La Letra Escarlata
No tengo tiempo para escribir poco
Hester Prynne
Creative Commons License
La Letra escarlatabyHester Prynneis licensed under aCreative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.
Sindicación
 
Vitamina para la vuelta al cole
En el fondo sabemos que la otra cara de cada miedo es la libertad (Marilyn Ferguson)

¿Cómo sé que puedo, si aún no lo he hecho? La explicación está en mi selva de adentro, y sus recovecos vírgenes, y sus cataratas estruendosas, y los ruidos de animales exóticos que a veces se me oyen desde fuera, y las tormentas tropicales que azotan el rocío de las ramas tiernas, y el sol que dora la piel de las serpientes, y los ojos intensos de los búhos, y la escarcha resbaladiza, y el arco iris sorprendente, y los cachorros que aún tienen restos de la placenta de la loba, y el ruido sordo de los cocos al caer, y el riesgo de los precipicios, y los burlones monos, y el niño que se crió entre animales, y las lianas y los rugidos, y los peligros, y el verdor. Todo esto lo llevo yo dentro, una chica de ciudad de lo más normal, con un corte de pelo desafortunado y un trabajo de ocho horas, una peregrinación al Ikea con su pareja y una nevera llena de gazpacho de marca blanca. Yo, esa cabeza rizada entre las demás cabezas que cazan asientos en el transporte público, que se engancha a una serie de televisión mala lo mismo que a una novela buena, que tiene un elenco de heroínas achinchetadas en la pared de su habitación recién pintada de morado clarito, que bebe demasiado café y sueña demasiadas boberías importantes, que no le da para ir al dentista, que reza sus canciones favoritas al son de su MP3 para poder vivir, que se pone triste con el telediario y que conoce pocos placeres tan gustosos como la siesta en verano, las terrazas de los bares, los abrazos con cariño y el sexo con amor. Pertenezco a una generación mileurista que tiene que elegir entre el piso o el sueldo, que se las afana por no dejar la ducha abierta cuando se embadurna con el gel o se lava los dientes mientras la gente rica sigue construyendo piscinas y campos de golf, que puede conocer a través de su ordenador a una persona de un país lejano pero que a veces no tiene tiempo de pasar a saludar a quienes viven en la puerta de al lado, que está a años luz en cuanto a privilegios si se compara con esa hermana o ese hermano de uno de tantos países miserables, que está acostumbrada a las bombas que explotan casi siempre lejos y a veces cerca, que sabe de todo y no entiende nada, que se queda dormida antes de ponerse a repasar el día sobre la almohada. Yo que río, y lloro, que a veces soy la reina de la estabilidad y otras el caos emparentado con los huracanes, que me doy por satisfecha cuando cumplo uno de mis mil propósitos, que he tenido que aprender por narices a arreglar una tubería y que sin comerlo ni beberlo me he hecho adulta y se me han vetado los días sin preocupaciones y los veranos sin obligaciones.
¿Cómo sé que puedo, si aún no lo he hecho? Porque lo quiero. Y mi deseo tiene que cobrar tanta fuerza que mueva mis manos y mis pies, mi deseo tiene que alimentarse de palabras y de suspiros que le hagan llenarme hasta que me impida caminar si no es en la dirección que necesita tomar para ganar forma. Inyectar mis ojos de brillo y mi boca de determinación. Yo puedo porque soy una persona corriente y moliente. Y, por mucho que les de rabia, siempre hemos sido las gentes anónimas las que ignorábamos que algo no podía hacerse, y lo hicimos.
 
Comentario:
Bravo!!!, como siempre me llenas de luz, guapa!!!.
 
Comentario:
Sólo quiero animarte a seguir haciéndolo, aunque supongo que lo haces y debes de tener miles de cosas, pero por si acaso insisto porque es lo tuyo: dedícate a escribir.
Creo que eres capaz de escribir desde un libro de autoayuda a poemas geniales.
 
Comentario:
Trenzado. Cada palabra empujando a la siguiente y tirando de la anterior. Trenzado de ideales.

Te admiro. Mucho. Y no por lo que escribes. Sino por la mujer que se ve que hay detrás.

Y aunque a veces peque de parlanchina, no lo digo por decir. Un beso



 
Comentario:
Querer es poder.

Sólo hay que averiguar qué quieres.. luego todo fluye.
;)
 
Comentario:
claro que podemos! aunque a veces nos de tanto miedo el aprender, el echar a perder, el perdernos...

Me ha encantado tu post, tus descripciones de las cosas, de las ciudades, de lo que te forma, de tus amigos, familia y de ti, resultan extrañamente maravillosas.. :P

un saludo y muchos besos. Dicen que el color morado proyecta espiritualidad... jeje suerte!
 
Comentario:
"Yo puedo porque soy una persona corriente y moliente." Sí señora, muy bien dicho, hermosa, muy requetebien dicho¡
 
Comentario:
...delicioso... maravillosamente dicho...
 
Comentario:
No digo nada porque queda todo dicho. Y qué bien dicho.
 
Comentario:
Al leerlo, no he sabido muy bien qué decir, pero no quería irme de aquí sin decir nada... No sé, Hester... Increíble.
Por cierto, me gusta mucho el nuevo look del blog.
Un besazo.
 
Comentario:
Me postro a sus pies, encandiladora de palabras...
¿Qué es lo que tienes que hacer, por si puedo echarte una mano?

Contigo dan ganas de subir al Everest con las piernas atadas y los ojos vendados!!

¿Teníamos pendiente un cafelito?
 
Comentario:
qué post tan delicioso! Vale la pena esperar tus regresos, sin duda.
"siempre hemos sido las gentes anónimas las que ignorábamos que algo no podía hacerse, y lo hicimos." Bingo! Has dado con una escencia. No me corresponde llenarla de ruido comentando más.

Oye, el cambio de look sienta muy bien, eh?
Salu2 a tu brujita también
 
Comentario:
Ains, claro que podemos niña, claro que podemos....
 
Comentario:
Hola, guapas.
A ver si me paso por vuestra casita recien pintada de mirado claro y nos tomamos un café.
Besotes, César
No