La Letra Escarlata
No tengo tiempo para escribir poco
Hester Prynne
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Sindicación
 
De feria
¿Qué mano invisible puso este libro a nuestro alcance? ¿Qué misteriosa influencia nos impulsó a leerlo? Si hubiéramos seguido ignorando su existencia, si todas sus semillas que fructificaron en nosotros -de modo tal que las creímos preexistentes en el espíritu y sólo reveladas por la lectura- se hubieran malogrado: ¿cómo seríamos ahora? ¿Qué parte indeterminable de nuestra alma hubiera permanecido estéril? ¿Qué no hubiera sido y qué continuaría siendo en lo recóndito de nuestro ser moral? (Rafael Alberto Arrieta)

Ah, leer. Ahora que aquí en Madrid se inaugura un año más la Feria del Libro, se me ocurre escribir este pequeño homenaje a mi verbo favorito.
A mí las historias se me cuelan en todos los formatos, no hago ascos a nada siempre que sean compatibles con mi aparato favorito, ése cuya batería jamás se gasta, de máxima portabilidad, con una pantalla que no daña la vista y cien por cien silencioso: el libro.
Pero, como digo, además de tener la fortuna de amanecer cada día en un mar infinito de estos mágicos artilugios, doy la bienvenida a cualquier oportunidad de narración. Por las mañanas, desde mi sufrida bicicleta estática, escucho audiolibros –el último, The Monsters of Templeton de Lauren Groff, me está conmoviendo tanto que en ocasiones debo dejar de pedalear para lanzar un suspiro, espero que lo traduzcan pronto para quienes no leáis en inglés-, mi portátil descarga con asiduidad diversos ebooks y tengo ganas de reunir el suficiente dinero para comprarme uno de esos lectores como el Sony Reader o el Iliad(paso del Kindle, sólo permite comprar libros de Amazon y eso me fastidia mucho, aunque la maquinita en cuestión no esté mal).
En fin, que paso gran parte de mi existencia leyendo (y escuchando) todo tipo de historias. Pero además de eso, mi trabajo de traductora literaria le añade aproximadamente ocho horas al día a mi dosis, que aún así nunca es demasiada. Y si el jugar con las palabras de otros autores es el placentero sudor de mi frente, intentar concebir mis propias aportaciones de las otras vidas –porque leer significa aquirir el don de vivir un montón de vidas, además de la propia-, intentar ser yo también autora, artista, creadora, eso se lleva otra rebanada de mi tiempo. La conclusión que se puede sacar de todo esto es que cuando sea una vieja pelleja –edad a la que quiero llegar para que me de tiempo a leer todo lo que tengo planeado leer- llevaré unas gafas de culo de vaso que no veas.
La nota triste de todo esto, volviendo a nuestra famosa Feria, es que siendo España la quinta potencia editorial en el mundo, la televisión no dedique ni un programilla de media hora al fomento de la lectura: ¿no tiene como lema el diario Público eso de “cultura para todos”? ¿Y por qué su canal de televisión, La Sexta, no lo lleva a la práctica en lugar de tanto chiquichiqui miserable? ¿no financian nuestro bolsillo canales nacionales y autonómicos? ¿no son el gobierno central y los de cada comunidad responsables del fomento de la cultura? Basta de fútbol, a todas horas, ocupando la mitad del telediario y muchas más páginas en los periódicos que la cultura. Basta de hipocresía. Es ciertamente desolador, y, como decía el editorial de mayo de la revista de libros Qué Leer, “la situación mejoraría si, en el fondo, a la mayoría de los políticos, gestores, programadores de la tele o directores de prensa de este país les gustara leer. Así de sencillo. Así de terrible.”
Pero no quiero terminar el post con pensamientos tan sombríos, así que aquí os regalo una lista de nombres (de heroínas y héroes) a los que os aconsejo que busquéis en las casetas de la Feria: Diane Ackerman, Monica Ali, Nuria Amat, Gioconda Belli, Sophie Benini, Gordon Dahiquist, Cornelia Funke, Beatriz Gimeno, Sara Gruen, A.M. Homes, Nicole Krauss, Ursula LeGuin, Doris Lessing, Irene Lozano, Gregory Maguire, Alberto Manguel, Claire Messud, Stephenie Meyer, Walter Moers, Rosa Montero, Alan Moore, Haruki Murakami, Inés Núñez, Martha C. Nussbaum, Philip Pullman, Philip Roth, Diane Setterfield, Murasaki Shikibu, Sarah Waters, Tennessee Williams…
Se agradecerán más sugerencias.

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Comentario:
Gracias a un anuncio en la radio hace unos días descubrí a Betty Smith y su libro Un árbol crece en Brooklyn. Me duele pensar no haberlo encontrado antes, pero nunca es tarde para un buen libro, no?
 
Comentario:
¡Muchas gracias por la recomendación, malglam! Intentaré buscar el programa por Internet, porque en los Madriles no se pilla ese canal, pero desde luego me apetece mucho conocerlo.
 
Comentario:
Algo de promoción de la lectura hay, aunque no es que podamos tirar cohetes. En Canal Sur 2 hay un magnífico programa que se llama "El público" dónde cada semana tres personas tienen la oportunidad de comentar un libro con su autor. No sé si por ahí podrás verlo, pero si tienes la oportunidad, te lo recomiendo.
 
Comentario:
"¡Qué pena morir, cuando me queda tanto por leer!"
Menéndez Pelayo

;)
No