El adiós

Tras más de diez años de emisión el programa que presenta y dirige José Luis Garcí va a desaparecer el próximo lunes. Según la dirección del ente público por mutúo acuerdo...pero uno que se va volviendo con los años cada vez más descreído cree que las ídeas políticas del director han tenido algo que ver.
La ministra Caffarel(tan mona ella en esas fotos del Vogue) ha optado por hacer una remodelación de la cadena pública y no se le ha ocurrido una ídea mejor que quitar el programa "Qué grande es el cine", acaso el último reducto que queda en la televisión para degustar buen cine. Este programa ha sido maltratado a lo largo de los años con continúos cambios en su día de emisión, pero aún así ha presentado unos índices de audiencia por encima de la cadena...pero eso no ha sido suficiente. A lo largo de estos diez años hemos podido ver películas como "Ciudadano Kane", "Casablanca","Cuentos de la luna pálida","Testigo de cargo" y así hasta el infinito manteniendo siempre la calidad como estandarte. Por su plató han pasado comentaristas como Torres Dulce, Juan Manuel de Prada, Dragó...que aparte de su pedantería nos hacían comprender que el cine es algo más que una sucesión de imagenes y diálogos...pero esto tampoco ha sido suficiente.
Vivimos en un país que rinde culto al fútbol, al cotilleo barato y otras zascandilerías televisivas dónde todo parece valer, todo menos la cultura que cada vez más se ve acorralada en la parrilla.
Supongo que el programa no iba con el estilo de las chicas Vogue y con la política de un Gobierno más preocupado en vender su alma a los nacionalistas y a los homosexuales(juro que no soy homófobo)que en preservar la cultura de sus ciudadanos.
Así pues la oferta para los cinéfilos de la señora ministra se reduce a ponernos buen cine a altas horas de la madrugada y al programa Off Cinema(veremos cuánto dura).
Sólamente me queda recomendar un programa de radio que emite la cope a la una y media de la madrugada de los viernes llamado "Cowboys de medianoche" con el propio Garci y sus contertulios.
Haríamos bien en recordar a la señora ministra(quizá en una próxima sesión fotográfica) que la cultura no entiende de ideologias ni de minorías, que es de todos.
Decir por último que como despedida Garcí nos deleitará con el filme "Fresas salvajes" del gran Bergman. Es una de sus películas más aclamadas y reconocidas dónde de nuevo podemos ver al gran director en estado puro con los temas que le obsesionan. Haríamos bien en ver todos esa película para demostrar a la señora ministra el gran error que acaba de cometer.
P.D No se cuando volveré a escribir más artículos en el caso en que lo pueda volver a hacer. Solamente decírles que lean, que vean buen cine...que el cerebro, cómo el resto de los músculos, tiene que ser ejercitado para lograr su plenitud. ¡Hasta la vista¡.
El código Da Vinci

Aprovechando que estoy de enhorabuena porque sigo en la Universidad he decidido que ha llegado el momento de destrozar un libro que me parece lamentable: "El código Da Vinci".Para ello utilizaremos un decálogo para escribir un best-seller que a la vez sea algo francamente penoso. Comenzamos:
1- Cojamos un tema morboso que levante polémica en la prensa. Lo importante es que se hable de uno, aunque sea mal. Así pues nos meteremos con la Iglesia Católica y diremos...que se yo...por ejemplo que Jesús y María Magdalena tuvierón una relación e íncluso descendencia...
2- Si no tienen imaginación recuerden libros que hayan leído con anterioridad...por ejemplo..."La hija de Dios" de Perdue y copien la ídea. No se preocupen por que luego les puedan demandar ya que habrán ganado tanto dinero que sus abogados ganaran el juicio.
3. Profundicemos en la ídea...es importante dar cierto toque de misterio...el santo grial por aquí, los templarios por allá. ¿Qué ya hay cientos de libros que tratan sobre esto? ¡Que más da¡ con un poco de suerte todos tendrán algo para plagiar.
4-Tenemos que darle cierto toque culto. Para ello es importante dar cuántos más datos mejor. No pasa nada si para ello hay q decir que en el Opus Dei existen los monjes o que en Andorra gozan de una tierra árida...¿Qué mas da?nuestro objetivo es hacernos ricos.
5-No importa cómo escribamos ni lo que escribamos si lo demás funciona. Es igual repetir y repetir las mismas palabras y no tener apenas vocabulario, lo importante es el morbo y la polémica. Si el resultado final es algo más parecido a un guión de cine que a una novela...¡que le vamos a hacer¡, ¡el cine está de moda¡.
6-Si no saben desarrollar una escena más allá de cinco hojas no se preocupen...sólo hagan uso de su imaginación e ínventense más y más. Recuerden nuestro único fin es llenar hojas y hojas para poder venderlo a un precio mayor. Esto a veces no es un problema porque la editorial pondrá letras grandísimas y páginas en blanco por doquier.(¿Se han fijado realmente cómo acaban siempre los capítulos a principio de hoja?mírenlo y se sorprenderán).
7.En torno a los personajes...no se compliquen mucho la vida, no hace falta que profundicemos en ellos...un bueno, la chica de turno, un esbirro y para rematar un malo...que...¡Oh cielos no puede ser él¡.
8.Póngamos unos cuántos acertijos a lo largo del libro...dígamos que llevan años y años sin poder resolverse...¿Que uno de ellos es una caligrafía invertida para niños de diez años?recuerde... no se preocupe sólo queremos vender libros, cuántos más mejor.
9. Es importantísimo una buena editorial que nos haga una buena edición, incluída una foto nuestra con aires intelectuáloides en la contraportada(¡que mono sale Dan¡). Ella se encargará de vendernos la obra en todos los medios de comunicación.¿Qué la crítica nos va a vapulear?¡ellos que sabrán son solo una panda de amargados¡.
10. Por último será interesante vender los derechos para una película que nos vuelva a poner de moda justo antes de sacar la segunda parte...al fin y al cabo quién tiene un best-seller tiene un tesoro.
¿Fácil verdad?. Pues este decálogo es aplicable no sólo a este libro sino a la cantidad de copias que después le han seguido..."El club Dante", "La biblia de barro","El enigma del cuatro"...y tantos otros. En sus manos está leer auténtica literatura o esta clase de bazofia que no tardaremos en olvidar más de un mes. Lean ,sí, pero lean bien...lean a Vargas Llosa, a Sartre,Paul Auster...hay demasiado dónde elegir para perder el tiempo con esta seudoliteratura.
Por cierto, ¿se han fijado en la cantidad de títulos que cumplen: Articulo-nombre- proposición adjetiva?.
P.D. En los comentarios que tengan a bien hacer pongan los nombres para que pueda saber quién los escribe...¡estoy harto de preguntar a la gente¡.
Lost in translation

Ser la hija de uno de los más grandes cineastas que ha dado el cine no ha de ser tarea fácil. Pero Sofia Coppola nos da con esta película toda una lección de como hacer de una historia pequeña algo enorme que termina por llegarnos al corazón.
Un actor en el declive de su carrera se desplaza a Tokyo para rodar un anuncio de Whisky, allí chocará con la frontera cultural de aquel país, por lo que se verá recluído la mayor parte de su tiempo en un hotel. Allí será dónde se encuentre con una joven, esposa de un reputado fotógrafo, que sufre el mismo problema. A partir de ahí los dos entablarán una relación muy especial...
Estamos ante una historia sobre relaciones personales desprovista de todo artificio Hollywoodiense dónde los silencios y las imágenes roban en muchos momentos el protagonismo a las palabras.
El mágnifico guión(merecedor del Óscar que se llevó) está lleno de momentos en que la sutileza de algunas secuencias hacen contar con la complicidad del espectador para ver cómo la relación entre ambos protagonistas se va afianzando.
Las interpretaciones de ambos son mágistrales. Bill Murray se encuentra en estado de gracia( continuado en Flores rotas de Jarmusch). Su naturalidad a la hora de interpretar desborda la pantalla y hace que nos ríamos con él, que sintamos lástima...en definitiva que nos identifiquemos con el personaje, qué es lo mejor que se le puede decir a un actor que hace creíbles todos sus papeles.
El nivel interpretativo de Scarlett es muy alto también, lo que unido a su descomunal belleza nos hace presagiar que va a marcar una época en el cine de los próximos años.
Sofia Coppola parece susurrarnos al oído,acompañada de una serena fotografía dónde nos hace sentir la soledad de los protagonistas( Impresionantes las escenas de Bill Murray en su cama sin nada que hacer y de Scarlett Johanson asomada a la ventana contemplando la inmensidad de Tokyo)y de una música muy apropiada para cada momento.
En definitiva cine intimista con algunos toques de humor e impregnado de cierta melancolía que nos retrotrae a lo mejor del cine clásico.





