Una galería de arte de doce plantas
Una casta de talentos del diseño y la arquitectura de todo el mundo se han reunido en Madrid, en el Hotel Puerta de América, convirtiendo cada una de sus plantas en una verdadera obra de arte. Entre estos genios del interiorismo destacan nombres como Jean Nouvel, Arata Isozaki, Norman Foster o los españoles Victorio y Luchino entre otros. El fruto de esta unión es un edificio que desprende arte lo mires por donde lo mires.
Zaha Hadid, Norman Foster, Jean Nouvel, Arata Isozaki, Javier Mariscal, son algunos de los que podemos encontrar. Son soñadores exquisitos que han conseguido hacer realidad precisamente eso, sus sueños. Cada artista ha gozado de un espacio propio en el que ha tenido total independencia para desarrollar y dar rienda suelta a su imaginación e ingenio. Fragmentos del poema “Libertad” del escritor francés Paul Eluard que recorren la fachada del edificio son la máxima expresión de esa libertad de la que han hecho uso. El huésped convivirá con el diseño y la arquitectura mientras duerme y descansa, formando parte de él.
Ningún espacio ha quedado libre de sus manos y el diseño lo encontramos allí donde nunca llega. Es el caso del parking, obra de Teresa Sapey. Colores y grafismo han convertido un lugar oscuro y sombrío en un rincón más del diseño con vida propia.
Nada más entrar en el hotel, el Hall ya es una pequeña carta de presentación obra de John Pawson. En el restaurante Christian Liaigre ha diseñado un espacio con una altura infinita y una combinación de las regiones españolas, Galicia, Andalucía y Cataluña.
En los fogones encontramos un reconocido chef, Jose Luis Estevan, que deleitará a los paladares de los que allí se acerquen. No es necesario entrar en las habitaciones para disfrutar del arte que estos ingenieros del diseño han conseguido en el Hotel Puerta América.
Las tres primeras plantas
La 1ª planta corre a cargo de la diseñadora Zaha Hadid, de nacionalidad Irakí, recibió en el 2004 el premio Pritzker (uno de los galardones con más prestigio en el mundo de la arquitectura). Su planta y la distribución de sus habitaciones se caracterizan por un interior ondulado sinuoso que recorre paredes y muebles para dar sensación de fluidez. Lo más sorprendente nada más bajarse del ascensor es el número de las habitaciones, proyectado en las puertas con una luz. La 2ª planta es obra del conocido arquitecto británico Norman Foster, responsable de proyectos como el Palacio de Congresos de Valencia, el metro de Bilbao y otros muchos en el resto del mundo. Con 70 años sigue realizando proyectos y obras con más vitalidad que un adolescente. Es escultor vasco Chillida es la gran influencia del diseñador que decora sus habitaciones con cuadros del mismo. Tranquilidad, sosiego y quietud definen el estilo de sus estancias. La finalidad, acercar el silencio al huésped para alejarlo del mundanal ruido.
La 3ª planta es de David Chipperfield. Ha realizado trabajos por todo el mundo. En España, el Palacio de Congresos de Vigo. Destaca la exquisitez de los materiales elegidos para sus habitaciones, mármol blanco y suelo de terracota principalmente. El color negro inunda las habitaciones dándole un toque de elegancia. El techo es azul e imita la estructura de la fachada. Un detalle que no podrá pasar desapercibido es la colosal lámpara de murano que nos espera en el recibidor.
De la cuarta a la sexta
La cuarta planta está diseñada por Eva castro y Holger Kehne, que juntos forman Plasma Studio. Su trabajo es una fusión del huésped con la superficie y el espacio de las habitaciones. Resalta la geometría y el cubismo en muebles y paredes. El acero es el material por excelencia. Quieren que la idea que tenemos de habitación de hotel cambie en el momento en el que entremos en su planta. Muy futuristas, las habitaciones parecen sacadas de una película de robots. Representación española en el quinto piso. Los diseñadores de moda Victorio & Lucchino han experimentado en esta ocasión con los espacios cerrados. Como es lógico se han dedicado especialmente a los tejidos y las telas, utilizando algodón, terciopelo, ante y lino. El toque es andaluz observardose en las sillas, típicas de tablao flamenco. Lujo, clasicismo y barroco caracterizan las habitaciones.
Mark Newson es el encargado de la planta sexta y del bar. Con sus 41 años no sólo es arquitecto, diseña cualquier cosa, sillas, accesorios para la cocina, restaurantes, interiores de aviones privados, incluso teléfonos móviles. Frío y calor es la combinación para conseguir su principal objetivo, la comodidad. Dormir en la sexta planta debe ser un alivio para el huésped. Cuero negro en los cabeceros y tonos grises son la estética de su obra.
Plantas siete, ocho y nueve

El israelí Ron Arad se hace cargo de la séptima planta. Su lema en el trabajo es “ ni aburrir, ni aburrirme”. Para él lo importante del diseño es cómo organizar el espacio y convertir la arquitectura en arte. La distribución es esencial por lo que sus habitaciones tienen la peculiaridad de ser diáfanas. Ha eliminado paredes y separaciones. Hay habitaciones rojas y blancas, todas ellas presididas por camas redondas que son la expresión máxima del diseño moderno.
La escocesa Kathryn Findlay, muy vinculada a la cultura japonesa, ha fusionado en el piso ocho, tecnología y arquitectura. Quiere silencio y convertir una habitación de hotel en un lugar para la reflexión y la meditación. Junto a Jason Burges (ingeniero de la iluminación), ha jugado con la luz, instalando unos sensores que captan el movimiento y así se proyecta la sombra de los clientes en la pared del pasillo cuando pasan por él.
Richard Gluckman es el responsable del Museo Picasso de Málaga. Su estilo se basa en la fusión de industria y arte. En sus habitaciones, plástico, aluminio, cristal y metacrilato son los materiales que utiliza. La funcionalidad es la protagonista con la ausencia de detalles. Líneas muy rectas, cuadriculadas y vacío de color. Los tonos son los amarillos y los azules. El toque de originalidad lo encontramos en el número de las habitaciones, que está proyectado en el suelo del pasillo mediante diodos leds.
Las plantas más altas
El japonés Arata Isozaki reconocido por su diseño y arquitectura nipona, es autor del Palau Sant Jordi de Barcelona y del Edificio del Hombre de A Coruña entre otras muchas. Ha hecho de la planta décima una galería de arte en la que se funden oriente y occidente logrando su máxima expresión. Minimalista, sus habitaciones se caracterizan por la oscuridad, espejo de la cultura japonesa. “En la oscuridad, la mente ilumina los pensamientos” ( Arata Isozaki).Los españoles Javier Mariscal (creador de Cobi) y Fernando Salas se han situado en la penúltima planta del Hotel. Se caracteriza por la originalidad y por la viveza de los colores, rojo, amarillo, naranja, tanto en los tejidos, como en paredes y esculturas. Los números de las habitaciones están escritos en las puertas con letra de niño pequeño, un detalle con mucho ingenio. Buscan la comodidad de los huéspedes y no sólo de los mayores sino también de los niños.
Rematando el edificio, el arquitecto francés Jean Nouvel ( responsable de la ampliación del Museo Reina Sofía). En su mano ha estado la fachada, la planta doce y el ático. El tema central de las habitaciones es el amor y la belleza de la mujer. Imágenes de geishas y motivos orientales podemos encontrar en los rincones más inesperados de las habitaciones, debajo de la cama, en un biombo, etc…
Este museo de doce plantas es el lugar perfecto para aquellos amantes del arte y del diseño en su máxima expresión.





