Londres. "Vine, me gustó y me quedé"
Gloria Gómez es compañera nuestra de la Carlos III. En Septiembre de 2005 llegó a Londres con una beca Erasmus para acabar la carrera de Humanidades pero todavía sigue allí y, de momento, no tiene planes de volverse. Nos habla sobre su experiencia universitaria, laboral y, en definitiva, vital, en una ciudad de la que se dice que “te engancha pero no sabes por qué”.

Living MadriZ. (L.MZ.) ¿Por qué elegiste Londres?
Gloria Gómez (G.G.)La verdad es que la decisión la tomo mi amiga Marta, con la que quería irme de Erasmus. Yo no conocía la ciudad pero a ella le gusta mucho, y la idea de vivir en una ciudad tan cosmopolita era muy atractiva, y además de por el idioma, buscaba un país de habla inglesa.
L.MZ. ¿Cuando llegaste, la realidad se correspondía con lo que habías imaginado?
G.G.Para nada. Tampoco traía muchas ideas preconcebidas, pero Londres es totalmente contrario a lo esperas de una ciudad donde vivir una Erasmus. Se piensa en una ciudad de estudiantes, acogedora, pequeña, y Londres es una jungla, yo no pensaba que lo fuera tanto.
L.MZ. ¿Que es lo que más te ha llamado la atención de Londres como ciudad?
G.G.La diversidad, de culturas, de formas de vestir y de pensar. Cada uno puede disfrutar de la ciudad como quiera y seguir sintiéndose londinense. Es una ciudad muy grande, que impresiona y da cierto respeto, tienes de todo, para comer, para ver, para descubrir y eso es muy atractivo
L.MZ. ¿Que tal te fue con el inglés? ¿Cual era tu nivel antes de llegar?
G.G.Llegué convencida de que mi nivel de inglés era bastante bueno, pero la realidad es que tenía bastantes problemas de comunicación. Encontré dificultad para entender los diferentes acentos, y además los ingleses se esfuerzan poco por hacerse entender. Es un círculo vicioso, la gente se aburre de hablar contigo, con lo cual no puedes practicar. Aunque traía una buena base gramatical, lo más importante es el tu a tu, la fluidez, y sobretodo entender lo que te dicen, eso no es fácil, y por ejemplo, por teléfono lo es mucho menos.
L.MZ. ¿Como es la universidad? ¿Su funcionamiento es muy diferente?
G.G.Yo estudie en el King’s Collage, que es una universidad bastante prestigiosa, pero encontré que el nivel de la universidades españolas no tiene nada que envidiar a las universidades inglesas, esperaba que el nivel de los estudiantes fuera más alto. Lo que si es verdad es que el sistema educativo es mucho más estimulante que en España. Aquí son más pragmáticos, dan menos teoría y más práctica, le dan mucha importancia a actividades como exposiciones orales, trabajos de investigación, la mayoría de ellos son en grupo.
L.MZ. ¿Como te fue en los estudios?
G.G.Me fue bastante bien, solo me quedaron dos asignaturas, y fueron precisamente con un profesor español (risas), pero acabe satisfecha en lo académico y sobre todo en lo que se refiere a mi formación.
L.MZ. Sabiendo que Londres es muy caro y que la beca Erasmus es escasa ¿como te las apañaste?
G.G.Primero con la necesaria ayuda de mis padres y posteriormente me busque un trabajo en un restaurante de Camden Town, donde pude conocer a una gente estupenda. Además me ayudo mucho a mejorar mi nivel de ingles. Estas trabajando, y tienes que espabilar, no vale solo hacerte una idea de lo que te dicen o poner buena cara y sonreír. Fue toda una aventura pero aprendí muchísimo.
L.MZ. ¿Como encontraste trabajo?
G.G.Porque el hijo del dueño era amigo mío, y eso ayudo.Pero el trabajo que tengo ahora lo encontré por Gumtree, es una página web muy útil para encontrar casa y trabajo.
L.MZ. ¿Es duro vivir en Londres?
G.G.La verdad es que si. Al principio les odiaba a todos cordialmente, luego me fui acostumbrando a su sobre valorada educación y poco a poco empezó a gustarme. En cuanto al clima no me puedo quejar, tuve un primer año muy soleado, pero sin lugar a dudas lo peor es que es una ciudad muy muy cara. Estando de Erasmus esperas tener una intensa vida social, pero no te llega ni para pipas.
L.MZ. Cuando se te acabo la beca ¿porque decidiste quedarte?
G.G.Decidí quedarme porque hice muchos amigos y aquí soy totalmente independiente, y también porque conocí a Mike, mi novio, que es inglés.
L.MZ. En esta segunda etapa ¿te costo encontrar casa y trabajo?
G.G.Si, alrededor de un mes. Siendo sinceros estuve dos semanas de vacaciones antes de empezar a buscar trabajo enserio. Empecé de chica de los cafés en la cafetería de un bufete de abogados, pero ahora me han ofrecido ya un puesto de secretaria de uno de los abogados.
En cuanto a lo de la casa si fue difícil, esta ciudad es muy cara y muy grande, y tienes que tener en cuenta cosas como la zona en la que se encuentra, ya que el precio del transporte esta relacionado. El tipo de barrio y que la casa no este en muy malas condiciones son los dos factores fundamentales, y todo esto compaginando la búsqueda con el trabajo, una locura porque tienes que ir a ver muchísimas casa hasta que encuentras algo que merezca la pena.
L.MZ. ¿Es muy diferente la vida que llevabas antes a la de ahora?
G.G.Si totalmente. Aunque pueda parecer que el vivir solo te va a dar mas libertad, sin tener que dar explicaciones ni nada, en realidad te haces mas responsable, te tienes que mantener a ti misma, no tienes una madre que te prepare la comida o te haga la colada, pero me puedo ir a dormir con el inglés siempre que quiera.
L.MZ. ¿Que es lo que te atrae ahora de vivir aquí?
G.G.Las posibilidades que ofrece , teatros, cines, tiendas, mercadillos, parques. Ahora puedo acceder a casi todo ya que gano dinero al nivel del coste de vida local. También Mike y además ahora ha venido mi hermana a vivir a aquí conmigo y se abre una nueva etapa.
L.MZ. ¿Vivirías aquí en un futuroG.G.Si, pero no para siempre, lo consideraría para unos años, pero me gusta mucho España y me gustaría volver allí
L.MZ. ¿Que planes tienes?
G.G.Ahora mismo estoy pendiente de esta nueva oportunidad de trabajo que me han ofrecido, pero además tengo una asignatura pendiente en Madrid, en nuestra querida cuarta convocatoria así que licenciarme es prioritario.
L.MZ. ¿ Recomiendas Londres como sitio de paso o como sitio para estar?
G.G.Para disfrutar realmente tienes que estar más de tres meses. Londres es una ciudad con mucho movimiento, sobre todo el centro, que muestra una ciudad muy joven que esta en constante movimiento.
L.MZ. Lo mejor y lo peor
G.G.Lo mejor de Londres son sus casa, sus calles, el ambiente (Mike se señala a si mismo) mientras que lo peor es la comida, perdí 10 kilos en 4 meses
L.MZ. Londres vs Madrid
G.G.Comparado con Londres Madrid es un pueblo grande, pero la vida nocturna de Madrid es incomparable
Lo mejor de Londres en un fin de semana
Esta ciudad es una caja de sorpresas; vanguardista, clásica, cosmopolita, tradicional y provocadora, pero sobre todo es interminable. El tiempo nunca es suficiente en una urbe en la que se descubre algo nuevo en cada regreso, pero aún así podemos intentar que un fin de semana sea bastante para adquirir una visión de conjunto y captar parte de su encanto.
Londres es una gran ciudad y por lo tanto las posibilidades para llegar hasta allí son para todos los gustos y para todos los bolsillos. En este momento doce compañías vuelan regularmente desde España hasta la capital británica y por eso hay una feróz guerra de precios entre ellas. El viaje es muy corto así que las compañías low cost representan una alternativa muy interesante, aunque en realidad, buscando con tiempo o por u golpe de suerte se encuentran gangas en todas. Aquí van las cinco principales que vuelan desde Madrid: British Airways, vuela a Heathrow y a Gatwick y un bilete de ida y vuelta viene a costar unos 120€, tasas aparte; Iberia, vuela a Heathrow y los billetes están a partir de 170€; Easy Jet, vuela a Gatwick, Luton y Standstead y es la mas flexible, se encuentran billetes por menos de 100€ ida y vuelta con tasas incluidas; Air Europa, sólo vuela a Gatwick y por unos 140€ vas y vuelves; por último BMI, ésta compañía británica comunica la isla con el resto de Europa a buenos precios.
Como hemos visto las posibilidades de volar son variadas pero también lo son las de aterrizar. En Londres encontramos cinco aeropuertos a los que pueden volar las diferentes compañías aéreas, pese a que las comunicaciones con la ciudad y también entre ellos son buenas es importante conocer su ubicación, sus ventajas y sus inconvenientes. Por ejemplo Heathrow es el que está mas cerca del centro pero también es el mas grande y el mas lioso. Lo importante es controlar los tiempos y los precios para llegar a nuestro lugar de alojamiento.
-Heathrow: Tiene metro y por lo tanto comunica con toda la ciudad pero hay que tener en cuenta que no es el mejor medio para manejarse con maletas por las escaleras y la aglomeración de gente; también se puede coger un tren que deja en la estación de Paddington, pasa cada 15 minutos y tarda otros 15 en llegar, cuesta unos 20 € sólo ida; también existe la opción del autobús que deja en King´s Cross, tarda casi 2 horas y cuesta unos 13 € .
-Gatwick: se pueden coger varios trenes con trayectos de distinta duración y diferentes precios, casi todos llevan a la estación de Victoria, muy bien comunicada, y los precios varían desde los 15€ del Coneex South Central hasta los 20€ ida y vuelta del Gatwick Express, en 30 minutos se puede estar en el centro de Londres.
-Standstead: Aquí encontramos dos opciones, el Standstead Express, que te leva Liverpool Street en 45 minutos y cuesta 20€ o el autobús, que llega hasta Victoria, tarda 1 hora y 45 minutos y cuesta unos 12€.
-Luton: Es el que está mas lejos pero tren te deja en 30 minutos en King´s Cross por 16 € y el autobús en 1 hora y media en Victoria por 12€.
-Por último el London City, al que puede volar vía Ámsterdam, Bruselas, Dublín, Francfurt, París y Zurich.
Londres es una ciudad muy turística y ,como todos sabemos, bastante cara pero conociendo las tarjetas clave nos podemos ahorrar algunas libras en transporte o en visitas culturales: The London Passs, da acceso gratuito a mas de 60 atracciones turísticas y permite usar toda la red de transporte público, es para tres día y cuesta unos78 €; Visitor´s Travel Card, es la más práctica y permite utilizar todo el transporte público, la hay para un día, para tres y de familia, por si se viaja con niños, la de tres días de adulto para la zona centro cuesta unos 20€; la English Heritage Overseas Visitor Pass, merece la pene si se va a visitar muchos museos y monumentos, la de una semana cuesta 53 €; por último existe también una tarjeta para jóvenes menores de 26 años con la que hacen descuentos en museos y espectáculos. Todas estas tarjetas se pueden comprar en Ticket World o una vez allí, también recomiendo utilizar la Oyster Card como tarjeta para los transportes ya que con ella puedes obtener descuento en muchas de las atracciones de la ciudad. La mejor forma de moverse es el metro el autobús, funcionan a la perfección y aunque el metro cierra a las doce, lo autobuses funcionan también durante la noche y los fines de semana con increible rigor, coger uno de los clásicos taxis es carísimo pero toda una experiencia.
En Londres podemos encontrar todo tipo de actividades culturales y tiene museos que hay que ver por lo menos una vez en la vida, a demás la mayoría, salvo exposiciones concretas, son gratuitos. El British Museum, o al menos una parte de él, es una cita ineludible y desde que Norman Foster diseñara el patio cubierto se ha convertido en todo un reclamo arquitectónico. El Museum of London, que sigue la evolución de la ciudad; el Victoria & Albert, en el que ahora podemos ver la evolución de la moda y el diseño británico; la Tate Britain o la Tate Modern se merecen al menos un paseo rápido ya que todos se encuentran en zonas interesantes o han convertido en interesantes las zonas en las que se encuentran. Para ir con niños son ideales el Natural History Museum y el Science Museum, ambos han inaugurado zonas interactivas para que los niños se aproximen a las ciencias o a la historia natural de forma divertida.
En esta ciudad existen varios puntos estratégicos de interés que no puede perderse ningún turista que se precie, como por ejemplo la Torre de Londres, aquí se encuentran las joyas de la corona y los famosos Beefeaters, entrar cuesta unos 18 € pero simplemente pasear a su alrededor a orillas de Támesis merece la pena; La Abadía de Westminster, en la que están enterrados la mayoría de los monarcas británicos también es digna de ver, entrar también es caro, unos 10€ pero eso ya es a elección; y por supuesto el Big Ben, el parlamento y Buckingham Palace; por último me gustaría recomendar el London Eye, una imagen de Londres a vista de pájaro cuesta unos 15 € pero merece la pena subir.
Para finalizar el día o para poner el colofón a un fin de semana de lo mas intenso creo que asistir a cualquiera de los espectáculos que se representan en Londres, y en especial a los musicales es la mejor opción. Además de la extensísima oferta la calidad de los mismos es espectacular, los clásicos siguen en cartel pero recomiendo algunos de los que están mas de moda: Bombay Dreams que recrea y se inspira en la moda de lo indio que invade Londres; 125th Street, en el que cada noche encontramos una improvisación; Our House, inspirada en la música de los 80 y en especial en la del grupo Mandes y por último Taboo, tambén sobre la cultura de los 80 de la mano de Boy George. Pura vanguardia
Londres es una gran ciudad y por lo tanto las posibilidades para llegar hasta allí son para todos los gustos y para todos los bolsillos. En este momento doce compañías vuelan regularmente desde España hasta la capital británica y por eso hay una feróz guerra de precios entre ellas. El viaje es muy corto así que las compañías low cost representan una alternativa muy interesante, aunque en realidad, buscando con tiempo o por u golpe de suerte se encuentran gangas en todas. Aquí van las cinco principales que vuelan desde Madrid: British Airways, vuela a Heathrow y a Gatwick y un bilete de ida y vuelta viene a costar unos 120€, tasas aparte; Iberia, vuela a Heathrow y los billetes están a partir de 170€; Easy Jet, vuela a Gatwick, Luton y Standstead y es la mas flexible, se encuentran billetes por menos de 100€ ida y vuelta con tasas incluidas; Air Europa, sólo vuela a Gatwick y por unos 140€ vas y vuelves; por último BMI, ésta compañía británica comunica la isla con el resto de Europa a buenos precios.Como hemos visto las posibilidades de volar son variadas pero también lo son las de aterrizar. En Londres encontramos cinco aeropuertos a los que pueden volar las diferentes compañías aéreas, pese a que las comunicaciones con la ciudad y también entre ellos son buenas es importante conocer su ubicación, sus ventajas y sus inconvenientes. Por ejemplo Heathrow es el que está mas cerca del centro pero también es el mas grande y el mas lioso. Lo importante es controlar los tiempos y los precios para llegar a nuestro lugar de alojamiento.
-Heathrow: Tiene metro y por lo tanto comunica con toda la ciudad pero hay que tener en cuenta que no es el mejor medio para manejarse con maletas por las escaleras y la aglomeración de gente; también se puede coger un tren que deja en la estación de Paddington, pasa cada 15 minutos y tarda otros 15 en llegar, cuesta unos 20 € sólo ida; también existe la opción del autobús que deja en King´s Cross, tarda casi 2 horas y cuesta unos 13 € .-Gatwick: se pueden coger varios trenes con trayectos de distinta duración y diferentes precios, casi todos llevan a la estación de Victoria, muy bien comunicada, y los precios varían desde los 15€ del Coneex South Central hasta los 20€ ida y vuelta del Gatwick Express, en 30 minutos se puede estar en el centro de Londres.
-Standstead: Aquí encontramos dos opciones, el Standstead Express, que te leva Liverpool Street en 45 minutos y cuesta 20€ o el autobús, que llega hasta Victoria, tarda 1 hora y 45 minutos y cuesta unos 12€.
-Luton: Es el que está mas lejos pero tren te deja en 30 minutos en King´s Cross por 16 € y el autobús en 1 hora y media en Victoria por 12€.
-Por último el London City, al que puede volar vía Ámsterdam, Bruselas, Dublín, Francfurt, París y Zurich.
Londres es una ciudad muy turística y ,como todos sabemos, bastante cara pero conociendo las tarjetas clave nos podemos ahorrar algunas libras en transporte o en visitas culturales: The London Passs, da acceso gratuito a mas de 60 atracciones turísticas y permite usar toda la red de transporte público, es para tres día y cuesta unos78 €; Visitor´s Travel Card, es la más práctica y permite utilizar todo el transporte público, la hay para un día, para tres y de familia, por si se viaja con niños, la de tres días de adulto para la zona centro cuesta unos 20€; la English Heritage Overseas Visitor Pass, merece la pene si se va a visitar muchos museos y monumentos, la de una semana cuesta 53 €; por último existe también una tarjeta para jóvenes menores de 26 años con la que hacen descuentos en museos y espectáculos. Todas estas tarjetas se pueden comprar en Ticket World o una vez allí, también recomiendo utilizar la Oyster Card como tarjeta para los transportes ya que con ella puedes obtener descuento en muchas de las atracciones de la ciudad. La mejor forma de moverse es el metro el autobús, funcionan a la perfección y aunque el metro cierra a las doce, lo autobuses funcionan también durante la noche y los fines de semana con increible rigor, coger uno de los clásicos taxis es carísimo pero toda una experiencia.En Londres podemos encontrar todo tipo de actividades culturales y tiene museos que hay que ver por lo menos una vez en la vida, a demás la mayoría, salvo exposiciones concretas, son gratuitos. El British Museum, o al menos una parte de él, es una cita ineludible y desde que Norman Foster diseñara el patio cubierto se ha convertido en todo un reclamo arquitectónico. El Museum of London, que sigue la evolución de la ciudad; el Victoria & Albert, en el que ahora podemos ver la evolución de la moda y el diseño británico; la Tate Britain o la Tate Modern se merecen al menos un paseo rápido ya que todos se encuentran en zonas interesantes o han convertido en interesantes las zonas en las que se encuentran. Para ir con niños son ideales el Natural History Museum y el Science Museum, ambos han inaugurado zonas interactivas para que los niños se aproximen a las ciencias o a la historia natural de forma divertida.
En esta ciudad existen varios puntos estratégicos de interés que no puede perderse ningún turista que se precie, como por ejemplo la Torre de Londres, aquí se encuentran las joyas de la corona y los famosos Beefeaters, entrar cuesta unos 18 € pero simplemente pasear a su alrededor a orillas de Támesis merece la pena; La Abadía de Westminster, en la que están enterrados la mayoría de los monarcas británicos también es digna de ver, entrar también es caro, unos 10€ pero eso ya es a elección; y por supuesto el Big Ben, el parlamento y Buckingham Palace; por último me gustaría recomendar el London Eye, una imagen de Londres a vista de pájaro cuesta unos 15 € pero merece la pena subir.Para finalizar el día o para poner el colofón a un fin de semana de lo mas intenso creo que asistir a cualquiera de los espectáculos que se representan en Londres, y en especial a los musicales es la mejor opción. Además de la extensísima oferta la calidad de los mismos es espectacular, los clásicos siguen en cartel pero recomiendo algunos de los que están mas de moda: Bombay Dreams que recrea y se inspira en la moda de lo indio que invade Londres; 125th Street, en el que cada noche encontramos una improvisación; Our House, inspirada en la música de los 80 y en especial en la del grupo Mandes y por último Taboo, tambén sobre la cultura de los 80 de la mano de Boy George. Pura vanguardia
La navidad en Londres
Desde finales de noviembre la capital británica se viste de colores y luces. Calles, casas, árboles y escaparates se iluminan para preparar la llegada de la fiesta mas esperada del año. La navidad aquí es una mezcla entre tradición, derroche e ilusión que lo inunda todo y de la que nadie puede escapar.

Las navidades son una fecha perfecta para conocer Londres. Y digo las navidades porque aunque el día grande es, sin duda, el 25 de diciembre, desde finales del mes de noviembre la ciudad empieza a prepararse. El día 19 se inauguran oficialmente las fiestas con el “encendido de luces” de Regent Street, que este año cumple 52 años de protagonismo navideño. A éste le siguen los de las calles más comerciales de la zona del West End como Picadilly, Oxford o Bond Street. El encendido de luces se ha convertido en todo un espectáculo, normalmente se invita a algún personaje famoso para que apadrine el acontecimiento, que acaba siendo multitudinario.
Trafalgar Square es otro de los centros neurálgicos. Aquí, desde hace más de un siglo, la plaza se adorna con un imponente árbol de navidad que cada año regala Noruega a Gran Bretaña por su ayuda durante la Segunda Guerra Mundial. El árbol se erige majestuoso adornado con luces blancas y se convierte en punto de referencia y lugar para escuchar villancicos. El coro de la iglesia de St. Martin in the Fields canta aquí algunas tardes a partir de las 17:00. Es un lugar perfecto para pasar un rato mágico y que aflore el espíritu navideño.
En estas fechas la ciudad cuenta con muchas actividades de ocio y entretenimiento propias de la época. El patinaje sobre hielo es una de las actividades preferidas por las familias inglesas y durante la navidad y hasta el 28 de enero se puede practicar en pleno centro de la ciudad. En el patio de Somerset House, un maravilloso edificio del S XVIII se instala una enorme pista de hielo que mezcla a jóvenes, niños y mayores para pasar un buen rato.
Otra de las cosas que llama muchísimo la atención es la cantidad de espectáculos y musicales que se ofrecen durante ésta época. Andar por la zona del centro supone descubrir decenas y decenas de espectáculos, si se tiene la oportunidad de asistir a alguno de ellos merece la pena ya que el derroche de medios para escenografía y vestuario impresiona y si se va entre semana se pueden conseguir buenos precios. Además de los que se mantienen todo el año, las navidades propician el estreno de nuevos espectáculos con un mayor reclamo infantil. Los protagonistas de éstas navidades con musical propio en el West End son Billy Eliot, El rey león, Mary Poppins, Peter Pan e incluso El señor de los anillos y según dicen merecen la pena tanto para niños como para mayores. Otro espectáculo típicamente inglés es la pantomima o panto, como ellos lo llaman. Es una forma de teatro que cuenta con música, canciones y sátira pero su elemento distintivo es la participación del público, que interactúa con los personajes
El centro de la oferta teatral, de musicales y pantomimas o, como se conoce entre los ingleses: Theaterland (teatrolandia) se encuentra en Shaftesbury Avenue. Desde Leicester Square hasta Covent Garden encontramos decenas de teatros, muchos de ellos en edificios de arquitectura de la época de los regentes.
Para los ingleses estas fechas son también de reunión familiar, quizá por ello algunos afirman que disfrutan mas de los preparativos que de el día de navidad o chistmas day en sí. La noche del 24 se deja para la misa, las celebraciones religiosas o simplemente para ultimar los preparativos del día siguiente, que es el día grande en el que se reúne toda la familia. Desde el 25 por la mañana se empieza a comer y también a beber, las casas adornadas y las mesas cargadas de velas y adornos acogen la comida típica inglesa para este día: coles de Bruselas con castañas, patatas asadas, salsas de todo tipo, rellenos ricos en hierbas, salchichas envueltas en lonchas de beicon y por supuesto el jamón y el pavo relleno.
Los regalos de navidad se dan por la tarde y el acontecimiento se acompaña por la entrega de los Christmas crackers .En todas las casas hay Christmas crackers, unos tubos de papel de regalo que explotan cuando se tira de los extremos. Los crackers al explotar sueltan una sorpresa y un trozo de papel con chistes o rimas. Los inventó en el S XIX un panadero londinense, Tom Smith, que ha establecido ésta tradición.
El día siguiente es para descansar y arrepentirse de los excesos cometidos. El 26 se conoce como el Boxing Day o Día de las cajas porque era cuando los trabajadores y los sirvientes celebraban su fiesta con las sobras del día de navidad de sus señores, también era cuando se abrían las cajas de las iglesias y la gente necesitada recibía las limosnas. En definitiva era el día de los pobres en el que los ricos trataban de compensar sus excesos. Aunque hoy ya no existe esta tradición si se considera este día como día de descanso en casa. Siguiendo la tradición, se come jamón cocido, pasteles y los restos del pavo asado del día anterior durante todo el día.
Para acabar, he encontrado un dicho británico que creo resume su espíritu navideño: Eat, drink, and be merry! (¡Coma, beba y sea feliz!).

Las navidades son una fecha perfecta para conocer Londres. Y digo las navidades porque aunque el día grande es, sin duda, el 25 de diciembre, desde finales del mes de noviembre la ciudad empieza a prepararse. El día 19 se inauguran oficialmente las fiestas con el “encendido de luces” de Regent Street, que este año cumple 52 años de protagonismo navideño. A éste le siguen los de las calles más comerciales de la zona del West End como Picadilly, Oxford o Bond Street. El encendido de luces se ha convertido en todo un espectáculo, normalmente se invita a algún personaje famoso para que apadrine el acontecimiento, que acaba siendo multitudinario.
Trafalgar Square es otro de los centros neurálgicos. Aquí, desde hace más de un siglo, la plaza se adorna con un imponente árbol de navidad que cada año regala Noruega a Gran Bretaña por su ayuda durante la Segunda Guerra Mundial. El árbol se erige majestuoso adornado con luces blancas y se convierte en punto de referencia y lugar para escuchar villancicos. El coro de la iglesia de St. Martin in the Fields canta aquí algunas tardes a partir de las 17:00. Es un lugar perfecto para pasar un rato mágico y que aflore el espíritu navideño.
En estas fechas la ciudad cuenta con muchas actividades de ocio y entretenimiento propias de la época. El patinaje sobre hielo es una de las actividades preferidas por las familias inglesas y durante la navidad y hasta el 28 de enero se puede practicar en pleno centro de la ciudad. En el patio de Somerset House, un maravilloso edificio del S XVIII se instala una enorme pista de hielo que mezcla a jóvenes, niños y mayores para pasar un buen rato. Otra de las cosas que llama muchísimo la atención es la cantidad de espectáculos y musicales que se ofrecen durante ésta época. Andar por la zona del centro supone descubrir decenas y decenas de espectáculos, si se tiene la oportunidad de asistir a alguno de ellos merece la pena ya que el derroche de medios para escenografía y vestuario impresiona y si se va entre semana se pueden conseguir buenos precios. Además de los que se mantienen todo el año, las navidades propician el estreno de nuevos espectáculos con un mayor reclamo infantil. Los protagonistas de éstas navidades con musical propio en el West End son Billy Eliot, El rey león, Mary Poppins, Peter Pan e incluso El señor de los anillos y según dicen merecen la pena tanto para niños como para mayores. Otro espectáculo típicamente inglés es la pantomima o panto, como ellos lo llaman. Es una forma de teatro que cuenta con música, canciones y sátira pero su elemento distintivo es la participación del público, que interactúa con los personajes
El centro de la oferta teatral, de musicales y pantomimas o, como se conoce entre los ingleses: Theaterland (teatrolandia) se encuentra en Shaftesbury Avenue. Desde Leicester Square hasta Covent Garden encontramos decenas de teatros, muchos de ellos en edificios de arquitectura de la época de los regentes. Para los ingleses estas fechas son también de reunión familiar, quizá por ello algunos afirman que disfrutan mas de los preparativos que de el día de navidad o chistmas day en sí. La noche del 24 se deja para la misa, las celebraciones religiosas o simplemente para ultimar los preparativos del día siguiente, que es el día grande en el que se reúne toda la familia. Desde el 25 por la mañana se empieza a comer y también a beber, las casas adornadas y las mesas cargadas de velas y adornos acogen la comida típica inglesa para este día: coles de Bruselas con castañas, patatas asadas, salsas de todo tipo, rellenos ricos en hierbas, salchichas envueltas en lonchas de beicon y por supuesto el jamón y el pavo relleno.
Los regalos de navidad se dan por la tarde y el acontecimiento se acompaña por la entrega de los Christmas crackers .En todas las casas hay Christmas crackers, unos tubos de papel de regalo que explotan cuando se tira de los extremos. Los crackers al explotar sueltan una sorpresa y un trozo de papel con chistes o rimas. Los inventó en el S XIX un panadero londinense, Tom Smith, que ha establecido ésta tradición.
El día siguiente es para descansar y arrepentirse de los excesos cometidos. El 26 se conoce como el Boxing Day o Día de las cajas porque era cuando los trabajadores y los sirvientes celebraban su fiesta con las sobras del día de navidad de sus señores, también era cuando se abrían las cajas de las iglesias y la gente necesitada recibía las limosnas. En definitiva era el día de los pobres en el que los ricos trataban de compensar sus excesos. Aunque hoy ya no existe esta tradición si se considera este día como día de descanso en casa. Siguiendo la tradición, se come jamón cocido, pasteles y los restos del pavo asado del día anterior durante todo el día.Para acabar, he encontrado un dicho británico que creo resume su espíritu navideño: Eat, drink, and be merry! (¡Coma, beba y sea feliz!).
De qué hablan los londinenses
Pese a la heterogeneidad de las personas que comparten esta gran ciudad existen ciertos lugares comunes y preocupaciones compartidas. Desde el transporte público hasta los próximos juegos olímpicos, existen ciertos temas que están en boca de todos y no dejan a nadie indiferente.
Londres es un mundo de contrastes y de diferencias pero también es un lugar común, un punto de encuentro y sobe todo, un espacio compartido.
Los próximos Juegos Olímpicos están a la vuelta de la esquina y ocupan las portadas de los periódicos, día si, día también. Londres ganó la apuesta para organizarlos en 2012 y ahora debe cumplir el complicado desafío urbanístico que propuso con su candidatura. La ciudad esta en preparándose para la ocasión y la opinión pública tiene dos caras. Por un lado, el londinense esta preocupado por cuanto va costarle la broma e indignado porque no va a tener ninguna preferencia para asistir a los juegos y esto sumado a la incomodidad de las obras le da al discurso periodístico sobre los Juegos Olímpicos cierto tono sarcástico. Por otro lado esta el orgullo patrio y el hecho de que muchos de los planes urbanísticos van encaminados a mejorar las infraestructuras del transporte público y a ampliar las líneas de metro, lo que les hace mas llevadera la cuestión porque una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos es el tema del transporte.
Acabar con el tráfico y los embotellamientos fue uno de los retos que asumió el alcalde Ken Livingstone, quien en 2003 impuso una tasa de 5£ (7.5€) al día por circular por la ciudad a los vehículos privados. Esta tasa asciende hoy a 8£ (12€) y es mas cara para los vehículos grandes, como los “todo terreno”, por ocupar mas espacio y contaminar mas. La medida no es precisamente un ejemplo de mano izquierda pero el caso es que los atascos han desaparecido y se circula 10 km/h más rápido por el centro. Los londinenses al principio acogieron la medida con reservas pero finalmente han tenido que aceptar su efectividad.
El alcalde comenzó también una política de unificación de los transportes y emprendió en 2005 la tan criticada medida de retirar de la circulación los míticos autobuses Routemaster, de dos pisos y con plataforma, para cambiarlos por unos nuevos autobuses estándar de fabricación sueca y alemana. Estos son también de dos pisos pero, por lo demás como los de cualquier ciudad. Los nostálgicos están indignados pero los clásicos Routemaster no tenían acceso para minusválidos y su mítica plataforma provocaba mas de un accidente. Así que, aunque perdido el encanto de subirse en el último momento, se ha ganado en seguridad.
El metro está también constantemente en boca de todos. Pese a ser uno de los mas grandes del mundo, se critica que no halla seguido el ritmo de expansión de la ciudad. Los barrios del sur de Londres son todavía un capítulo pendiente aunque se está llevando a cabo la prometida ampliación hacia el este que llevará el metro hasta zonas bastante necesitadas. La gente espera que con la excusa de los Juegos Olímpicos, a demás de las ampliaciones, se mejoren algunas de las líneas mas antiguas como la Circle, la Distict, la Metropolitan o la Hammersmith & City. Algunos tramos de estas líneas fueron los primeros del mundo y datan del SXIX, por lo que su deterioro provoca bastantes retrasos y el movimiento es incómodo a ratos. Quitando estos detalles los londinenses están bastante orgullosos de su tube, que tiene fama de eficiente y, aunque desde mi punto de vista es excesivamente caro (el abono mensual triplica el precio del español), la verdad es que es la forma mas cómoda de moverse por la ciudad.
Otro de los temas que hace correr ríos de tinta es el de la vivienda. La segunda ciudad mas cara del mundo no podía ser menos en este aspecto. Con los sueldos medios de hoy en día se hace imposible acceder a una vivienda en el centro y Londres está experimentando una increíble migración hacia las afueras, lo que hace imprescindible un transporte público eficiente. En la prensa se llega a leer que lo único que permitiría a los jóvenes comprar una vivienda sería que se duplicaran sus sueldos, cosa bastante improbable.
A los londinenses también les encantan los famosos. Las celebrities, como ellos los llaman, están presentes en las conversaciones mas distendidas. Abundan los realitie shows en televisión pero es sorprendente la cantidad de prensa rosa, y sobre todo prensa amarilla que se vende y que se lee. A demás de las típicas revistas, la cantidad de periódicos de prensa amarilla y barata que se ven, no solo en los quioscos sino por la calle, es impresionante, en un rato en el metro se pueden contar cuatro o cinco periódicos diferentes de este tipo.
A pesar de sus peculiaridades y costumbres un tanto estrambóticas, como comer mientras caminan a toda velocidad, dejar el abrigo en casa en pleno mes de diciembre o andar descalzas por la calle (un paseo por el West End un sábado por la noche es todo un espectáculo), no se puede negar que los ingleses, y en especial los londinenses constituyen una fuerte sociedad civil. Esto se aprecia muchísimo en el ámbito universitario, en el que las reuniones, los debates y los seminarios constituyen una parte fundamental de la formación.
Quizá lo que fascina de esta ciudad sea que entre tanto contraste y tanta diversidad multicultural, la mayoría de las veces tengas la sensación de que todo funciona con la peculiar organización británica.
Londres es un mundo de contrastes y de diferencias pero también es un lugar común, un punto de encuentro y sobe todo, un espacio compartido.
Los próximos Juegos Olímpicos están a la vuelta de la esquina y ocupan las portadas de los periódicos, día si, día también. Londres ganó la apuesta para organizarlos en 2012 y ahora debe cumplir el complicado desafío urbanístico que propuso con su candidatura. La ciudad esta en preparándose para la ocasión y la opinión pública tiene dos caras. Por un lado, el londinense esta preocupado por cuanto va costarle la broma e indignado porque no va a tener ninguna preferencia para asistir a los juegos y esto sumado a la incomodidad de las obras le da al discurso periodístico sobre los Juegos Olímpicos cierto tono sarcástico. Por otro lado esta el orgullo patrio y el hecho de que muchos de los planes urbanísticos van encaminados a mejorar las infraestructuras del transporte público y a ampliar las líneas de metro, lo que les hace mas llevadera la cuestión porque una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos es el tema del transporte.
Acabar con el tráfico y los embotellamientos fue uno de los retos que asumió el alcalde Ken Livingstone, quien en 2003 impuso una tasa de 5£ (7.5€) al día por circular por la ciudad a los vehículos privados. Esta tasa asciende hoy a 8£ (12€) y es mas cara para los vehículos grandes, como los “todo terreno”, por ocupar mas espacio y contaminar mas. La medida no es precisamente un ejemplo de mano izquierda pero el caso es que los atascos han desaparecido y se circula 10 km/h más rápido por el centro. Los londinenses al principio acogieron la medida con reservas pero finalmente han tenido que aceptar su efectividad.
El alcalde comenzó también una política de unificación de los transportes y emprendió en 2005 la tan criticada medida de retirar de la circulación los míticos autobuses Routemaster, de dos pisos y con plataforma, para cambiarlos por unos nuevos autobuses estándar de fabricación sueca y alemana. Estos son también de dos pisos pero, por lo demás como los de cualquier ciudad. Los nostálgicos están indignados pero los clásicos Routemaster no tenían acceso para minusválidos y su mítica plataforma provocaba mas de un accidente. Así que, aunque perdido el encanto de subirse en el último momento, se ha ganado en seguridad.El metro está también constantemente en boca de todos. Pese a ser uno de los mas grandes del mundo, se critica que no halla seguido el ritmo de expansión de la ciudad. Los barrios del sur de Londres son todavía un capítulo pendiente aunque se está llevando a cabo la prometida ampliación hacia el este que llevará el metro hasta zonas bastante necesitadas. La gente espera que con la excusa de los Juegos Olímpicos, a demás de las ampliaciones, se mejoren algunas de las líneas mas antiguas como la Circle, la Distict, la Metropolitan o la Hammersmith & City. Algunos tramos de estas líneas fueron los primeros del mundo y datan del SXIX, por lo que su deterioro provoca bastantes retrasos y el movimiento es incómodo a ratos. Quitando estos detalles los londinenses están bastante orgullosos de su tube, que tiene fama de eficiente y, aunque desde mi punto de vista es excesivamente caro (el abono mensual triplica el precio del español), la verdad es que es la forma mas cómoda de moverse por la ciudad.
Otro de los temas que hace correr ríos de tinta es el de la vivienda. La segunda ciudad mas cara del mundo no podía ser menos en este aspecto. Con los sueldos medios de hoy en día se hace imposible acceder a una vivienda en el centro y Londres está experimentando una increíble migración hacia las afueras, lo que hace imprescindible un transporte público eficiente. En la prensa se llega a leer que lo único que permitiría a los jóvenes comprar una vivienda sería que se duplicaran sus sueldos, cosa bastante improbable.
A los londinenses también les encantan los famosos. Las celebrities, como ellos los llaman, están presentes en las conversaciones mas distendidas. Abundan los realitie shows en televisión pero es sorprendente la cantidad de prensa rosa, y sobre todo prensa amarilla que se vende y que se lee. A demás de las típicas revistas, la cantidad de periódicos de prensa amarilla y barata que se ven, no solo en los quioscos sino por la calle, es impresionante, en un rato en el metro se pueden contar cuatro o cinco periódicos diferentes de este tipo.A pesar de sus peculiaridades y costumbres un tanto estrambóticas, como comer mientras caminan a toda velocidad, dejar el abrigo en casa en pleno mes de diciembre o andar descalzas por la calle (un paseo por el West End un sábado por la noche es todo un espectáculo), no se puede negar que los ingleses, y en especial los londinenses constituyen una fuerte sociedad civil. Esto se aprecia muchísimo en el ámbito universitario, en el que las reuniones, los debates y los seminarios constituyen una parte fundamental de la formación.
Quizá lo que fascina de esta ciudad sea que entre tanto contraste y tanta diversidad multicultural, la mayoría de las veces tengas la sensación de que todo funciona con la peculiar organización británica.
Los Beatles han vuelto con Love
Un nuevo disco del cuarteto británico con las canciones de siempre y mejor sonido que nunca
El 21 de Noviembre se puso a la venta Love, una nueva aproximación a la música de los Beatles nacida en los míticos estudios de Abbey Road de la mano del mismísimo George Martin. El legendario productor de la banda ha llevado a cabo un collage sonoro de 80 minutos en alta calidad para poner sonido al último espectáculo del Circo del Sol, que lleva el mismo nombre que el disco y se representa en las Vegas desde Junio de este año.
Los cuatro chicos de Liverpool sedujeron al gran productor, el flechazo fue mutuo y empezaron a trabajar juntos. Había química y la mezcla funcionaba, así nació el grupo que revolucionaría la historia de la música.
Por aquel entonces George Martin ya tenía un nombre y supo ver que aquel grupo de cuatro chicos tenía carisma y podía llegar a ser grande. Martin trabajó mano a mano con ellos y tuvo un papel clave en su carrera, es conocido como “el quinto beatle” y si estos volvían a sonar, él tenía que estar en el proyecto.
Hace cuatro años, a sus 81 años recibió una propuesta que, él mismo califica de “ambiciosa”: adaptar la historia musical de The Beatles a un espectáculo de la formación canadiense El Circo del Sol. El show quería basarse en historias y personajes de The Beatles así que, tras obtener el permiso de Paul Mc Cartney, Ringo Starr y las viudas de John Lennon y George Harrison, empezó a trabajar en el proyecto.
George Martin y Giles Martin son los responsables de Love. Padre e hijo han desempolvado las grabaciones originales en los estudios londinenses de Abbey Road.El primero aporta 56 años de experiencia el pleno conocimiento de toda la discografía del cuarteto mientras que el segundo aporta un oído joven y el conocimiento de las últimas técnicas musicales. El resultado: 80 minutos de música a base de mezclas experimentales y de recomponer 26 grabaciones originales utilizando fragmentos de otras 100. Tomaron un tema y le colocaron guitarras o baterías de otro, la voz de una canción lleva la música de otra. Todo un experimento que, según los entendidos, sonaba muy bien.
Cuando presentaron el proyecto ante Mc Cartney, Starr, Yoko Ono y Olivia Harrison obtuvieron su total aprobación. Las dudas iniciales dejaron paso al entusiasmo y los Martin obtuvieron carta blanca para hacer lo que quisieran, surgió entonces la idea de trasladar la música del espectáculo a un álbum.
El lanzamiento ha sido todo un éxito y los amantes del cuarteto parecen estar contentos. Los estudios de Abbey Road vuelven a estar en los periódicos y carteles de The Beatles vuelven a empapelar Londres. Según el propio Mc Cartey, las obras originales de grandes artistas se amarillean y se arrugan en los museos. El material de The Beatles se está poniendo mas brillante, mas nuevo, mas limpio. Es mágico.
El 21 de Noviembre se puso a la venta Love, una nueva aproximación a la música de los Beatles nacida en los míticos estudios de Abbey Road de la mano del mismísimo George Martin. El legendario productor de la banda ha llevado a cabo un collage sonoro de 80 minutos en alta calidad para poner sonido al último espectáculo del Circo del Sol, que lleva el mismo nombre que el disco y se representa en las Vegas desde Junio de este año.Los cuatro chicos de Liverpool sedujeron al gran productor, el flechazo fue mutuo y empezaron a trabajar juntos. Había química y la mezcla funcionaba, así nació el grupo que revolucionaría la historia de la música.
Por aquel entonces George Martin ya tenía un nombre y supo ver que aquel grupo de cuatro chicos tenía carisma y podía llegar a ser grande. Martin trabajó mano a mano con ellos y tuvo un papel clave en su carrera, es conocido como “el quinto beatle” y si estos volvían a sonar, él tenía que estar en el proyecto.
Hace cuatro años, a sus 81 años recibió una propuesta que, él mismo califica de “ambiciosa”: adaptar la historia musical de The Beatles a un espectáculo de la formación canadiense El Circo del Sol. El show quería basarse en historias y personajes de The Beatles así que, tras obtener el permiso de Paul Mc Cartney, Ringo Starr y las viudas de John Lennon y George Harrison, empezó a trabajar en el proyecto.
George Martin y Giles Martin son los responsables de Love. Padre e hijo han desempolvado las grabaciones originales en los estudios londinenses de Abbey Road.El primero aporta 56 años de experiencia el pleno conocimiento de toda la discografía del cuarteto mientras que el segundo aporta un oído joven y el conocimiento de las últimas técnicas musicales. El resultado: 80 minutos de música a base de mezclas experimentales y de recomponer 26 grabaciones originales utilizando fragmentos de otras 100. Tomaron un tema y le colocaron guitarras o baterías de otro, la voz de una canción lleva la música de otra. Todo un experimento que, según los entendidos, sonaba muy bien.Cuando presentaron el proyecto ante Mc Cartney, Starr, Yoko Ono y Olivia Harrison obtuvieron su total aprobación. Las dudas iniciales dejaron paso al entusiasmo y los Martin obtuvieron carta blanca para hacer lo que quisieran, surgió entonces la idea de trasladar la música del espectáculo a un álbum.
El lanzamiento ha sido todo un éxito y los amantes del cuarteto parecen estar contentos. Los estudios de Abbey Road vuelven a estar en los periódicos y carteles de The Beatles vuelven a empapelar Londres. Según el propio Mc Cartey, las obras originales de grandes artistas se amarillean y se arrugan en los museos. El material de The Beatles se está poniendo mas brillante, mas nuevo, mas limpio. Es mágico.





