logotipo

img_google
Pescando corazones
Anécdotas imprevistas...
Acerca de
Llegar hasta aquí ha sido posible gracias a mi hija, que dice que cuente las cosas graciosas que me pasan, que son muchas, al cabo de los días. Yo no sé si sabré transmitiros todos mis sentires, pero eso lo sabremos vosotros y yo, cuando haya empezado a postear y lo hayáis leído. Si sabré o no manejar esta tecnología, eso también lo sabremos...
Sindicación
 
La "cosa"
Esto es sorprendente, parece que vivo en una granja.
Un día salgo a mi mini patio y veo que el recogedor está caído. Me extrañé, pero lo puse de pie. Al día siguiente, lo mismo y así varios días, ya convencida de que era un ratón, puse una trampa para ratones, detrás de la lavadora, que era el recorrido que supuestamente hacía la "cosa". Al rato, oigo un ruido y, desde una de las ventanas que dan al patio, me asomo y cuál sería mi sorpresa cuando me di cuenta de que el conejo de la vecina nigeriana, que lo deja suelto por el patio cuando lo saca de la jaula, se mete por el hueco que comunica los patios, da un paseito por aquí y luego se va sin más, el pobre.
Sorprendente. Enseguida puse el cubo de fregar para que no pasara más y fui a decirselo a su dueña. Sorprendida, me dijo.
_ ¿Pero cabe por ahí? porque está gordito.
_ Sí, sí cabe, que lo he visto yo.
Y ya desde que pongo el cubo no ha vuelto a pasar.
En fin, un día una gallina, otro día un conejo... ¿Qué será lo siguiente?
Hace días que no oigo el run-run del conejo escarbando en su jaula. Patra mí que ya se lo han comido, porque han tenido muchas visitas esta semana. Pero yo, por si acaso, no quieto el cubo.
De la gallina, nunca más se supo.