Obituario: Carlota
El futuro pertenece a aquellas personas que creen en la belleza de sus sueños (Eleanor Roosevelt).
Las paredes son blancas. El techo es blanco. El aire acondicionado se ha convertido en calefacción. Hoy hace un día bonito, con ese cielo tan característico de Madrid que parece recién recogido de la tintorería,como nuevo. Ruidos a mi alrededor: teclados, conversaciones telefónicas, pasos hacia la máquina de café, suspiros con ganas de viernes. Yo aquí me llamo Carlota, y qué queréis que os diga, le he llegado a coger cariño a este personaje que tiene tanto de mí y tan poco de mis aspiraciones. Carlota aprende rápido, aunque cuando mete la pata, madre mía, la mete de verdad. Carlota no sabe vestir de oficina, y la ropa formal le queda como si no fuese suya, como si alguien de su misma talla se la hubiera prestado. Carlota viaja al complejo de oficinas enlatada y llega entre enfadada y dormida, contenta de ver a sus colegas de faena y algo gruñona. Carlota lleva la comida en una tartera, generalmente los restos de la cena de la noche anterior, y lo guarda en la nevera junto con las demás tarteras de las demás personas que se pasan la mañana mirando el reloj para ver si llega la hora de descansar. A Carlota le queda muy poco de vida. Mañana es su último día en este trabajo. Mañana, por tanto, es su último día de existencia. Me voy a ganar menos dinero y a sonreír más sonrisas. Ahora que puedo permitirme comer lentejas durante diez días seguidos si el bolsillo no da para más, dejo la estabilidad y la nómina decente para cumplir un pequeño sueño o, en fin, intentar cumplirlo.
Las paredes son blancas. El techo es blanco. Escribo esto en la oficina donde he pasado ocho horas al día durante más de cuatro meses. Yo, que le cojo cariño a todo, hoy me siento rara y escucho las voces familiares de estos rostros familiares que me han acompañado en esta experiencia, viviéndola a su manera, y desesperándose a su manera, y soñando sus propios sueños. Escucho sus voces y ya les echo un poco de menos, con la certeza de que inevitablemente perderé el contacto con algunos y la relación con otros evolucionará de lo laboral a lo vital, de Carlota a mi otro yo.
Entre las personas maravillosas con las que he tenido la suerte de toparme en esta etapa de mi vida, me gustaría homenajear hoy en La Letra Escarlata a tres damas como la copa de un pino: Luisa, Asun y Lorena. Tan diferentes la una de la otra pero con los mismos ojos brillantes que delatan, acusan, las descubren, se chivan de que también ellas están llenas de sueños y de que, en el cubículo desde donde hacen clic con el ratón, se cuecen planes sin que ellas lo sepan del todo, porque aunque a veces piensan que están atrapadas, ninguna de ellas nació con el gen de la resignación.
Luisa, Asun y Lorena han sido más soles que el sol de este verano, y por eso siempre siempre siempre siempre os voy a necesitar en mi vida, para que me sigáis enseñando y desenseñando, contando y escuchando, y, claro, haciéndome reír.
Y tú que también estás ahora mismo en el trabajo, y me lees a escondidas, minimizando con susto la ventana de este blog cada vez que oyes que alguien se acerca. Tú, sí, tú, permanece sólo donde quieras permanecer, y cierra los capítulos que deban terminar. Si es difícil es que es importante.

Las paredes son blancas. El techo es blanco. El aire acondicionado se ha convertido en calefacción. Hoy hace un día bonito, con ese cielo tan característico de Madrid que parece recién recogido de la tintorería,como nuevo. Ruidos a mi alrededor: teclados, conversaciones telefónicas, pasos hacia la máquina de café, suspiros con ganas de viernes. Yo aquí me llamo Carlota, y qué queréis que os diga, le he llegado a coger cariño a este personaje que tiene tanto de mí y tan poco de mis aspiraciones. Carlota aprende rápido, aunque cuando mete la pata, madre mía, la mete de verdad. Carlota no sabe vestir de oficina, y la ropa formal le queda como si no fuese suya, como si alguien de su misma talla se la hubiera prestado. Carlota viaja al complejo de oficinas enlatada y llega entre enfadada y dormida, contenta de ver a sus colegas de faena y algo gruñona. Carlota lleva la comida en una tartera, generalmente los restos de la cena de la noche anterior, y lo guarda en la nevera junto con las demás tarteras de las demás personas que se pasan la mañana mirando el reloj para ver si llega la hora de descansar. A Carlota le queda muy poco de vida. Mañana es su último día en este trabajo. Mañana, por tanto, es su último día de existencia. Me voy a ganar menos dinero y a sonreír más sonrisas. Ahora que puedo permitirme comer lentejas durante diez días seguidos si el bolsillo no da para más, dejo la estabilidad y la nómina decente para cumplir un pequeño sueño o, en fin, intentar cumplirlo.
Las paredes son blancas. El techo es blanco. Escribo esto en la oficina donde he pasado ocho horas al día durante más de cuatro meses. Yo, que le cojo cariño a todo, hoy me siento rara y escucho las voces familiares de estos rostros familiares que me han acompañado en esta experiencia, viviéndola a su manera, y desesperándose a su manera, y soñando sus propios sueños. Escucho sus voces y ya les echo un poco de menos, con la certeza de que inevitablemente perderé el contacto con algunos y la relación con otros evolucionará de lo laboral a lo vital, de Carlota a mi otro yo.
Entre las personas maravillosas con las que he tenido la suerte de toparme en esta etapa de mi vida, me gustaría homenajear hoy en La Letra Escarlata a tres damas como la copa de un pino: Luisa, Asun y Lorena. Tan diferentes la una de la otra pero con los mismos ojos brillantes que delatan, acusan, las descubren, se chivan de que también ellas están llenas de sueños y de que, en el cubículo desde donde hacen clic con el ratón, se cuecen planes sin que ellas lo sepan del todo, porque aunque a veces piensan que están atrapadas, ninguna de ellas nació con el gen de la resignación.
Luisa, Asun y Lorena han sido más soles que el sol de este verano, y por eso siempre siempre siempre siempre os voy a necesitar en mi vida, para que me sigáis enseñando y desenseñando, contando y escuchando, y, claro, haciéndome reír.
Y tú que también estás ahora mismo en el trabajo, y me lees a escondidas, minimizando con susto la ventana de este blog cada vez que oyes que alguien se acerca. Tú, sí, tú, permanece sólo donde quieras permanecer, y cierra los capítulos que deban terminar. Si es difícil es que es importante.

Comentario:
Aunque no sé si llego un poco tarde... Suerteeeeeeeeee!!!!
Ay, amiga, yo también ando en un punto de mi vida... importante, por eso ando desconectada de casi todo en internet.
No hace falta que te cuente eso de "qué vueltas que da la vida...".
Un abrazo enorme. (Espero que algún día nos conozcamos).
Ay, amiga, yo también ando en un punto de mi vida... importante, por eso ando desconectada de casi todo en internet.
No hace falta que te cuente eso de "qué vueltas que da la vida...".
Un abrazo enorme. (Espero que algún día nos conozcamos).
Comentario:
Éxitos querida Hester, buen inicio de viaje.
Comentario:
Pues qué bien que esos planes de los uqe nos hablabas 3 o 4 post atrás ya vayan tomando forma...sacrificar bienestar económico por el personal no es fácil. Chapó por tí.
Comentario:
Preciosa flor:
Cambias de jardín pero nunca de esencia. Llevas tatuado tu espíritu en el alma y ahora lo llevas bajo el brazo enlazado en una sonrisa a punto de abrir tus hojas y de florecer en otro jardín, lleno también de otras preciosas flores hermosas como aquellas tres que. como dices (y así será) te regalaron sus singulares esencia y sus sensaciones.
Una puerta lleva a otra puerta, lo importante es abrirlas todas.
Abriendo puertas, eso, abriendo puertas (Ojo de Brujo).
Un gran beso
Cambias de jardín pero nunca de esencia. Llevas tatuado tu espíritu en el alma y ahora lo llevas bajo el brazo enlazado en una sonrisa a punto de abrir tus hojas y de florecer en otro jardín, lleno también de otras preciosas flores hermosas como aquellas tres que. como dices (y así será) te regalaron sus singulares esencia y sus sensaciones.
Una puerta lleva a otra puerta, lo importante es abrirlas todas.
Abriendo puertas, eso, abriendo puertas (Ojo de Brujo).
Un gran beso
Comentario:
Que bien q abandones a Carlota pero q ser ella durante este tiempo te haya traído buenas amistades y algun aprendizaje q seguramente necesitabas, pues no mas... a volar q es lo q sabes hacer
Te dejo un abrazo
Te dejo un abrazo
Comentario:
me ha gustado mucho tu frase final.
dificil, ha sido muy dificil...pero estoy viviendo mi suegno.
adios a carlota. buena suerte!!
y encantada de conocerte :-)
dificil, ha sido muy dificil...pero estoy viviendo mi suegno.
adios a carlota. buena suerte!!
y encantada de conocerte :-)
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Gracias, tienes razón,es importante :D
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hola. Te leo desde hace tiempo y hoy me atrevo a decir algo. Maravillosa la frase final: si es difícil es que es importante. Yo digo que sí, que hay que ir a por los sueños.
Buena suerte!
Buena suerte!
Comentario:
Amén
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hola,,acabo de aterrizar por tu casa, me gustan las citas que pones al principio de tus posts y tu estilo,sencillo, directo y bonito. volveré a visitarte.
Comentario:
Me quedo con tus últimas palabras... si es difícil es importante. Como me gusta hacer cosas importantes por muy difíciles que sean.
Un beso y ojalá rellenes la página en blanco que se te presenta ahora con grandes sueños hechos realidad.
Un beso y ojalá rellenes la página en blanco que se te presenta ahora con grandes sueños hechos realidad.
Comentario:
sea lo que sea eso nuevo que empiezas.... qué bonito es empezar cosas :-) mil millones de suerte, ya verás cómo te sale bien.
besos
besos
Comentario:
GRACIAS!!!.... Eres una grande!!... y también agradezco a esta casualidad de haberte cruzado por mi camino y haber compartido entre ordenadores y teclados momentos para ser las verdaderas personas que existen detrás de nuestros nombres ficticios.
Tienes mucho para dar y me alegro que sigas con tus sueños… No los abandones…
… te veré entre cafés y buenos días……
Tienes mucho para dar y me alegro que sigas con tus sueños… No los abandones…
… te veré entre cafés y buenos días……
Comentario:
Carlota tenía que cumplir un ciclo para que Hester tomara fuerzas y retomara sus sueños... Enbuenahora, amiga! brindo por tí (yo, que te leo desde mi oficina y tengo los mismos sueños de libertad que Carlota).
Un abrazo cálido...
Un abrazo cálido...
Comentario:
me gusta verte volar, planear encima de las cosas que verdaderamente te importan.. da igual la recompensa si tu sonrisa sigue intacta.. buena senda mejor camino
Comentario:
Tengo suerte de llegar la primera... Me alegro de que dejes de ser Carlota para que pases a ser algo más grande y con sueños en la mochila. Un besazo, y espero poder conocerte pronto.