La realeza indecisa
No sólo debemos rechazar los estereotipos que otras personas nos atribuyen, sino también los estereotipos que nos atribuimos a nosotr@s mism@s (Shirley Chisholm).
Vivir, en la sociedad de privilegio a la que pertenezco (aquella donde las necesidades básicas de relativa paz, comida, agua y techo están, bien que mal, cubiertas, lo cual no se puede decir en gran parte del mundo), consiste en elegir entre varias opciones, todas deseadas, todas incompatibles entre sí. Se da, sin embargo, el peculiar pero frecuente fenómeno de que muchas personas de mi generación no saben elegir, de la misma manera que hay quien (servidora, por ejemplo) ignora cómo hacer una raíz cuadrada, o cómo distinguir entre las setas venenosas y las que se pueden ingerir sin peligro. Conozco a tantas personas que quieren estar en todas partes, que quieren tenerlo todo, que no son capaces de comprender que el compromiso con una idea, o con una persona, o con lo que sea, es incompatible con hacer esta cosa, o esta otra… Ojala tuviéramos varias vidas, para en cada una de ellas llevar un modo de vida, pero, que sepamos, sólo hay esta, y, para bien o para mal, tenemos que elegir, aunque quisiéramos tenerlo todo. Pero no se puede tener todo. La ambición está bien, siempre que te permita vivir, siempre que te deje disfrutar del momento y no desear estar todo el rato en otra parte. No me malinterpretéis, no quiero decir que una persona no pueda cambiar o contradecirse (nos habitan multitudes, como escribió el barbudo Whitman), pues la suerte que tenemos es que podemos rectificar, pese a que ello conlleve a veces el reunir mucho coraje. Quiero decir que a veces no sabemos hacer bien lo que hacemos, o cómo cuidar de la gente (pareja, amistades, lo que sea) con la que hemos decidido caminar el camino, y nos quedamos a medias tintas, sintiendo o creando insatisfacción.
Digo que mi generación, sin ánimo de generalizar válgame la redundancia, a veces no nos acordamos de que somos la excepción en este planeta malherido, y que aunque dentro de nuestro grupo social haya también quienes tenemos más y quienes tenemos menos (dinero, estatus, privilegios otorgados por el género, la sexualidad, el color de la piel, blablabla…), estamos donde estamos porque lo hemos elegido, y, aunque a veces sea la decisión más difícil del mundo (de tomar o de llevar a cabo o de ambas cosas), tenemos el poder de cambiar nuestra situación, de dejar lo que estamos haciendo o de continuar con ello. Y se nos olvida, se nos olvida que estamos donde estamos porque queremos, y entonces vamos y nos quejamos, pero no una de esas quejas constructivas sino de esas que caen en un pozo oscuro pero sin eco.
Qué mierda todo, qué pena doy, qué difícil es comprometerse con la gente, con las ideas, qué asco de mundo, qué apatía… Somos la insatisfacción permanente pero nos cuesta tanto mover el culo… Y si nos cuesta en lo personal, en cambiar nuestras vidas cueste lo que cueste, ¿cómo no nos va a costar en lo político, en ver más allá de nuestras narices y curar las heridas del mundo?
Recordemos: estamos donde estamos y hacemos lo que hacemos porque queremos.

Vivir, en la sociedad de privilegio a la que pertenezco (aquella donde las necesidades básicas de relativa paz, comida, agua y techo están, bien que mal, cubiertas, lo cual no se puede decir en gran parte del mundo), consiste en elegir entre varias opciones, todas deseadas, todas incompatibles entre sí. Se da, sin embargo, el peculiar pero frecuente fenómeno de que muchas personas de mi generación no saben elegir, de la misma manera que hay quien (servidora, por ejemplo) ignora cómo hacer una raíz cuadrada, o cómo distinguir entre las setas venenosas y las que se pueden ingerir sin peligro. Conozco a tantas personas que quieren estar en todas partes, que quieren tenerlo todo, que no son capaces de comprender que el compromiso con una idea, o con una persona, o con lo que sea, es incompatible con hacer esta cosa, o esta otra… Ojala tuviéramos varias vidas, para en cada una de ellas llevar un modo de vida, pero, que sepamos, sólo hay esta, y, para bien o para mal, tenemos que elegir, aunque quisiéramos tenerlo todo. Pero no se puede tener todo. La ambición está bien, siempre que te permita vivir, siempre que te deje disfrutar del momento y no desear estar todo el rato en otra parte. No me malinterpretéis, no quiero decir que una persona no pueda cambiar o contradecirse (nos habitan multitudes, como escribió el barbudo Whitman), pues la suerte que tenemos es que podemos rectificar, pese a que ello conlleve a veces el reunir mucho coraje. Quiero decir que a veces no sabemos hacer bien lo que hacemos, o cómo cuidar de la gente (pareja, amistades, lo que sea) con la que hemos decidido caminar el camino, y nos quedamos a medias tintas, sintiendo o creando insatisfacción.
Digo que mi generación, sin ánimo de generalizar válgame la redundancia, a veces no nos acordamos de que somos la excepción en este planeta malherido, y que aunque dentro de nuestro grupo social haya también quienes tenemos más y quienes tenemos menos (dinero, estatus, privilegios otorgados por el género, la sexualidad, el color de la piel, blablabla…), estamos donde estamos porque lo hemos elegido, y, aunque a veces sea la decisión más difícil del mundo (de tomar o de llevar a cabo o de ambas cosas), tenemos el poder de cambiar nuestra situación, de dejar lo que estamos haciendo o de continuar con ello. Y se nos olvida, se nos olvida que estamos donde estamos porque queremos, y entonces vamos y nos quejamos, pero no una de esas quejas constructivas sino de esas que caen en un pozo oscuro pero sin eco.
Qué mierda todo, qué pena doy, qué difícil es comprometerse con la gente, con las ideas, qué asco de mundo, qué apatía… Somos la insatisfacción permanente pero nos cuesta tanto mover el culo… Y si nos cuesta en lo personal, en cambiar nuestras vidas cueste lo que cueste, ¿cómo no nos va a costar en lo político, en ver más allá de nuestras narices y curar las heridas del mundo?
Recordemos: estamos donde estamos y hacemos lo que hacemos porque queremos.

Comentario:
es mas fácil vivir en lo irreal que caer al verdadero mundo...
Comentario:
Princesa, me refería a que AHORA estamos donde estamos porque lo elegimos, no a cuando nacemos. Efectivamente, ese tipo de circunstancias no las podemos elegir, es más, esa forma aleatoria a mí a veces se me antoja injusta, ¿por qué yo tengo estos privilegios y otra gente no? Estoy de acuerdo contigo, elegir es a veces tan difícil que podemos considerarlo imposible. Me lo aplico...
Quizá mi texto ha sido un tanto difuso (tal vez tenía razón Mia Farrow con eso de que me he andado con circunloquios) porque mucha gente me ha interpretado de formas curiosas. Pero lo más curioso de todo es la cantidad de gente que se lo ha tomado personalemente y se ha puesto hasta a la defensiva... ¿Por qué nos tocará (me incluyo, por supuesto) tanto este tema?
Gracias, como siempre, por vuestros comentarios. Los leo todos, los absorbo todos, aprendo de todos ellos.
Quizá mi texto ha sido un tanto difuso (tal vez tenía razón Mia Farrow con eso de que me he andado con circunloquios) porque mucha gente me ha interpretado de formas curiosas. Pero lo más curioso de todo es la cantidad de gente que se lo ha tomado personalemente y se ha puesto hasta a la defensiva... ¿Por qué nos tocará (me incluyo, por supuesto) tanto este tema?
Gracias, como siempre, por vuestros comentarios. Los leo todos, los absorbo todos, aprendo de todos ellos.
Comentario:
Como me has dado envidia he acabado por abrirme un blog yo tambien. Espero que me ayudes a no perderme. Muchos besos (Borja)
Comentario:
Princesa, que razón tiene tu hermana con esa frase... "Deja de pensar y ponte a hacer cosas", jeje... Me ha hecho gracia y me será muy útil, gracias, la anoto.
A ver si me pongo...
A ver si me pongo...
Comentario:
Quizás no queramos cambiar la situación porque nos hemos acostumbrado a ella y nos da miedo la novedad.
He vuelto (por fin)
besos
He vuelto (por fin)
besos
Comentario:
Hay una única idea con la que no estoy de acuerdo, Hester.. Y es que "estamos donde estamos porque lo hemos elegido" Es decir, teóricamente si, pero prácticamente no es tan sencillo. Se me viene a la cabeza algo muy básico, como que no elegimos dónde/ni de quien nacemos, y eso determina absolutamente toda nuestra vida posterior. Que hay cosas que son sencillas y efectivamente no movemos el culo, pero cosas que son tan complicadas/arriesgadas de cambiar que mover el culo directamente no es una opción.
Admiro a las personas que a pesar de todo, no se quejan y encima, sonrien. Me encantaría ser una de ellas, sin embargo me encuentro dentro de la paradoja cómica en que me quejo por estar quejándome todo el rato, porque no quiero ser así, pero es así como soy.
Y al final... la única solución que se me antoja es la que siempre me dice mi hermana: "Deja de pensar, y ponte a hacer cosas" Y es verdad, siempre funciona.
Besitos preciosa
Admiro a las personas que a pesar de todo, no se quejan y encima, sonrien. Me encantaría ser una de ellas, sin embargo me encuentro dentro de la paradoja cómica en que me quejo por estar quejándome todo el rato, porque no quiero ser así, pero es así como soy.
Y al final... la única solución que se me antoja es la que siempre me dice mi hermana: "Deja de pensar, y ponte a hacer cosas" Y es verdad, siempre funciona.
Besitos preciosa
Comentario:
hace tiempo que no pasaba por aki, a leer tus historias, historias realmente bien escritas, leer con ganas. saludarte desde esta parte de la ventana y darte la enhorabuena por este blog, una enhorabuena desconocida. good luck!
Comentario:
Gracias Hester, pues la verdad es que llevo una semana intentando actualizar pero tengo mal el ordenador. Mil besos guapa, creo que nos vemos el sábado
Comentario:
Ah, por cierto, gracias por el comentario en la radio.
Si tienes alguna sugerencia o colaboración que se te ocurra (textos, temas, tu vocecita, etc, etc) ya sabes donde estoy.
Si tienes alguna sugerencia o colaboración que se te ocurra (textos, temas, tu vocecita, etc, etc) ya sabes donde estoy.
Comentario:
Como dice el dicho "el caso es quejarse"... Sí, continuamente... Ya se sabe lo valorado que está el sufrimiento en nuestra cultura judeocristiana, aunque no nos demos cuenta. Nos encanta quejarnos. A mí también me molesta ver a la gente quejarse (y no digamos echar la culpa de nuestros males a otros más desfavorecidos)cuando somos unos privilegiados, como dices. Yo misma me avergüenzo de mi misma cuando me pongo depre por "ay, los males que me pasan", y luego miro a mi alrededor, y veo una casa, un trabajo fijo, un coche, un montón de cosas... agua caliente saliendo del grifo, una cuenta corriente, un médico a mi disposición, el armario lleno, la nevera llena, etc, etc.
Vivimos cada vez más en el mundo de "sálvese quien pueda y el que venga detrás que arree", donde el valor de esa cosa llamada "respeto" brilla por su ausencia, donde el hedonismo alcanza cotas insospechadas, donde robar, falsear, mentir, maltratar no tienen mucha importancia, en fin...
Yo, cuando me pongo así, procuro darme dos hostias e intento reconducir mi pensamiento a ese punto en el que mis necesidades y mis deseos se orienten a la sencillez y al realismo. Y me digo siempre que me gustaría hacer más por el mundo..., pero el mundo es tan decepcionante... No es buena excusa, lo se... Si no puedes cambiar el mundo, al menos procura que el mundo sea mejor contigo dentro.
En cualquier caso, como dijo Pessoa (ese hombrecillo triste): "siempre queremos ser otro y estar en otro lugar", el caso es no estar a gusto.
Por cierto, tú y yo seguimos teniendo algo pendiente, pero... yo hace tiempo que no tengo prisa por casi nada.
Besos, besos, besos...
Vivimos cada vez más en el mundo de "sálvese quien pueda y el que venga detrás que arree", donde el valor de esa cosa llamada "respeto" brilla por su ausencia, donde el hedonismo alcanza cotas insospechadas, donde robar, falsear, mentir, maltratar no tienen mucha importancia, en fin...
Yo, cuando me pongo así, procuro darme dos hostias e intento reconducir mi pensamiento a ese punto en el que mis necesidades y mis deseos se orienten a la sencillez y al realismo. Y me digo siempre que me gustaría hacer más por el mundo..., pero el mundo es tan decepcionante... No es buena excusa, lo se... Si no puedes cambiar el mundo, al menos procura que el mundo sea mejor contigo dentro.
En cualquier caso, como dijo Pessoa (ese hombrecillo triste): "siempre queremos ser otro y estar en otro lugar", el caso es no estar a gusto.
Por cierto, tú y yo seguimos teniendo algo pendiente, pero... yo hace tiempo que no tengo prisa por casi nada.
Besos, besos, besos...
Comentario:
Uff!!! Bueno bueno... Es pura verdad. Pero sabes que pasa, amiga?, que quejarse produce placer. Y es muy difícil separarse del goce. Optamos por lo más fácil porque estamos cómodos, no crees?.
Te dejo un beso y gracias por pasar por casa a tomar unos mates, te extrañaba.
Te dejo un beso y gracias por pasar por casa a tomar unos mates, te extrañaba.
Comentario:
No sé, Mia, no hablaba de nadie en concreto, la verdad… Era una reflexión de algo general, yo lo que quiero decirle a alguien a la cara se lo digo, aunque intento no juzgar porque ya sabes eso que dicen de que donde las barbas de tu vecino veas cortar… vamos, que este sentimiento que comentaba lo veo en la gente y también lo veo muchas veces en mí, así que no, no estaba deseando hablar con nadie y por eso me he llenado de circunloquios.
Besitos y tequieros a ti también.
Besitos y tequieros a ti también.
Comentario:
pues la verdad. no sé sisentirme aludido. en muchos aspectos sí, aunque no quiero pecar de darme demasiada importancia y que terminen llamándome "miombligo farrow". me dejas desconcertado, porque se vé que estás deseando hablar de alguien y te llenas de circunloquios para no hacer daño. ánimo, "sé mala, Muriel", las cosas claras y el chocolate con piemienta de jamaica. en cualquier caso tienes razón, lo que hablas nos pasa a tod@s, a tí, a mi y a casi todo el mundo que me rodea. quizás sea el mal de la sociedad capitalista. la impresión que yo tengo es que la gente no se esfuerza en cuidar a los demás sólo a sí misma: cuidar su amor, no por darlo sino por no perderlo, cuidar su carrera profesional, amistades fáciles, de fin de semana, divertidas y sin complicaciones que bastante tengo con lo mío. pero siempre ha sido así, los sentimientos cuentan si son positivos, si no traen problemas. pero esto es así, tantos fanzines, tantas charlas, tantas asambleas, pero lo único que nos importa es estar bien nosotr@s. la verdad es que te has puesto "heavy" esta mañana.
besitos hester.
te quiero.
cuidate!
besitos.
besitos hester.
te quiero.
cuidate!
besitos.