La Letra Escarlata
No tengo tiempo para escribir poco
Hester Prynne
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Sindicación
 
8 de marzo de 2008
El hecho de ser mujer me obliga a realizar tremendos esfuerzos para no fracasar, porque si lo hago nadie dirá "no tiene lo que hay que tener" sino "las mujeres no tienen lo que hay que tener." (Clare Boothe Luce)

No me gusta calificar el 8 de marzo como Día de la Mujer Trabajadora, sino como Día de las Mujeres, empleando el plural porque somos muchas y muy diversas, y eliminando el adjetivo porque me resulta absurdo. ¿Qué significa eso de trabajadora, que tiene un empleo fuera del hogar? ¿Una doble jornada, como la mayoría de nosotras, dentro y fuera de casa? ¿Quiénes entramos dentro del calificativo trabajadora?
El 8 de marzo es un día de discutido origen, como podéis ver realizando una simple búsqueda en Internet: hay quienes dicen que radica en un incendio que tuvo lugar en una fábrica en 1908, muriendo cientos de obreras, o quienes lo sitúan en el movimiento internacional de mujeres socialistas del siglo XIX. Sea como sea, fue Clara Zetkin (1857-1933), una política alemana de izquierdas muy influyente, la que lo propuso por primera vez en la Conferencia de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague en 1910. El Día de las Mujeres se empezó a celebrar (al principio en distintos días, según el año) en 1911. Nuestras antepasadas reclamaban el derecho al voto, a trabajar fuera de casa, a ocupar cargos públicos así como el fin de la discriminación en todos los ámbitos. No fue hasta 1977 que la ONU estableció el 8 de marzo como el Día de las Mujeres en todo el mundo.
Este año, en España, el día nos lo han intentado quitar debido a que mañana son las Elecciones Generales y claro, hoy es jornada de reflexión. Nunca hubieran puesto dichas elecciones el 2 de mayo, por poner un ejemplo, suprimiendo así la marcha del Día del Trabajo, pero ya se sabe que si hay que prescindir de algo en este país, se prescinde de “las cosas de las mujeres” (que son las cosas de todo el mundo, pero bueno). Me da igual lo preocupados que intenten fingir que están nuestros políticos con el terrorismo machista, apenas lo han mencionado en esta campaña (y eso que llevamos ya más de una veintena de muertas en lo poco que llevamos de año). En lugares como la Comunidad de Madrid, donde gobierna el conservador Partido Popular, nuestro derecho de aborto (que sólo existe bajo ciertos supuestos, por lo que necesita aún avanzar mucho) se está viendo mermado. Seguimos ganando menos, todavía es harto difícil ascender en el trabajo, la televisión continúa siendo completamente sexista, la apología machista sigue quedando impune, pero bueno, ¿para qué hablar de ello en campaña? Y esto mencionando sólo mi país, porque si nos ponemos a hablar de burkas, Ciudad Juárez o la ablación, por poner unos ejemplos, es que no acabamos nunca. Pero eso sí, nosotras cabeza alta y a seguir luchando. Nadie nos ha dado nunca nada, todo lo hemos conseguido por nosotras mismas y así va a seguir siendo. Y bien orgullosas de nuestras debilidades y de nuestras fortalezas. El feminismo ha sido sin duda el movimiento más radical y transformador del siglo XX y no me da miedo predecir que lo será también del siglo XXI.
Sea como sea, es nuestro día, el día de las mujeres imperfectas y feministas: las que somos demasiado gordas o demasiado delgadas, las que tenemos demasiados pelos o demasiado mal genio, las que escribimos, pintamos, arreglamos una tubería, nos dedicamos a la ingeniería o a nuestras labores, las que murmuramos canciones mientras planchamos o acunamos un bebé mientras pensamos en el teorema de Pitágoras, las que conservamos la esperanza, las vagas o las inquietas, las que luchamos contra la ansiedad o contra la tristeza, las viajeras, las tragonas, las bolleras, las irresistiblemente atraídas por Brad Pitt, las cinéfilas y las bibliófilas, las que se pasan el día en el transporte público, las conductoras y las que van en bici, las que cuidan a sus padres, las enamoradas, las de corazón roto, las ecologistas, las pacifistas, las valientes y las que suspiramos mucho, las blogueras, las lectoras empedernidas, las informáticas, las amigas, las primas, las profesoras, las activistas, las coquetas, las divertidas o las serias, las soñadoras y las que tienen los pies en la tierra, las doctoras o las panaderas, las amas de casa, las estudiantes, las secretarias, las políticas y las bohemias. Estas y todas las demás. El día de todas, el Día de las Mujeres.
Por tanto, felicidades amigas. A celebrarlo, que el 8 de marzo es nuestro.

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2006
2007
 
Comentario:
Felicidades a ti, Hester Prynne, siempre feministeando, tan maravillosa...
No