LOS RAMMSTEIN EN MADRID Y... PATSY NOS CUENTA QUÉ TAL ESTUVIERON
Mi visita madrileña venía motivada básicamente para ver nuevamente a los Rammstein en directo. Ya los vi hace un par de años en BCN cuando la gira del Mutter, en un día maravilloso con nieve y apagón en el centro de Bcn, que hizo coincidir allí a Dominique A y a Fangoria, cosa que comentaba gente en la cola, por lo que vi que el público asistente era tan sincrético como yo, que me hubiera gustado dividirme en tres para acudir a los tres eventos.
Pero una vez visto lo visto, mejor que esa divina trinidad confluyera en el Palau de Badalona, porque entre un concierto acústico de un cantante calvo francés algo pretencioso, un concierto de sonido pésimo de grupo ciertamente pretencioso con cantante de pelo rojo y escasa voz mil veces visto (ya los había visto hacia unos meses), indudablemente la gran apuesta de la noche eran los RAMMSTEIN. Y no hubo arrepentimiento ni nada.
Ya en esa ocasión mi conclusión fue: te pueden gustar más o menos, pero espectáculo te dan. Y el dinero que te gastas en la entrada te parece bien gastado. Aunque sean 35 euros que es un pasote. Una hora cuarenta de concierto, 19 canciones...Pues esta vez igual.
El concierto madrileño se celebró en la plaza de toros cubierta de Leganés, lugar simbólico donde Lestat y yo estuvimos como cerca de 8 horas en un horroroso festival de música electrónica de infausto recuerdo, sólo para ver a SOFT CELL en su re-unión hace unos años.
En aquella época no nos conocíamos ni nada, si no seguro que nos lo hubiésemos pasado en grande criticando a las grandes estrellas pop españolas que se sentaban a nuestro lado.
Y por cierto, Marc está mucho mejor, y va a ser trasladado a una clínica privada, ya parlotea y pone a caldo borriquero, por lo que se está recuperando.
A diferencia de aquella ocasión en que tenías que coger metro, cercanías y bus, ahora con el metro sur tienes una parada justo enfrente de la cubierta, y encima en la entrada te lo pone, para que no tengas que preguntar mucho.
Yo, que me había llevado a Madrid mi cámara digital para colarla y hacer fotos, tuve un poco de acojone ese día y decidí no llevarla pues no podía disimularla ni en bolso, ni en pantalón ni nada, se notaba mucho el bulto...si me hubiera traído un abrigo que tengo con bolsillos interiores donde caben todas esas cosas y discretamente....luego me arrepentí, porque ni me cachearon, ni registraron el bolso ni nada y las fotos con el móvil son una peste sobretodo de tan lejos. Una pena, pero que me requisaran la máquina no me apetecía un pelo.
Llegamos algo tarde, de modo que no vimos más que dos canciones del grupo telonero, cuya cantante parecía de lejos una versión femenina de Rob Zombie sin barba claro, chillaba mucho y mucho metaleo, con impresión de europeos porque no llevaban los chandals esos tan Korn. Pero no se quiénes eran, la verdad. Ni me importaba. Cuando acabaron, empezaron a preparar el escenario, el equipo de la banda alemana venía uniformado como salen ellos en el disco, con camisa clara, corbata y pantalón oscuro. Muy germano todo.
A diferencia de Bcn en que fueron muy puntuales, aquí se retrasaron 5 minutos. El escenario era una mezcla curiosa entre un look industrial pero austero a la vez. La mitad del escenario era una plataforma en cuyo frontal había monitores con el símbolo de Rammstein en azul y una puerta en medio similar a la piedra.
Arriba estaba la banda entera y por la puerta salió el cantante, Till, mucho más anchote y gordo, pero como mole humana, no como mole de mollas, se entiende, cantando Raise raise.
Luego bajaron sendas plataformitas de arriba con los dos guitarristas y a la segunda canción sólo quedó arriba el batería.
El vestuario usado en esta gira era negro completamente, aunque cada uno con algo distinto: Till Lindermann iba con una casaca negra, los otros con chalecos de cuero negro, mallas y medias, e incluso uno de los guitarristas que iba con un uniforme tirolés pero en negro total. Muy monos. El otro guitarrista se quitó la casaca y pudimos ver un torso perfecto durante el concierto. Porque los rammstein son una fuente de testosterona i-n-a-g-o-t-a-b-l-e. Sales de sus conciertos con ganas de invadir Polonia, parafraseando a Woody Allen.
EL espectáculo del grupo se basa principalmente en dos cosas:
1) Los efectos pirotécnicos y 2) Las putadas que el cantante le hace al teclista.
Para entendernos, Rammstein son 6 tíos, de los que cinco se castigan en gimnasio a diario, y uno de ellos es así como enclenque. Pues nada, ésta es la víctima de todas las faenas de Till, desde la sodomización, golpes, puñetazos...
Esta vez pues siguieron esta tónica. Muchos lanzallamas, fuego en el escenario, ballestas y arcos de flechas prendidas, y la consiguiente peste a chamusqui. Todo ello combinado con juegos de luces realmente brillantes.
En cuanto a putadas, los fans esperábamos a los acordes de Mein teil ver alguna faena...y es que estaba sonando la canción y ni el cantante ni el teclista estaban en el escenario. Teniendo en cuenta que la canción versa sobre el suceso real de dos pirados que contactan a través de un periódico para que uno se coma al otro, empezando ambos por comerse el rabo del sujeto “comido” o víctima voluntaria, y luego el resto de su cuerpo, imaginábamos que algo malo iba a pasar...pues si, sale un enorme perol con el teclista dentro y Till con un gorro de chef y un micro como si fuera un cuchillo de cocina, fue muy divertido.
Tb en otros momentos del concierto, aporreó, empujó y molestó al teclista.
En estas cosas pues la verdad es que me lo pasé muy bien porque el alma punkarra queda enternecida con estos espectáculos.
Los momentos estelares sin lugar a dudas, los temas más emblemáticos de su discografía....desde Du hast, Rammstein, Du riescht so gut, hasta los del último disco, Reise reise, Mein teil, Amerika (que cerró el concierto con miles de papelillos de los colores de la bandera americana) o Moskau. Los momentos malos, cuando se ponen a cantar canciones pavas que son insoportables (jamás entenderé el gusto de los grupos así por canciones ñoñas de esas que el público, aún más ñoño que ellos, se pone con los mecheritos, es una estética que odio profundamente). En este concierto, sólo fue un par, menos mal.
Lo que me sorprendió un poco es que el público en general, al menos en la zona en la que estaba, no se sabía mucho las canciones. Bueno, los clásicos tipo Du hast, Rammstein o Du riescht si que se las sabia mucha gente, y sorprendentemente, del Stripped sólo se sabían el estribillo. Digo sorprendentemente porque en Bcn todo el mundo se sabía las canciones en alemán puro y duro, y el Stripped igual, pese a ser una canción de Depéche Mode o quizá por eso mismo. Aquí la única que se sabía el Stripped de pe a pa era yo, que para eso soy talifan convicta y confesa de los Depéche.
Tb a diferencia del concierto de Bcn aquél, no arrojaron una balsa neumática al público, donde se monta el bajista y empieza a remar sobre las cabezas y brazos extendidos de los fans. Creo que fue por las pequeñas dimensiones del sitio, porque acabo de leer que al día siguiente si que lo hicieron en Bcn. Dita sea!
En definitiva, siempre es una experiencia memorable ver a Rammstein, dan espectáculo, tocan y suenan muy bien (aunque al principio hubo algún que otro fallo de sonido, aparte de que el recinto tiene un sonido de pena negra) y ofrecen algo distinto...un cantante que se cree dios y manda callar al público...para darle las gracias por su presencia! O que ordena al público que canturree o que levante los brazos o cualquier cosa. Y el tema es que somos masoquistas y obedecemos!
Pero una vez visto lo visto, mejor que esa divina trinidad confluyera en el Palau de Badalona, porque entre un concierto acústico de un cantante calvo francés algo pretencioso, un concierto de sonido pésimo de grupo ciertamente pretencioso con cantante de pelo rojo y escasa voz mil veces visto (ya los había visto hacia unos meses), indudablemente la gran apuesta de la noche eran los RAMMSTEIN. Y no hubo arrepentimiento ni nada.
Ya en esa ocasión mi conclusión fue: te pueden gustar más o menos, pero espectáculo te dan. Y el dinero que te gastas en la entrada te parece bien gastado. Aunque sean 35 euros que es un pasote. Una hora cuarenta de concierto, 19 canciones...Pues esta vez igual.
El concierto madrileño se celebró en la plaza de toros cubierta de Leganés, lugar simbólico donde Lestat y yo estuvimos como cerca de 8 horas en un horroroso festival de música electrónica de infausto recuerdo, sólo para ver a SOFT CELL en su re-unión hace unos años.
En aquella época no nos conocíamos ni nada, si no seguro que nos lo hubiésemos pasado en grande criticando a las grandes estrellas pop españolas que se sentaban a nuestro lado.
Y por cierto, Marc está mucho mejor, y va a ser trasladado a una clínica privada, ya parlotea y pone a caldo borriquero, por lo que se está recuperando.
A diferencia de aquella ocasión en que tenías que coger metro, cercanías y bus, ahora con el metro sur tienes una parada justo enfrente de la cubierta, y encima en la entrada te lo pone, para que no tengas que preguntar mucho.
Yo, que me había llevado a Madrid mi cámara digital para colarla y hacer fotos, tuve un poco de acojone ese día y decidí no llevarla pues no podía disimularla ni en bolso, ni en pantalón ni nada, se notaba mucho el bulto...si me hubiera traído un abrigo que tengo con bolsillos interiores donde caben todas esas cosas y discretamente....luego me arrepentí, porque ni me cachearon, ni registraron el bolso ni nada y las fotos con el móvil son una peste sobretodo de tan lejos. Una pena, pero que me requisaran la máquina no me apetecía un pelo.
Llegamos algo tarde, de modo que no vimos más que dos canciones del grupo telonero, cuya cantante parecía de lejos una versión femenina de Rob Zombie sin barba claro, chillaba mucho y mucho metaleo, con impresión de europeos porque no llevaban los chandals esos tan Korn. Pero no se quiénes eran, la verdad. Ni me importaba. Cuando acabaron, empezaron a preparar el escenario, el equipo de la banda alemana venía uniformado como salen ellos en el disco, con camisa clara, corbata y pantalón oscuro. Muy germano todo.
A diferencia de Bcn en que fueron muy puntuales, aquí se retrasaron 5 minutos. El escenario era una mezcla curiosa entre un look industrial pero austero a la vez. La mitad del escenario era una plataforma en cuyo frontal había monitores con el símbolo de Rammstein en azul y una puerta en medio similar a la piedra.
Arriba estaba la banda entera y por la puerta salió el cantante, Till, mucho más anchote y gordo, pero como mole humana, no como mole de mollas, se entiende, cantando Raise raise.
Luego bajaron sendas plataformitas de arriba con los dos guitarristas y a la segunda canción sólo quedó arriba el batería.
El vestuario usado en esta gira era negro completamente, aunque cada uno con algo distinto: Till Lindermann iba con una casaca negra, los otros con chalecos de cuero negro, mallas y medias, e incluso uno de los guitarristas que iba con un uniforme tirolés pero en negro total. Muy monos. El otro guitarrista se quitó la casaca y pudimos ver un torso perfecto durante el concierto. Porque los rammstein son una fuente de testosterona i-n-a-g-o-t-a-b-l-e. Sales de sus conciertos con ganas de invadir Polonia, parafraseando a Woody Allen.
EL espectáculo del grupo se basa principalmente en dos cosas:
1) Los efectos pirotécnicos y 2) Las putadas que el cantante le hace al teclista.
Para entendernos, Rammstein son 6 tíos, de los que cinco se castigan en gimnasio a diario, y uno de ellos es así como enclenque. Pues nada, ésta es la víctima de todas las faenas de Till, desde la sodomización, golpes, puñetazos...
Esta vez pues siguieron esta tónica. Muchos lanzallamas, fuego en el escenario, ballestas y arcos de flechas prendidas, y la consiguiente peste a chamusqui. Todo ello combinado con juegos de luces realmente brillantes.
En cuanto a putadas, los fans esperábamos a los acordes de Mein teil ver alguna faena...y es que estaba sonando la canción y ni el cantante ni el teclista estaban en el escenario. Teniendo en cuenta que la canción versa sobre el suceso real de dos pirados que contactan a través de un periódico para que uno se coma al otro, empezando ambos por comerse el rabo del sujeto “comido” o víctima voluntaria, y luego el resto de su cuerpo, imaginábamos que algo malo iba a pasar...pues si, sale un enorme perol con el teclista dentro y Till con un gorro de chef y un micro como si fuera un cuchillo de cocina, fue muy divertido.
Tb en otros momentos del concierto, aporreó, empujó y molestó al teclista.
En estas cosas pues la verdad es que me lo pasé muy bien porque el alma punkarra queda enternecida con estos espectáculos.
Los momentos estelares sin lugar a dudas, los temas más emblemáticos de su discografía....desde Du hast, Rammstein, Du riescht so gut, hasta los del último disco, Reise reise, Mein teil, Amerika (que cerró el concierto con miles de papelillos de los colores de la bandera americana) o Moskau. Los momentos malos, cuando se ponen a cantar canciones pavas que son insoportables (jamás entenderé el gusto de los grupos así por canciones ñoñas de esas que el público, aún más ñoño que ellos, se pone con los mecheritos, es una estética que odio profundamente). En este concierto, sólo fue un par, menos mal.
Lo que me sorprendió un poco es que el público en general, al menos en la zona en la que estaba, no se sabía mucho las canciones. Bueno, los clásicos tipo Du hast, Rammstein o Du riescht si que se las sabia mucha gente, y sorprendentemente, del Stripped sólo se sabían el estribillo. Digo sorprendentemente porque en Bcn todo el mundo se sabía las canciones en alemán puro y duro, y el Stripped igual, pese a ser una canción de Depéche Mode o quizá por eso mismo. Aquí la única que se sabía el Stripped de pe a pa era yo, que para eso soy talifan convicta y confesa de los Depéche.
Tb a diferencia del concierto de Bcn aquél, no arrojaron una balsa neumática al público, donde se monta el bajista y empieza a remar sobre las cabezas y brazos extendidos de los fans. Creo que fue por las pequeñas dimensiones del sitio, porque acabo de leer que al día siguiente si que lo hicieron en Bcn. Dita sea!
En definitiva, siempre es una experiencia memorable ver a Rammstein, dan espectáculo, tocan y suenan muy bien (aunque al principio hubo algún que otro fallo de sonido, aparte de que el recinto tiene un sonido de pena negra) y ofrecen algo distinto...un cantante que se cree dios y manda callar al público...para darle las gracias por su presencia! O que ordena al público que canturree o que levante los brazos o cualquier cosa. Y el tema es que somos masoquistas y obedecemos!
Comentario:
Fíjate que a mi los ramstein nunca me han dicho nada de nada...igual es que como cantan en alemán por mucho que me digan no les entiendo
Comentario:
ya te digo,yo no conozco al grupo pero viendo los numeritos tb me dan ganas de ir.....
y si encima hay un guiño a mis keridos DM mejor ke mejooorr.
y si encima hay un guiño a mis keridos DM mejor ke mejooorr.
Comentario:
Lujo de crónica!.
Fíjate , Patsy que a mí que no me gustan especialmente Rammstein pero leýéndote me has puesto con ganas de verlos en directo y así me gusten más, a la próxima cómprame la entrada, ¿eh?.
Genial lo del transporte directo a Leganés ( menos mal!) y si, si, si, recuerdo el festival aquél en donde disfrutamos de Soft Cell, me emocioné mucho. ! Qué viva Marc!, Hubiésemos flipado comentando todo de todo, lo sé.
Respecto al público conciertero Madrid- Bcn pienso como tú, por experiencias de varios conciertos en ambas ciudades, pero bueno, también prefiero el de Valencia y el de Murcia al de Alícante.
Y la principal coincidencia: PIENSO COMO TÚ RESPECTO A LAS CANCIONES ÑOÑAS Y LOS MECHEROS: ODIOSÍSIMAS SITUACIONES!!!!
Fíjate , Patsy que a mí que no me gustan especialmente Rammstein pero leýéndote me has puesto con ganas de verlos en directo y así me gusten más, a la próxima cómprame la entrada, ¿eh?.
Genial lo del transporte directo a Leganés ( menos mal!) y si, si, si, recuerdo el festival aquél en donde disfrutamos de Soft Cell, me emocioné mucho. ! Qué viva Marc!, Hubiésemos flipado comentando todo de todo, lo sé.
Respecto al público conciertero Madrid- Bcn pienso como tú, por experiencias de varios conciertos en ambas ciudades, pero bueno, también prefiero el de Valencia y el de Murcia al de Alícante.
Y la principal coincidencia: PIENSO COMO TÚ RESPECTO A LAS CANCIONES ÑOÑAS Y LOS MECHEROS: ODIOSÍSIMAS SITUACIONES!!!!