Autobuses
¿No crees? , me he preguntado el hombre que se ha sentado a mi lado en el autobús. Y yo no le he dicho nada porque opino que cuando alguien pide un consejo en realidad está reclamando un silencio, como quien arroja una piedra desde un precipicio y aguza el oído, aún sin esperar advertir sonido alguno. Una pared contra la que estrellar platos sucios.
El hombre que se ha sentado a mi lado en el autobús hace un momento estrellaba contra mi pared que se ha enamorado de la que cree que es la mujer equivocada. Y que se acuesta con ella los segundos martes de cada mes, al caer el sol, desde hace dos años. Eso me ha contado. También que nunca le ha comido el coño un sábado por la noche al volver del cine o un domingo por la mañana, cubiertos de sábanas y pereza. Ni siquiera un lunes gris de sofá y duermevela, o un jueves antes de almorzar. Sólo los segundos martes de cada mes, al caer el sol, desde hace dos años, con la inercia de quien acude a cubrirse las canas una vez cada quince días o paga mensualmente el alquiler y ya no hace planes ni concreta otras citas para la fecha en la que sabe que debe ir a la peluquería o a hacer cola en el banco. Eso me ha contado. Que la presunta mujer equivocada folla con él como quien paga facturas o se tiñe el pelo. Y que esa es la razón por la que sospecha que es la mujer equivocada.
Parece ser que el hombre que se ha sentado a mi lado en el autobús los segundos martes de cada mes, al caer el sol, es el amante de la presunta mujer equivocada, pero el resto del tiempo se transforma en el Director General del Departamento de Ventas de una conocida empresa de transportes. Me lo ha contado él mismo. Eso y que acude a su trabajo un poco como la presunta mujer equivocada acude a follar con él, como quien paga facturas o se tiñe el pelo, por lo que también empieza a sospechar que su trabajo es el equivocado. ¿No crees?, me ha preguntado. Y yo no le he dicho nada, porque opino que cuando alguien pide un consejo en realidad está reclamando un silencio, como quien arroja una piedra desde un precipicio y aguza el oído, aún sin esperar advertir sonido alguno. Una pared contra la que estrellar platos sucios.
El hombre que se ha sentado a mi lado en el autobús ha seguido rompiendo su vajilla en mi pared, hablándome de manos propias y besos ajenos, de que de niño soñaba con ser astronauta y ahora sólo es Director de ventas, arrojando desde su precipicio piedras en forma de ¿No crees? que no devuelven sonido alguno. Y yo he permanecido callada, observando como entre pausas y suspiros sus platos se estrellaban contra mi silencio, recubriendo de pedacitos de barro cocido y barnizado el suelo del autobús... (no creo que continúe)
El hombre que se ha sentado a mi lado en el autobús hace un momento estrellaba contra mi pared que se ha enamorado de la que cree que es la mujer equivocada. Y que se acuesta con ella los segundos martes de cada mes, al caer el sol, desde hace dos años. Eso me ha contado. También que nunca le ha comido el coño un sábado por la noche al volver del cine o un domingo por la mañana, cubiertos de sábanas y pereza. Ni siquiera un lunes gris de sofá y duermevela, o un jueves antes de almorzar. Sólo los segundos martes de cada mes, al caer el sol, desde hace dos años, con la inercia de quien acude a cubrirse las canas una vez cada quince días o paga mensualmente el alquiler y ya no hace planes ni concreta otras citas para la fecha en la que sabe que debe ir a la peluquería o a hacer cola en el banco. Eso me ha contado. Que la presunta mujer equivocada folla con él como quien paga facturas o se tiñe el pelo. Y que esa es la razón por la que sospecha que es la mujer equivocada.
Parece ser que el hombre que se ha sentado a mi lado en el autobús los segundos martes de cada mes, al caer el sol, es el amante de la presunta mujer equivocada, pero el resto del tiempo se transforma en el Director General del Departamento de Ventas de una conocida empresa de transportes. Me lo ha contado él mismo. Eso y que acude a su trabajo un poco como la presunta mujer equivocada acude a follar con él, como quien paga facturas o se tiñe el pelo, por lo que también empieza a sospechar que su trabajo es el equivocado. ¿No crees?, me ha preguntado. Y yo no le he dicho nada, porque opino que cuando alguien pide un consejo en realidad está reclamando un silencio, como quien arroja una piedra desde un precipicio y aguza el oído, aún sin esperar advertir sonido alguno. Una pared contra la que estrellar platos sucios. El hombre que se ha sentado a mi lado en el autobús ha seguido rompiendo su vajilla en mi pared, hablándome de manos propias y besos ajenos, de que de niño soñaba con ser astronauta y ahora sólo es Director de ventas, arrojando desde su precipicio piedras en forma de ¿No crees? que no devuelven sonido alguno. Y yo he permanecido callada, observando como entre pausas y suspiros sus platos se estrellaban contra mi silencio, recubriendo de pedacitos de barro cocido y barnizado el suelo del autobús... (no creo que continúe)
Comentario:
El hombre que se ha sentado a tu lado en el autobús por las noches escribe. Escribe en su casa y abre una ventana por donde lanza sus dudas, sus miserias, sus ilusiones. No espera respuestas porque no cree que existan. Pero a veces alguien le contesta: “Yo también”. Y comparten dudas, miserias e ilusiones. Y llenan un autobús. Y todos hablan de sus cosas.
Pero ninguno sabe a dónde va el autobús... creo que nadie conduce.
Me haces reflexionar, me gusta... me duele la cabeza, no estoy acostumbrado.Gracias
Pero ninguno sabe a dónde va el autobús... creo que nadie conduce.
Me haces reflexionar, me gusta... me duele la cabeza, no estoy acostumbrado.Gracias
Comentario:
Uy...ese ¿no crees? no espera silencios, no creo, vale que espera orejas, ajenas y desconocidas que no reprochen ni juzgen sus actos, ni los de la mujer equivocada, aunque tu siendo como tu eres, cautelosa y precavida, marcando la distancia que tu intuición te dicta, talvez aciertes, aciertas seguro. Ese hombre, no se si real o no (me pasa mucho en tus escritos), me ha hecho "flipar" de nuevo con la forma de narrarlo, páginas y paginas de letras en las que pongo mucha atención cuando leo, mi escritora preferida; tu. Presto tanta atención que parezco otra vida distinta a la mia, que se me olvida cuando te leo.
Comentario:
Llaeza, he empezado un comentario jocoso, de broma, poniendo una mano sobre el hombro del señor director que nunca será astronauta. Llevaba tres líneas y he parado. Poor, poor man. Oye, tu post es triste, muy. Ese hombre no será ya demasiadas cosas. Ni ella. Luego me he dicho “es un cuento”. Luego he recordado cuantas personas conozco así y ahí ya se me ha quedado el corazón encogido y...oye, niña, cuenta cosas más alegres, carita guapa. Un beso de sábado.
Comentario:
En el fondo me encantan los viajes en autobús.
De César ya escuché algo que electrika82 me pasó.
Un besazo
De César ya escuché algo que electrika82 me pasó.
Un besazo
Comentario:
ummm llaezita no has cambiado...quizás lo que era equivocado era esa ciudad y ese autobus ;)
bssss
sic transit gloria mundi jajajaja
bssss
sic transit gloria mundi jajajaja
Comentario:
Tú siempre tan breve y expresivo Scape ;)
Dile a tu lector que agradezco que te avise de que he esdcrito, es un verdadero placer tenerte por aquí.
Dile a tu lector que agradezco que te avise de que he esdcrito, es un verdadero placer tenerte por aquí.
Comentario:
S., cielo, te sigo echando de menos. ¿Crees que se pasará pronto?
:*
:*
Comentario:
Pa chulo, chulo, tú, Miguelito, y tu inocencia de niño grande y tus ojos que miran así como sorprendidos y atentos. MUACCCCCCCCCS
Comentario:
Adán, no tengo buen gusto, sólo que me parece que los gustos son comunes ;) Sí, soy yo la que se pasea (la que se paseó una vez) por el foro de Chaouen. Un día me pediste prestado una crónica del concierto del Calderón. Qué bien haber estado allí.
Un beso
Un beso
Comentario:
Jarilleru, amor, no me comentes nada, con el besu me vale y me sobra por todas partes. Pero, chiquitina, la página que me dejas ahí no está bien, cambia el .com por .net y solucionado. BEso
Comentario:
Aún recuerdo cuando me lo pasaste, en una noche de confesiones, qué tales y literatura. Siempre traes cosas agradables entre tus dedos.
Cariños
Cariños
Comentario:
Wow!
Comentario:
quew chulo.....me ha gustado eso de estrella rplatos contra el silencio......jo que chulo
Comentario:
Me ha gustado mucho, he encontrado la dire de tu blog en el foro de Marwan, tienes buen gusto. ¿Una pregunta tu entras en el foro de Chaouen o es otra Llaeza?
Dan ganasde que le continues pero si ves que no tiene recorrido... tú sabrás mejor que yo. Un beso.
Dan ganasde que le continues pero si ves que no tiene recorrido... tú sabrás mejor que yo. Un beso.
Comentario:
apuf! ké empanada!!!
nada ke comentar!!.. un besu enorme! ;)
nada ke comentar!!.. un besu enorme! ;)
TIZA