Una llamada
Quince días contando en el calendario.
Quince noches donde a penas concilié el sueño, por cansancio y sólo para volver a soñar con él.
Entonces no resistí. Tomé el móvil y para evitar mandar un mensaje dramático o ridículo le llamé, casi llorando de sólo pensar que no respondiera. Pero respondió
Él: Diga
Yo: Hola
Él: ¿Cómo estás?
Yo: Bien, ¿y tú? –el odioso protocolo, pero no se me ocurría nada más-
Él: Bien –escucho ruido, voces, algo así como una reunión-
Yo: ¿Estás ocupado?
Él: Un poco… estoy fuera de la ciudad –en otro estado, de hecho-
Yo: ¡Oh! Entonces te llamo luego
Él: Vale
Yo: Cuídate mucho
Él: tu también, adiós.
¿El motivo de la llamada? Quiero verlo. Necesito verlo. Voy a pedirle que me diga que o me quiere, que no le importo. Sólo así podré dejar atrás todo, matar cualquier doliente esperanza, tocar fondo, seguir con mi vida. Necesito que me lastime lo mas posible y entonces dejar de quererlo, poco a poco, porque sé que si sigo pensando en él, así como es, nunca voy a dejar de amarlo. Se lo dije alguna vez: cuando alguien no quiere estar contigo, no puedes obligarlo. Y si yo pudiera obligar a alguien a estar conmigo, no lo obligaría. ¿Qué caso tiene? Por eso necesito saber, escuchar, que él no me quiere y que no quiere estar conmigo. Sea cual sea la razón. La razón no me falta, sino la certeza de que no quiere venir a intentarlo otra vez.
Quince noches donde a penas concilié el sueño, por cansancio y sólo para volver a soñar con él.
Entonces no resistí. Tomé el móvil y para evitar mandar un mensaje dramático o ridículo le llamé, casi llorando de sólo pensar que no respondiera. Pero respondió
Él: Diga
Yo: Hola
Él: ¿Cómo estás?
Yo: Bien, ¿y tú? –el odioso protocolo, pero no se me ocurría nada más-
Él: Bien –escucho ruido, voces, algo así como una reunión-
Yo: ¿Estás ocupado?
Él: Un poco… estoy fuera de la ciudad –en otro estado, de hecho-
Yo: ¡Oh! Entonces te llamo luego
Él: Vale
Yo: Cuídate mucho
Él: tu también, adiós.
¿El motivo de la llamada? Quiero verlo. Necesito verlo. Voy a pedirle que me diga que o me quiere, que no le importo. Sólo así podré dejar atrás todo, matar cualquier doliente esperanza, tocar fondo, seguir con mi vida. Necesito que me lastime lo mas posible y entonces dejar de quererlo, poco a poco, porque sé que si sigo pensando en él, así como es, nunca voy a dejar de amarlo. Se lo dije alguna vez: cuando alguien no quiere estar contigo, no puedes obligarlo. Y si yo pudiera obligar a alguien a estar conmigo, no lo obligaría. ¿Qué caso tiene? Por eso necesito saber, escuchar, que él no me quiere y que no quiere estar conmigo. Sea cual sea la razón. La razón no me falta, sino la certeza de que no quiere venir a intentarlo otra vez.
Comentario:
Yo crucé la línea blanca un día,
Fue una noche con su amanecer,
Puse un par de rombos en mi vida,
Hice un viaje a un mundo que no ves.
¿Cuántos gramos pesa mi alegría?
¿Cuánto pesa el miedo a ser feliz?
Nunca me he sentido tan perdida,
Y a ti tan lejos de mí.
Levanté la tapa de mi misma,
Encontré una niña en un jardín,
Flores de papel y una muñeca,
Nadie con un cuento para mí.
Pude ver los restos de una fiesta,
Restos en mi vida junto a ti,
Pude ver la soledad tan cerca,
Y a ti tan lejos de mi
Me dejé llevar por una tontería,
Pensé que te quería un poco mas que a mí,
Si pudiera dar la vida la daría,
Volver a ser tu niña me haría tan feliz,
Sin ti , no sé vivir.
Todos los errores van a un puerto
Donde espera un barco de vapor,
Pero el mío aun lo llevo dentro
Porque soy adicta a tu perdón.
Fue una noche con su amanecer,
Puse un par de rombos en mi vida,
Hice un viaje a un mundo que no ves.
¿Cuántos gramos pesa mi alegría?
¿Cuánto pesa el miedo a ser feliz?
Nunca me he sentido tan perdida,
Y a ti tan lejos de mí.
Levanté la tapa de mi misma,
Encontré una niña en un jardín,
Flores de papel y una muñeca,
Nadie con un cuento para mí.
Pude ver los restos de una fiesta,
Restos en mi vida junto a ti,
Pude ver la soledad tan cerca,
Y a ti tan lejos de mi
Me dejé llevar por una tontería,
Pensé que te quería un poco mas que a mí,
Si pudiera dar la vida la daría,
Volver a ser tu niña me haría tan feliz,
Sin ti , no sé vivir.
Todos los errores van a un puerto
Donde espera un barco de vapor,
Pero el mío aun lo llevo dentro
Porque soy adicta a tu perdón.





