IDIOMAS
Nunca te acuestes enfadada. Quédate y lucha. (Phyllis Diller)
Durante cuatro años he estado trabajando en una academia, enseñando inglés. Para ejercer esta profesión tan mal pagada en sitios que son algo así como MacDonalds de la educación hay que tener mucho aguante. Aguante para ignorar que a tus “superiores” lo que les importa es el dinero, no que se aprenda. Que quienes reciben las clases son clientes, no alumn@s. Que tú tienes que ser rentable, no buena profesora.
También hay que saber que enseñar el Present Perfect una y otra vez puede ser divertido si eres creativa, si planeas actividades que sean al mismo tiempo fructíferas y divertidas. Estar motivada pese a todo lo citado en el párrafo anterior.
Y bueno, en fin, que cuando llegas a casa por la noche te compense. No porque puedas pagar el alquiler y hacer la compra, que también, sino porque tratas con personas, con niñas y niños que el primer día muestran reserva y resignación por tener que ir a una academia y al cabo de una semana te están contando tu vida: “teacher, teacher, no sabes lo que me pasó ayer, qué fuerte, teacher”.
Pero todo esto no importa ya porque mi jefe, un empresario avaricioso que exprime a las personas como si se tratasen de naranjas, ha decidido cerrar el centro de un día para otro. ¿Por qué? Porque no le da el suficiente dinero. Al profesorado no nos va a pagar el mes de agosto, no le da la gana, y no digamos ya el finiquito y la indemnización correspondientes a todo despido improcedente. De pronto, cual Erin Brockovich, me veo sumergida en el mundo del derecho laboral, y entre demandas y otras burocracias me da tiempo a pensar.
Y pienso que yo, profesora de inglés, amante de las lenguas en general, sé de algunos idiomas que no quiero nunca aprender a hablar:
El de El Fin Justifica Los Medios.
El de la Hipocresía.
El de Ascender y Ascender no Importa Cómo.
El del Capitalismo.
El de la Deshumanización.
El de Eres Sólo un Número.
El de la Conveniencia.
El de los Robots.
El de los Clones.
El de la Conformidad.
El de la Explotación.
El de la Superioridad.
El de la Altivez.
El del Poder.
El de la Injusticia.
El de Pisotear.
El de la Ambición.
El de la Mentira.
Durante cuatro años he estado trabajando en una academia, enseñando inglés. Para ejercer esta profesión tan mal pagada en sitios que son algo así como MacDonalds de la educación hay que tener mucho aguante. Aguante para ignorar que a tus “superiores” lo que les importa es el dinero, no que se aprenda. Que quienes reciben las clases son clientes, no alumn@s. Que tú tienes que ser rentable, no buena profesora.
También hay que saber que enseñar el Present Perfect una y otra vez puede ser divertido si eres creativa, si planeas actividades que sean al mismo tiempo fructíferas y divertidas. Estar motivada pese a todo lo citado en el párrafo anterior.
Y bueno, en fin, que cuando llegas a casa por la noche te compense. No porque puedas pagar el alquiler y hacer la compra, que también, sino porque tratas con personas, con niñas y niños que el primer día muestran reserva y resignación por tener que ir a una academia y al cabo de una semana te están contando tu vida: “teacher, teacher, no sabes lo que me pasó ayer, qué fuerte, teacher”.
Pero todo esto no importa ya porque mi jefe, un empresario avaricioso que exprime a las personas como si se tratasen de naranjas, ha decidido cerrar el centro de un día para otro. ¿Por qué? Porque no le da el suficiente dinero. Al profesorado no nos va a pagar el mes de agosto, no le da la gana, y no digamos ya el finiquito y la indemnización correspondientes a todo despido improcedente. De pronto, cual Erin Brockovich, me veo sumergida en el mundo del derecho laboral, y entre demandas y otras burocracias me da tiempo a pensar.
Y pienso que yo, profesora de inglés, amante de las lenguas en general, sé de algunos idiomas que no quiero nunca aprender a hablar:
El de El Fin Justifica Los Medios.
El de la Hipocresía.
El de Ascender y Ascender no Importa Cómo.
El del Capitalismo.
El de la Deshumanización.
El de Eres Sólo un Número.
El de la Conveniencia.
El de los Robots.
El de los Clones.
El de la Conformidad.
El de la Explotación.
El de la Superioridad.
El de la Altivez.
El del Poder.
El de la Injusticia.
El de Pisotear.
El de la Ambición.
El de la Mentira.
Comentario:
Wow, falto unos días y vaya cambios me encuentro, el de diseño el más impactante. Me gustan los fondos negros :P
Siento mucho que te veas en esta situación, a veces me pregunto de qué sirve intentar hacer las cosas bien, si al final estamos en manos de hijos de... de mediocres.
Te animaría a que siguieras siendo fiel a tus principios, pero creo que sobra, aunque quisieras dejar de hacerlo, no podrías.
Un saludo :)
Siento mucho que te veas en esta situación, a veces me pregunto de qué sirve intentar hacer las cosas bien, si al final estamos en manos de hijos de... de mediocres.
Te animaría a que siguieras siendo fiel a tus principios, pero creo que sobra, aunque quisieras dejar de hacerlo, no podrías.
Un saludo :)
Comentario:
Hester, por via privada va un announcement. Quizá te sirva.
Y fuerza muchacha... yo coincido en esos idiomas que no me gusta aprender...
Besos y un abrazo fuerte
Y fuerza muchacha... yo coincido en esos idiomas que no me gusta aprender...
Besos y un abrazo fuerte
Comentario:
Gracias a todo el mundo por vuestros ánimos. Ayer ganamos la primera batalla. Teníamos cita con mi jefe y su abogada. Aparecimos tod@s l@s profesor@s. Una de nosotr@s llevó su bebé. Somos gente de la calle, gente normal. ¿Es que se pensaban que teníamos niñeras y cochazos? Querían que firmásemos un papel demasiado sospechoso. La abogada de mi jefe se quedó pálida cuando nos negamos. Creo que pensaban que éramos fáciles de engañar. Chica, deja de ver Ally McBeal que el mundo real es otra cosa.
Comentario:
Life is hard and then you die.
:-)
:-)
Comentario:
Que fuerte ! No me parece ni medio normal,... y pensar que no se puede hacer nada,...
En fins, yo tampoco quiero aprender a hablar ninguno de esos idiomas...
Un besote ! :*
En fins, yo tampoco quiero aprender a hablar ninguno de esos idiomas...
Un besote ! :*
Comentario:
Querida Hester:
Qué mala noticia! Pero desde acá, desde un país en le que esas noticias las escucho demasiado seguido desde hace varios años, te mando toda la fuerza para que te acompañe en ese raid por tus derechos laborales.
Y si eres buena profesora y te gusta lo que haces, esos son los requerimientos necesarios para que tengas trabajo y para que te vaya muy bien!! Mucha suerte!!
Qué mala noticia! Pero desde acá, desde un país en le que esas noticias las escucho demasiado seguido desde hace varios años, te mando toda la fuerza para que te acompañe en ese raid por tus derechos laborales.
Y si eres buena profesora y te gusta lo que haces, esos son los requerimientos necesarios para que tengas trabajo y para que te vaya muy bien!! Mucha suerte!!
Comentario:
Hola..a caso he encontrado tu blog..he leido un poco de ti..espero que encuntres algo mejor..Yo he tenido algunos profesores con los que al final he quedado amiga..pofesores de vida..Bueno chica..de dejo mi direccion aunque non se si vas ha entender lo que escribo..;)un beso..
..ya volverè..
..ya volverè..
Comentario:
y entre ley y ley te hago una propuesta. si quieres nos leemos junt@s el Ulises de James Joyce. Has estado en Irlanda? conoces Dublin? un buen guia y compañero de lecturas inmejorables. qué te parece? podemos ir contándonos por donde vamos y poder acabar, de una vez por todas, este "..." libro de viajes.
Comentario:
Espero que consigas hacer justicia!!!
no lo dejes para mañana ;)
no lo dejes para mañana ;)
Comentario:
Hola! Que curioso tu blog, me encanta! Volveré por aquí pronto.
Un saludo de nueva curiosa...
Un saludo de nueva curiosa...
Comentario:
Suerte en tu cruzada contra la injusticia y espero que encuentres un lugar mejor para trabajar, donde te valoren y piensen en la gente como alumnos y profesores, no en sacos llenos de dinero del que obtener beneficio.
Por cierto, exprime ahora tu a tu jefe, sácale todo lo que puedas en los juicios.
Por cierto, exprime ahora tu a tu jefe, sácale todo lo que puedas en los juicios.
Comentario:
¡Hola, Hester Prynne!: sólo decirte que "te quedes y luches", que sigas enseñando diferente, porque sobran los mediocres. Y si los que enseñáis diferente os rendís, no nos va a quedar nadie que valga la pena. Lo más importante que he aprendido en mi vida de estudiante lo he aprendido con profesores que me mostraban la historia, el arte, la literatura, el inglés, hasta las matemáticas, con prismas diferentes y de diversos colores. Besos
