Real Madrid, 75 años del mejor baloncesto
En este año 2006 se cumplen tres cuartos de siglo del nacimiento de la sección de baloncesto del Real Madrid. Veintinueve Ligas, veintidós Copas del Rey, ocho Copas de Europa, tres Copas Intercontinentales. Son sólo algunos ejemplos de los títulos que han llevado al conjunto blanco en este tiempo a ser el mejor equipo de Europa. Ahora, y con la Real Madrid, 75 años del mejor baloncest vista puesta ya en el centenario, el presidente del club, Ramón Calderón, sueña con que el equipo juegue en la que algunos consideran la mejor liga del mundo. Mientras tanto, la actual plantilla hace disfrutar a todos los aficionados al baloncesto.
Una nota publicada en el diario ABC el 1931 se puede considerar como la génesis del baloncesto en el Real Madrid. La fecha, ocho de marzo. El motivo, buscar socios que quisieran jugar el domingo siguiente en lo que se convertiría en el primer partido del club blanco. El rival, el Instituto Escuela. Desde aquel día, muchas cosas han cambiado en el Real Madrid de baloncesto.
Entrenadores
Entrenadores de todo tipo ha visto pasar el banquillo madridista en sus 75 años de historia. De la casa, como Lolo Sainz; extranjeros, como George Karl; nacionales, como Javier Imbroda, o novatos –aunque no por ello menos válidos--, como el actual inquilino, Joan Plaza.

Los pabellones y sus jugadores
Varias han sido las sedes donde el Real Madrid ha jugado sus partidos a lo largo de estos 75 años de historia, ya que el Pabellón de Vistalegre es sólo el último "hogar". Y, además, tiene un carácter temporal, pues los aficionados esperan que Ramón Calderón cumpla la promesa que Florentino Pérez formuló cuando vendió los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva de la Castellana: construir un nuevo y moderno pabellón en los terrenos de Valdebebas. Parece que el nuevo recinto está más cerca.
Sin duda alguna, el viejo pabellón (ya inexistente) de la Castellana fue el que vivió los mejores momentos del conjunto blanco. Por su parqué pasaron, en los años sesenta (la época dorada de la sección), jugadores de la talla de Pedro Ferrándiz, Clifford Luyk y Wayne Brabender, o posteriormente, en los setenta y ochenta, Juan Antonio Corbalán, Walter Szczerbiak, Juanma López Iturriaga, Mirza Delibasic, Drazen Petrovic o Fernando Martín.

Los años noventa supusieron el tránsito al Pabellón de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Hasta el incendio que obligó a su casi completa construcción --26 de enero de 2001--, el equipo blanco ganó títulos de importancia, como la Copa de Europa de la temporada 94-95, de la mano del genial Arvydas Sabonis, y alguna liga, pero le costó mantener la fidelidad de los aficionados al baloncesto que se habían enganchado a este deporte de la mano de la plata obtenida por la selección española en Los Ángeles 84 gracias, en buena medida, a madridistas carismáticos como Juan Antonio Corbalán, “Juanma” Iturriaga, Fernando Martín, José Luis Llorente y Fernando Romay.
Esta situación de apatía y falta de interés llevó a una progresiva pérdida de público. En un intento desesperado, en un intento desesperado por reeganchar a los aficionados, regresó al viejo pabellón de la Castellana, donde jugó sus partidos hasta la venta de los terrenos. Y de ahí a la otra punta de Madrid.
Ante la falta de un recinto propio, en la temporada 2004-2005 el equipo se trasladó al Palacio de Vistalegre, plaza e toros cubierta situada al sur de la capital. Muchos fueron los que dudaban de a idoneidad de la localización, pero bien por los buenos resultados de aquel año –el equipo acabó ganando la liga bajo las órdenes de Malkovic-- o por razones que aún nadie se explica, la media se asistencia a los partidos aumentó de manera considerable, muy por encima de la registrada en la última etapa del pabellón de la Ciudad Deportiva.
El Madrid de hoy
Esta temporada el equipo está rindiendo a un nivel muy alto. Líderes
en la liga, los jugadores blancos no han perdido aún ningún partido en la liga ACB. Pero no son sólo los resultados lo que está atrayendo a una media muy alta de espectadores a Vistalegre. El juego rápido y espectacular de los madridistas está enganchando a los aficionados. Y es que el equipo es el máximo anotador de la competición nacional. Pero no sólo eso, sino que también es el que menos puntos recibe, gracias a distintas combinaciones de defensas que asfixian a los rivales.

Las cosas, sin embargo, no están siendo tan fáciles en la competición
europea. La Copa Uleb no es tan sencilla como se podrían pensar
algunos aficionados. Y también alguno de los jugadores blancos. Así,
en la primera jornada el Real Madrid se vio sorprendido en la pista
del desconocido equipo holandés del Eiffel Towers. A aquella derrota
le siguieron otras dos, en este caso en los complicados desplazamientos ante el Estrella Roja y los rusos del Unics Kazan. El
equipo de Joan Plaza ha conseguido, sin embargo, aderezar la marcha, y en la actualidad se encuentra en una buena posición para acceder a la siguiente fase.
Mirando al futuro
Desde que ganara las elecciones en julio de 2006, Ramón Calderón sueña con que el Real Madrid juegue algún día en la NBA norteamericana. Para ello fichó a Vlado Divac. El experimentado ex jugador balcánico tiene la misión de abrir el mercado a los madridistas, ya que conoce a la perfección a la que muchos consideran la mejor liga del mundo. No obstante, desde su llegada en 1989, jugó dieciséis temporadas, en equipos tan prestigiosos como Los Ángeles Lakers, Charlotte Hornets y los King de Sacramento.

Cuando se mira ya hacia el centenario, un nuevo reto se le pone por delante a la sección. Un reto que muchos aficionados no consideran ni necesario ni adecuado. Pero un reto, en fin, que mantendría al Real Madrid en la vanguardia del baloncesto europeo y mundial.





