"Bocazas" Alonso
Que Fernando Alonso es un gran piloto no lo vamos a descubrir ahora. Yo mismo comenté con mis amigos cuando aún estaba en Minardi que acabaría siendo campeón del mundo. Y es que a los que nos gusta de verdad la Fórmula 1 (los de siempre, no los neo-aficionados actuales de sidra y pandereta) nos apasiona ver a los buenos pilotos, esos que son capaces de sacar rendimiento hasta de un triciclo.
El problema es que a Fernando Alonso el éxito se le ha subido a la cabeza demasiado rápido. No voy a comentar su fichaje por McLaren con un año de anticipación (menuda puñalada trapera para Renault) pero es que ayer, después de ser segundo en Francia, se permitió el lujo de criticar a su equipo con unas declaraciones en las que se quejaba de que las carreras las hace él solo sin que nadie le ayude, y alabando la labor de equipo de Massa a favor de Schumacher, al interponerse entre ambos y dejando que el kaiser cogiese una ventaja que al final resultó inalcanzable para el español.
No estaría de más recordarle a este chavalín que la soberbia es uno de los principales pecados capitales, y que sin ir más lejos en Barcelona fue Fisichella, del que tanto se queja ahora de que no le ayuda, el que hizo de tapón entre él y Schumi.
No es la primera vez, ni seguramente será la última, que Alonso se descuelga con este tipo de declaraciones. Si revisamos la hemeroteca veremos como casi cada fin de semana nos encontramos con alguna lindeza de este tipo, queriendo siempre demostrar lo bueno buenísimo que es él, que es capaz de ganarlo todo él sólo y que si no gana más cosas es siempre por culpa de los demás. Incluso cuando el año pasado se comió el muro en el circuito de Canadá se atrevió a dejar caer que el error lo había cometido "porque nadie sabía lo que escuchaba por la radio". Vamos, que también el equipo es culpable de sus errores. Como no.
Alonso, eres un gran piloto y puede que ganes más títulos mundiales en los próximos años, pero tienes una boca más grande que el tunel del Negrón. Si fueras un poco más humilde (podrías aprender de Rafa Nadal, por ejemplo) y menos engreido seguramente tendrías muchos más seguidores que los que tienes. Y me refiero a seguidores de los de verdad, de los que les preguntas quien fue Giles Villeneuve o Elio de Angelis y te saben contestar.
El problema es que a Fernando Alonso el éxito se le ha subido a la cabeza demasiado rápido. No voy a comentar su fichaje por McLaren con un año de anticipación (menuda puñalada trapera para Renault) pero es que ayer, después de ser segundo en Francia, se permitió el lujo de criticar a su equipo con unas declaraciones en las que se quejaba de que las carreras las hace él solo sin que nadie le ayude, y alabando la labor de equipo de Massa a favor de Schumacher, al interponerse entre ambos y dejando que el kaiser cogiese una ventaja que al final resultó inalcanzable para el español.
No estaría de más recordarle a este chavalín que la soberbia es uno de los principales pecados capitales, y que sin ir más lejos en Barcelona fue Fisichella, del que tanto se queja ahora de que no le ayuda, el que hizo de tapón entre él y Schumi.
No es la primera vez, ni seguramente será la última, que Alonso se descuelga con este tipo de declaraciones. Si revisamos la hemeroteca veremos como casi cada fin de semana nos encontramos con alguna lindeza de este tipo, queriendo siempre demostrar lo bueno buenísimo que es él, que es capaz de ganarlo todo él sólo y que si no gana más cosas es siempre por culpa de los demás. Incluso cuando el año pasado se comió el muro en el circuito de Canadá se atrevió a dejar caer que el error lo había cometido "porque nadie sabía lo que escuchaba por la radio". Vamos, que también el equipo es culpable de sus errores. Como no.
Alonso, eres un gran piloto y puede que ganes más títulos mundiales en los próximos años, pero tienes una boca más grande que el tunel del Negrón. Si fueras un poco más humilde (podrías aprender de Rafa Nadal, por ejemplo) y menos engreido seguramente tendrías muchos más seguidores que los que tienes. Y me refiero a seguidores de los de verdad, de los que les preguntas quien fue Giles Villeneuve o Elio de Angelis y te saben contestar.
"Bocazas" Alonso
Que Fernando Alonso es un gran piloto no lo vamos a descubrir ahora. Yo mismo comenté con mis amigos cuando aún estaba en Minardi que acabaría siendo campeón del mundo. Y es que a los que nos gusta de verdad la Fórmula 1 (los de siempre, no los neo-aficionados actuales de sidra y pandereta) nos apasiona ver a los buenos pilotos, esos que son capaces de sacar rendimiento hasta de un triciclo.
El problema es que a Fernando Alonso el éxito se le ha subido a la cabeza tan rápido como una botella de sidra. No voy a comentar su fichaje por McLaren con un año de anticipación (menuda puñalada trapera para Renault) pero es que ayer, después de ser segundo en Francia, se permitió el lujo de criticar a su equipo con unas declaraciones en las que se quejaba de que las carreras las hace él solo sin que nadie le ayude, y alabando la labro de equipo de Massa a favor de Schumacher, al interponerse entre ambos y dejando que el kaiser cogiese una ventaja que al final resultó inalcanzable para el español.
No estaría de más recordarle a este chavlaín que la soberbia es uno de los principales pecados capitales, y que sin ir más lejos en Barcelona fue Fisichella, del que tanto se queja ahora de que no le ayuda, el que hizo de tapón entre él y Schumi.
Alonso, eres un gran piloto y puede que ganes más títulos mundiales en los próximos años, pero tienes una boca más grande que el tunel del Negrón. Si fueras un poco más humilde (podrías aprender de Rafa Nadal, por ejemplo) y menos engreido seguramente tendrías muchos más seguidores que los que tienes. Y me refiero a seguidores de los de verdad, de los que les preguntas quien fue Giles Villeneuve o Elio de Angelis y te saben contestar.
El problema es que a Fernando Alonso el éxito se le ha subido a la cabeza tan rápido como una botella de sidra. No voy a comentar su fichaje por McLaren con un año de anticipación (menuda puñalada trapera para Renault) pero es que ayer, después de ser segundo en Francia, se permitió el lujo de criticar a su equipo con unas declaraciones en las que se quejaba de que las carreras las hace él solo sin que nadie le ayude, y alabando la labro de equipo de Massa a favor de Schumacher, al interponerse entre ambos y dejando que el kaiser cogiese una ventaja que al final resultó inalcanzable para el español.
No estaría de más recordarle a este chavlaín que la soberbia es uno de los principales pecados capitales, y que sin ir más lejos en Barcelona fue Fisichella, del que tanto se queja ahora de que no le ayuda, el que hizo de tapón entre él y Schumi.
Alonso, eres un gran piloto y puede que ganes más títulos mundiales en los próximos años, pero tienes una boca más grande que el tunel del Negrón. Si fueras un poco más humilde (podrías aprender de Rafa Nadal, por ejemplo) y menos engreido seguramente tendrías muchos más seguidores que los que tienes. Y me refiero a seguidores de los de verdad, de los que les preguntas quien fue Giles Villeneuve o Elio de Angelis y te saben contestar.





