La Letra Escarlata
No tengo tiempo para escribir poco
Hester Prynne
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Sindicación
 
Taaaaaaan aburrido...
Los cobardes se mueren muchas veces antes de su muerte. (Shakesperare)

Es la persona más sosa que alguien pueda imaginarse. De verdad, no estoy exagerando, un mero mirarle a la cara puede producir somnolencia. De su aspecto soy incapaz de destacar un rasgo que resalte, que lleve a distinguirle entre un grupo de gente. Ni alto ni bajo, ni gordo ni delgado, ni rubio ni moreno, ni guapo ni feo.
Su eclecticismo físico concuerda a la perfección con su código moral: es tan tolerante que lo tolera todo. Blande el periódico leyendo la portada por encima y jamás tiene nada que criticar. Respeta a quienes son de derechas, y también a la izquierda. No tiene nada en contra de las religiones, pero al mismo tiempo aprueba el ateísmo. Le da pena el pueblo iraquí y aplaude a los soldados que van a su guerra. No se moja, es que no se moja.
A veces toma café, otras té.
No es romántico porque no se le ocurre ninguna manera de serlo sin gastarse dinero, y claro, hay que ahorrar. Tararea constantemente, habla en un tono uniforme que nunca delata alegría o consternación, su educación suele ser intachable. No tiene un plato favorito, le gusta todo. Música escucha poca, la que ponen en la radio cuando se le ocurre encenderla, vamos. Leer también lee lo que hay por casa, cuando le da por leer. Algún libro que le cayó por Navidad o lo que le dice su mujer que le va a gustar.
En resumen, desde el primer momento me resultó un tipo de lo más sospechoso, porque las personas planas siempre tienen algo que ocultar.
No tardé en descubrir lo que ocultaba su soporífera faz. Su monstruo interno se llama orgullo. No soporta que le lleven la contraria, no-lo-so-por-ta. Él ya tiene una manera de hacer las cosas y no la puedes alterar, ni para mejorarla ni para simplificarla ni para nada de nada. Se hace como se hace y se acabó. Te contará educadamente que es que si no le cambias los esquemas (y es una persona que debe de creerse que los esquemas mentales vienen en un gen y su modificación produciría un tumor, o algo así). Él nunca se equivoca, faltaba más, ni se te ocurra corregirle, porque si el error es evidente va a negar haber dicho o hecho tal cosa (si acaso habrás sido tú, añadirá, siempre en su desapasionado tono cortés de persona tolerante con la incompetencia), o bien tendrá una explicación de por qué en ese momento era absolutamente necesario decirlo o hacerlo. Esta armadura de orgullo reviste, obviamente, la fragilidad del hombre inseguro, y en su caso, su personalidad infestada de monotonía le va que ni pintada porque, de verdad, gente, qué soberanamente aburrido es el ego.
 
Comentario:
Hola. No sé como he llegado hasta aquí, pero me ha llamado la atención tu texto. Incluso me ha hecho preguntarme (y eso es bueno) qué tipo de relación puede unirte con alguien así... porque, en cierta forma, no será tan anodino si te ha llamado la atención, no? No sé, es un pensamiento.

Pues eso. Un saludo.
 
Comentario:
Parece que la equidistancia está de moda, y es taaaan aburrida... :DDD
 
Comentario:
Conozco a algún tipo así. Mi padre, por ejemplo, casi lo es. Y sí, siempre me pareció sospechoso.

Suelen ser gente dañina, así, impunemente, como quien no quiere la cosa, con educación y compostura.

Casi prefiero a un malvado con cara de pocos amigos, colorao, con cuernos y tridente...

A ver si te prodigas más, hermosa... Ufff, debes estar tan ocupada como yo... será el amor...

Siempre da gusto reencontrarte.
 
Comentario:
me muero por verte a través de un agujero relacionándote con ese ser a diario
No