La maldita autohipnosis
Estaba, no hace nada, desvariando en la cosa esta del terror sin forma de una chica que ni sé quién es (y ya no sé los enlaces que he pinchado para llegar allí), en aquí, cuando me entraron los terrores y recordé algo que pensaba antes, sobre el amor y las personas, y sus cambios.
El amor es autohipnosis. ¿Química? No lo sé, porque soy un maldito ignorante y la química se me resiste. La asignatura, se entiende. ¿Sentimientos? ¿Almas que se tocan? ¿Vínculos kármicos? ¿Cachondez absoluta? ¿Amistad con derecho a roce? ¿Foquifoqui con mimitos? Puede que todo eso, que no digo que no. Pero, sobre todo, autohipnosis.
A ver, pongamos el caso de alguien. Una persona. Sale con otra persona. Una cita. Pasean, van al cine, se divierten, y tal. Cuando se separan, si se han gustado (oye, no digo que no vaya a ser eso del roce de las almas, la química o lo que sea), quizá se queden pensando cosas como "es tan guapa" "es tan atento" "me encanta cómo se ríe". Y esas cosillas eclipsan los demás detalles. A lo mejor sí los ven, pero los desechan porque no encajan con la imagen mental que se están haciendo, entre suspiros y abracitos al osito de peluche de turno. "Sí, bueno, parece un poco brusco con los desconocidos, pero...".
"Pero".
Y se ven de nuevo, y salen, y existe el empeño en ver esas cosas que te gustan. No sales con alguien para ponerte a buscarle defectos, digo yo. Y el quedar para salir se convierte en los "te echo de menos" "quiero que nos veamos más a menudo" y el temido "te quiero", claro.
Y ya tenemos una pareja (por favor, nótese que he evitado, dentro de lo posible, la referencia a la heterohomobisexualidad de las parejas, que no quiero jaleos a estas alturas).
Y mientras se cuide la pasión, el cariño, el amor o lo que sea, mientras se tenga cuidado con la otra persona más que con uno mismo, todo va bien. Luego llega eso que se llama rutina, apoltronamiento o lo que sea. ¿Costumbre? Puede. Te acostumbras a eso que te hacía suspirar, y esas cositas empiezan a no bastar para ocultar los "peros".
Y, claro, la cagamos pensando, acusando, diciendo "has cambiado, antes no eras así". ¡Demonio, que sí lo éramos! Sólo es que nos empeñábamos en no verlo! Y si lo veíamos, nos decíamos que no importaba, o que era algo que desaparecería.
Pero no solo no desaparece, sino que se queda ahí, y decimos eso, y nos preguntamos cosas.
Así que lo que hay que hacer es, primero, no quedarse dormido en los laureles. Esto cuenta para todos. Maridos, esposas, amigos, amigas, novios, colegas, y lo que se tercie. Hay que cuidar, en toda relación, del otro antes que de uno mismo. Si los dos lo hacen, todo irá de maravilla. Si uno deja de hacerlo, el otro acabará por sentirse como un gilipollas que ha estado haciendo el primo.
Y, lo segundo, aprender a ver esos peros, y a quererlos. Yo creo (EMNTHO) que el auténtico amor existe. Ya no creo que sea algo simplemente físico, ni por supuesto kármico, espiritual o la puñetera autohipnosis. Es todo un poquito. Pero centrándonos en el querer a toda la persona. Ni "a pesar de" ni "no tiene" sus defectos, sino "con" ellos. Y si la persona cambia, en realidad sigue siendo ella, así que si nos duele perderla por eso, es que la queremos lo suficiente como para quererla con sus cambios. Queremos, en el fondo, al núcleo, no a la forma, ni al manto. Queremos a la persona, sea como sea, y cuando sea que sea.
Ayns. Desvarío, desvarío. Perdón, perdón.
El amor es autohipnosis. ¿Química? No lo sé, porque soy un maldito ignorante y la química se me resiste. La asignatura, se entiende. ¿Sentimientos? ¿Almas que se tocan? ¿Vínculos kármicos? ¿Cachondez absoluta? ¿Amistad con derecho a roce? ¿Foquifoqui con mimitos? Puede que todo eso, que no digo que no. Pero, sobre todo, autohipnosis.
A ver, pongamos el caso de alguien. Una persona. Sale con otra persona. Una cita. Pasean, van al cine, se divierten, y tal. Cuando se separan, si se han gustado (oye, no digo que no vaya a ser eso del roce de las almas, la química o lo que sea), quizá se queden pensando cosas como "es tan guapa" "es tan atento" "me encanta cómo se ríe". Y esas cosillas eclipsan los demás detalles. A lo mejor sí los ven, pero los desechan porque no encajan con la imagen mental que se están haciendo, entre suspiros y abracitos al osito de peluche de turno. "Sí, bueno, parece un poco brusco con los desconocidos, pero...".
"Pero".
Y se ven de nuevo, y salen, y existe el empeño en ver esas cosas que te gustan. No sales con alguien para ponerte a buscarle defectos, digo yo. Y el quedar para salir se convierte en los "te echo de menos" "quiero que nos veamos más a menudo" y el temido "te quiero", claro.
Y ya tenemos una pareja (por favor, nótese que he evitado, dentro de lo posible, la referencia a la heterohomobisexualidad de las parejas, que no quiero jaleos a estas alturas).
Y mientras se cuide la pasión, el cariño, el amor o lo que sea, mientras se tenga cuidado con la otra persona más que con uno mismo, todo va bien. Luego llega eso que se llama rutina, apoltronamiento o lo que sea. ¿Costumbre? Puede. Te acostumbras a eso que te hacía suspirar, y esas cositas empiezan a no bastar para ocultar los "peros".
Y, claro, la cagamos pensando, acusando, diciendo "has cambiado, antes no eras así". ¡Demonio, que sí lo éramos! Sólo es que nos empeñábamos en no verlo! Y si lo veíamos, nos decíamos que no importaba, o que era algo que desaparecería.
Pero no solo no desaparece, sino que se queda ahí, y decimos eso, y nos preguntamos cosas.
Así que lo que hay que hacer es, primero, no quedarse dormido en los laureles. Esto cuenta para todos. Maridos, esposas, amigos, amigas, novios, colegas, y lo que se tercie. Hay que cuidar, en toda relación, del otro antes que de uno mismo. Si los dos lo hacen, todo irá de maravilla. Si uno deja de hacerlo, el otro acabará por sentirse como un gilipollas que ha estado haciendo el primo.
Y, lo segundo, aprender a ver esos peros, y a quererlos. Yo creo (EMNTHO) que el auténtico amor existe. Ya no creo que sea algo simplemente físico, ni por supuesto kármico, espiritual o la puñetera autohipnosis. Es todo un poquito. Pero centrándonos en el querer a toda la persona. Ni "a pesar de" ni "no tiene" sus defectos, sino "con" ellos. Y si la persona cambia, en realidad sigue siendo ella, así que si nos duele perderla por eso, es que la queremos lo suficiente como para quererla con sus cambios. Queremos, en el fondo, al núcleo, no a la forma, ni al manto. Queremos a la persona, sea como sea, y cuando sea que sea.
Ayns. Desvarío, desvarío. Perdón, perdón.
Comentario:
Sorprendente, no te imaginé escribiendo estas cosas.
Pero es cierto.
Yo también quiero a mi kéndero, hasta con defectos de cabezoncico lo quiero (aunque a veces a cabezona le gano yo xD)
^_^
Pero es cierto.
Yo también quiero a mi kéndero, hasta con defectos de cabezoncico lo quiero (aunque a veces a cabezona le gano yo xD)
^_^
Comentario:
Jeje. Nunca lo había enfocado como "autohipnosis"... hay que joderse :)
Pero tienes razón, porque despues de ¿cuantos? joder... 12 años ya... que llevo con mi pareja, pasando de un estado a otro hasta llegar al actual: casado y con niña. Y oye, no te cansas, para nada, todos los dias hay algo especial, aunque solo sea almorzar juntos (para lo que tengo que hacer unos 30 kilometros de ida y luego otros 30 de regreso al trabajo, todo ello en un margen de dos horas, para pasar con ella solo los 30 minutos del almuerzo y poco más)... ains... ahora la echo de menos y mira que hora es... otia! Que tengo que currar!! XDDD
Darok.-
"...enga majete, que me estoy autohipnotizando un poco contigo y eso queda muy gay... :)"
Pero tienes razón, porque despues de ¿cuantos? joder... 12 años ya... que llevo con mi pareja, pasando de un estado a otro hasta llegar al actual: casado y con niña. Y oye, no te cansas, para nada, todos los dias hay algo especial, aunque solo sea almorzar juntos (para lo que tengo que hacer unos 30 kilometros de ida y luego otros 30 de regreso al trabajo, todo ello en un margen de dos horas, para pasar con ella solo los 30 minutos del almuerzo y poco más)... ains... ahora la echo de menos y mira que hora es... otia! Que tengo que currar!! XDDD
Darok.-
"...enga majete, que me estoy autohipnotizando un poco contigo y eso queda muy gay... :)"
Comentario:
Saludos.
Me encanta como has empezado tu blog, y me alegro de tener algo de culpa de que estés por aquí.
No dejes nunca de contar cosas, calvoroto. :D
zidair.-
Me encanta como has empezado tu blog, y me alegro de tener algo de culpa de que estés por aquí.
No dejes nunca de contar cosas, calvoroto. :D
zidair.-
Comentario:
No sabes cuanta razón tienes, calvo.
Quiero a la kéndera y la quiero con locura y después de dos años me he dado cuenta de que tiene sus defectos.
Y por esos defectos la quiero con locura :)
Quiero a la kéndera y la quiero con locura y después de dos años me he dado cuenta de que tiene sus defectos.
Y por esos defectos la quiero con locura :)
Comentario:
Mmmmm...estoy de acuerdo, cuando quieres a alguien lo quieres de arriba a abajo, no hay aspectos malos y buenos del otro, solo esta la persona.
Te perdono el desvario nocturno, por cierto :)
Te perdono el desvario nocturno, por cierto :)





