Bitácora de un genealogista aficionado
Siempre completando mi historia familiar. Y en el camino, otras historias
Acerca de
A principios de los años 90 comencé el estudio de mi genealogía, de la mano de mi tío Torcuato. Cada día, lamento no haber comenzado antes.
Sindicación
 
Yo me asocio, tú te asocias, el se asocia, ... ¿Para qué?
En el ultimo Salon de Genalogía de Tarnos me confirmaron que, la salud de las relaciones entre las diferentes asociaciones francesas de genealogía, era precaria.
En dicha feria, todo eran buenas caras, pero subyacía un pique entre todas ellas. Puedo entender que todos pensemos que, nuestra asociacion es la mejor, la que mas trabaja, la que mas proyectos tiene en marcha o, simplemente, la que más socios tiene. Pero, ¿Por qué llevarse mal con otra asociación si el fin de ambas es conseguir el mismo objetivo? ¿No será que nos asociamos para intentar acaparar una pequeña parcela de poder?¿No nos estaremos escudando tras los socios para poder hacer lo que nosotros queremos?
Pobres franceses pensé. Encima de franceses, se llevan a matar.
Y resulta que en España, no mejora la cosa. No sé como está el nivel de relaciones entre las diferentes asociaciones. Yo siempre las veo de maravilla. En público, claro. Nunca las he visto es su reducto. El problema que veo en diferentes asociaciones de España es que muchos socios no están del todo contentos. Para ser más exactos, no están nada contentos con quien gobiernan ciertas asociaciones.
En algun lugar de la web he visto renegar hasta de la simbología de la asociación, por culpa de sus malos dirigentes
Yo no soy socio de ninguna. No sé si por no perder la libertad de hacer lo que quiera, por pereza o egoismo. Un poco de todo habrá. Y un mucho de no querer comprometerme, por el poco tiempo libre que tengo.
Llamarlo como querais. A lo mejor soy como Groucho Marx y no deseo pertenecer a ninguna asociación que acepte como socio a alguien como yo.
 
Comentario:
Lo divertido de los viajes en solitario, es que cuando apetece, nos detenemos, y contemplanos aquello que agrada a nuestra vista. De esta forma totalmente legítima, como otras, el viajero con un rumbo realiza las escalas que desea. Los viajes colectivos, con guías, suelen crear malestar y aburrimiento.
 
Comentario:
Hola:

Mi compañero, profesor de Filosofía, me comentaba ayer mismo que ya ha intentado poner en marcha dos asociaciones culturales en Arcos de la Frontera. Los dos intentos fueron un fracaso. Parece ser que se trata de un mal universal: o se quedan dos haciéndolo todo o se crean enfrentamientos internos... Quizás nos falten conocimientos prácticos para trabajar en colectivos horizontales, sin jefes. Bueno, un saludo para todos.
 
Comentario:
Preguntas ¿para qué asociarse? Aunque creo que antes de conocer la respuesta ya has decidido que las asociaciones son malas. Y eso me asombra un poco porque he estado mirando tu página y resulta que pides la colaboración de los demás. Bueno, entonces ya entiendes lo bueno que es trabajar juntos ¿no? La diferencia entre una asociación y tu trabajo genealógico individual es que tú pides (datos y dinero) mientras los demás nos juntamos, nos financiamos entre todos y compartimos nuestros datos.
Asociarse significa trabajar juntos para alcanzar objetivos comunes y es algo tan antiguo como el ser humano. De hecho, el asociacionismo es la base de las democracias avanzadas. Es difícil caminar juntos, claro, pero mucho más placentero que viajar solo.
Que las asociaciones tengan problemas no invalida su sentido. Se tratará de buscar unos buenos directores de orquesta o de intentar que los músicos toquen solos. Pero, ¿por qué trabajar individualmente si muchos buscamos lo mismo?
Saludos

No