culturas española y gallega no son culturas aisladas, están íntimamente relacionadas con las esferas culturales europea e iberoamericana, de las que son punto de intersección. No creo en un concepto monolítico de identidad sino en una identidad con multiples facetas y vinculaciones. Las medidas de protección cultural cinematográfica deberían incluir bajo su paraguas también el cine iberoamericano y europeo si no queremos caer en un aislacionismo cultural artificioso y patriotero. No convendría que buscando una autarquía cultural, por proteger a "Torrente" dificultáramos la difusión de, por ejemplo, buenas películas francesas o argentinas, que no solo son más cercanas a la cultura española sino que incluso forman parte de ella.





