EL CAMERINO DE BARBIE DESTRUCTION
YOLA BERROCAL: UNA STARLETTE NACIONAL
Yola Berrocal es un personaje mediático que sin hacer nada concreto siempre está ahí, y lo más importante: se mantiene sin traspasar los límites de la moral.
No es amiga del insulto gratuito (que tanto prolifera entre algunas de su generación), ni de los montajes de bodas, embarazos y abortos. Sí es cierto que al principio de su fama fue tachada de “intrusa”, pero ahora, después de más de 5 años, podemos decir que tiene sobradamente merecido su sitio en su televisión.
Yola saltó al papel couché por unos “abrazos” con el showman Torrebruno y posteriormente la famosa historia del Padre Apeles, que le llevó a recorrer los canales de televisión aunque lo de menos es si aquella historia era cierta o no, lo importante es que el huracán Yola fue capaz de desterrar por un tiempo a aquel cura maligno y, eso es muy de agradecer.
El mundo de la televisión es muy efímero, pero Yola demostró que merecía mucho más que aquellos 15 minutos que predicaba Andy Warhol.
Durante un tiempo, a Yola se la trataba con bastante crueldad pero gracias a su tenacidad y simpatía ha conseguido que “Tómbola”, “Interviú” o “Crónicas Marcianas” formen parte de su agenda de amistades. Desde Carmen Sevilla hasta Alaska han comentado alguna vez su simpatía por Yola.
Existe un antes y un después en su carrera (condicionada por su popularidad) que demuestra que Yola tiene buenas tablas.
En el cine ha participado en “Corazón loco”, “Airbag” o “Atómica”, en esta última haciendo un remake de un film de Russ Meyer junto a la entonces íntima Sonia Monroy) y en la tele ha formado parte de los ballets de Giorgio Aresu y José Luis Moreno.
De la noche a la mañana llegó el fenómeno Berrocal, que nos regaló frases buenísimas, participación en numerosos debates (“Moros y Cristianos”, “Esta es mi historia) y estupendas sexy-portadas (“Interviú”, “Primera Línea”).
Tuvo un novio a su altura (Yago, ¿recordáis?).
Santiago Segura la reclamó para su “Torrente 2” y en ese momento ya nadie se preguntaba quién era esa chica tan excesiva que lucía palmito en la gran pantalla.
Formó parte de las “Sex Bomb”, pero aquel grupo erótico-musical se quedaba corto para Yola.
Aguantó carros y carretas en el “Hotel Glam”, y por ello (y por motivos propios) el público decidió hacerla ganadora.
Diversos romances han ocupado su corazón en las páginas del “Qué me dices!” (Oscar Lozano, Marc Ostarcevic, Dinio y un par de concursantes de GH).
Ahora tiene hasta su propia web: www.yolaberrocal.com.
Y sí, se ha aumentado el pecho porque no le cabía el corazón.
Bailarina, actriz, cantante, presentadora, tertuliana, modelo… es una todo terreno del espectáculo con un tipazo impresionante y un excelente sentido del humor.
Desde el Bershka, Barbie Destruction
Yola Berrocal es un personaje mediático que sin hacer nada concreto siempre está ahí, y lo más importante: se mantiene sin traspasar los límites de la moral.
No es amiga del insulto gratuito (que tanto prolifera entre algunas de su generación), ni de los montajes de bodas, embarazos y abortos. Sí es cierto que al principio de su fama fue tachada de “intrusa”, pero ahora, después de más de 5 años, podemos decir que tiene sobradamente merecido su sitio en su televisión.
Yola saltó al papel couché por unos “abrazos” con el showman Torrebruno y posteriormente la famosa historia del Padre Apeles, que le llevó a recorrer los canales de televisión aunque lo de menos es si aquella historia era cierta o no, lo importante es que el huracán Yola fue capaz de desterrar por un tiempo a aquel cura maligno y, eso es muy de agradecer.
El mundo de la televisión es muy efímero, pero Yola demostró que merecía mucho más que aquellos 15 minutos que predicaba Andy Warhol.
Durante un tiempo, a Yola se la trataba con bastante crueldad pero gracias a su tenacidad y simpatía ha conseguido que “Tómbola”, “Interviú” o “Crónicas Marcianas” formen parte de su agenda de amistades. Desde Carmen Sevilla hasta Alaska han comentado alguna vez su simpatía por Yola.
Existe un antes y un después en su carrera (condicionada por su popularidad) que demuestra que Yola tiene buenas tablas.
En el cine ha participado en “Corazón loco”, “Airbag” o “Atómica”, en esta última haciendo un remake de un film de Russ Meyer junto a la entonces íntima Sonia Monroy) y en la tele ha formado parte de los ballets de Giorgio Aresu y José Luis Moreno.
De la noche a la mañana llegó el fenómeno Berrocal, que nos regaló frases buenísimas, participación en numerosos debates (“Moros y Cristianos”, “Esta es mi historia) y estupendas sexy-portadas (“Interviú”, “Primera Línea”).
Tuvo un novio a su altura (Yago, ¿recordáis?).
Santiago Segura la reclamó para su “Torrente 2” y en ese momento ya nadie se preguntaba quién era esa chica tan excesiva que lucía palmito en la gran pantalla.
Formó parte de las “Sex Bomb”, pero aquel grupo erótico-musical se quedaba corto para Yola.
Aguantó carros y carretas en el “Hotel Glam”, y por ello (y por motivos propios) el público decidió hacerla ganadora.
Diversos romances han ocupado su corazón en las páginas del “Qué me dices!” (Oscar Lozano, Marc Ostarcevic, Dinio y un par de concursantes de GH).
Ahora tiene hasta su propia web: www.yolaberrocal.com.
Y sí, se ha aumentado el pecho porque no le cabía el corazón.
Bailarina, actriz, cantante, presentadora, tertuliana, modelo… es una todo terreno del espectáculo con un tipazo impresionante y un excelente sentido del humor.
Desde el Bershka, Barbie Destruction
Comentario:
Comentario:
Lo mejor de Yola son sus aire de viciosa que nunca ha roto un plato y esas frases lapidarias que suelta sin ton ni son (como buena pupila de la Mazagatos) intentanto desesperadamente dotar de trascendencia su innata superficialidad.
Me encanta aquello que dice de: "Yo no soy buena ni mala, soy luminosa".
Ya podían aprender otras.
Me encanta aquello que dice de: "Yo no soy buena ni mala, soy luminosa".
Ya podían aprender otras.
Comentario:
Bueno, Barbie, tu queridísima Yola faltaba en tu camerino, ami tb me cae muy bien aunque con la limpieza basuril televisiva que van a hacer me la veo de gogó por las discotecas levantinas.
Antes de irme a Madrid medio durmiendo aún te mando un saludo desde Oldtower.
Dale un empujón a la Barberá de mi parte pero muy fuerte, aver si se mancha el vestido rojo y le sale un grito de camionera desmadrada.
Antes de irme a Madrid medio durmiendo aún te mando un saludo desde Oldtower.
Dale un empujón a la Barberá de mi parte pero muy fuerte, aver si se mancha el vestido rojo y le sale un grito de camionera desmadrada.





