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Algo que leEarl
Desvarío. A veces pontifico, a veces solo rajo cual condenado y otras me disperso.
Acerca de
Bueno, ese de ahí soy yo, más o menos. Con mi mejor cara. Total, lo que iba a escribir en este hueco sería mentira, así que... psé...
 
Un sueño
Es un sueño que, con distintas variaciones, he tenido varias veces. Unas veces se desarrolla de una forma, y otras va de modo diferente, pero el fondo del sueño es el mismo.

El trasfondo psicológico está claro: estoy, como todos, hasta la polla de las responsabilidades de la vida de adulto, aunque hay más cosas en ella que la hacen preferible, claro.

La cosa va de que sueño que viajo a mi pasado. A distintos momentos de mi pasado. Unas veces a cuando estaba en preescolar, otras veces en la primera etapa de EGB, otras en los últimos años, y alguna vez a BUP o COU. Incluso a cuando estudiaba en la universidad, oye. Solo una vez soñé que volvía a la etapa de cuando era un bebé, y espero que ese en concreto no se repita.

El truco está en que vuelvo, con mi mente de ahora, sabiendo lo que sé ahora y pensando como pienso ahora, a mi cuerpo de entonces, a la época de entonces y con el entorno de entonces.

Unas veces el sueño es un cachondeo. Le tomo el pelo a los profesores, a los adultos, y tal. Que si gano estúpidas apuestas infantiles sobre cómo va a terminar tal o cuál película, y cosillas de esas. Normalmente, una cosa que sí que se repite muy a menudo es que me maldigo por no recordar resultados de quinielas. El único resultado que conozco es que la selección española le metió doce a la de Malta, pero no sé ni en qué año pasó eso.

Resulta curioso eso de ir de nuevo a clase. O sea, "a clase". Porque, con mis treinta y dos años recién cumplidos, hay un límite a lo divertido que puede resultar el volver a estudiar los conjuntos y los subconjuntos. Aproximadamente, es divertido durante los primeros quince segundos. También resulta curioso ver cómo funciona la psique. Se me ha olvidado de nuevo, pero durante un par de días después de soñar que repetia esa clase, recordé cómo se hacían las raíces cuadradas a mano. Guau.

Obviamente, he vuelto a olvidarlo. Lo que no he vuelto a olvidar es cómo dividir a mano. No recordaba ni la forma del simbolito de la división, ni ese simpático redondelito con que "sujetábamos" el resto final. Recordé también que al sumar a mano se pone una línea bajo todas las cifras y se pone un "+" a la izquierda de la cifra de abajo.

Naturalmente, aprovechaba para mejorar mi expediente académico. Qué cojones. Tenía que aprovechar que sacaba ventaja ¿no? Lo malo estaba en lo de la escritura: un crío de siete años con mi letra seguramente haga que el profesor se mosquee. Entonces tenía que disimular y ponerme a escribir mal adrede, y era un jaleo.

En fin. Cosas del subconsciente (y ahorraos los análisis baratos: sé perfectamente que un análisis de estos sueños daría como resultado que, como todo el mundo, hay cosas en mi pasado que preferiría haber hecho de otra forma).

Lo malo venía cuando los sueños avanzaban un poco. Antes que después, la vida se hacía incómoda. Ya había visto todas las películas, nada era nuevo. Incluso lo nuevo era viejo. Sillones de eskai, pantalones de pana, patillas enormes, Íñigo y su programa, Mayra... joder, ¡la UCD era un partido fuerte!

Imaginaos que os pasa. Que volvéis a vuestro pasado. A, por ejemplo, hace veinticinco años. Claro, un montón de cosas molarían. Si conseguimos llegar de nuevo al 2005 sin perder la chaveta, tendremos acumulados veinticinco años de experiencia adicional. Pero coño, que también son veinticinco años de aburrimiento y de no ver nada nuevo. NADA. Ni una sola sorpresa.

Cuando todo el mundo lloraba con la muerte de Chanquete, para tí era "joder, ¡OTRA VEZ VERANO AZUL!". Y encima no tendríamos edad para invertir en telefonia móvil.

Y el sueño divertido seguía convirtiéndose en un mal sueño. A veces, en una pesadilla. Porque, siendo sincero, no tenemos edad para divertirnos en igualdad de oportunidades con nuestros colegas de entonces. Y encima, si pasara ahora, tendríamos que esperar veinticinco años para poder ver de una puta vez el Episodio III. No es que me moleste especialmente, pero es que encima, ¡hace veinticinco años no se había estrenado el Retorno del Jedi!

En uno de los sueños me agobiaba saber que se acercaba el 11S y no podía decir nada.

Pero lo peor era el físico. No me hallaba en mi antiguo cuerpo. Me rascaba la barba que no tenía y me peinaba el pelo que no tengo. Eso molaba. Claro que era un infierno ver a todo el mundo vestido como en los setenta. Y cuando el retroceso era a los ochenta, aquello era el infierno. ¿Cómo podía salir la gente así a la calle? Diox. ¡Hasta mi madre usaba hombreras! ¡Y mi padre patillas!

Era especialmente perturbador, aunque gozoso, poder disfrutar con personas que ya no están. Y no ahondaré en ello.

Lo aunténticamente terrible era lo de mi cuerpo. Ya es raro mirarte las mano sy ver unas manos que ya no son tuyas. Pero lo que es verdaderamente desconcertante es ir a mear y... bueno, y eso. Y encima, las falditas escocesas de los setenta, y el destape, y... y coño, que, como decía el crío de Roger Rabbit, ¡que tenía una lujuria de treinta con un cuerpo de seis!
 
Comentario:
No engañas a nadie Zidair... seguro que la tienes igual que cuando tenias 6 años...

Darok.-
"...haciendo amigos... XD"
 
Comentario:
Ey, yo tambien sueño eso. :P
En lo que no habia caido es en el palo al ir a mear. :O

 
Comentario:
Sin comentarios. Yo he estado soñando con el puto piso todos estos días. Qué mal lo he pasado, tío.
 
Comentario:
haztelo mirar... xd
 
Comentario:
Si yo retrocediera 25 años, no estaría en este mundo :P

¿Crisis de los 30?
No