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MadriZ-London Connection
Rastreo y seguimiento de la vida cultural y la actualidad londinense
Acerca de
Con este blog inauguramos una sección peculiar: MadriZ-London Connection. El día diez de este mes de Noviembre pongo rumbo a la capital británica y desde allí voy a intentar teneros al día de lo que se cuece en una de las ciudades con más movimiento de Europa. Nuestra revista pretende proporcionaros información útil, curiosa y divertida sobre Madrid en cada una de las secciones que podéis encontrar en ella y yo pretendo hacer lo mismo sobre Londres. La idea es investigar un poco, descubrir cosas diferentes, planes alternativos pero sobre todo aspectos interesantes de esta ciudad aprovechando la oportunidad de estar viviendo allí una temporada. En definitiva, mi idea es meterme en ambiente, saber de qué se habla, qué interesa, los sitios más de moda y todo lo que no te puedes perder. Espero que os guste, que lo disfrutéis y que os anime a descubrir o redescubrir una ciudad como Londres. Irene Blasco
Sindicación
 
En busca del autentico londinense

El clásico gentleman ya no existe o se esconde muy bien.

Definir al londinense de hoy en día se hace prácticamente imposible en una ciudad en la que más de un cuarto de sus habitantes proviene de otras etnias y en la que en hora punta en el metro están representados cinco continentes.


A principios del s XX, Londres empezó a convertirse en el refugio y parada para personas provenientes de Europa y Asia. A partir de los 50 empezaron a llegar enormes flujos de población desde las antiguas colonias británicas, y se fueron instalando en la ciudad. Así, las zonas fueron tomando el color y la cultura de aquellos que se instalaron en ellas: los sijs, en Southall; los bengalíes, en Shoredicht; los chinos, en el Soho; los antillanos en Brixton; los africanos en Dalston; los irlandeses, en Kilburn; los vietnamitas, en Hackney, entre otros.

Estas comunidades se han ido abriendo y sus nuevas generaciones se han ido integrando mientras los límites entre zonas se iban difuminando y hoy el centro de Londres es una mezcla heterogénea en la que conviven colores, religiones y sobre todo estilos de vida.
Unos doce millones de personas viven dentro del área metropolitana, y unos siete en el centro. Se calcula que hay unas 33 comunidades étnicas y se hablan unas 300 lenguas. Con este panorama multicultural, generalizar se hace poco menos que imposible.

El tópico del inglés seco, educado hasta el extremo, reservado y de costumbres tradicionales se hace complicado encontrar en esta enorme urbe, ya que quizá este carácter sea más típico de provincias donde se conserva la esencia británica.

Pese a ir con mucha prisa, son amables, y el clima que se respira es de absoluta tolerancia. Nadie se escandaliza por nada. Londres es la ciudad en la que la reina va al parlamento en carroza y en la que se celebra el London Pride Parade (el orgullo gay inglés) por las mismas calles y sin ningún tipo de incidencia. En Londres las dos caras de la moneda conviven sin ninguna conflictividad social, lo que demuestra la madurez de su diversidad.

La ciudad adquiere un ritmo vertiginoso en hora punta, el londinense dedica toda la semana a trabajar y mucho tiempo al transporte. La jornada laboral acaba sobre las 5 y los pubs se abarrotan de gente que se toma una pinta de cerveza antes de ir a casa. Los fines de semana se va haciendo cada ver más habitual salir a cenar, tomar copas u organizar reuniones en casa. Londres es una ciudad en la que se palpa el elevado nivel de vida, en tiendas, coches, clubes y restaurantes de diseño que empieza a haber en cada esquina.

Una de las características, más recientes de Londres y que es más indicativa de las grandes posibilidades que ofrece esa ciudad, así como de su estatus de ciudad de referencia mundial, es la cantidad de jóvenes europeos que vienen a estudiar y a intentar instalarse. En definitiva podemos afirmar que, como proclama su alcalde, Londres es “un mundo dentro de una ciudad”, que siempre es una buena elección y una oportunidad, ya sea temporal o definitiva.
 
Estreno mundial de “Casino Royale” en Londres

El estreno de la nueva película de James Bond en la céntrica plaza de Leicester Square contó con un gran respaldo popular y con la presencia de todo el famoseo de la capital británica. La reina y su marido fueron los invitados de honor a la premiere de una saga que forma ya parte de la tradición inglesa.

La premiere de Casino Royale tomo por completo la londinense plaza de Leicester Square. Decenas de curiosos, ingleses y turistas, se agolpaban a las puertas del cine Odeon para ver pasar al nuevo 007 y a las celebridades que, como Elton John o Sting, no quisieron perdérselo.

Durante todo el día la plaza se fue preparando para la gala y a demás de luces, alfombras y vallas se monto una enorme infraestructura frente al cine para realizar una impresionante performance durante el estreno. Desde primera hora de la tarde la plaza se lleno de ambiente y las pruebas de sonido dejaban oír en la ciudad los primeros acordes de la, ya mítica música del agente 007.

La película ha dado mucho que hablar desde que Pierce Brosnan anuncio que abandonaba el personaje y la productora empezó a barajar nuevas caras para el 007. La elección de Daniel Craig levanto poco menos que una polémica pero finalmente el primer James Bond rubio de la historia parece haber superado la prueba de la critica británica con creces e incluso algunos han llegado a afirmar que es el autentico heredero de Sean Connery, el Bond por excelencia.

Daniel Craig, que lleva soportando críticas y escepticismo desde que aceptara el papel reconoció que este ha sido uno de los trabajos más duros de su carrera. El actor ha tenido que aprender a conducir coches manuales para poder llevar el mítico Aston Martin y ha tenido que superar sus prejuicios a cerca del uso de armas para aprender a disparar y a pelear, incluso ha perdido dos dientes durante el rodaje pero la ovación con la que fue recibido ayer ha sido suficiente para olvidar los malos tragos, según sus propias palabras.
La nueva chica Bond, la francesa Eva Green también recibió numerosos aplausos así que aunque hay que esperar a la taquilla la cosa pinta bien.

De momento los escaparates de los grandes almacenes Harrods están basados en la película y son todo un espectáculo en el que aparecen desde las barajas de cartas de Casino Royale hasta el Aston Martin, pasando por teléfonos móviles y joyas. Habrá que esperar a ver la película pero de momento en Londres ya es toda una bomba comercial. Más cine...

 
Sunday Market

Arte moda y gastronomía bajo un mismo un techo

Los domingos en Londres no son para descansar, son para descubrir la cara más vanguardista de la ciudad. El foco de la moda urbana londinense se ha ido desplazando hacia el este, concentrándose en el mercado de Spitalfields, donde los jóvenes diseñadores y artistas muestran sus novedades cada domingo.

Londres no es sólo Harrod’s, Top Shop o H&M. En esta ciudad, lo último se encuentra en los mercadillos y tiendas de segunda mano. Spitalfields se ha convertido en una de las más importantes zonas comerciales de la capital británica y en sus arterias principales podemos encontrar vanguardia en todas sus manifestaciones. Es aquí donde las jóvenes promesas del diseño se dan cita los fines de semana para marcar tendencia.

Los domingos son el día clave. En esta zona podemos encontrar el Sunday Market. Un enorme aparcamiento durante la semana deja paso los domingos a un total espectáculo de fusión que ocupa su espacio llenándolo de artesanía, moda, complementos, ropa de segunda mano y cocina internacional.

Diseñadores, artesanos y comerciantes ponen a nuestro alcance todo tipo de artículos originales y exclusivos a precios bastante razonables pero si lo que buscamos es vintage hemos venido al sitio indicado: miles de trapitos salidos de películas de los 60´ o los 70´, del baúl de la abuela o de quién sabe dónde, se amontonan a nuestro paso. También Burberrys, Belstaff y hasta algún que otro abrigo de Armani podemos encontrar en sus perchas. En cuestión de zapatos, botas y bolsos podemos encontrar de todos los colores y materiales que podamos imaginar, aunque en mejor o peor estado pero siempre en consonancia con el precio.

Al llegar al final y después de este ajetreo, aunque sólo sea visual, podemos encontrar casi una veintena de puestitos de comida de todo tipo, y cuado digo de todo tipo me refiero a: japonesa, alemana, etíope, filipina, tailandesa, holandesa, india, eslovaca…para probar lo que te entre por los ojos porque identificar qué es exactamente es difícil en algunos casos.

Todo esto al son de los Beattles, Aretha Frankling, Frank Sinatra y cualquier cosa que se le ocurra al señor que vende discos de todos los tiempos y estilos imaginables.

En definitiva, moda y vanguardia en todas sus manifestaciones en una de las zonas mas cosmopolitas de Londres, ¿Se le puede pedir más a un domingo?

Más mercadillos...
 
Londres desde el aire

La ya mítica noria, mas conocida por ingleses y turistas como “London Eye” se erige a orillas del Tamesis desde el año 2000. Desde entonces más de 15 millones de personas han viajado en esta rueda gigante que se ha hecho imprescindible en el paisaje londinense.

Dicen que la mejor forma de hacerse a la idea de una ciudad es verla desde el aire y el London Eye que desde hace 6 años esta perfectamente integrado en la ciudad nos brinda esta oportunidad nada más aterrizar.

La atracción, que encabeza la lista de los 10 monumentos privados más populares de la ciudad, fue construido por la aerolínea British Airways en el año 2000 como parte de las celebraciones que tuvieron lugar en Gran Bretaña para preparar la llegada del nuevo milenio. La idea era que estuviese 5 años, pero dado el éxito obtenido ya tiene licencia para más de 10.

La noria tiene 135 metros de altura y 32 cabinas en las que caben 25 personas. El recorrido dura media hora, lo que permite ver unos 40 kilómetros a la redonda y en todas direcciones, cosa que permite corroborar que Londres no se acaba y que nos da una nueva e impresionante perspectiva: la aérea.

Subir a la noria un sábado por la mañana supone toda una aventura. La orilla sur del río esta abarrotada pero todo cobra cierto orden con un poco de organización inglesa. Por un lado esta la cola de las entradas y por otro la de subida ala noria, que no esta en la entrada de la misma, sino convenientemente apartada para obstruir el paso lo menos posible.

A raíz de los atentados del año pasado las medidas de seguridad se han extremado, detectores de metales y scanner se han convertido en parada obligatoria para acceder a cualquier sitio público
La noria ofrece mas posibilidades de las que podíamos sospechar, además del típico viaje pegado al cristal y con la cámara de fotos, existe la posibilidad de reservar cabinas para grupos que quieran acompañar su viaje de champán y aperitivo, y por lo visto se ha convertido en el ”no va mas” para peticiones de mano, celebración de aniversarios e incluso bodas. Sea como sea y para lo que sea, es un vuelo que recomiendo no perderse.


 
Vuelo el viernes y no puedo llevarme el rimel

La normativa de equipajes ha cambiado.Mi vuelo sale el viernes y durante esta semana estoy recibiendo múltiples avisos de mi compañía aérea en la que me advierten sobre la introducción de nuevas normas de seguridad que afectarán a “mi viaje y al de toda persona que vuele a partir del lunes 6 de noviembre de 2006 a cualquier aeropuerto de la UE, Noruega, Islandia y Suiza hasta nuevo aviso”.

Con el cambio de normativa y siendo Londres uno de los centros neurálgicos de la cuestión que se refiere a seguridad aeroportuaria, creo que será interesante observar el ambiente que se respira en los aeropuertos y considerar la efectividad de las nuevas medidas que se centran sobre todo en equipajes.

Con respecto a facturación no ha cambiado nada, rige la normativa de siempre y el sentido común pero el equipaje de mano es otra cuestión que paso a explicar. Sólo se puede llevar un bulto, así que nos podemos ir olvidando de llevar bolso y neceser, mochila y ordenador o cualquier combinación que hasta ahora colaba.
En cuanto al contenido de nuestro bulto de mano existen dos cuestiones fundamentales, la de los aparatos electrónicos y la de los líquidos.

En el caso de los primeros se especifica que “si fuera necesario serán inspeccionados por piezas”, vamos, que si te toca, te has quedado sin mp3. Pero la que mas dudas me está generando últimamente es la segunda, a la que considero la estrella de la nueva normativa, es la que se refiere a los líquidos y cito textualmente el e-mail que he recibido: “Estos líquidos deben transportarse en envases individuales con una capacidad máxima de 100 mililitros cada uno. Debe embalar estos envases en una bolsa de plástico transparente con cierre hermético, que debe medir aproximadamente 20 x 20 cm.

La definición de líquidos incluye:

* Contenidos de envases presurizados, entre los cuales se
encuentran la espuma de afeitar y otras espumas
* Agua y otras bebidas, sopas, jarabes y desodorantes (¿sopas?)
* Cremas, lociones y aceites
* Pastas, incluida la pasta de dientes (y si no es la de dientes ¿cuál puede ser?)
* Perfumes
* Mezclas líquidas o sólidas
* Aerosoles
* Rimel
* Gel, incluidos el champú y el gel de ducha
* Otros artículos de similar consistencia

En fin, lo que todo el mundo suele llevar en el equipaje de mano. Y por si no fuera ya complicado encontrar envases así de pequeños y el tema del peculiar embalaje debes “mostrar todos los líquidos que lleves a los agentes aeroportuarios de los controles de seguridad para su inspección”.

Así que mientras desmontan tu mp3, inspeccionan tu colonia y te hacen probar la pasta de dientes, para ir ganando tiempo te van registrando a ti por un lado y a tu abrigo por otro, si, el abrigo va aparte, quizá por la misma razón por la que sólo puedes llevar 100 mililitros de sopa.

Yo me pregunto; teniendo en cuenta que un “rimel” se considera líquido, que todo el mundo lleva abrigo y que el número de aparatos electrónicos por persona ronda los tres; ¿podremos despegar en hora? Lo dudo bastante, aunque ya os contaré.
 
Una tarde londinense en Madrid
Me gustaría haceros una propuesta: disfrutar del ambiente más “british” sin salir del centro de la ciudad, para ir entrando en ambiente o simplemente para daros un capricho.



En el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en la sala Nouvel 1, desde el 18 de octubre de 2006 hasta el 8 de Enero de 2007 se expone una retrospectiva de Howard Hodgkin, uno de los artistas en activo más interesantes del panorama artístico británico.
Su obra se encuentra entre la abstracción y el arte figurativo y es descrita por el propio Hodgkin como “cuadros que expresan situaciones emocionales”.
Lo que, a mi juicio hace mas interesante a este autor es que ha seguido una trayectoria distinta a los artistas británicos de su generación, muy ligados al arte pop, y ha sabido representar de manera distinta el ambiente artístico de Gran Bretaña, especialmente con sus retratos.
Después de esto, nada mejor que acabar la tarde en un auténtico“T-Room”, la propuesta es”Living in London”, está en la calle Santa Engracia y cruzar su puerta te transporta al más clásico salón de té británico. La decoración está muy conseguida y se cuida hasta el último detalle. La idea es conseguir trasladar a Madrid el clásico brunch y la mítica hora del té británicos importando curiosas recetas de salados y sándwiches y por supuesto exquisitas tartas.