Mi Estados Unidos (tres)
Una persona viaja por el mundo para buscar lo que necesita y regresa a casa para encontrarlo (George Moore)
Port Authority es la estación de autobuses más importante de Manhattan, y mi vínculo entre Saratoga Springs, donde está mi universidad, y la gran ciudad, a la que vengo y de la que me voy en los típicos autobuses norteamericanos, los Greyhound.

Como todos esos lugares de tránsito, Port Authority tiene algo inquietante. El café no está bueno, los sándwiches saben a plástico, la luz artificial hace que te duelan los ojos. Yo estoy ahí de pie, con los hombros incómodos por cargar el maletín del ordenador portátil que me da miedo dejar en el suelo por si me lo roban. Yo estoy ahí de pie, apoyada en la pequeña maleta de ruedas que me ha dejado mi cuñada, en ese lugar ya familiar, donde me suenan los homeless que piden cigarrillos en la puerta principal, me suenan las personas que atienden los puestos de Hudson News donde la gente compra revistas y chocolatinas,
me suenan quienes atienden el puesto de pretzels Auntie Anne’s,
y me suena el chico hispano que me vende el billete en la ventanilla de Adirondack Trailways, y la enorme negra a la que pido el horario de los autobuses que van a Nueva Jersey. Todo me suena, todo es familiar, pero nada es casa. Ni a donde voy ni de donde vengo. 
Saco un cuaderno y le escribo una carta a mi bruja en la cafetería donde he elegido hacer tiempo. En la mesa de al lado hay un grupo leyendo la biblia. Me pregunto por qué no habrán elegido un local más agradable, ellos que pueden elegir, ellos que no están condenados a la tierra de nadie que son las estaciones y los aeropuertos donde viajantes trasiegan mirando sus relojes. Me pregunto qué les habrá unido, por qué estudiarán la biblia un domingo por la tarde mientras toman un café aguado en un vaso de cartón. Le cuento todo esto a mi bruja en una carta que no termino. Pienso en ella y en cómo ella es la única casa que ahora puedo imaginarme.
Pienso en mis queridas amigas, Henar y Myu, que han pasado la semana de Acción de Gracias conmigo, viajando desde España para venir a verme. Siento cierto desamparo porque ya han cogido el avión de vuelta a Madrid, y yo me quedo, siempre me quedo mientras la gente viene y va.
Vuelvo a contar los días para que sea mi turno de regresar a Madrid en ese calendario mental donde voy tachando los días como los reclusos de las películas del oeste.
Dormito en el autobús y me despierto llegando a Saratoga. Creo que está lloviendo pero cuando miro por la ventana lo que pasa es que ha nevado, y el pueblo parece sacado de un cuento de Andersen, con sus mansiones cubiertas de blanco, sus luces de colores y sus adornos navideños.
En mi casa universitaria no se han querido ir a dormir hasta que yo llegase. Me han comprado unas zapatillas de andar por casa porque las mías estaban muy viejas ya. Quieren oír cómo era el pavo que comimos, qué nuevos sitios de la Gran Manzana he descubierto, cómo lo he pasado con mis amigas.
Una vez en la cama, con el ruido sordo de los copos que caen detrás de mi ventana, pienso que no se me ha dado tan mal crear un hogar y una familia en un lugar tan ajeno como este campus y este pueblo, en un lugar tan alejado de las cañas, de mi amor, de mi gente, de la Plaza Mayor, de la Gran Vía, de Chavela, Elena, Alicia, de la cotidianidad, de mi terraza… Y sonrío pensando en que he vuelto a conseguir rodearme de cariño, dándome cuenta de que la hostilidad es algo prácticamente desconocido para mí.
El tiempo vuela y el corazón de viaje encontrará su lugar en el mundo, pero que no le digan nunca que se le olvidó llevar el sol a esta zona del mundo donde a las cuatro de la tarde es noche cerrada y los pies se hunden en una masa blanca y crujiente.
No se esta tan mal en el limbo.

Mi Estados Unidos
Mi Estados Unidos (dos)
Port Authority es la estación de autobuses más importante de Manhattan, y mi vínculo entre Saratoga Springs, donde está mi universidad, y la gran ciudad, a la que vengo y de la que me voy en los típicos autobuses norteamericanos, los Greyhound.

Como todos esos lugares de tránsito, Port Authority tiene algo inquietante. El café no está bueno, los sándwiches saben a plástico, la luz artificial hace que te duelan los ojos. Yo estoy ahí de pie, con los hombros incómodos por cargar el maletín del ordenador portátil que me da miedo dejar en el suelo por si me lo roban. Yo estoy ahí de pie, apoyada en la pequeña maleta de ruedas que me ha dejado mi cuñada, en ese lugar ya familiar, donde me suenan los homeless que piden cigarrillos en la puerta principal, me suenan las personas que atienden los puestos de Hudson News donde la gente compra revistas y chocolatinas,
me suenan quienes atienden el puesto de pretzels Auntie Anne’s,
y me suena el chico hispano que me vende el billete en la ventanilla de Adirondack Trailways, y la enorme negra a la que pido el horario de los autobuses que van a Nueva Jersey. Todo me suena, todo es familiar, pero nada es casa. Ni a donde voy ni de donde vengo. 
Saco un cuaderno y le escribo una carta a mi bruja en la cafetería donde he elegido hacer tiempo. En la mesa de al lado hay un grupo leyendo la biblia. Me pregunto por qué no habrán elegido un local más agradable, ellos que pueden elegir, ellos que no están condenados a la tierra de nadie que son las estaciones y los aeropuertos donde viajantes trasiegan mirando sus relojes. Me pregunto qué les habrá unido, por qué estudiarán la biblia un domingo por la tarde mientras toman un café aguado en un vaso de cartón. Le cuento todo esto a mi bruja en una carta que no termino. Pienso en ella y en cómo ella es la única casa que ahora puedo imaginarme.
Pienso en mis queridas amigas, Henar y Myu, que han pasado la semana de Acción de Gracias conmigo, viajando desde España para venir a verme. Siento cierto desamparo porque ya han cogido el avión de vuelta a Madrid, y yo me quedo, siempre me quedo mientras la gente viene y va.
Vuelvo a contar los días para que sea mi turno de regresar a Madrid en ese calendario mental donde voy tachando los días como los reclusos de las películas del oeste.
Dormito en el autobús y me despierto llegando a Saratoga. Creo que está lloviendo pero cuando miro por la ventana lo que pasa es que ha nevado, y el pueblo parece sacado de un cuento de Andersen, con sus mansiones cubiertas de blanco, sus luces de colores y sus adornos navideños.
En mi casa universitaria no se han querido ir a dormir hasta que yo llegase. Me han comprado unas zapatillas de andar por casa porque las mías estaban muy viejas ya. Quieren oír cómo era el pavo que comimos, qué nuevos sitios de la Gran Manzana he descubierto, cómo lo he pasado con mis amigas.
Una vez en la cama, con el ruido sordo de los copos que caen detrás de mi ventana, pienso que no se me ha dado tan mal crear un hogar y una familia en un lugar tan ajeno como este campus y este pueblo, en un lugar tan alejado de las cañas, de mi amor, de mi gente, de la Plaza Mayor, de la Gran Vía, de Chavela, Elena, Alicia, de la cotidianidad, de mi terraza… Y sonrío pensando en que he vuelto a conseguir rodearme de cariño, dándome cuenta de que la hostilidad es algo prácticamente desconocido para mí.
El tiempo vuela y el corazón de viaje encontrará su lugar en el mundo, pero que no le digan nunca que se le olvidó llevar el sol a esta zona del mundo donde a las cuatro de la tarde es noche cerrada y los pies se hunden en una masa blanca y crujiente.
No se esta tan mal en el limbo.

Mi Estados Unidos
Mi Estados Unidos (dos)
Comentario:
Pues yo encantada de conocerlas. Si puede ser despues del dia 15, perfecto. Recien a partir de ahi estoy libre de las clases (Ya se acaba e semestre, YUPIIII!!!!). Propongo que la reunion sea en Manhattan (que me queda cerca, aqui vivo!).
Abrazos,
Okapi
Abrazos,
Okapi
Comentario:
¡Me encanta la foto!
Y me encanta viajar de gratis con tus posts. Pon fotos de todo nevado, porfaporfaporfaporfa :)
Y me encanta viajar de gratis con tus posts. Pon fotos de todo nevado, porfaporfaporfaporfa :)
Comentario:
Qué alivio llegar a la parte de tu casa y ver que no estás abocada sólo a los Greyhound y los Walmart y cosas de esas... quien tenga peor ambiente en su casa corre el riesgo de acabar estudiando la Biblia en una cafetería. Es que el país está algo inhóspito a veces, o la vida lo es para muchos. Un abrazo, Hester, y no te ambientes tampoco mucho mucho, que luego toca volver!
Comentario:
Buscando a Cayetana, que anda perdida, te encuentro en su blog.
Me ha gustado tu blog, me ha gustado tu expresión. En fin, que me alegro haberte encontrado.
Un abrazo dede España, de Susy
Me ha gustado tu blog, me ha gustado tu expresión. En fin, que me alegro haberte encontrado.
Un abrazo dede España, de Susy
Comentario:
Yo estaba toda interesada leyendo tu post... y de repente leo Henar!!
Reconozco que me ha dado un vuelco el corazón y me he quedado pensando ¿cuando he estado yo en los estates?
Y es que Henares somos tan pocas que ver nuestro nombre escrito nos hace inmediatamente pensar que es para nosotras...jejeje
En fin, dile a tu amiga de mi parte que tiene un nombre precioso!! (seguro que con ese nombre ella es un encanto, ¿a que si?)
Reconozco que me ha dado un vuelco el corazón y me he quedado pensando ¿cuando he estado yo en los estates?
Y es que Henares somos tan pocas que ver nuestro nombre escrito nos hace inmediatamente pensar que es para nosotras...jejeje
En fin, dile a tu amiga de mi parte que tiene un nombre precioso!! (seguro que con ese nombre ella es un encanto, ¿a que si?)
Comentario:
Me ha venido que ni pintada mi ultima frase, la del limbo, porque es una palabra que la Iglesia Catolica ha decidido eliminar,por lo que acabo de leer, y a mi me encanta llevarles la contraria:http://www.elpais.es/articulo/elpporsoc/20051129elpepusoc_3/Tes/%BFA%20d%F3nde%20van%20ni%F1os%20sin%20bautizar%20si%20el%20limbo%20no%20existe%3F
Okapi, LaMotte, a ver si nos vemos todas las exiliadas neoyorquinas... LaMotte, respecto a una cita romantica, lo siento, se las he reservado todas a mi bruja... Aunque puede que con Zauberin haga una excepcion, jeje...
Diley, Pin, Sinfonia Agridulce, todas, todos... gracias por vuestros halagos siempre y que en el frio encontreis vuestros rincones calentitos.
Os disfruto.
Okapi, LaMotte, a ver si nos vemos todas las exiliadas neoyorquinas... LaMotte, respecto a una cita romantica, lo siento, se las he reservado todas a mi bruja... Aunque puede que con Zauberin haga una excepcion, jeje...
Diley, Pin, Sinfonia Agridulce, todas, todos... gracias por vuestros halagos siempre y que en el frio encontreis vuestros rincones calentitos.
Os disfruto.
Comentario:
niña, escribes como la seda....
espero que no se te peguen demasiadas cosas de los states, solo las buenas. pronto llegará el dia en que te esperen una cañita y una tapa por tu madrid. el sol y la gente desperdigada por la ciudad a todas horas.
ahora por la calle carretas huele a castañas asadas....
un beso castizo
Comentario:
ya te digo que si está guapa... Yo también pido turno para una cita, pero en mi caso para recorrer las calles de madrid. Volvías sobre el día 6, verdad? Iré contando los días.
besos
p.d. precioso post
besos
p.d. precioso post
Comentario:
Pero estás tela de guapa que diría aixa!
Que bonito post (se dice así?)
Que bonito post (se dice así?)
Comentario:
Tienes la facilidad de conectar y hacer de cualquier lugar un palacio de sueños.. Hes.. eres un ángel
Comentario:
¿La de la fotografía eres tú? ¡Qué linda! Te pediría una cita, que estoy en Nueva York, pero me supongo que responderías no… Las hay con suerte.
Comentario:
Hola,
me gusta mucho tu blog. Ni me digas que estuviste rondando por Union Square durante el dia del pavo. Por poco y seguramente que nos cruzamos!
Abrazos,
Okapi.
me gusta mucho tu blog. Ni me digas que estuviste rondando por Union Square durante el dia del pavo. Por poco y seguramente que nos cruzamos!
Abrazos,
Okapi.