Bonito recuerdo
Hace muchos años tuve un sueño. Fué tan bonito que parecía real y quedó tan arraigado en mi cerebro que no he podido olvidarlo. Te cuento.
Fueron días de vino y rosas, como la famosa película de ese título.
Le conocí en un baile. Yo miraba la orquesta cómo tocaban una bonita canción de una historia de amor, " María la portuguesa". Él me pidió para bailar y yo, sin mirarle, le dije que no, no quería perder ni una sola nota de ese amor trágico que contaba el cantante de la orquesta. Seguía insistiendo y yo pensaba "otro pesado, como todos". Me decidí a mirarle para decirle otra vez que no bailaba. Entonces, choqué con sus ojos azules y quedé echizada con su mirada. Ya la canción se estaba acabando, en ese momento me arrepentí no haberle mirado antes, cambié repentinamente mi expresión de disgusto por la de afable y sonrreí, él tenía la sonrrisa más bonita y dulce que he visto en mi vida y sólo pude decirle:
- Qué bonita canción, es una historia de amor desgarradora y trágica.
-Sí. es muy bonita, me hubiera gustado bailarla contigo, no por lo trágico, sino por ese amor que hay en ella. Pero no importa bailaremos otra, ¿sí?
Y bailamos otra, y otra, y hablamos y reímos, yo volaba y él también, los pies no me tocaban el suelo, me sentía como una bailarina entre tules y velos.
Y transcurrió la noche y tuvimos que irnos, me acompañó hasta mi coche, quedamos para vernos otro día, mañana, por ejemplo. Bien y ya cuando me marchaba me dijo:
-Eres maravillosa- sin perder la sonrrisa de sus labios, y con el inmenso brillo de sus ojos azules.
Yo le sonrreí y arranqué el coche y me fuí. Iba flotando, mi felicidad estaba completa, pensé que había llegado, ¿quién? el hombre de mi vida, así es como yo lo quería, sin más y sin menos.
Llegué a mi casa, pensando en mañana, para volver a verle. Me puse a dormir y, como es normal, cuando me desperté todo había sido un sueño, maravilloso, pero un sueño...
Fueron días de vino y rosas, como la famosa película de ese título.
Le conocí en un baile. Yo miraba la orquesta cómo tocaban una bonita canción de una historia de amor, " María la portuguesa". Él me pidió para bailar y yo, sin mirarle, le dije que no, no quería perder ni una sola nota de ese amor trágico que contaba el cantante de la orquesta. Seguía insistiendo y yo pensaba "otro pesado, como todos". Me decidí a mirarle para decirle otra vez que no bailaba. Entonces, choqué con sus ojos azules y quedé echizada con su mirada. Ya la canción se estaba acabando, en ese momento me arrepentí no haberle mirado antes, cambié repentinamente mi expresión de disgusto por la de afable y sonrreí, él tenía la sonrrisa más bonita y dulce que he visto en mi vida y sólo pude decirle:
- Qué bonita canción, es una historia de amor desgarradora y trágica.
-Sí. es muy bonita, me hubiera gustado bailarla contigo, no por lo trágico, sino por ese amor que hay en ella. Pero no importa bailaremos otra, ¿sí?
Y bailamos otra, y otra, y hablamos y reímos, yo volaba y él también, los pies no me tocaban el suelo, me sentía como una bailarina entre tules y velos.
Y transcurrió la noche y tuvimos que irnos, me acompañó hasta mi coche, quedamos para vernos otro día, mañana, por ejemplo. Bien y ya cuando me marchaba me dijo:
-Eres maravillosa- sin perder la sonrrisa de sus labios, y con el inmenso brillo de sus ojos azules.
Yo le sonrreí y arranqué el coche y me fuí. Iba flotando, mi felicidad estaba completa, pensé que había llegado, ¿quién? el hombre de mi vida, así es como yo lo quería, sin más y sin menos.
Llegué a mi casa, pensando en mañana, para volver a verle. Me puse a dormir y, como es normal, cuando me desperté todo había sido un sueño, maravilloso, pero un sueño...
Cumpleaños
Hoy cumple mi nieto 9 años. Cómo pasa el tiempo, recuerdo cuando mi hijo lo sacó recien nacido a la puerta del quirófano. Nació por cesaria. Estábamos varios familiaress y me dijo "mamá, cógelo, que quiero que tú seas la primera en tenerlo en tus brazos". Me daba miedo cogerlo, era tan frágil y hacía tanto tiempo que no cogía a un bebé... Lo cogí y, en ese momento, vinieron tantas cosas a mi mente, en sólo un segundo pasó mi vida, como un relámpago. Ya le quería antes de nacer, pero cuando le tuve en mis brazos sentí algo especial, sólo el contacto de tenerlo ese momento tan bello, me sentí rejuvenecer. Era un bebé precioso, yo le veía precioso. Cuando pasaron los días se fué haciendo guapísimo y veía las fotos de recién nacido y ya no me parecía tan precioso al nacer, claro, es normal.
Me lo dejaban muchos fines de semana, lo llevava a pasear con su cochecito, luego ya sin cochecito, paseando, y al tren del parque. Me sentía feliz y a él tambien le gustaba ir con su "abulita". Qué pena que pasan esos días, pero es de ley, tienen que crecer, malo sería.
Ahora es un niño muy educado, estudioso y muy cariñoso. Quiere mucho a sus papás y a todos. Yo le quiero mucho. Mañana iremos a verle y le llevaremos un regalo su tía y yo.
Besitos para mi niño Daniel.
Me lo dejaban muchos fines de semana, lo llevava a pasear con su cochecito, luego ya sin cochecito, paseando, y al tren del parque. Me sentía feliz y a él tambien le gustaba ir con su "abulita". Qué pena que pasan esos días, pero es de ley, tienen que crecer, malo sería.
Ahora es un niño muy educado, estudioso y muy cariñoso. Quiere mucho a sus papás y a todos. Yo le quiero mucho. Mañana iremos a verle y le llevaremos un regalo su tía y yo.
Besitos para mi niño Daniel.
Qué hermosa Luna
Esta noche había luna llena. Llegué del cine de ver una película, increiblemente de fantasía: un bebé que nace anciano y su vida transcurre al revés y muere bebé de verdad.
Aparqué mi coche, miré al cielo, un cielo despejado y limpio, iluminado por una gran bola de luz blanca, con sus pajes al lado que brillaban con luz propia, yo ahora podría decir "y me hablaron y me dijeron...", pero no, no me dijeron nada, sólo me alumbraban en la noche. Yo miré a esos astros luminosos y yo les dije "eso es imposible, la vida no empieza así. ¿Por qué queremos ir en contra de todo lo natural? ¿Por qué nos hacen películas que nos confunden y a la vez nos hacen llorar?" Y la Luna no me contestó y sus pajes, las estrellas, tampoco.
Estropean una bonita historia de amor.
Buenas noches
Aparqué mi coche, miré al cielo, un cielo despejado y limpio, iluminado por una gran bola de luz blanca, con sus pajes al lado que brillaban con luz propia, yo ahora podría decir "y me hablaron y me dijeron...", pero no, no me dijeron nada, sólo me alumbraban en la noche. Yo miré a esos astros luminosos y yo les dije "eso es imposible, la vida no empieza así. ¿Por qué queremos ir en contra de todo lo natural? ¿Por qué nos hacen películas que nos confunden y a la vez nos hacen llorar?" Y la Luna no me contestó y sus pajes, las estrellas, tampoco.
Estropean una bonita historia de amor.
Buenas noches





