Paz
Eduardo Madina lo ha dicho alto y claro: llevábamos cien años de dictaduras encadenadas en Euskadi. Ojalá ese pasado en el verbo se mantenga, sea real, no se vuelva presente de nuevo. Me emociona la entereza con la que habla ese hombre de las personas que le
quisieron borrar del mundo. Su voz clara y sus afirmaciones rotundas. Me gustó lo que dijo en La pelota vasca, y me gusta lo que dice ahora, pero, sobre todo, lo que me gusta es como lo dice, desde una posición tan objetiva en su dolor que asusta por lo coherente.
Hoy todos hablábamos sin hablar. Cuando he escuchado la noticia en la radio me he emocionado y no he dicho nada. Nadie ha dicho nada. Pero todos pensábamos en el derecho a salir sin miedo a la calle. En el derecho a no despedirte de tus hijos cada mañana pensando en que puede ser la última vez. En el derecho a que no se hurgue en la herida aún abierta usando a los fallecidos como arma arrojadiza.
Salgo de mi silencio hoy para gritar que ya era hora, con la esperanza de que sea permanente.
quisieron borrar del mundo. Su voz clara y sus afirmaciones rotundas. Me gustó lo que dijo en La pelota vasca, y me gusta lo que dice ahora, pero, sobre todo, lo que me gusta es como lo dice, desde una posición tan objetiva en su dolor que asusta por lo coherente.Hoy todos hablábamos sin hablar. Cuando he escuchado la noticia en la radio me he emocionado y no he dicho nada. Nadie ha dicho nada. Pero todos pensábamos en el derecho a salir sin miedo a la calle. En el derecho a no despedirte de tus hijos cada mañana pensando en que puede ser la última vez. En el derecho a que no se hurgue en la herida aún abierta usando a los fallecidos como arma arrojadiza.
Salgo de mi silencio hoy para gritar que ya era hora, con la esperanza de que sea permanente.
TIZA