WILLIAM WYLER, BETTE DAVIS Y EL STUDIO-SYSTEM
Me apetece escribir sobre uno de mis directores preferidos del Hollywood dorado: William Wyler y otra vez sobre mi admirada Bette Davis . Sus 3 colaboraciones profesionales fueron inolvidables y escribiré de ellas.
William Wyler, conocido positivamente como " el director que nunca tuvo un fracaso" fue también muchos años catalogado negativamente por directores como Orson Welles y críticos más trasgresores o intelectuales europeos con adjetivos y frases despectivas del tipo " director sin estilo", "director sujeto al productor y al estudio", " artesano en su oficio pero no artista, con ausencia de la preocupación temática, sin profundidad" ; ellos elevaban a John Ford, Nicholas Ray o Howards Hawks y tiraban por tierra a Wyler diciendo que no era imaginativo, que solo hacía cine pensando en el público femenino....demasiadas criticas tontas y destructoras ya que si fue un director "mercantilista" es porque él sabía lo que quería ofrecer dentro del sistema de Hollywood y algunos olvidaban que en esos años los directores , guionistas y autores en general pintaban muy poco en los estudios, pues eran los productores quienes más mandaban- seguramente aún siguen habiendo directores de estudio y otros más "autores"- pero siempre existirá este eterno dilema en la gente que se dedica a cualquier arte creativo respecto a los métodos y resultados.
Wyler reconocía él mismo que no tenía estilo, pero ese estilo invisible le dotaba de mayor interés ya que no se limitaba temáticamente y hacia pelis siempre diferentes, para él eso era el aprendizaje contínuo y lo que el público necesitaba, nunca quiso atraer el interés hacia él sino a la película en conjunto y a las interpretaciones que hay en ella, es por eso que en muchas de las películas que hemos visto por él dirigidas ( "Ben -Hur", "La Carta", La Heredera", "La calumnia", "Funny Girl"..), no sabemos a veces que está su nombre pero sí recordamos la película y la mayoría de los actores que salían en ella.
Él tenía prioridades rodando: escena antes que imagen, guión antes que montaje, narrativa antes que drama, personaje a símbolo, quería narrar historias psicológicas de diversas formas dentro de conflictos sociales.
Su técnica era clara e inmediata, quitando formalidad y poniéndose al servicio del tema, historia y público.
Varias características destacadas en William Wyler:
1.-La profundidad de campo en cada plano, siempre me ha gustado eso más que los primeros planos de cada actor, pues esa técnica estupenda servía al espectador para que viésemos todas las actuaciones a la vez y mostrar cada acción y reacción de cada actor, nuestros ojos podrían dirigirse rápidamente a cualquiera de ellos, como en el teatro.
2.-Elegía siempre a escritores o autores teatrales para sus películas pues pensaba que así se sería más fiel a la obra pues el que más sabe de ella es su autor.
3.- Realizaba numerosísimas tomas pues quería conseguir las mejores interpretaciones posibles, para él el actor era la principal baza de una peli, no podía haber buena dirección con mala interpretación, no permitía errores ni interrupciones en las tomas, es por ello que la mayoría de los actores se le quejaban lógicamente por tanta repetición, él quería que el actor viera sus propios cambios interpretativos, no les decía lo que tenían que hacer, simplemente repetía tomas hasta conseguir la perfección. Previamente discutía con los actores el guión para que lo entendiesen perfectamente y moldear mejor a los personajes con las sugerencias dadas por todos en ese momento.
32 de sus actores fueron nominados a los oscars y 14 lo ganaron.
El director estuvo en varios estudios, Universal, Metro, Warner, Paramount y también tuvo su etapa en la independencia, su regla era aceptar las reglas hollywoodienses pero negociando, no con obediencia absoluta, y esto le acarreó diversas suspensiones de sueldo. En la etapa Metro tuvo sus mejores películas, éxitos y prestigio imponiendo el estudio a las pelis unos diálogos abundantes, decorados asfixiantes, fotografía edulcorada, personajes burgueses y educados...todo ello lo asimiló Wyler, pues tenía gran capacidad de adaptación a la empresa y al momento histórico.
Entre "Dead End" y "Cumbres Borrascosas",ambas para la Metro, Wyler dirigió "Jezabel" se requirió a Wyler desde la Warner para dirigirla y él aceptó porque le gustaba ese guión desde hace tiempo y también por la generosa oferta económica.
Antes de empezar la peli, Warner resolvió el contencioso que tenía con su estrella namber uan: Bette Davis; ella se había enfrentado a la compañía, denunciaba las condiciones de su contrato en el que el estudio mandaba más que ella en sus decisiones profesionales y les demandó por abuso de poder y explotación;abandonó USA y se fue a Inglaterra mientras salía el juicio, pero cuando hubo sentencia ella perdió.
Warner no tomó represalias a pesar de todos los problemas ocasionados por el pleito y por la negativa de Davis- siempre persona díficil, engreida y autoconvencida de que era una super estrella- de interpretar a Escarlata O´Hara pues primeramente el papel de Clark Gable lo iba a hacer Errol Flynn y ella odiaba a Flynn; la compañía hizo lo contrario: quiso contentar a la actriz con un papel protagonista de una peli importante, ella a pesar de haber ganado un oscar anteriormente no era cabeza de reparto en ninguna pelicula de serie A, ahora iba a serlo.
La colaboración Wyler-Davis puede considerarse dentro de la interacción entre director y estrella, ella siempre reconoció la importancia del director en su carrera y en la corrección de sus defectos como actriz. Ella llegó a él cuando ya había hecho 38 pelis y había tenido un oscar, su colaboración fue breve pero intensa: 3 pelis en 3 años.
Wyler corregía sus insuficiencias como actriz pero nunca olvidaba que era una gran estrella, el director era gran admirador del star-system y sabía que Bette era la reina de la Warner y que sus pelis eran muy muy esperadas por sus fans.
A pesar de su estrellato y popularidad, Bette no tenía hasta que hizo "Jezabel" un estilo interpretativo definido, se había hecho a sí misma sin planificar su carrera, era autodidacta y eso se notaba al actuar pues componía sus personajes en base a trucos y tics aprendidos, soportada por directores por su mal carácter y la dejaban libertad de crear el personaje ( una especie de Victoria Abril, vamos). Wyler le demostró que ese amaneramiento había que eliminarlo y así fue, la enseñó a minorar el amaneramiento, adaptar su estilo al de sus oponentes y a no vivir con tanta intensidad cada escena
Los tres personajes que hizo Bette con Wyler son muy diferentes, aunque los tres juntos demuestran a una Bette en sus mejores años de esplendor y fue a partir de "Jezabel" donde el estilo interpretativo de la actriz se hace patente para el resto de sus pelis.
Bette en principio, recelaba de Wyler pues sabía lo de las múltiples repeticiones de escenas del director y le tenía rencor pues 7 años antes, él la había rechazado para el reparto de "La casa de la discordia". Ella le recordó ese rechazo cuando se entrevistaron y él pasó, quiso empezar verde con ella.
Wyler siempre dijo que el trabajar con Bette era el sueño de cualquier director y su relación profesional llegó a buen trecho porque también hubo una relación sentimental -siempre respetada por las cotillas del cine Louella Parsons y Hedda Hopper-.
Jezabel fue un capricho extraño de la Warner ya que en Broadway había sido un fracaso, Wyler asistió a una representación donde la actriz principal Miriam Hopkins ( amiga del director y enemiga eterna junto a Joan Crawford de la Davis) y pensó que había materia en esa historia para hacer una buena peli.
El público no iba a simpatizar con el personaje femenino, una pija mimada y mala, por ello se añadió en el guión una redención del personaje sacrificándose por su amor.
El primer día de rodaje Wyler le hizo 48 tomas a Bette de la escena en que su personaje llega a caballo, desmonta y entra en la fiesta vestida de caballista despreciando los convencionalismos sociales, sólo se rodaba el momento que llegaba y descabalgaba, algo fácil y la actriz harta de tanta repetición pidió ver lo hecho en cada toma pues ella creía que interpretaba siempre igual, pero no fue así, ella misma descubrió los errores en cada toma y vió que en la última era más natural y su cara mostraba mucho mejor el enfado y la fatiga de la escena.
Desde entonces no objetó nada sobre las repeticiones pero sí quería que le indicase cuando estaba bien y mal, él jamás lo hizo. Ella más adelante defendió este perfeccionamiento y siempre dijo que cuando trabajó con Wyler se dió cuenta de lo que era trabajar con un buen director, llegaron a conocerse muy bien tras varias trifulcas y con las miradas se lo decían todo, como pasa cuando uno conoce a sus mejores amigos, la apreciada química del entendimiento.
La actriz admiraba por primera vez a un director, por su profesionalidad y por su fuerza y seguridad personal, le parecía un tirano pero la dotó de seguridad y eso siempre se lo agradeció. En ese año su matrimonio con Harmon Nelson iba ya de capa caída.
La escena del baile, al igual que "El Gatopardo" y más recientemente "María Antonieta" es el momento clave de la película, se definen las posturas y cambios de cada personaje, su vestido rojo se convierte en el símbolo de rebeldía social, el director no la presenta como feminista ni liberada sino solamente como una burguesa caprichosa y egoista. Se define y se ve el tipo de sociedad sureña carca, la arcaica caballerosidad, el orgullo, el puritanismo.. al final la sociedad se impone ante sus transgresores.
La película se estrenó ante una gran expectación, aprovechando el clima creado por "Lo que el viento se llevó", fue un gran éxito de taquilla y consiguió dos oscars, una para la actriz secundaria y otro para Bette Davis. A partir de "Jezabel" las carreras de ambos subieron, fue un gran acierto unirse esta actriz-estrella con el director de las múltiples tomas.
Al año siguiente Warner reclamó a Wyler para dirigir "La Carta" ( otra de las buenas de ambos, basada en un pequeño relato del inglés Somerset Maughan sobre asesinato e infidelidad conyugal con tintes racistas y clasistas) ya llevada al cine en 1929, interpretada por Jeanne Eagles, actriz que Bette tenía como modelo a imitar como actriz y persona, por ello se puso super contenta cuando Warner accedió a realizar esta película y por ello recomendó a Wyler para ser dirigida por él, era un melodrama de cine negro, nada que ver con "Jezabel".
Bette está genial en su personaje, Leslie, una inglesa lista con mucha clase que vive en Singapur, pero también una infiel hipócrita que jamás renuncia a su condición social, le ciega la pasión por su amante y debe mantener la dignidad para superar el crimen cometido. Pasa de dominar las situaciones a verse desbordada por los acontecimientos e intuye que van a destruirla, como así sucede.
La película fue todo un éxito de público, consiguió 7 nominaciones pero ningún oscar, se la considera como una de las mejores pelis de Wyler y uno de los mejores papeles de Bette haciendo de la mejor hipócrita sexual de la historia del cine.
La tercera y última peli se rodó al año siguiente: 1941 y se trataba de "La Loba", memorable también, claro.
La Metro vistos los grandes resultados en la Warner de Wyler y Davis con las dos pelis mencionadas empezó a tratar mejor al director, potenció su imagen y mejoró su contrato.
Se intercambió a Gary Cooper , contratado por Metro para una peli de Warner y ellos cedieron a Bette, así pudieron director y actriz trabajar juntos otra vez, Davis como buena zorra rencorosa exigió y cobró la cantidad mejor pagada hasta la fecha por un estudio por un intercambio, ella lo exigió como venganza a la Metro que la habían rechazada en sus inicios.
Wyler ya tenía en mente el guión de "La loba", era de Lillian Hellman ( mujer de Dashiell Hammet, ambos amigos personales de Wyler)había sido un éxito en Broadway, interpretado por la diva del escenario: Tallulah Bankhead.
La Metro compró los derechos para por fin tener un film de prestigio: todos los estudios hacían una " de prestigio"al año: pelis que no ganaban ni perdían dinero pero que les daba renombre al estudio al margen de lo comercial.
Hellman conservó las mejores escenas, creando otras nuevas y más personajes, al final fue terminado por otros guionistas amigos de ella como Dorothy Parker y el marido de esta, Alan Campbell.
La loba lógicamente hace referencia al personaje que interpreta Bette: Regina, una mala malísima, ambiciosa, calculadora, traidora. En esta peli fue cuando director y actriz más diferencias tenían sobre el personaje, ella veía a Regina como la típica harpía mala e insensible y él quería darle al personaje más matices pues le parecía mucho más complejo que a Bette, por ello quería que se mostrara encantadora e incluso sexy a veces para que el público quisiera más al personaje, ella quiso hacerlo igual que en el teatro la Bankhead y así fue, una imitación total de lo que hizo su admirada Tallulah.
El maquillaje fue idea de la actriz, a Wyler jamás le gustó esa especie de máscara japonesa y ese peinado Pompadour, quedaba mal con la iluminación y la llamó payasa, ella no quiso cambiar sus ideas de composición estética de Regina y desde ese momento Wyler no trató bien a Bette profesionalmente en el rodaje y también falló la relación personal, debido a la violenta situación contínua Bette decidió descansar 3 semanas y ya se la quería sustituir por Katherine hepburn y Miriam Hopkins.
Lillian Hellman animó a la actriz diciéndole que era la actriz más adecuada para su personaje, que jamás le gustó Tallulah y que Wyler era muy hábil para dibujar ese personaje, Bette le hizo caso y volvió al rodaje y también introdujo pocas innovaciones dichas por Wyler en el personaje pero nunca cesó la lucha entre ellos.
En esta peli se nota mucho la técnica de la profunididad de campo wyleriana: los actores juntos, interpretando a la vez, eso a Bette le venía mal pues su rollo histriónico no podía sacarlo y debía interiorizar sentimientos.
Magnifica la situación de los personajes en la escena de la escalera, cada uno en un tramo, excelente, la verdad.
La peli fue todo un éxito de público pero no de crítica, unos la tacharon de cinica y fria la peli y otros dijeron por el contrario que abría nuevos caminos al cine y que había más cine en un plano fijo de la peli que en cualquier film rodado en exteriores.
La peli ovtuvo 9 nominaciones a los oscars pero no ganó ninguno.
El desgaste de la lucha profesional entre Wyler y Davis determinó la separación profesional, Bette impuso su criterio en "La Loba" y este no se lo perdonó.
Ella en sus memorias en 1974 Bette declaró " En todos estos años nunca me pidió participar en alguna de sus películas. Ahora ya tengo muy pocas ambiciones pero una de ellas sería hacer una película con Willy antes de que acabe mi carrera".
Las relaciones quedaron marcadas por esa lucha personal de las más feroces en el Hollywood de la época.
Sus 3 pelis juntos fueron fruto de esa interacción incluso con tintes dramáticos y sus consecuencias sobrepasaron el rigido studio-system.
Pensar en William Wyler y en Bette Davis es pensar en cine con mayúsculas pero pensar en las 3 pelis que hicieron juntos es pensar en 3 películones perfectos. No era para menos, ! VAYA DOS ESTRELLAS !





