Match point

Atendiendo a la petición de unas de mis lectoras hoy voy a hacer un comentario acerca de una película que está en las carteleras, se trata de "Match point", y aunque en un principio pudiera no parecerlo está dirigida por Woody Allen.
He de decir que no estoy entre los incondicionales del genio de Manhattan, particularmente me resulta irritante como actor y de su filmografía como director sólo me interesan sus dramas, cuando más se notan sus fuentes que no son otras que las enseñanzas del gran Bergman(todos tenemos influencias, el gran genio sueco bebió de Dreyer).
La película a la que hoy nos referimos está entre sus dramas y está siendo ensalzada a los altares del olimpo cinematográfico por unos(la gran mayoría)y defenestrada por otros.
La historia empieza con una frase que nos pone bien a las claras lo que nos va a contar: "Mas vale tener suerte que talento". Lo que comienza siendo una película sobre el ascenso social de un ex-tenista de clase baja pronto se va a convertir en un triangulo amoroso que desembocará en una trama criminal al más puro estio Hitchock.
Vayamos por partes...la película empieza haciéndonos idéntificarnos con el protagonista(yo quiero ser como él, conseguir todo lo que tiene) y en esa parte la trama se sigue con cierto interés. La parte más floja es la del triángulo amoroso;mil veces contadas ya. Y sin duda alguna lo mejor son los últimos veinticinco minutos cuando Allen da un giro a la trama para lograr un éxtasis final inigualable en los últimos años...
Las interpretaciones corren a cargo de Rhys Meyer, Emily Mortimer y un elenco de actores británicos que cumplen a la perfección con sus papeles, especialmente el protagonista en la parte final. Caso aparte merece Scarlett Johansson. Confieso que es una debilidad para este humilde escritor. No recuerdo a nadie fumar como ella desde la Dietrich(y perdón por el sacrilegio). Desde la primera escena en que aparece jugando al tenis de mesa se come la pantalla, está fantástica en todos los registros; tanto haciéndo de femme fatale cómo en la segunda parte de amante desesperada(es aquí cuando más muestra esa sensualidad que transmitía en Lost in translation). Repito que si sabe elegir bien sus siguientes papeles, como hasta ahora, esta chica está llamada a dominar la meca del cine en los próximos años.
¿Estamos por tanto ante una obra maestra?. Pues aquí tendré que mojarme...yo pienso que es una película muy recomendable, a la espera de ver la de los vaqueros gays, seguramente la mejor película del año. Seguramente una de las mejores de Woody Allen, aunque para ellos haya tenido que ser menos Woody Allen que nunca. Pero tiene algunos defectos que le impiden, a mi modesto parecer, colocarse el calificativo de obra maestra. Me explico:
Sé que la película trata sobre el azar pero me parecen excesivos los encuentros de los protagonistas en una ciudad tan grande como Londres. Un guión quizá demasiado frío que se permite el lujo de decir que la muerte de un niño(no daré más pistas) es un daño colateral. Y lo más importante, una parte central que pese a la majestuosidad de Scarlett me parece demasiado convencional; de nula originalidad que ya se ha contado demasiadas veces(ver el cine de Rohmer).
Pese a todo esto repito que es una película muy recomendable sobre la suerte, la ambición y las relaciones de parejas que tiene uno de los finales más emocionantes y mejor filmados de los últimos años. La fotografía es más que correcta y la música operística muy adecuada(magistral su empleo cuando el protagonista se convierte en el ángel exterminador).
Vayan a verla, si no lo han echo ya, y decidan ustedes si la pelota que nos lanza el director cae del lado de las obras maestras o en el de las buenas películas...
Una cuestión personal

El libro que les recomiendo hoy es quizá el libro más duro que he leído en mi vida. He de advertir que no es una novela para todos los públicos. Se trata de una obra escrita por Kenzaburo Oé y se llama "Una cuestión personal"...
Bird es un joven profesor de Inglés que trabaja en la ciudad de Tokio cuyo único deseo es viajar a Africa. Pronto todos sus deseos se quebrarán al dar a luz su mujer un bebe monstruoso(son palabras del autor) condenado a morir o en el peor de los casos a vivir en estado vegetal...Durante los tres días que siguen al parto el joven Bird iniciará un particular viaje al infierno de la mano de las drogas, el sexo y la violencia...¿Debe aceptar la trágica realidad y cargar con un bebé anormal o deshacerse de él provocando un desenlace fatal?...
Pocas veces en una novela se puede llegar a odiar y sin embargo conmoverse ante un personaje así. Repito que estamos ante un libro muy duro, alejado de la novela convencional por su temática.
Nos encontramos en un Japón de posguerra alejado de todos los paisajes que hemos podido ver en las películas de Kurosawa o Mizoguchi...Nos vamos a encontrar con la denuncia de una sociedad deshumanizada y desprovista de toda ética...podremos comprobar que pese a las reticencias iniciales que pueda darnos una cultura como la Japonesa, estamos en realidad ante una sociedad muy parecida a la nuestra.
Para entender el libro es necesario saber un poco de la biógrafía de Kenzaburo Oé. Nació en 1935 en un pequeño poblado,lo que le hizo vivir de manera directa con la naturaleza(de ahí su denuncia sobre una sociedad deshumanizada que ha perdido todos sus valores así como el respeto al medio en el que vive). Cómo a Bird,Oé tuvo la desgracia de tener un niño disminuido...de ahí la grandeza de escribir algo así...
Él y Yukio Mishima son los dos estandartes de su generación...Ha ganado multitud de premios internacionales, entre ellos el Premio Nobel en 1994...
No queda mucho más que decirles...simplemente que se atrevan a leer las páginas de este libro, les aseguro que será una experiencia que les costará digerir, pero completamente maravillosa.
El ladrón de bicicletas

Por mucho que les pese a los grandes centros comerciales las navidades son unas fechas llenas de melancolía y ternura, una época para recordar y por qué no para volver a "sentir", con todo lo que eso conlleva. Estos días he podido volver a revisar la película que hoy nos ocupa que no es otra que "El ladrón de bicicletas" de Vittorio de Sica, quizá la película más emotiva que yo he visto (ya saben que esto de los sentimientos varía según el momento).
Realizada en 1948 supone la consagración a nivel internacional del llamado "Neorrealismo Italiano", concediéndole la academia el Óscar a la mejor película extranjera. En este movimiento podemos a encuadrar a autores de la talla de Rossellini con "Roma, ciudad abierta", Fellini con "Las noches de Cabiria" o Visconti con "Obsesión", entre otros.
"El ladrón de bicicletas" nos cuenta la historia de un obrero en paro que es contratado para pegar cárteles a condición de que tenga una bicicleta, éste emplea todos sus ahorros en comprarla con la mala fortuna de que se la roban en su primer día de trabajo. Acompañado de su hijo recorrerá la ciudad en busca de la bicicleta...
Vittorio de Sicca tuvo que producir la película con su propio dinero ya que los grandes estudios le imponían a sus figuras. Llegó a rechazar a Gary Grant por llevar a cabo su ídea de rodar con actores no profesionales; gente salida de la calle. El actor que hace de padre era en realidad un obrero en paro, igual que en la película. El niño fue elegido por el director cuando pasaba al lado de un casting que se realizaba en las calles de Roma. La labor de ambas es excepcional, asi como la de toda la galería de personajes que se irán encontrando en su búsqueda. Pero sobre todo el niño y su mirada, pocas veces un actor logrará transmitir tanto mirándo solamente a la camara.Enseguida nos identificaremos con ellos en su largas caminatas por las calles de Roma; una ciudad de posguerra, destrozada por ésta y por el fascismo y retratada de forma casí documental por una fotográfía muy sobria y sin extridencias; aquí no veremos largos travellings ni picados ni giros imposibles de cámara. Se trata de retratar la verdad, desnuda de todo artificio. Una verdad llena de miseria y mezquindad pero también llena de ternura y buenos sentimientos.
Estamos sin duda ante una de esas obras maestras que nos dejarán un poso durante mucho tiempo...uno piensa que en esa escena en la que el niño ve cómo su padre roba una bicicleta y es abofeteado públicamente,y tras unos momentos de decepción el niño da la mano a su padre...aceptando todas las miserias,amandole porque simplemente es su padre...ahí, en esa escena cabe toda la historia del cine...de la vida en definitiva.
La noche del oráculo

¡Feliz año a todos¡. Aquí estamos de nuevo. Aunque ha sido díficil he logrado sobrevivir a estas fiestas; a la alegría fingida de la gente, a los anuncios de colonia y juguetes,a las copiosas cenas y comidas y a un monton de gilipolleces más.(Lo sé parezco a Mister Scrooge). Eso sí, me ha dado tiempo a ver un montón de películas y leer un par de libros que comentaremos en un futuro no muy lejano. El primero de ellos es "La noche del oráculo" de Paul Auster, editado en España por la editorial Anagrama.
Para empezar diremos que Paul Auster es uno de los más grandes escritores Norteaméricanos que hay en la actualidad. La persona que se acerque por primera vez a uno de sus libros ha de aceptar que va a entrar en un mundo muy peculiar y único dónde resuenan los ecos de Borges, Kafka y la novela negra américana(entre otros). Es un mundo regido por el azar y el destino(¿acaso no es lo mismo?), obsesionado por las relaciones humanas y en cierto modo existencialista;la muerte, la vida, el amor,el perdón...todos sus personajes parecen estar vivos y suelen ser escritores siendo la creación literaria otra de sus obsesiones.
"En la noche del oráculo", un escritor llamado Sydney Orr escapa milagrosamente de la muerte tras un accidente. Durante la recuperación trata de escribir pero pierde la inspiración. Tras una visita a su amigo John entra en la misteriosa tienda del señor Chang donde compra un cuaderno azul. Al volver a casa comienza a escribir la historia de Nick Bowen, un personaje márginal de "El halcón Maltés" de Hammet, que decide dejar atrás a su mujer, Nueva York y, en definitiva, su antigua vida tras salvarser milagrosamente de un accidente cómo Sydney...
Los personajes y la descripción de esa Nueva York mágica nos irán enganchando sin remisión y nos harán devorar en un par de días las escasas 250 hojas que componen esta extraordinaria novela que bien pudiera haber tenido el doble de hojas.
Es admirable la manera tan sútil y tan original en que está contada la novela(las notas a pie de página son en realidad un relato) y la manera en que se entretejen los relatos que se escriben en el cuaderno azul, de tal modo que unas se funden con otras como por arte de magia haciéndonos participes de lo que supone el milagro de la creación...estamos en definitiva ante una de las mejores novelas del autor y eso en un autor que cuenta con títulos como "Leviatán","La melodía del azar" o "La trilogía de Nueva York" es mucho decir.





